Nicaragua

Proclama de Rosario en ocasión del Día Internacional de la Mujer

Palabras de RosarioAntes de dar lectura a laProclama en ocasión delDía Internacional de la Mujer8 de marzo del 2010 Hermanas, mujeres nicaragüenses; muy buenas tardes, hermanas, compañeras de la Costa Caribe Nicaragüense, que ayer libraron la batalla de la democracia, de la Democracia Directa, del Poder de las mujeres, la batalla que vamos a librar […]

Redacción Central |

Palabras de Rosario
Antes de dar lectura a la
Proclama en ocasión del
Día Internacional de la Mujer
8 de marzo del 2010

Hermanas, mujeres nicaragüenses; muy buenas tardes, hermanas, compañeras de la Costa Caribe Nicaragüense, que ayer libraron la batalla de la democracia, de la Democracia Directa, del Poder de las mujeres, la batalla que vamos a librar en todo el país en el 2011, para continuar profun-dizando este proceso de empoderamiento de todas las mujeres nicaragüenses.

Queremos saludarlas hoy 8 de marzo, de este Año de la Solidaridad, saludarlas con cariño, salu-darlas con compromiso, saludarlas a todas y a cada una en su espacio, en su trabajo, en su casa, en su familia, en el barrio, en la comarca, en la comunidad. Saludarlas con el compromiso de trabajar juntas para que todo sea mejor, para que la vida de nuestras familias, de nuestras comuni-dades, de nuestra Nicaragua, como Gran Familia, sea mejor.

Quiero, aquí, acompañada de las mujeres del Gabi-nete de Gobierno, de las mujeres de los Movi-mientos Sociales y Laborales, de las mujeres del Poder Ciudadano, de las mujeres del Frente Sandi-nista, de las mujeres de las Alcaldías que conquistó el pueblo en el año 2008, de las mujeres que estamos representando los derechos y la ruta de restitución de derechos de las mujeres nicaragüenses, representando y trabajando por esa ruta, saludarlas y presentarles una Proclama que hemos elaborado en conjunto, y que espero, esperamos, nos represente a todas.

Proclama de Rosario en ocasión del Día Internacional de la Mujer

MUJERES SOLES, MUJERES ALBA

MUJERES QUE SEGUIMOS TRIUNFANDO !

Las mujeres nos estamos reencontrando. Reencuentro de Dignidad. Nuestra Identidad de Mujer se suscribe con la valentía de nuestras luchas diarias. Porque queremos respeto, tenemos capacidad, nos sobra fortaleza, y, por lo tanto, convertimos nuestro derecho y necesidad de Justicia, en Conciencia y Batalla cotidiana.

El discurso no basta. La retórica suele ser vacía, falsa, cosmética pura. Cada 8 de marzo nos medimos las costillas, a ver si encon-tramos fracturas, a ver cuántas costillas hemos dejado en el camino, cuántas costillas, encumbrando a Adán, y despojando a Eva. Cada 8 de marzo las derechas internacionales, organi-zadas e institucionalizadas, pasan cuenta y factura a las Izquierdas. Cada 8 de marzo el “Capitalismo perfecto” levanta el dedo acusa-dor contra el Socialismo, que por supuesto, para ellos jamás va a ser bueno, ni mejor, y mucho menos modelo o ruta de perfección. 

Cada 8 de marzo el examen y el autoexamen; una rutina aburrida y un desfile de máscaras y mentiras, revestidas de amargada autoridad matriarcal.  Ese desfile surca el escenario del teatro manipulador, donde adversarios políticos disfrazados de Corte y Jueces de Género, juzgan y se atreven a condenar !  Las y los auto-erigidos abusan de derecho, nece-sidad y demanda de millones de mujeres, a quienes su Modelo explotador, destructivo y depredador, ha reducido a objetos sexuales, publicitarios, económicos, políticos, ideoló-gicos y culturales, perpetuando el dominio del capital-libre-empresa, libre-mercado. Ese libérrimo y fracasado modelo de discriminación total, tiene el descaro de venderse, como felicidad, como propuesta liberadora y democrática, frente a las mayorías empobre-cidas y esquilmadas que poblamos la Madre Tierra…!  De los espantos y muertos, líbranos Señora!

