Nicaragua

Condecoró Daniel al Rector Mayor de la Comunidad Salesiana

Le impuso en acto oficial en la Casa de los Pueblos la Orden de la Independencia Cultural Rubén Darío

Daniel Ortega condecora a Don Pascual Chávez
El Presidente de la República, Comandante Daniel Ortega Saavedra, condecoró con la Orden de la Independencia Cultural Rubén Darío a Don Pascual Chávez, Rector Mayor de la Orden Salesiana, y noveno sucesor de Don Bosco. | Jairo Cajina

Redacción Central |

Le impuso en acto oficial en la Casa de los Pueblos la Orden de la Independencia Cultural Rubén Darío

El Presidente de la República, Comandante Daniel Ortega Saavedra, condecoró con la Orden de la Independencia Cultural Rubén Darío a Don Pascual Chávez, Rector Mayor de la Orden Salesiana, y noveno sucesor de Don Bosco.

En la Casa de los Pueblos tuvo lugar el acto oficial, presidido por Daniel, la compañera Rosario Murillo, coordinadora del Consejo de Comunicación y Ciudadanía; Su Eminencia Reverendísima Cardenal Miguel Obando; y el rector del Centro Juvenil Don Bosco, Padre William Argüello.

Luego de la lectura del Acuerdo Presidencial 216-2011, hecha por la compañera Rosario, Daniel procedió a imponer la Orden de la Independencia Cultural “Rubén Darío” a Don Pascual Chávez Villanueva.

Por su parte, la compañera Rosario Murillo destacó la labor del Cardenal Miguel Obando Bravo como promotor en Nicaragua del “apostolado de servicio de amor al prójimo siguiendo las enseñanzas de Don Bosco”.

Recordó que Don Bosco fue un fundador visionario y maestro de misiones que proclaman el espíritu de comunidad y el desarrollo de los talentos y capacidades para promover el ánimo positivo y la felicidad, lo cual sólo es posible “en el amor y el descubrimiento de nosotros mismos” como seres de bien, paz, trabajo, unidad, justicia y libertad.

Rosario al recibir a Don Pascual Chávez, Noveno Sucesor de Don Bosco y rector mayor de la Orden Salesiana, señaló el papel de esta misión descubriendo y fomentando el potencial de millones de personas en el mundo.

“Reconocemos en usted el legado de Don Bosco, la continuidad de esa impresionante labor educativa, formativa, vocacional, centrada en los más altos ideales, concentrada en procurar hombres y mujeres de bien, que extiendan con sus obras y palabras el mensaje de hermandad, trabajo y dedicación”, sostuvo.

La compañera expresó la necesidad de construir una sociedad más justa, fraternal y complementaria, especialmente hoy cuando estamos ante un mundo tan golpeado y tan convulsionado por modelos que se alejan de Cristo.

“Son modelos que han roto completamente con los mandamientos de nuestra fe que nos llaman a la generosidad, a la caridad, al trabajo por el Bien Común. En Nicaragua tratamos de caminar con todos y por el bien de todos, como decía el poeta José Martí, y como tanto nos ha repetido su Eminencia Reverendísima, el Cardenal Miguel,”, señaló.

“Sea usted bienvenido a Nicaragua, Don Pascual, reciba de las familias nicaragüenses y en particular de las madres, el reconocimiento profundo por los cien años de trabajo hermoso y valiente, de la comunidad salesiana en nuestro país”, manifestó Rosario dirigiéndose al Rector de la Orden.

En otro momento del acto, Su Eminencia Reverendísima Cardenal Miguel Obando y Bravo, agradeció al Presidente de la República, comandante Daniel el otorgarle al ilustre invitado la Orden Rubén Darío.

Manifestó que era un estímulo para todos los salesianos que su Rector Mayor reciba la Orden de Independencia Cultural “Rubén Darío”, porque es un reconocimiento al trabajo que ésta realiza al frente de esta Congregación alrededor del mundo. Asimismo, afirmó que era causa de alegría que Don Pascual Chávez reciba la condecoración de manos del Presidente Daniel Ortega Saavedra, un ex alumno salesiano.

