Damnificados del deslave del volcán Casita viven ahora en lugar seguro

La población recordó el aniversario de la tragedia y la conducta inhumana del gobierno de Arnoldo Alemán ante la tragedia que costó más de tres mil vidas Los damnificados del deslava del volcán Casita, que no olvidan la conducta inhumana del gobierno de Arnoldo Alemán en el momento de la tragedia, viven ahora en lugar […]

La población recordó el aniversario de la tragedia y la conducta inhumana del gobierno de Arnoldo Alemán ante la tragedia que costó más de tres mil vidas

Los damnificados del deslava del volcán Casita, que no olvidan la conducta inhumana del gobierno de Arnoldo Alemán en el momento de la tragedia, viven ahora en lugar seguro y son beneficiados de los programas sociales del sandinismo.

El pueblo de Posoltega recordó este 30 de octubre a las víctimas del deslave, en el décimo segundo aniversario de la tragedia provocada por el Huracán Mitch, que costó la vida a más de tres mil personas.

El 30 de noviembre de 1998 la furia del Huracán Mitch,  provocó el deslave del volcán Casita, un gigantesco borbollón de lodo, azufre y arena candentes, que sepultó a ese alto número de residentes en  las comunidades Rolando Rodríguez y El Porvenir.

La entonces alcaldesa de ese municipio,  Felícita Zeledón, clamó por una ayuda que criminalmente le negó el entonces presidente Arnoldo Alemán Lacayo, en un momento en que muchas víctimas del deslave pudieron haber sido rescatadas.

El alcalde del Poder Ciudadano de Posoltega, Gerardo García Castellón, aseguró que el gobierno revolucionario ha beneficiado a los pobladores de las comunidades de Posoltega con los programas sociales.

“Luego de 12 años ya se ha visto un gran cambio, las personas que antes vivían aquí están asentados en las comunidades de  Santa María, El Tanque, Nueva España y quizás no tendrán la misma vida que tenían en sus lugares, pero estamos tratando de apoyar en lo más que podamos”, expresó.

Por su parte la ex alcaldesa Zeledón, recordó que alertó al presidente Arnoldo Alemán Lacayo, para que enviara brigadas del Ejército de Nicaragua. También trató de comunicarse con José Rizo Castellón, entonces presidente del INIFOM.

Ni Alemán ni Rizo atendieron personalmente las llamadas de auxilio de la alcaldesa Zeledón, ya que siempre contestaban sus asistentes o asesores.  Añadió que “aquí se hizo todo lo que se pudo, solamente por la unidad de la población”.

Agradeció el apoyo de la comunidad internacional, “aunque mucha de esa ayuda quedó en el gobierno central y nunca llegó aquí, prácticamente se la robaron. Ellos hicieron sus mansiones, sus negocios, pero a la gente que la necesitaba no vino esa ayuda”.

Recordó que un mes después, Arnoldo Alemán se reunió con ella y “la oferta que me hizo fue que mandara a todos los damnificados a cortar café a Jinotega y Matagalpa que se estaba cayendo el café y yo reaccioné y le dije que tanto el FSLN, el comandante Daniel y el mundo entero, nos íbamos a hacer cargo de ellos y así fue”.

Las víctimas del Mitch fueron recordadas con una misa en la iglesia de Posoltega, oficiada por Monseñor Jaime Guillermo Ramos Flores, vicario episcopal del departamento de Chinandega. Posteriormente, en un acto en el Monumento Nacional en Memoria a la Víctimas del Huracán Mitch, en donde algunos sobrevivientes relataron su terrible experiencia.

Azucena Chávez, sobreviviente de la comunidad El Porvenir, la que fue desaparecida por el deslave, relató la manera en que pudo salvarse ella y su pequeño niño de apenas dos meses.

“Eran como las 11 de la mañana cuando escuchamos un ruido fuerte, nosotros pensábamos que eran unos helicópteros que nos venían a rescatar, pero era el lodo que venía para donde nosotros y nos arrastró, pero gracias a Dios pude salvar a mi hijo”, expresó emocionada.

Doña Azucena aseguró que nunca le daría su voto a Arnoldo Alemán, “después de lo que nos hizo, que se olvidó de nosotros y no le importó que se muriera la gente aquí”.

Similar opinión ofreció Amelia Narváez, quien aseguró que “no se merece que votemos por él, porque además de que no hizo nada por ayudarnos, cuando vino la ayuda a Nicaragua se la robaron. Eso es no tener vergüenza. Yo nunca votaría por alguien que no piensa en la gente, solo en robar”.