Protección de la Madre Tierra se convierte en eje fundamental del desarrollo nicaragüense

El aprovechamiento sostenible genera alternativas económicas para familias pobres y comunidades indígenas. La protección de la Madre Tierra se convierte en un eje fundamental del desarrollo nicaragüense, no solo por el patrimonio natural que representa, sino también porque su aprovechamiento sostenible genera alternativas económicas para las familias pobres y comunidades indígenas, señala el primer borrador […]

El aprovechamiento sostenible genera alternativas económicas para familias pobres y comunidades indígenas.

La protección de la Madre Tierra se convierte en un eje fundamental del desarrollo nicaragüense, no solo por el patrimonio natural que representa, sino también porque su aprovechamiento sostenible genera alternativas económicas para las familias pobres y comunidades indígenas, señala el primer borrador Evaluación 2007-2011 del Plan Nacional de Desarrollo Humano.

Los proyectos agroforestales y silvopastoriles son formas innovadoras para que las familias combinen la actividad agropecuaria con la silvicultura, además de la regeneración natural, reforestación y la protección de los bosques.

Estos programas técnicos se han implementado desde el año 2007 con el cacao y café, que deben fomentarse, así como con otros cultivos perennes, según las condiciones agroecológicas de las zonas donde estén cultivados.

En estos cinco años se logró la reducción de la invasión de colonos y extracción ilegal de madera y fauna entre el 60 y 80 por ciento en las Reservas de la Biósfera Bosawás y del Sur Este, en el Río San Juan, de Nicaragua.

En el periodo 2007-2011 también se redujo el número de incendios forestales en un 82 por ciento, así como su disminución en áreas en un 69 por ciento, con respecto al 2007, en el que ocurrieron 1357 incendios y una disminución de un 89 por ciento, con respecto al 2006, en el que ocurrieron 2238 incendios.

Nicaragua cuenta con 72 áreas protegidas que cubren 2.2 millones de hectáreas, un 20 por ciento del territorio nacional. En estas áreas se logra la regeneración natural del bosque y de la biodiversidad.

El Presidente Daniel creó en el año 2011 el Nuevo Batallón Ecológico del Ejército Nacional, conformado por 300 efectivos, que resguardan las áreas de bosque, como acción preventiva de la deforestación. En esta área, el reto es urgente, ya que cada año se deforesta entre 50 y 70 mil hectáreas de bosque.

Con la participación voluntaria de 350 mil estudiantes en la Campaña Nacional de Reforestación, han sido sembradas 82 343 hectáreas, lo que representa 21 veces más que el área reforestada en los 16 años de gobiernos anteriores.

La protección de la Madre Tierra es una de las formas de mitigación y adaptación al cambio climático que se muestra en los desastres naturales en serie, tales como la repetición Niña/Niño, las depresiones y tormentas tropicales y huracanes, entre otros.

El MAGFOR calcula que las pérdidas agrícolas del 2005 al 2010 por cambio climático son de 560 mil manzanas de granos básicos, que representan el nueve por ciento del área sembrada y una pérdida anual promedio de 206.3 millones de dólares y 3.52 puntos porcentuales del PIB anual.

Nicaragua es víctima año tras año de desastres naturales como resultado del cambio climático, por lo que se hace necesario un sistema de planificación y gestión de estas calamidades, que sea ágil y flexible.

Bajo el liderazgo del Comandante Daniel se ha logrado, también, garantizar la atención a la población víctima de huracanes e inundaciones, así como mantener los equilibrios necesarios para la seguridad alimentaria y reconstruir las zonas afectadas.

En la nueva realidad de la adaptación al cambio climático se han realizado esfuerzos en la generación de semillas mejoradas y certificadas resistentes a la sequía y exceso de agua, como un eje de innovación, ciencia y tecnología para adaptar la pequeña agricultura a estos nuevos fenómenos naturales.

Entre los trabajos que se realizan está el impulso con mayor fuerza para reducir las vulnerabilidades de la agricultura familiar y potenciar su desarrollo, para lo cual se requieren estudios sobre dónde y cuándo sembrar en las nuevas condiciones, así como encontrar variedades y actividades productivas alternativas.