Nicaragua

Para mí, el Ejército fue una opción para servir al pueblo y a la nación

A pocas horas de traspasar el mando este 21 de febrero, el General de Ejército Omar Hallesleven, Jefe del Ejército de Nicaragua, conversó con los periodistas Alberto Mora, del programa En vivo de Multinoticias, canal 4, y Juan José Lacayo de El 19 Digital.

General de Ejército Omar Hallesleven
Para mí, el Ejército fue una opción para servir al pueblo y a la nación. | Jairo Cajina

Redacción Central |

A pocas horas de traspasar el mando este 21 de febrero, el General de Ejército Omar Hallesleven, Jefe del Ejército de Nicaragua, conversó con los periodistas Alberto Mora, del programa En vivo de Multinoticias, canal 4, y Juan José Lacayo de El 19 Digital.

En la entrevista, el General Hallesleven pasó revista a su involucramiento en la guerra de liberación contra la dictadura somocista, su vinculación con el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), y a su decisión de incorporarse a un Ejército de nuevo tipo que para él representaba una opción que se acoplaba a sus principios de servir al pueblo y a la nación nicaragüense.

El alto mando militar declina auto-evaluar su gestión y prefiere que sea el reconocimiento público de diferentes sectores de la nación los que den la medida de su gestión para forjar una de las instituciones más sólidas y respetables del país.

El general Hallesleven destaca la relación de su comandancia con el presidente de la República, comandante Daniel Ortega, la cual califica de franca y diáfana, y exalta la experiencia y capacidad de su sucesor, el Mayor General Julio César Avilés, quien asumirá el cargo el próximo 21 de febrero.

P: Bien amigos, conversamos con el Jefe del Ejército, General Omar Hallesleven, conversamos con él a propósito del traspaso de mando este 21 de febrero del 2010. General, buenos días, gracias por acompañarnos, gracias Juan José Lacayo por acompañarnos en esta entrevista y queríamos hablar un poco sobre algunos aspectos de la vida del Ejército, su experiencia como militar y también una evaluación de su gestión. Queríamos iniciar hablando de los orígenes, usted General, igual que la oficialidad del Ejército vienen de una lucha antisomocista, vienen de la vida guerrillera, son un Ejército joven, 30 años recién cumplieron y quisiéramos que usted nos hablara un poco de los orígenes de su involucramiento en la lucha antisomocista, durante la época que se luchaba por el derrocamiento de Anastasio Somoza.

R: Gracias, Alberto, gracias Juan José; primero antes de expresarme alrededor de la pregunta tuya, quiero darles las gracias a ustedes dos, al Canal 4, por permitirnos esta posibilidad de compartir con nuestro pueblo estos elementos, en esta etapa tan importante de la institución, como es el traspaso del cargo de Comandante en Jefe del Ejército, que como ustedes saben está establecido en Ley, se da cada cinco años y viene a marcar uno de los hitos importantes, fundamentales, en lo que es la historia interna de la institución, y en lo que es la misma historia del país, de la Nación, como institución importante, es el Estado de Nicaragua, es el Ejército de Nicaragua.

Volviendo un poco a la pregunta tuya yo quería (…) que yo como muchos jóvenes en este país nos iniciamos en la lucha, en lo amplio de la lucha que el Frente Sandinista de Liberación Nacional encabezó.

Pero, para lograr ese mismo objetivo, como ustedes saben, Nicaragua y Somoza tenía una Guardia Nacional, que era el instrumento con que contaba Somoza para reprimir, para ejercer sus funciones de dictador y para un elemento fundamental y decisivo en participación, reprimir a la juventud.

Somoza y la Guardia Nacional significaron en un momento ser prácticamente lo contrario a las aspiraciones de un joven que como todos en aquella época lo fuimos y aspirábamos a tener un futuro mejor, y muchas promesas; y nos encontramos con esa situación, y eso fue lo que hizo, creo yo, en un primer momento que muchos jóvenes rebeldes, nos integráramos a una sola causa, a este objetivo que era botar a Somoza.

