Nicaragua

¡Esta es la indemnización que EE.UU. no quiere pagar a Nicaragua!

El fallo de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya condenando las agresiones armadas de Estados Unidos a Nicaragua y ordenando la indemnización a nuestro país, así como su propio texto, constituyen un hecho histórico que Washington niega desconociendo la autoridad del más alto Tribunal.

Redacción Central |

El  fallo de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya condenando las agresiones armadas de Estados Unidos a Nicaragua y ordenando la indemnización a nuestro país, así como su propio texto, constituyen  un hecho histórico que Washington niega desconociendo la autoridad del más alto Tribunal.

Por Wilfredo Soto

Repasar los textos oficiales del fallo de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya emitido el 27 de junio de 1986 muestra la razón que asistió al Comandante Daniel Ortega cuando recordó, hace sólo unas horas, la deuda multimillonaria que tiene Estados Unidos con nuestro país como indemnización por su agresión armada en los años 80.

Los documentos  son bien claros y no admiten duda alguna. Nicaragua  fue ante la Corte a presentar su demanda registrada bajo el título de “Actividades militares y paramilitares en y contra Nicaragua”

Aspectos fundamentales de aquella agresión, relatados ampliamente en el documento, se referían al apoyo norteamericano a la oposición armada al Gobierno sandinista y al criminal minado de los puertos del país realizado directamente por Estados Unidos, el cual, incluso, provocó daños a barcos de diversos Estados.

La Corte dictaminó a favor de Nicaragua, pero  Estados Unidos se negó a respetar la decisión del Alto Tribunal, argumentando que éste no tenía jurisdicción sobre el caso y posteriormente, retiró la declaración oficial que había hecho de aceptar la jurisdicción obligatoría de la determinación de la Corte.

Una estimación, aún bastante conservadora, de los daños económicos sufridos por Nicaragua, hizo ascender a 17 mil millones de dólares el nivel de la indemnización que debía abonar Washington debido a sus acciones que provocaron, además,  la destrucción de puentes, torres de transmisión de electricidad, represas, centros de salud, educación y producción agrícola entre otros.

También oficialmente el número de muertos fue fijado en más de 38 mil personas, lo  cual  daba una idea de la magnitud del crimen cometido contra un pequeño país por una potencia mundial.

El histórico documento que constituye la sentencia  de la Corte dijo textualmente:

1.   Al declarar en la controversia incoada ante la Corte, mediante la solicitud presentada por la República de Nicaragua, el día 9 de abril del año 1984, se requiere que la Corte aplique la “Reserva del Tratado Multilateral” contenida en la Declaración de Aceptación de la jurisdicción por el gobierno de los Estados Unidos de América, depositada el día 26 de agosto de 1946.

2.   Rechaza la justificación de autodefensa colectiva sostenida por los Estados Unidos de América en relación con las actividades militares y paramilitares en y contra Nicaragua.

3.   Los Estados Unidos de América, al entrenar, armar, equipar, financiar y abastecer a las fuerzas de la contra o de otra manera alentar, apoyar y ayudar en la ejecución de actividades militares y paramilitares en y contra Nicaragua, ha actuado, contra la República de Nicaragua, en violación de su obligación según el derecho internacional consuetudinario de no intervenir en los asuntos de otro Estado.

4.   Los Estados Unidos de América, mediante ciertos ataques contra territorio nicaragüense en1983-1984, específicamente los ataques contra Puerto Sandino el 13 de septiembre y el 14 de octubre de 1983, el ataque contra Corinto el día 10 de octubre de 1983, el ataque contra la base naval de Potosí los días 4 y 5 de enero de 1984, el ataque a San Juan del Sur el 7 de marzo de 1984; ataques contra lanchas patrulleras en Puerto Sandino los días 28 y 30 de marzo de 1984 y el ataque contra San Juan del Norte el 9 de abril de 1984; además de los actos de intervención a los que se refiere el párrafo [№ 3] que incluye el uso de la fuerza, ha actuado, contra la República de Nicaragua, en violación de su obligación según el derecho internacional consuetudinario de no usar la fuerza contra otro Estado.

