Nicaragua

Brigada Todos con Voz: la esperanza de un mañana mejor

La labor humanitaria de los especialistas cubanos que realizan el estudio sobre discapacidad en el país es muy bien apreciada por la población nicaragüense

Brigada médica Todos con Voz
Brigada médica Todos con Voz en Tipitapa | César Pérez

Redacción Central |

La labor humanitaria de los especialistas cubanos que realizan el estudio sobre discapacidad en el país es muy bien apreciada por la población nicaragüense

La comunidad de Tipitapa es un hervidero. Se aprecia un ajetreo constante de batas blancas que visitan casa por casa a cada habitante de esa región. Ha llegado allí la esperanza. La brigada Todos con Voz, integrada por especialistas cubanos, realiza desde el pasado lunes sus estudios en ese territorio perteneciente al departamento de Managua.

La brigada Todos con voz realiza en el país un diagnóstico para elaborar los planes y programas que permitan atender a la población con algún tipo de discapacidad. Este programa ya se ha ejecutado en Masaya, Matagalpa, Chinandega y ahora empieza en el departamento de Managua.

En su primera mañana en el lugar recorrieron El Terrero, El Madroño, Cerro Pando, Chirimoyo, San Blas y Mesa de la Flor.

Para ingresar a estas comunidades, ubicadas en el kilómetro 65 de la carretera norte, hay que caminar más de cinco kilómetros, con varias pendientes en el camino.

Una vez allí comienzan su labor. Llegan a la casa de Santos Ernesto García López, un niño de diez años de edad que comparte la pequeña y humilde vivienda de taquezal y piso de tierra con siete de sus once hermanos, en la comunidad de El Terrero, Tipitapa.

Desde los cuatro años presenta convulsiones y según su madre María Elena López, cae muerto de vez en cuando, echando espuma por la boca.

Aún no sabe leer ni escribir, porque a pesar de que ha entrado a la escuela en varias oportunidades, su mamá siempre lo saca porque no puede estudiar porque tiene problemas con la vista.

El menor vive hacinado con sus hermanos, compartiendo unas duras camas de tablas y tijeras. Doña María Elena, un ama de casa  que hace milagros con el dinero que le da su esposo por sus labores agrícolas, acaba de parir hace una semana a una niña a quien aún no ha inscrito en el registro civil de las personas y asegura que este será su último hijo. Ya ajustó la docena.

¿Durante el embarazo de Santos Ernesto usted presentó alguna enfermedad, como hepatitis?, pregunta a la madre del menor la especialista en genética, la doctora cubana Gisela Ferrer González. No, no tuve ninguna enfermedad, todo fue normal, respondió la humilde mujer.

Las preguntas continuaron para realizar una evaluación del problema que presenta el menor. Tras chequearlo, la médica llenó una orden para que sea examinado por un neuropediatra. El caso es registrado como crítico por los doctores de la brigada medica cubana Todos con voz.

De acuerdo con la doctora Gisela, el primer día de trabajo ha sido muy fructífero, pues tenían programado visitar a seis personas con discapacidad, sin embargo, a medida que van visitando las casas, han encontrado más casos.

Ellos, además de realizar el diagnóstico sobre las personas que presentan algún tipo de discapacidad, también orientan a los pobladores cómo evitar el dengue, eliminando las charcas y los depósitos en donde se puede albergar el agua.

Esto es una gran cosa la que andan haciendo estos médicos, que vinieron desde Cuba, dejando a sus familias para atendernos. Estamos muy agradecidos por preocuparse por nosotros, expresó don Petronilo Alarcón Martínez, de 54 años, mientras las doctoras cubanas examinaban a sus hijos y nietos.

también te puede interesar