Así me inicié yo. Fui estudiante, yo estudié mi primaria en La Libertad, Chontales, hice una parte de mi secundaria en Juigalpa; posteriormente me trasladé a estudiar al Ramírez Goyena, al Instituto Nacional Central Ramírez Goyena; que como ustedes saben era un instituto bastante numeroso y en donde acudían una gran cantidad de jóvenes de extracción humilde, con pensamiento revolucionario y donde el mismo Frente también tenía como un campo propicio para poder llevar sus ideas, llevar en aquel momento, sus comunicados, sus planteamientos.

Ahí fue donde yo prácticamente de forma concreta me inicié en lo que yo considero mi integración a la izquierda, a la revolución en este país. Yo estando en cuarto año, quinto año, me ligué a una organización, que era estudiantil, que era el Frente Estudiantil Revolucionario, y de ahí a medida que fui trabajando, fui desarrollándome, como persona, como cuadro, como ser humano; con una idea y apoyando una forma de lucha que era lo importante en ese momento, en ese momento habían disyuntivas.

Muchos planteaban botar a Somoza a través de la democracia, entrecomillado, a través de elecciones o a través de lucha cívica. Otros, como el Frente Sandinista planteaba desde esa misma época, o desde sus inicios, la posibilidad de botar a Somoza a través de la lucha armada.

Entonces, la primera disyuntiva que se le planteaba a un joven es el método que uno va a escoger. Y yo creo que fui claro desde el primero momento, yo nací a la vida política con el movimiento de izquierda en ese momento, con la lucha armada como método para botar a Somoza y destruir a la Guardia Nacional que era el instrumento que tenía en ese momento Somoza para ejercer su presión sobre los diferentes factores de la sociedad.

Porque Somoza reprimía al pueblo, pero también reprimía a todos los factores que tenía la sociedad, incluido la juventud.

Paulatinamente fui participando en la universidad en muchas actividades y de ahí fui a pegar, a contactarme con el Frente Sandinista.

El Frente Sandinista me reclutó, comencé a trabajar con ellos, trabajando con el FER, trabajando con el Frente, trabajando en el movimiento estudiantil y yo digo que yo hacía de sacristán, repartía la limosna y daba la misa, porque yo cuento algunas anécdotas cuando era estudiante.

Yo fui presidente de la Facultad de Ciencias Químicas y Farmacia, el primer año que llegué a la misma en el 71. Y yo también era del comité o de la junta de los responsables del FER. Pero la vez también ya estaba pegando con el Frente.

Entonces, yo aquí ya trabajo con el FER que estaba organizado con la Gata Munguía, con Iván Montenegro, con Roberto Huembes, que tenían una célula.

Tenía un grupo que yo era responsable de ellos, presidente de la secundaria, me había asignado el Frente para que yo los preparara, pero al mismo tiempo pegaba con el Frente y el Frente me orientaba trabajo en algunos barrios, en algunos barrios de León.

Asi me agarró el 71 y así me agarró también el terremoto de Managua, que también marcó… (se queda pensativo)

P: Una ruptura….

R: Una ruptura, una etapa…. Y entonces yo hacía de todo esto, pero al mismo tiempo me iba por las noches, a trabajar con el CUUN para hacer la propaganda y en la mañana la repartía en los pasillos de mi facultad, y después iba posteriormente y llevaba un mitin en algunos de los años para hablar acerca del papel del estudiante y la importancia de integrarse y el apoyo que buscábamos a la lucha armada y al Frente Sandinista en esa época.

Así transcurrió mi juventud, hasta que me fui clandestino.

P: ¿Qué representó para usted ya en una segunda fase, después del triunfo de la Revolución, integrarse al Ejército….?

Mirá cuando a uno le llega el 79, diríamos con mucha expectativa, con mucha ansia, después de mucho tiempo clandestino; con muchos compañeros caídos, otros que se los está encontrando, eh, ya el 79 si el triunfo, le significa a uno dónde quiere ir.