“Hoy la presencia de nuestro Rector Mayor es un estímulo para toda la familia salesiana, que nos compromete a seguir trabajando con el entusiasmo que caracteriza a los hijos de San Juan Bosco, trabajando por los niños, niñas y jóvenes nicaragüenses, especialmente por aquellos que están en situaciones de riesgo, por los más pobres y necesitados”, expresó el Cardenal Miguel.

Por otro lado, el Cardenal Miguel agradeció al Presidente Daniel Ortega y a la compañera Rosario Murillo por todo el apoyo que de manera desinteresada brindan a la congregación salesiana y todos sus proyectos en beneficio de la juventud nicaragüense, al igual que el apoyo brindado durante la visita del Rector Mayor y por recibirlo en Nicaragua como un verdadero invitado especial.

Don Pascual aseguró que la Orden “Rubén Darío” entregada por el Presidente Daniel Ortega, más que un reconocimiento a su persona es un reconocimiento a la contribución que sus hermanos salesianos han querido aportar a lo largo de cien años en la construcción de la historia de Nicaragua.

“Expreso mi profundísima emoción de poder recibir la máxima condecoración de la República de Nicaragua con esta medalla, con esta Orden Rubén Darío, sobre todo porque habla de la gran preocupación de este gobierno por el mundo de la cultura”, declaró Don Pascual Chávez Villanueva.

Indicó que su presencia en Nicaragua tiene como objetivo renovar el compromiso de los salesianos a seguir colaborando en la tarea cívica de la educación, seguir colaborando desde su propia perspectiva y antropología en la forma de entender y vivir la educación, para seguir construyendo juntos la historia del hermoso pueblo nicaragüense.

En su discurso el presidente Daniel dio la bienvenida a Don Pascual Chávez, de quien dijo es “la evidencia de una voluntad de servir, de esencia profundamente cristiana, para que la juventud pueda incorporarse a la sociedad, con capacidades, con conocimientos, pero sobretodo con valores”.

“El conocimiento sin valores sencillamente no completa lo que es la formación integral del joven para servirle a sus semejantes, a la sociedad, al pueblo” consideró el Presidente.

Durante su intervención el mandatario recordó que él tuvo el privilegio de estudiar en el Colegio Salesiano de Masaya y luego en el Colegio Salesiano Santa Cecilia, ubicado en Santa Tecla, El Salvador.

“Igual que en Masaya, teníamos la formación en valores a través de Cristo, la formación científica y el deporte; tres elementos que no faltaban, todos los días a toda hora, en todo momento y esa relación fraterna entre la dirección, los profesores y los alumnos, exigente, pero fraterna”.

Durante su estadía en El Salvador comentó que se encontró con Su Eminencia el Cardenal Miguel Obando, cuando era Rector del Seminario en el Rinaldi.

Ante la sorpresa que ese encuentro le causó, el comandante expresó que se sintió orgulloso de encontrarse a un compatriota nicaragüense, de la Libertad, Chontales, formando pastores en El Salvador.

“¡Cuánto me alegró y me sentí orgulloso que fuese el rector ahí! Un nicaragüense de origen humilde, fuese el rector ahí en Rinaldi, en El Salvador, formando a muchos pastores que luego se han destacado en la región centroamericana y aquí mismo en Nicaragua, pastores que han llegado a ocupar el cargo de Cardenales como el pastor de Honduras. Y aquí (en Nicaragua) obispos, formados por Su Eminencia el Cardenal”.

Después de ese encuentro, el presidente Daniel continuó relatando cómo nuevamente se reencontró con el Cardenal Miguel Obando, cuando éste se desempeñaba como Arzobispo de Managua y sirvió como mediador para que un grupo de jóvenes que estaban en las cárceles durante la dictadura somocista fueran liberados y llevados a Cuba.

“¡Qué me iba a imaginar que antes de ese vuelo iba a llegar Su Eminencia a las cárceles donde viví más de 7 años! Iba a llegar ahí él, a visitarnos a los que nos tenían totalmente aislados” rememoró Daniel.

“Él para garantizar que aquello (liberación) no terminara en tragedia, nos acompañó en ese vuelo hacia Cuba. Y ahí conversando con él en el vuelo, recordando a Chontales, La Libertad, conversábamos del pueblo, de la madre del Cardenal que se conoció con mi madre, devota de la Virgen y una admiradora ferviente del Cardenal”.