Cada 8 de marzo las mujeres quisiéramos, sobre todo, ver florecer e iluminarse la Conciencia.  Conciencia para asumir plena, eficaz y cuali-tativamente, el derecho y los derechos.  Con-ciencia para asumir y protagonizar, con cali-dad y efectividad, los espacios que, a golpe de corazón, hemos venido abriendo en este mundo y en esta llamada civilización.  Con-ciencia para destacar avances y precisar desafíos. Para profundizar avances y enfrentar desafíos.  Para defender avances y apropiarnos de cada desafío, como nos apropiamos de la Libertad, la Independencia, y el Patrimonio Cultural e Ideológico que nuestros Próceres, Maestros y Maestras de las inmensas batallas, nos han legado como bandera y como ruta.

Crecer conciencia para librar las batallas.  Para dar la pelea.  Para batirnos a duelo con la pobreza, lacra capitalista, miseria capi-talista, infierno capitalista, terreno de batalla permanente, donde nos toca afilar el corazón para asestar dardos y golpes demole-dores, que vayan arrinconando el modelo caduco, y alumbrando el Alba, el camino, la página todavía en blanco de la Historia, que, por obligación y decencia, por compromiso imprescindible, por urgencia humana, debemos hacer mejor…!

No podemos ceder a la tentación de describir Paraísos. O Infiernos. Con la intuición (arma femenina…?) la intuición propia de la con-ciencia despierta, como mágico polo a tierra y a cielo abierto, debemos decir que muy poco, relativamente, está hecho. Que no hemos des-hecho el daño catastrófico del Capitalismo neoliberal. Que todo, o casi todo está pen-diente; que somos jefas, y todavía esclavas. Promotoras, constructoras, albañiles, obreras, y muchísimas similares. Que somos al mismo tiempo, todavía esclavas, y ya líderes. Que hemos vivido las grandes marchas, las tremendas batallas, andado las encru-cijadas y desplegado alas en todas las victorias, y que sin embargo, al examen del recorrido, la Luz de la Conciencia parece adormecerse, y pierde la dimensión de grandeza, propiedad, mérito, justicia, pierde el concepto de derecho puro.  La Luz de la Conciencia, creo que sin saberlo, se atenúa, y vuelve opaco el pasado, enturbia las aguas del presente, y, ojo, podría incluso oscurecer o empañar, el espejo del porvenir !

La Conciencia, hermanas, regla de oro.  Asumir. Asumir. Asumir…! Ver, pre-ver. Descubrir lo invisible !  Hacer posible lo imposible…!  Frase de Juan Bautista Arríen, me la dijo el sábado, yo la hago mía y la propongo para todas! Trabajar con la lámpara encendida, ver hacia atrás para encontrar fortaleza. Ver el entorno, el presente, para encontrar forta-leza.  Ver el futuro, con fortaleza. La mujer, la paradoja. Femenina palabra. Mujer, Nicara-gua, Revolución, todas en femenino, todas inmensas, todas en Género Humano, todas cuali-dades, sutilezas, sensibilidades, solidari-dades, intensidades, potencial increíble, con piel y manos de mujer.

Una perspectiva de generosidad ingenua podría diluirnos el paisaje. Necesitamos conciencia despierta para tomar el pulso, a éxitos y reveses. Alertas tempranas para recoger y relanzar la esperanza; para impedir que la rutina y el vértigo hundan las banderas, o describan prioridades que no incluyen el Género.

La Mujer, en mayúsculas, debe estar presente en todas las rutinas y todos los destinos. Como prioridad absoluta. Como protagonista absoluta. Como valor, como visión, como pa-sión, como creación, y como sueño.  La mujer concibiendo y pariendo Mundos, que nunca dejan de girar, porque son la Vida Real, y debemos hacerla mejor, aunque la comprensión de esa mejoría aparezca aún contradictoria, difusa, complicada, difícil, según la particularidad del quehacer, y el manoseo inclemente de la ajada agenda política. Porque padecemos la inflada femeninocracia profesional, que no tiene nada del feminismo revolucionario, huma-nista, compasivo y verdaderamente radical. Porque el feminismo revolucionario propone cambiar el mundo, no dejarse cambiar por el Sistema que domina y termina con el mundo !