Y uno como estudiante, yo pude haber dicho, bueno, voy a integrarme a la universidad, concluyo mis clases que me faltaban en la universidad para sacar mi carrera, no lo hice, no lo quise hacer; pude haberme integrado a otros factores de la sociedad para contribuir a su desarrollo o a su organización; y más bien decidí quedarme en el Ejército.

Creo que está un poco acompañado con la personalidad mía, he sido una persona muy…. O trato de ser,  muy puntual, a mí siempre me ha gustado la puntualidad, me gusta ser ordenado; creo que por eso escogí la carrera de ciencias químicas, porque también me gustan las matemáticas, soy bastante conciso en mis planteamientos y me gusta aprovechar el tiempo.

Entonces vi en el Ejército como la opción que más se acoplaba, un poco a mis principios revolucionarios y un poco también a la forma cómo yo miraba las cosas.

P: ¿Se le ocurrió alguna vez que iba a llegar ser el jefe del Ejército?

Pues creo que en ese momento lo que privaba era la necesidad de hacer un Ejército. Que era el primer papel que nos tocó jugar, de fortalecerlo y de llevarlo. Yo te mentiría si digo que en esa época tenía o visualizaba la posibilidad de llegar a ser comandante en Jefe, aunque siempre los militares y todas las personas tenemos expectativas, aspiramos a llegar lo más largo que podemos, pero el hombre se van planteando como metas, objetivos, o trechos, y cuando vos sos un oficial de un nivel lo que aspiras a llegar a otro nivel. Y así va transcurriendo.

Cuando uno ya llega a ser Jefe de Estado Mayor, sí, ya ve la opción y ve la posibilidad de poder llegar a ser comandante en Jefe del Ejército.

P: ¿Ahora cuál es la evaluación que usted haría de su mandato, General?

He tratado por todos los medios de no auto-evaluarme. Yo digo lo siguiente: Para nosotros es bien fácil, mandar a buscar todos los datos que tenemos de estos últimos cinco años, que yo te aseguro que pueden ser muchos tomos..

Y datos muy grandes de cada uno de los renglones que atendemos que son variadísimos.

Más bien yo he venido optando por algunos aspectos de orden cualitativo y otros aspectos que yo les asigno a otros, en la posibilidad de que nos califiquen.

¿Cuáles son esos aspectos cualitativos? Hombre hemos venido en la ruta de tratar de fortalecer esta institución cuatro pilares: Su profesionalidad, su institucionalidad, su modernización y su credibilidad.

Creo sin lugar a equivocarme y sin duda ninguna, que esta institución en el período que me ha tocado a mí comandarla, ha venido avanzando de forma fehaciente y en forma visible en esos cuatro pilares.

Pero además, en la institución también hemos venido acuñando a lo interno, y lo hemos venido diciendo a la oficialidad, a los mandos, a todos nuestros generales y coroneles, tenientes coroneles y oficiales del Ejército, y también a nuestros marineros y soldados, la voluntad que hemos mantenido de ayudar.

La voluntad que hemos mantenido de cooperar. La voluntad que hemos tenido de colaborar.

¿A quiénes ayudamos? O a quiénes cooperamos o a quiénes colaboramos? A otras instituciones que tienen por ley, tal vez, por mandato, logrado cumplir equis o ye objetivo, de que con el concurso nuestro, a ellos les es más fácil.

Les pongo un ejemplo: El Consejo Supremo Electoral, un poder del Estado, él es que organiza y tiene por mandato  la cuestión de las elecciones,  sin embargo, la institución juega un papel importante en su organización, en su traslado, en el traslado del personal que el Consejo Supremo Electoral y los partidos, porque están involucrados tienen a bien enviar, tanto de ida como de retorno.

Y con ese papel que juega la institución, en tanto todas las fuerzas que sean necesarias y los medios terrestres, aéreos, navales, las elecciones en este país puede decirse que están o las que se han desarrollado han estado en tiempo y forma, las Juntas Receptoras de Votos, listos para que el ciudadano pueda concurrir.

Sin la participación del Ejército, con la experiencia que ha venido acumulando  y con la voluntad expresa de sus hombres, pues esta actividad sería pues bastante más difícil.