5.   Los Estados Unidos de América, al dirigir o autorizar sobrevuelos del territorio nicaragüense y al cometer actos imputables a los Estados Unidos a los que se refiere el párrafo [№ 4], ha actuado, contra la República de Nicaragua, en violación de su obligación según el derecho internacional consuetudinario de no violar la soberanía de otro Estado.

6.   Al colocar minas en las aguas internas o territoriales de la República de Nicaragua durante los primeros meses del año 1984, los Estados Unidos de América han actuado, contra la República de Nicaragua, en violación de sus obligaciones según el derecho internacional consuetudinario de no usar la fuerza contra otro Estado, de no intervenir en sus asuntos, de no violar su soberanía y de no interrumpir el comercio marítimo pacífico.

7.   Por los actos a que se refiere el párrafo [№ 6], los Estados Unidos de América han actuado, contra la República de Nicaragua, en violación de sus obligaciones de acuerdo con el artículo XIX del Tratado de Amistad, Comercio y Navegación entre los Estados Unidos de América y la República de Nicaragua, suscrito en Managua el día 21 de enero de 1956.

8.   Los Estados Unidos de América, al no dar a conocer la existencia y lugar de las minas por ellos colocadas a que se refiere el párrafo [№ 6], ha actuado en violación de sus obligaciones de acuerdo con el derecho internacional consuetudinario a este respecto.

9.   Los Estados Unidos de América, al elaborar en 1983 un manual titulado “Operaciones Psicológicas en Guerra de Guerrillas” y difundir el mismo entre las fuerzas de la contra, han alentado la ejecución por ellos de actos contrarios a los principios generales del derecho humanitario, pero no encuentra base para concluir que cualquiera de tales actos que puedan haber sido cometidos son imputables a los Estados Unidos de América como actos de los Estados Unidos de América.

10. Los Estados Unidos de América, por los ataques contra territorio nicaragüense referidos en el párrafo [№ 4], y por declarar un embargo general sobre el comercio con Nicaragua el 1 de mayo de 1985, ha cometido actos calculados para privar de su objeto y propósito el Tratado de Amistad, Comercio y Navegación entre las Partes, suscrito en Managua el día 21 de enero de 1956.

11. Los Estados Unidos de América, por los ataques contra territorio nicaragüense referidos en el párrafo [№ 4], y por declarar un embargo general sobre el comercio con Nicaragua el 1 de mayo de 1985, ha actuado en violación de sus obligaciones de acuerdo con el artículo XIX del Tratado de Amistad, Comercio y Navegación entre las Partes, suscrito en Managua el día 21 de enero de 1956.

12. Los Estados Unidos de América están en la obligación inmediata de cesar y de abstenerse de todos aquellos actos que puedan constituir violaciones a las obligaciones jurídicas indicadas.

13. Los Estados Unidos de América están en la obligación de indemnizar a la República de Nicaragua por todos los daños causados a Nicaragua por lasviolaciones de las obligaciones de conformidad con el Derecho Internacional anteriormente indicadas.

14. Los Estados Unidos de América están en la obligación de indemnizar a la República de Nicaragua por todos los daños causados a Nicaragua al violar el Tratado de Amistad, Comercio y Navegación entre las Partes, suscrito en Managua el día 21 de enero de 1956.

15. La forma y monto de tales indemnizaciones, de no llegarse a ningún acuerdo entre las Partes, será resuelto por la Corte, y reserva para este propósito el procedimiento subsiguiente en el asunto.

16. Recuerda a las dos Partes su obligación de buscar una solución a sus controversias por medios pacíficos de conformidad con el derecho internacional.

La negativa de Estados Unidos a cumplir con la sentencia provocó que la Asamblea General de la ONU aprobará, con apenas dos votos en contra, un reclamo al gobierno de esa nación para atenerse a sus obligaciones internacionales aceptando el fallo de la CIJ.

Hasta ahora sigue sin cumplirse la sentencia y se mantiene  la soberbia de la gran potencia que desconoce a las instancias internacionales, pero como señalara el Comandante Daniel, Nicaragua seguirá reclamando y algún día esos recursos deberán entregarse para que en nuestra nación se destinen a la eliminación de la pobreza y al Bien Común que pregona el Sandinismo.

también te puede interesar

Pueblo unido en Amor a Nicaragua

El recorrido protagonizado por miles de ciudadanos es una demostración de que prevalece la unidad, solidaridad y hermandad entre los nicaragüenses