Pero, al fin y al cabo, el 8 de marzo es un día más. Ángeles, Demonios, Edén, Infierno, un día más, o un día especial, entre tantos días especiales. Tal vez un día para encontrarnos. Tal vez un día para trascender ópticas, intereses, y límites propios de la gastada y estrujada política, de ópticas e intereses. Tal vez un día para querernos. Tal vez para recogernos, y enfocar horizontes hundiendo  la mano en la distancia, atrás y adelante, antes de volvernos ciegas, sordas, mudas; antes de incomunicarnos, antes de perder los contornos. Antes de invisibilizarnos. Antes de sepultarnos en maremotos de términos, incomprensibles e inútiles para las mayorías. Antes de perder el hilo, el momento, la oportunidad, la puerta abierta en la Historia. Antes de perdernos !

Venimos y vamos. Todo ordinario, y todo extraordinario. En el trayecto, partícipes y audiencia. Todo es bueno y todo es malo. Todo realidad.  Todo también humildad, para reconocer qué tanto está por delante. Valentía para comprometernos a seguir adelante. Alegría, optimismo, para reconocer que el vaso no está vacío, ni vaciándose, que viene de a poquito en llena.  Valor para asumir la esperanza. Llenar el vaso es llenar la Vida. Y cuánta dificultad, sin embargo, hermanas, para el encuentro solidario de las voces, los reclamos, las urgencias, para la construcción…!  Pero la democracia es la suma de todas esas voces y de todos esos desencuentros. 

Y la democracia, como la entendemos,  es el debate y el encuentro del interés común, de los objetivos y las metas comunes; los objetivos y las metas que siempre cambian, porque cada día somos las mismas, y somos diferentes. Pensar, investigar, estudiar, aprender. Abrirnos al universo, cada una en su circunstancia, su posibilidad, su sendero. Abrirnos al cambio y a la transformación !  Así nos vemos queriendo ser; así, espero, vamos siendo !

A más ilustración, más compromiso de comu-nicación, entrega, vigencia y vivencia de organi-zación; de organización que transmita vitalidad a través de la enseñanza. Compartir enseñanzas. Aprender para distribuir aprendizajes. Cada mujer planta semillas, abre surcos, siembra, cultiva, abona. Y vamos recogiendo cosechas, aunque todavía ¡tan insuficientes!

Conciencia de insuficiencia, entonces. Conciencia de carencia. Conciencia de urgencia. Cerrar las puertas a la complacencia y a la comodidad.  Abrir las compuertas al entendimiento y al crecimiento. Saber que hemos diseñado el mapa, y urge caminar…

Derechos, restitución de derechos, acuerdos y desacuerdos, cuotas, acciones afirmativas, 50% y más en todos los espacios… ¡claro que lo queremos, claro que lo proponemos, claro que lo necesitamos, y exigimos! Pero más claro aún, compañeras: nos toca a nosotras asegurar que no sean espacios nominales, ni publicidad política barata, o rendición de cuentas a desprestigiados organismos internacionales.

Acción afirmativa, cuotas, 50% y más en todos los espacios de la vida política, de la vida social, de la vida económica, de la vida pluricultural, del renaciente protagonismo autonómico indígena y afrodescendiente, de las jefaturas institucio-nales, estatales, de las listas partidarias de elección interna, popular, local y nacional…! 50% y más, quiere decir equidad, construida sí desde nuestra propia experiencia de batalla.

Y debemos llenar los espacios con presencia y trabajo real, sin guerra entre los sexos, sin guerra entre nosotras, pero sí asumiendo combates, trincheras, batallas, banderas, las ideas y las prácticas de una lucha justa, real, que nada obliga a ser silenciosa, o clandestina.