Marena por lo menos tiene la potestad por ley de lo que es preservar todo lo que está alrededor de las reservas naturales en este país. Pero, nosotros como institución, por las características propias, podemos ayudar a Marena para que ella haga un mejor papel.

Y así hemos establecido con ellos una coordinación, muy buena, muy saludable y de esa forma nosotros también estamos apoyando a Marena para que esas reservas que son tan importantes, algunas de ellas, a nivel estratégico, puedan seguirse manteniendo, como hasta hoy se han venido sosteniendo. Y así, hay una cantidad de cosas que te quiero señalar, con el Ministerio de Salud, las Jornadas de Salud, ya sea abatizando, ya sea vacunando, y eso no tenemos la menor duda, lo pueden llevar, pero en la medida de que uno comparte con ellos  esas responsabilidades, apoyo y ayuda (….) les es más fácil el desarrollo.

Esa es una lucha que hemos venido sosteniendo y creo yo que es una parte cualitativa a la cual te refería. La parte cuantitativa no me gusta tocarla, como te decía, más bien yo la someto a otros. ¿A quién? A las autoridades de este país, a todas las autoridades que están establecidas en los poderes del Estado, creo que ese capítulo lo hemos aprobado con ellos, no ha habido autoridad en este país que no nos haya reconocido en estos cinco años, el avance que ha tenido bastante grande esta institución y también lo sometemos al criterio, al ojo, al escrutinio de cómo llamo algunas veces el soberano, ese que tiene la voluntad onmipotente, en nuestro país como es el pueblo de Nicaragua.

Y todos los diferentes factores de nuestra sociedad creo que han sabido y lo hemos agradecido constantemente, nos han dado ese voto de confianza en ratificar que esta institución ha venido avanzando constantemente.

P: Usted hablaba de esos cuatro pilares y hablaba de las autoridades y eso me lleva a preguntarle acerca de la relación con el presidente Ortega, el comandante Ortega que no es un extraño para las instituciones tanto policial como del Ejército. En varias ocasiones hemos visto declaraciones del jefe de la Policía y usted como jefe del Ejército acerca del apoyo que vienen recibiendo las instituciones desde el Ejecutivo y queríamos pedirle una especie de evaluación de lo que fue su relación con el presidente Ortega.

R: Creo yo que en otro momento yo he hablado de este tema. Y lo he dicho y lo voy a seguir sosteniendo. Desde que el presidente Ortega asumió el cargo de presidente de la República, vos sabes también es, constitucionalmente, Jefe Supremo del Ejército, nosotros hemos venido sosteniendo con él una relación muy franca, muy diáfana, muy institucional; yo lo he dicho en otro momento, lógico, nosotros no le quitamos mucho tiempo al presidente, vamos a buscarlo cuando tenemos necesidad, despachamos con él, siempre, siempre, el presidente Ortega ha estado anuente a recibirnos, en el momento que lo planteemos.

Y siempre hemos encontrado el eco de apoyarnos. Eso es una realidad inobjetable, creo que nos hemos sentido cómodos en su mandato, la parte que lleva como comandante en jefe, vos sabes que a mí me tocó estar en dos momentos; en un primer momento con Enrique Bolaños y en un segundo momento cuando él ha asumido, hasta este momento en que estamos entregando.

Creo que me he sentido cómodo, una relación muy abierta, muy franca, muy diáfana.

Constantemente en este país hay algunos planteamientos (…), y yo debo decir como lo he dicho en otro momento, nunca he sentido ni siquiera, por pensamiento o alguna seña, que el presidente me haya querido atraer a la parte política.

Siempre conmigo ha sido muy profesional y en eso tengo que reconocérselo, siempre conmigo ha sido muy institucional y yo creo que él…. Esa es una demostración o una muestra que también el gesto que tiene por esta institución, yo en lo personal estoy muy agradecido porque he encontrado eco a todas las necesidades que hemos tenido.

Vos sabes que este es un país con muchas limitaciones y fundamentalmente con un común denominador para todo el mundo, como es la cuestión económica. Entonces es lógico que cuando uno va a ver a la autoridad superior siempre lleva el planteamiento de las necesidades.

