Nicaragua

Proyecto de sociedad de consumo llegó a su final

Afirmó Leonardo Boff al presentar la Carta de la Madre Tierra

Declaración Madre Tierra
Proyecto de sociedad de consumo llegó a su final. | El 19 Digital

Redacción Central |

Afirmó Leonardo Boff al presentar la Carta de la Madre Tierra
» Esta es la Carta de Derechos de la Madre Tierra
» Nicaragua adhiere a Carta de Derechos de la Madre Tierra

El teólogo, filósofo, escritor, profesor, y ecologista brasileño, Leonardo Boff, presentó al pueblo nicaragüense la Declaración Universal del Bien Común de la Tierra y de la Humanidad, durante una actividad en Casa de los Pueblos, Managua.

La actividad fue encabezada por el comandante Daniel Ortega Saavedra, presidente de Nicaragua, y asistieron además, la coordinadora del Consejo de Comunicación y Ciudadanía, compañera Rosario Murillo, el ex presidente de la Asamblea General de las Naciones Unidas, Padre Miguel D Escoto, y el científico, Jaime Incer Barquero.

Boff es uno de los fundadores de la Teología de la Liberación, junto con Gustavo Gutiérrez Merino.

“Este proyecto (Declaración de Derechos de la Madre Tierra) nació del corazón y la mente del padre Miguel D´Escoto. Yo creo que fue algo providencial, algo del Espíritu Santo, la idea que ha tenido mientras era presidente de la Asamblea (de Naciones Unidas), mirando los problemas de la humanidad de empezar a pensar y a poner por escrito ese documento que yo creo que será decisivo para el futuro de la tierra y la humanidad”, expresó Boff.

En su intervención, señaló que hemos llegado a un punto en que el proyecto de cómo consumíamos y organizábamos nuestras sociedades ha llegado a su final. “Ese proyecto se ha agotado, empezó en el siglo XVI con la doble creencia que los recursos de la tierra son infinitos y que podemos tener un progreso infinito hacia el futuro, esa doble creencia es una gran ilusión”.

Expresó que los recursos de la tierra no son infinitos y mucho menos en la perspectiva de la acumulación, de ser más ricos en el tiempo más corto posible, con la fuerza de la competencia más grande posible y sin ninguna consideración de la agresión de la naturaleza que eso implica y la total falta de solidaridad con las presentes y futuras generaciones.

El teólogo expresó que “ese mismo proyecto ha facilitado mucho la vida humana, ha creado los antibióticos, prolongado nuestra vida, pero simultáneamente ese proyecto que nos llevó a la Luna y nos trajo de la Luna, ese proyecto creó una máquina de muertes que puede destruir por 25 formas diferentes toda la especie humana, con armas químicas, biológicas y nucleares”.

“Me impacté mucho con el primer discurso que el amigo D Escoto pronunció como presidente de la Asamblea General de Naciones Unidas denunciando que, en ese momento, habían como tres mil 500 ojivas nucleares que podrían ser estalladas en minuto y medio y destruir casi toda la humanidad. Eso es lo que ha producido ese proyecto, riqueza para poca gente e inmensa pobreza para gran parte de la humanidad. Eso proyecto no es bueno, porque es sin misericordia, cruel y sin piedad. Es un sistema de muerte, o cambiamos o morimos”, señaló.

Boff, nieto de inmigrantes italianos, nació en Concordia, Santa Catarina, Brasil, el 14 de diciembre de 1938. Estudió Filosofía en Curitiba y Teología en Petrópolis. Ingresó en la Orden de los Frailes Menores, franciscanos, en 1959 y en 1970 se doctoró en Teología y Filosofía en la Universidad de Munich-Alemania.

Durante 22 años fue profesor de Teología Sistemática y Ecuménica en el Instituto Teológico Franciscano de Petrópolis, profesor de Teología y Espiritualidad en varios centros de estudio y universidades de Brasil y del exterior, y profesor visitante en las universidades de Lisboa (Portugal), Salamanca (España), Harvard (EUA), Basilea (Suiza) y Heidelberg (Alemania).

Es doctor Honoris Causa en Política por la Universidad de Turín (Italia) y en Teología por la Universidad de Lund (Suecia), y ha sido galardonado con varios premios en Brasil y en el exterior por su lucha a favor de los débiles, oprimidos y marginados, y de los Derechos Humanos. El 8 de diciembre del 2001 le fue otorgado en Estocolmo el Right Livelihood Award, conocido también como el Nóbel Alternativo.

En el mismo acto, el ex presidente de la Asamblea General de las Naciones Unidas, Padre Miguel D Escoto, dijo que el mundo y la humanidad están pasando por el momento más crítico de su historia debido a la depredación de la cual es víctima la Madre Tierra por causa del modelo capitalista.

D Escoto  señaló que esta destrucción se debe a que todos nos hemos dejado contaminar de la peor ideología como es el capitalismo, el cual engendra egoísmo y codicia y  tiene como máximo representante a los Estados Unidos de América.

En este sentido señaló que no sólo hay que descolonizarnos políticamente, sino también intelectualmente. “Lo peor de la colonización está en la cultura y está en nuestras mentes”, manifestó.

“Como somos en gran medida colonos, intelectualmente hablando, creemos que necesitamos a los Estados Unidos, y a Estados Unidos lo necesitamos como necesitamos el arsénico, es veneno por su ideología”, agregó.

Afirmó que un cambio de rumbo más amigable con la naturaleza no vendrá ni de Estados Unidos ni de Europa, pues estos son adictos a la codicia y al egoísmo.

El ex presidente de la Asamblea General de la ONU refirió que ,de no tomarse las medidas necesarias contra el cambio climático en estos momentos, la humanidad corre el riesgo de extinguirse.

Recordó que la Organización de Naciones Unidas (ONU) está controlada por Estados Unidos que  nunca ha creído en el imperio de la ley en lo que a las relaciones internacionales se refiere.

“Ese país jamás creyó en el imperio de la ley en las relaciones internacionales, Estados Unidos siempre creyó en la ley de la selva”, dijo.

“Naciones Unidas es un fracaso total y colosal, un fraude”, agregó al momento de plantear la necesidad no de refórmala sino más bien de reventarla, bajo la premisa de contar con “una instancia de encuentro global”.

Con respecto a la Declaración Universal de los Derechos de la Madre Tierra, aseguró que esta, en ningún momento, pretende reemplazar la Declaración Universal de los Derechos Humanos, sino más bien “complementarla, porque la Declaración Universal de los Derechos Humanos es claramente insuficiente, es demasiado antropocéntrica como que nosotros somos la gran cosa en la creación”.

Esto se basa, según manifestó, en que ahora la humanidad conoce muy bien la posición donde dentro de la naturaleza. “Somos tierra, tierra que piensa, que inventa,  sueña, ríe,  llora, y  venera al creador”, afirmó.

Se refirió además que mientras estuvo al frente de la ONU se logró aprobar el Día de la Madre Tierra, lo cual contó con un respaldo absoluto de la comunidad internacional.

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