Una batalla legal, jurídica, cultural, polí-tica… ideológica, claro! Una batalla en los espacios de la economía. Por tierra, trabajo, vivienda, crédito, propiedad… Por liderazgo pleno en el Estado, el Gobierno, los Partidos, en el Partido Frente Sandinista de Liberación Nacional, en la Juventud, los Sindicatos y Movimientos y Organizaciones Sociales y Labora-les; por liderazgo pleno en el Modelo en desarrollo de Poder Popular que, sin la participación equitativa de la mujer, nunca será Revolucionario.

50% y más, y no del diente al labio. No como condescendencia, dádiva, regalo, limosna o mani-pulación electorera. 50% y más, no como maña o truco para tranquilizar o engañar. 50% y más, en todo, pero desde nosotras, conociéndonos, recono-ciéndonos autoras y actoras, corrijo, actrices, artífices, de los Decretos, Ordenanzas, Resolu-ciones; y ocupando, ejerciendo, con absoluta noción y práctica de derechos, los cargos, el desempeño, el desarrollo, la ejecución de las Agendas, por las cuales estamos obligadas, compañeras, a rendir cuentas, en igualdad de condiciones también, ante una Nación que se construye nueva, que se quiere nueva, que se propone unida, que se busca cohesionada, en la comprensión íntegra del Bien Común.

Queremos una Agenda Social, donde la salud sea patrimonio y responsabilidad de hombres y mujeres. Donde temas aparentemente tabú, como la salud reproductiva, sexual, el azote del VIH-SIDA, el aborto terapéutico, la defensa de la vida de la mujer, de la madre, del hombre, del y la adolescente, del niño y la niña, la respon-sable e indispensable educación sexual de la juventud, sean parte de una reflexión y un debate nacional despolitizado, que deje de ser mani-pulado, con fines de clientelismo político y financiero, por movimientos y organismos que no cuentan con autoridad o representatividad nece-sarias para juzgar o condenar.

Movimientos y organismos, que además, no toman en cuenta la cultura, las creencias, la tradición, los valores y las prácticas sociales, familiares y comunitarias del pueblo nicaragüense. Movi-mientos y Organizaciones encadenados a su propia dependencia. Del negocio, del vicio o de la espectacularidad mediática. Ellos los saben ! Y nosotras también lo sabemos !

Queremos una Agenda Social donde la educación sirva a todas las mujeres, y abra oportunidades a todas, oportunidades y derechos, sin excepción. Más allá de su condición o su situación de vida. Una educación que restituya en su enfoque inte-gral el reconocimiento, la condición de prota-gonistas a las mujeres, en respeto y equidad. Una educación que forme a las nuevas generaciones en el entendimiento de que el mundo ha sido habitado y construido, por mujeres y hombres; que la cultura y la ciencia han sido desarrolladas por hombres y mujeres; y que el aporte de las mujeres en la Historia, en la memoria, en el presente y en el futuro, debe ser rescatado, visibilizado, reconocido e incorporado a la narración. A la Historia con mayúsculas. Al Patrimonio. A la Cultura. A la Identidad Humana !

Queremos una Agenda Social donde las mujeres decidamos sobre Políticas, Programas y Acciones, que nos garanticen igualdad de derechos y condiciones, para habitar la vida.

Queremos una Agenda Laboral, que nos reconozca como sujetas económicos, activas en todos los campos. Que nos equipare en derechos y hechos. Queremos una Agenda Jurídica que derogue las leyes que todavía nos lesionan, y diputadas y diputados que propongan leyes que tomen en cuenta nuestras realidades, y procuren dignidad, respeto e inclusión, para las mujeres de todas las condiciones y todos los orígenes.

Queremos una Agenda Natural y Ambiental que con-tribuya a la salvación de la Especie Humana. Una agenda que respete los derechos de la Madre Tierra… Madre, Mujer, Tierra, Naturaleza, todas en femenino; Ambiente y Entorno, en Género Humano, en Género Humanidad. Queremos una Agenda Ambiental donde las mujeres lideremos junto a los hombres, el conocimiento y apropiación de la Declaración Universal de los Derechos de la Madre Tierra y del Bien Común de la Humanidad. Encon-tramos en esta Declaración cubiertas todas nuestras demandas, aspiraciones y derechos. La respaldamos. Nos adherimos. Daremos por ella, la Madre de todas las Batallas ! Lucharemos por la Vida, como siempre !