Es como cuando un subordinado viene a verlo a uno, siempre trae planteamientos de apoyo de una u otra forma y siempre encontramos en él esa voluntad inequívoca, y además, indelegable, de tratar de apoyarnos en todos los planteamientos que me correspondió a mí en este período de mi mandato hacerle.

P: ¿Cuál considera usted que es el legado que hereda a esta institución, personalmente, a la nueva jefatura del  Ejército?

Creo que aquí lo más importante es darnos cuenta de una cosa, de dos cosas mejor dicho. Yo trato en la medida de las posibilidades, de no ser, porque no es costumbre adentro de nosotros, dejar un listado, recomendaciones al que está asumiendo. Sería un poco grosero y falta de respeto, al nuevo comandante en Jefe.

Porque creemos que él tiene la capacidad, tiene el liderazgo a lo interno, tiene la experiencia acumulada, ha tenido el aprendizaje suficiente toda su vida, para que él cuando asuma va a tener las posibilidades de desarrollar su propia comandancia con un tinte meramente personal.

Pero también creo que nosotros en la institución venimos como en una ruta y yo he dicho en otro momento y lo sostengo, que los logros de esta comandancia, yo no los puedo enmarcar, como, bueno yo asumí y esto estaba en negro, y yo lo dejo ahora, como dicen en blanco. Y el que asuma ahora lo va a encontrar otra vez en negro a su criterio y lo va a poner nuevamente en blanco.

Esta institución ha venido poquito a poco desarrollándose, de lo poco a lo más, de lo simple a lo complejo y todo la jefatura, todos los momentos históricos que hemos venido recorriendo han tenido que ver acorde al momento que le ha tocado jugar, hacer algo por ella.

Lógico, a mi correspondió encontrarlo en un nivel de desarrollo, en un estadio de desarrollo y yo he hecho lo humanamente posible por empujarla para adelante y el nuevo comandante en jefe que como ustedes saben es el hoy mayor general Julio César Avilés Castillo, ha sido en mi comandancia jefe del Estado Mayor General.

Eso lo ha proveído a él de una gran experiencia y de un cúmulo de enseñanza y ha también conocido la gestión de esta comandancia y él también tiene en ese sentido un marco por donde va a ir seguramente impulsando este vehículo.

Siempre buscando nuevos logros y cómo desarrollarse cada día más.

P: General, ustedes se retiran digamos relativamente jóvenes, los miembros del Ejército han sido jóvenes, muy temprano comenzaron esta jornada en el Ejército, qué piensa hacer el general Hallesleven una vez que esté ya en retiro fuera del uniforme…

Bueno, yo creo que aquí lo importante es que culminamos una etapa con esta parte de mis cinco años como comandante yo estoy cumpliendo también 30 años de servicio a la nación en la institución Ejército de Nicaragua.

Estamos por concluir esta etapa en esta institución y prácticamente se nos abre en la vida un nuevo espacio, un nuevo trecho. Creo que como nicaragüense, como persona mi vocación es tratar de ayudar al nicaragüense, a la nación, a la Patria, en lo que pueda.

Donde quiera que yo esté, y, a como esté, ahí voy a estar tratando por ayudar a mis coterráneos, para ayudar a los ciudadanos nicaragüenses y hacer algo por este país.

P: No hay planes así, precisos, en este momento?

He tenido algunas propuestas, no debo decir que he tenido algunas propuestas y debo decir que inclusive de la iniciativa privada he tenido algunas propuestas.

Pero la hemos dejado ahí. Porque mi lógica es lo siguiente y yo lo he dicho, yo quiero llevar esta nave a puerto seguro, el 21 de febrero. Y este 21 de febrero la vamos a estar entregando a un nuevo capitán, que es el que va a dirigir su navegación.

Y después del 21 de febrero entonces sí vamos a tener, a comenzar a tomar decisiones, más concretas alrededor del quehacer nuestro.

P: ¿Deberemos entonces entrevistarlo luego del 21 de febrero?

Bueno ya esa sería otra (entrevista).

también te puede interesar