Nicaragua

Denuncia Nicaragua en OEA la agresión a Libia

Es realizada por las potencias imperialistas bajo el amparo del Consejo de Seguridad de la ONU, dijo nuestro Representante Permanente, Denis Moncada

Denis Moncada Colindres
Representante de Nicaragua ante la Organización de los Estados Americanos (OEA), Denis Moncada |

Redacción Central |

Es realizada por las potencias imperialistas bajo el amparo del Consejo de Seguridad de la ONU, dijo nuestro Representante Permanente, Denis Moncada

Nicaragua denunció ante la Organización de Estados Americanos (OEA), a través de nuestro representante permanente Denis Moncada Colindres,  la agresión de la cual es víctima el pueblo de Libia por parte de las potencias imperialistas del mundo, bajo el amparo del Consejo de Seguridad de la ONU.

“Dicha organización está declarando la guerra a los países del mundo que no están de acuerdo con los intereses y valores del Capitalismo salvaje y con la arrogante actitud imperial de las potencias que la integran”, manifestó Moncada en su discurso ante esta organización.

A continuación, el texto de la intervención del embajador Moncada Colindres:

Señora Presidenta.

Señor Secretario General.

Señores Representantes.  

La Representación de Nicaragua, desea expresar nuestros puntos de vista y nuestra posición relacionados con la agresión de la OTAN al Estado soberano de la Jamahiriya Árabe Libia.

Las potencias de la OTAN están repitiendo en Libia lo que hicieron en Irak. Tejieron cerca de mil mentiras que difundieron con un bombardeo mediático para tratar de justificar la agresión e invasión a Irak que ha provocado más de un millón de muertos y destrucción por todos sus puntos cardinales.

Dicha organización está  declarando la guerra a los países del mundo que no están de acuerdo con los intereses y valores del Capitalismo salvaje y con la arrogante actitud imperial de las potencias que la integran.

Los países aliados de la OTAN organizaron y desataron la guerra mediática, creando confusión y desinformación sobre Libia y su dirigente Muammar El Gaddafi. Una vez más, las mentiras difundidas, sentaron las bases para iniciar este nuevo conflicto.

Esta vez la agresión está pretendidamente legitimada por el Consejo de Seguridad de la ONU mediante Resolución que es incompatible con su misma Carta, pues decide realizar acciones militares contra un estado soberano con el eufemismo de proteger los derechos humanos del pueblo libio, utilizando para ello bombas y misiles, segando la vida a centenares de civiles del país norteafricano. La agresión anterior en que mataron a la pequeña hija del líder libio no contó con Resolución del Consejo de Seguridad, ni acusaron ante la Corte Penal Internacional a quienes tomaron esa decisión que transgrede el Derecho Internacional.

Los Estados Unidos de Norte América y la OTAN innovan ahora la doctrina de Defensa de los Derechos Humanos, bombardeando las ciudades y matando a la población civil como una nueva forma de proteger a los ciudadanos. Sumado a ello, acusan ante la Corte Penal Internacional al líder libio e ignoran los delitos de lesa humanidad cometidos por las potencias invasoras y agresoras de Irak y Afganistán y los crímenes de guerra cometidos por el Gobierno de Israel contra el pueblo Palestino de Gaza durante la operación “Plomo Fundido”.  

La Organización del Tratado del Atlántico Norte utiliza contra el pueblo Libio la guerra aérea y misilística  convencional, combinada con la aplicación de la doctrina de guerra irregular cuyo objetivo es dominar e influir sobre la población civil, utilizando la subversión, la penetración y la infiltración en la Sociedad Civil, aplicando operaciones sicológicas, promoviendo el caos, la desestabilización y el descontento,  generando conflictos internos que debilitan al gobierno constituido de Libia.  Todo con el objetivo de dividir al país, colapsar al gobierno, apoderarse y controlar sus recursos estratégicos.  

Para hacer creer al mundo que la OTAN realiza una labor humanitaria, activan su guerra mediática antes y durante la guerra de agresión, intentando convencer que lo de Libia no es una guerra sino una operación militar para proteger a los civiles y le ocultan a la comunidad internacional los centenares de muertos que sus misiles y bombas han provocado a la población.