Queremos una Agenda de la Familia, que asegure que hombres y mujeres, seamos compañeros y acompañantes, en relaciones justas y solidarias. Queremos compartir la responsabilidad de con-servar nuestras mejores tradiciones familiares, nuestras prácticas culturales de respeto y cariño a los mayores, de respeto y cuido amoroso a niños, niñas y adolescentes, de búsqueda de armonía, en un núcleo que representa la diver-sidad humana. Porque la familia representa la diversidad humana, y los vínculos de tolerancia y entendimiento entre [email protected] y [email protected], en la particu-laridad, y la Unidad.

Queremos una Agenda de Familia que nos ayude a identificar y practicar la Democracia. Una fami-lia microcósmica, sana, fuerte en valores y capaz de transmitir a las prácticas sociales comuni-tarias, esos valores aprendidos en el Amor, la convivencia, la Solidaridad, y en saber compartir y aportar, [email protected] y [email protected], para el Bienestar de [email protected] Una familia desde la cual vayamos cons-truyendo la Sociedad, la Comunidad del Bien Común.

Queremos una familia con Valores, que prevenga, desde la Conciencia, con enseñanzas y prácticas, la violencia entre sus miembros, el  maltrato verbal y físico, la crueldad entre Hombres, Mujeres, [email protected], una plaga que debemos, responsa-blemente, rechazar, combatir y erradicar. No ganamos mucho sólo criminalizando, persiguiendo, penalizando o castigando.  Debemos a la par, pre-venir, enseñando y aprendiendo, transmitiendo valores, consolidando conciencia de respeto humano.  Es lo más inteligente y eficaz ! Lo urgente, además !

Queremos una Agenda de Comunicación donde la publicidad, los espacios de entretenimiento, farándula, noticias, debates, opinión, difusión, no descalifiquen, denigren, disminuyan, ni perpetúen patrones culturales que discriminan y excluyen, y que en síntesis, aborrecen a las mujeres.

Queremos una Agenda de Medios que no manipule con fines de clientelismo político las batallas pendientes de las mujeres. Queremos Agendas y Medios de Comunicación que cuenten la verdad sobre los avances y dificultades en el Proceso de Restitución de Derechos de Género, y derechos del pueblo todo, que venimos protagonizando [email protected] nicaragüenses. Y lo hemos venido haciendo, en un mundo en crisis. De valores, económica, ambiental, laboral, y en eclosión de Sistemas que ya no pueden sostenernos, ni sostenerse. La Comunicación, creemos, debe servir para respaldar y acompañar críticamente, los procesos prota-gónicos de cambio, no para torpedearlos o dinami-tarlos; nunca para entorpecerlos !

Queremos sobre todo, una Agenda Nacional que tome en cuenta el tránsito de la vulnerabilidad en que el sistema capitalista neoliberal sumió a las mujeres y a las mayorías nicaragüenses, el tránsito de la vulnerabilidad a la Dignidad, a la Equidad y a la Conciencia y Ruta de Responsa-bilidades y Derechos, que propone el Gobierno del Frente Sandinista de Liberación Nacional.

En esa Agenda Nacional, las mujeres vemos con claridad, que nuestra principal tarea, sin menoscabo de la urgencia de asumir con valentía todas las demás, és para nosotras, preservar la Paz Social, la Paz en Justicia, defendiendo este Proceso Revolucionario que nos garantiza derechos a [email protected] Nuestra prioridad es defender la continuidad del Frente Sandinista en el Gobierno, desde la ruta electoral. Defenderlo con nuestros votos. Con el 51% de las mujeres nicaragüenses votando para que, con nuestro Gobierno y nuestro Modelo Democrático, sigamos garantizando un presente y un porvenir de derechos plenos para [email protected] 