Otro de los momentos que Daniel recordó fue cuando los nicaragüenses recurrieron nuevamente a Su Eminencia cuando se dio la Toma del Palacio Nacional por un comando sandinista que exigía la liberación de otra cantidad de prisioneros.

Un último encuentro que el comandante mencionó fue el que se dio el 20 de julio de 1979 cuando se encontró con Su Eminencia “en esta Plaza (de la Revolución), un día donde estábamos uniendo voluntades para buscar una Nicaragua mejor, para transitar hacia una Nicaragua mejor”.

Ante todos esos encuentros el presidente valoró que hablar de Su Eminencia Cardenal Miguel Obando “es hablar de la comunidad salesiana al servicio de la comunidad, de la juventud, al servicio del pueblo”.

El presidente Daniel dijo sentirse contento y honrado con la visita de Don Pascual Chávez a Nicaragua. Destacó la gran obra de la comunidad salesiana en el mundo, la cual está representada en 130 países con escuelas de primaria, secundaria y técnicas, donde se aprenden los más variados oficios para enfrentar la vida.

Daniel hizo especial reconocimiento al énfasis que Don Pascual ha puesto en la educación, y señaló que en el planeta hay un criterio unánime en reconocer las bondades de la educación.

“Todos decimos: ¡Qué buena la educación! Todos lo decimos. No hay Estado, Gobierno o país donde los diferentes estamentos de la sociedad establezcan que la educación es fundamental para que la sociedad se pueda desarrollar” señaló el Presidente y reconoció que hay propuestas y compromisos en la comunidad internacional alrededor de la educación.

Un ejemplo de estos compromisos fue la Campaña Nacional de Alfabetización que Nicaragua desarrolló en 1980.

El presidente le explicó a Don Pascual Chávez que en 1979, Nicaragua era un país con más del 50% de analfabetismo y no bastaban las escuelas públicas y religiosas para poder erradicar este mal.

Para lograr reducir el analfabetismo al 12.5% el presidente indicó que “fue determinante la participación de la juventud, de los muchachos y muchachas que estaban en primer año, en segundo año (de secundaria), todos incorporándose a lo que fue esa campaña de alfabetización”.

La reducción del analfabetismo fue un gran logro del Gobierno Sandinista, el cual pudo sostener el apoyo a la educación pública de Escuelas Católicas y Escuelas Evangélicas porque, según el presidente, ahí se incorporan valores que son determinantes en la formación de la juventud, y la preparación, el conocimiento, la ciencia y la cultura.

Daniel indicó que un pueblo sin educación y cultura difícilmente puede avanzar; contrario a ello, un pueblo con educación, un pueblo con cultura, es un pueblo que logra avanzar.

“Logra librarse, porque el que no tiene educación, no tiene cultura, no tiene conocimiento y está en el analfabetismo, sencillamente no es libre” dijo el presidente.

Sin embargo, Daniel aclaró que actualmente en Nicaragua hay analfabetismo, Aunque se han hecho esfuerzos para erradicarlo, dijo que en algunos lugares hay altos índices de este mal que aún permanecen.

Ante esto dijo que tenemos que hacer un esfuerzo, el sector público y el privado en el campo educativo, para potenciar los recursos que tenemos y atacar esos focos de analfabetismo que tenemos en Nicaragua.

“Asumir el reto, uniendo esfuerzos de garantizar que el muchacho que estaba y salió del analfabetismo pueda incorporarse a la educación primaria y puedan alcanzar por lo menos el 6to grado”.

No obstante indicó que tal como señaló Don Pascual Chávez, en la educación “tienen que ir los valores, [porque] educación sin valores no es educación, cultura sin valores no es cultura”.

Finalmente el presidente reiteró que para el gobierno es una gran satisfacción que en Nicaragua la comunidad salesiana esté desarrollando estas labores tan nobles, “donde ya están por conmemorar, y tenemos que conmemorarlo en grande si Dios quiere, este centenario de la llegada de la Comunidad Salesiana a Nicaragua”.

“Gracias, querido Don Pascual, por acompañar a la juventud nicaragüense y esta es su tierra, esta es su casa, las puertas de Nicaragua siempre estarán abiertas para usted y para la Comunidad Salesiana” expresó el comandante Daniel.

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