Los miembros de la OTAN, además, congelan activos por varios miles de millones de dólares al Estado soberano de la Jamahiriya Árabe Libia, actuando al estilo Al Capone, esta vez en alianza de Estados que operan en el ámbito internacional y en el espacio norteafricano.  

La OTAN que agrede a Libia, es la misma que ha realizado operaciones militares contra niños, contra caravanas de civiles y contra familias y comunidades, mientras realizan ceremonias religiosas en Irak y en Afganistán.  

El Presidente Obama y los dirigentes de los países de la OTAN han declarado que Muammar El Gaddafi debe abandonar el poder, sin embargo la resolución 1973 aprobada por el Consejo de Seguridad de la ONU es incompatible con su misma Carta ya que manda a actuar con la fuerza militar contra un estado soberano y no se refiere a derrocar al líder norteafricano Muammar El Gaddafi. De cualquier ángulo que se vea, la Resolución del Consejo de Seguridad y la actuación de los Estados Unidos y los países aliados de la OTAN, es inaceptable, condenable y violatorio del Derecho Internacional.  

El Legislador Demócrata por Ohio Dennis Kucinich ha declarado que la decisión del Presidente Obama de agredir a Libia, atropella un artículo de la Constitución Norteamericana que confiere únicamente al Congreso el poder de declarar una guerra; es decir que reconoce que existe y se está desarrollando una guerra de agresión, pero que es inconstitucional.

También el Diputado Michael Honda del Partido Demócrata declaró que las grandes reservas de petróleo de Libia eran la verdadera razón de la ofensiva y no la defensa de los derechos humanos de ciudadanos libios y criticó al Presidente Obama por saltarse la aprobación del Congreso. Agregando que la guerra contra Libia envía el mensaje al mundo que la Democracia Estadounidense es profundamente disfuncional al recordar también que la Constitución le otorga el poder al Congreso de declarar una guerra.   

De forma similar se expresó  la Representante Republicana Candia Miller al calificar la situación de muy preocupante e inaceptable debido a que el Gobierno de Estados Unidos decidió unirse a la coalición de países de la OTAN sin el consentimiento formal del Congreso.

Señora Presidenta

Señoras y Señores Representantes

La lucha por la paz y el establecimiento de un orden internacional justo, son compromisos irrenunciables para Nicaragua. Nuestro Gobierno se opone a todas las formas de dominación y explotación colonialista e imperialista y es solidaria con todos los pueblos del mundo que luchan contra la agresión y opresión.

Nicaragua, como país sobreviviente de repetidas agresiones y ocupaciones militares de una potencia extranjera, que ha tenido un alto costo en vidas humanas nicaragüenses, aboga y seguirá abogando por la paz y la reconciliación. Donde quiera que sea y bajo cualquier circunstancia, el diálogo y la negociación es el camino viable para resolver  los conflictos  internos e internacionales.

A Nicaragua le preocupa la pérdida de vidas de civiles inocentes, en particular lamentamos profundamente las pérdidas de vidas humanas en Libia, país con el que Nicaragua ha mantenido estrechas relaciones. Confiamos en la capacidad del pueblo libio y de su liderazgo encabezado por Muammar El Gaddafi, para resolver sus problemas internos y encontrar una solución pacífica de manera soberana sin injerencias e intervenciones militares extranjeras de ningún tipo ni bajo ninguna justificación.

Nicaragua quiere dejar constancia que condena todos los intentos de aquellas potencias de dividir y distribuirse el territorio de Libia con claros objetivos de apoderarse de sus cuantiosos recursos petroleros.

En estos momentos definitorios para el pueblo Libio, Nicaragua le acompaña en su lucha por la defensa de su soberanía, integridad territorial y su dignidad como Nación. Abogamos por el cese de la injerencia en los asuntos que compete al pueblo Libio solucionar.  

Exigimos el levantamiento del cerco naval y aéreo y que cesen los ataques misilístico y los bombardeos contra la población civil de ese hermano país y que se permita retomar el diálogo y la negociación para  encontrar una salida pacífica y se logre alcanzar la tan anhelada paz que desea el pueblo Libio en el ejercicio de su soberanía y su derecho a la autodeterminación.

Muchas gracias Señora Presidenta.

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