Debemos destacar que hemos venido ocupando roles dirigentes en el Modelo de Democracia Directa que construimos desde la comarca, la cañada, el barrio, la familia y la comunidad; un Modelo en desarrollo que nos permite afirmar, que en Nicaragua, el pueblo está gobernando. A través de nuestros Gabinetes territoriales, [email protected], Directores, [email protected], Alcaldes, Alcaldesas, Pueblo-mujer, Pueblo-hombre, Pueblo-joven, damos seguimiento a Planes, Programas, Acciones y toma-mos decisiones sobre cómo hacer más con lo mismo, a través de las Alianzas y la Ruta de responsa-bilidad compartida, que hemos venido forjando, fortaleciendo, y que nos forma y fortalece a [email protected], en una nueva Cultura de Consenso y Paz.

Defender nuestro Proyecto Sandinista y Revolu-cionario, és defender la tranquilidad y el Bien Común.

Por eso, las mujeres nicaragüenses, conscientes de nuestras cualidades, fortalezas y sensibi-lidades especiales, conscientes de nuestra capa-cidad de visión, intuición, pasión y compromiso, conscientes de nuestra firmeza en las luchas, las batallas, de nuestra cuota en las victorias, nuestro paso largo en la Vanguardia de la Esperanza, conscientes, por supuesto también, de los retos que tenemos por delante, y conscientes sobre todo, de que la gran batalla, es la batalla por la conciencia, nos proclamamos en campaña permanente por afirmar y desarrollar identidad cultural, espiritual, valores y creencias de nuestros pueblos y de nosotras las mujeres, como más de la mitad de Nicaragua.

Nos proclamamos en campaña permanente por la Unidad y el Bien Común en nuestra Patria, y para la Humanidad ! Unidad de mujeres y hombres. Unidad de mujeres y mujeres, unidad de la juventud, unidad de las familias, unidad de las comunidades… Unidad, unidad, unidad, por el Bien Común, por Vivir Bien, por mejorar la Vida, por cambiar la Vida, por cambiar el Sistema, por el Poder de [email protected] [email protected], en todas sus expre-siones, por profundizar los mecanismos del Poder Popular, de la Democracia Directa, por continuar haciendo Revolución en Paz, Revolución tranquila, Revolución en Evolución. Revolución que viene de largo y que va para largo. Revolución que moviliza, construye, crea, propone y logra reunir, armonizar, los intereses más dispares, y representar a la sociedad en su conjunto. Una sociedad que piensa, habla, escribe, ama y reza en español.

Nuestra sociedad se vé, se refleja con orgullo, en sus privilegiados Paisajes y Recursos Natura-les, en el espejo y la grandeza de Rubén Darío, de Augusto Sandino, y de las mujeres sabias, heroínas, líderes, jefas, reducidas al anonimato por una historia escrita por hombres. Una sociedad que con [email protected], sólo puede ir adelante. Salir adelante, porque ya va adelante, con el aporte, la inteligencia y la inspirada acción de un pueblo que todo conoce. Sabemos de luchas, alegrías, lágrimas, honores y dolores, sabemos de glorias, y somos un pueblo con Memoria, un pueblo de mujeres y hombres, que ha escogido por ello, un singular camino de Encuentro para seguir construyendo, para habitar el nuevo día. El Tiempo de la Paz y el Bien-Estar !

Las mujeres, como mayoría en Nicaragua, hoy, 8 de marzo del 2010, Año de la Solidaridad, decretamos nuestra confianza en ese mañana que el Frente Sandinista quiere, de Unidad para el Bien y la Dignidad de las mujeres, los hombres, las familias, de la Juventud, Tesoro Divino, y de toda la comunidad nicaragüense!

¡Que vivan nuestros triunfos!
¡Que vivan nuestras batallas!
Mujeres del Sol, del Alba,
de los Pueblos,
Unamos fuerzas,
Unamos las Victorias !

Managua, 8 de marzo
Día Internacional de la Mujer,
2010, Año de la Solidaridad

Rosario Murillo

Muchísimas gracias a las compañeras y a los compañeros que nos han estado siguiendo por los medios del Poder Ciudadano. Muchísimas gracias y otra vez, un abrazo fuerte, comprometido, para todas las mujeres nicaragüenses.

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