Nicaragua

Decreta Daniel el 27 de junio como Día Nacional de la Reconciliación y la Paz

El presidente nicaragüense entregó Medallas de Paz y Reconciliación a ex combatientes nicaragüenses. En el acto participaron la compañera Rosario Murillo, coordinadora del Consejo de Comunicación y Ciudadanía y Su Eminencia Reverendísima, Cardenal Miguel Obando y Bravo

Daniel Ortega
Decreta Daniel el 27 de junio como Día Nacional de la Reconciliación y la Paz | César Pérez

Redacción Central |

El presidente nicaragüense entregó Medallas de Paz y Reconciliación a ex combatientes nicaragüenses. En el acto participaron la compañera Rosario Murillo, coordinadora del Consejo de Comunicación y Ciudadanía y Su Eminencia Reverendísima, Cardenal Miguel Obando y Bravo

El Comandante Daniel Ortega Saavedra, presidente de Nicaragua, decretó el 27 de Junio como el Día Nacional de la Reconciliación y Paz de las familias nicaragüenses, en ocasión del 20 aniversario de la desmovilización de los miembros de la Resistencia Nicaragüense, poniendo fin de esa manera a la guerra promovida contra nuestro país por el gobierno norteamericano de Ronald Reagan en la década de los ochenta.

En el acto celebrado en el auditorio de la Universidad Católica, UNICA, participó la compañera Rosario Murillo, coordinadora del Consejo de Comunicación y Ciudadanía; Su Eminencia Reverendísima, Cardenal Miguel Obando y Bravo; dirigentes y comandantes de la Resistencia Nicaragüense; y funcionarios del Gobierno Sandinista.

Durante la actividad se condecoró póstumamente con la medalla de Paz y Reconciliación a Israel Galeano, alias Franklin, líder de la Resistencia Nicaragüense y que junto con otros comandantes de la llamada Contra firmó los acuerdos de paz que permitieron la desmovilización de este grupo armado.

Igualmente se condecoró póstumamente al subcomandante Enrique Schmidth Cuadra y al comandante Laureano Mairena, caídos en combate por la defensa de la Revolución Popular Sandinista.

El Presidente de Nicaragua y líder del FSLN, también mediante acuerdo presidencial condecoró con la medalla de Paz y Reconciliación a los compañeros Brooklyn Rivera y Steadman Fagoth, ambos líderes de las comunidades y pueblos originarios de la Costa Caribe.

Daniel destacó la figura del comandante Franklin en el proceso negociador que permitió primero firmar los acuerdos de Esquipulas y de Sapoa, procesos donde estuvo involucrado Su Eminencia Reverendísima, Cardenal Miguel Obando y Bravo.

En el caso de los compañeros Schmidth y Mairena, Daniel recordó que antes de lograr esos acuerdos de paz y reconciliación, ambos entregaron sus vidas por la causa de la Revolución Popular Sandinista.

Sobre Rivera y Fagoth, el líder del FSLN, destacó el papel que jugaron para representar la lucha de los pueblos de la Costa Caribe.

Nos sentimos contentos de estar con todos ustedes hermanos ratificando esa voluntad de Reconciliación y Paz, es el único camino que tenemos los nicaragüenses ya, el de reconciliación y paz, y así lo hemos decidido, ya así lo hemos acordado, ya así lo hemos ratificado, destacó el mandatario nicaragüense.

Agregó que existen los mecanismos en el país para seguir desarrollando esos cambios en el orden económico, social y político de manera pacifica.

Dijo que Nicaragua tenía una deuda histórica con los desmovilizados de la Resistencia, del Ejército y del Ministerio del Interior desde el momento que se firmaron los acuerdos que permitieron su desmovilización.

Esos compromisos tenían que ver con la inserción de los compañeros desmovilizados de los tres sectores a la actividad productiva, económica y social del país.

Recordó que cumplir esa deuda fue una lucha dura sobre todo por el engaño que sufrieron de parte de otros gobiernos que prácticamente los pusieron a pelear entre sí, al otorgarles títulos sobre una misma propiedad.

Habían enfrentamientos porque les habían dado el mismo título a uno y a otros, y entonces prácticamente con ese tipo de maniobra lo que estaban haciendo era poner a pelear a hermanos contra hermanos, dijo Daniel al recordarle a los ex miembros de la Resistencia el engaño que fueron objetos de parte de las administraciones libero-conservadoras.

Agregó que al llegar al gobierno, el FSLN emprendió la lucha junto con el Cardenal Miguel al frente de la Comisión de Verificación, Reconciliación, Paz y Justicia que ha logrado avanzar mucho en el proceso de reconocer los derechos de los desmovilizados de todos los sectores.

Recordó que la comisión ha entregado 60 mil títulos de propiedad a igual número de familias, siendo en su gran mayoría originarias del campo. También reiteró que a las comunidades originarias de la Costa Caribe se les ha reconocido con títulos más de 22 mil kilómetros cuadrados.

Esto ha sido posible porque todos ustedes hermanos nicaragüenses independiente de los conflictos que hemos tenidos, todos nos hemos unidos, todos hemos venido trabajando juntos primero para que llegáramos al gobierno en el 2007, señaló.

Reiteró que haber alcanzado esa gran victoria ha permitido cumplirle a los hermanos de la resistencia, a los del ejército y a los ex miembros del Ministerio del Interior, así como a decenas de miles de familias nicaragüenses, a miles de mujeres que han recibido el bono productivo y de esa forma que se conviertan en sujetos económicos.

Luchar contra la pobreza, es luchar por la paz, luchar contra la injusticia es luchar por la paz, luchar para que el campesino tenga tierra es luchar por la paz, luchar para que los nicaragüenses todos tengan educación es luchar por la paz, dijo el comandante Daniel.

Su Eminencia cardenal Miguel Obando y Bravo agradeció al compañero Daniel y a la compañera Rosario haber dedicado su nombre a la medalla de Reconciliación y Paz.

El alto prelado manifestó que lograr la paz siempre supone una construcción dolorosa al ir superando las divisiones en el corazón y de la sociedad.

“Ni el pacifismo, ni la violencia construyen la paz cuando se rompe la unidad interna y externa amenaza la guerra y la violencia, por esto se puede afirmar que el corazón dividido es la causa de los males de la sociedad y de las guerras”, reflexionó su eminencia.

“La paz es la aspiración fundamental de cada hombre y de toda la humanidad, hasta el punto que su concepto casi se confunde con la felicidad, la paz social solo puede resultar de una relación entre personas, grupos y naciones basada en la justicia, en la lealtad y en el amor, solo está relación constituye propiamente el orden por el cual la paz es la resultante más auténtica”, dijo.

Señaló que mientras exista el hambre y la miseria en el mundo, persistirá un desorden radical fruto del egoísmo de los individuos y de las naciones, lo que imposibilita una paz verdadera.

“No puede haber paz mientras no haya para todos condiciones concretas para alcanzar niveles de vida compatibles con la dignidad humana, no podrá haber paz construida bajo frustraciones de millones de seres humanos iguales en dignidad”, dijo el cardenal.

también te puede interesar