Nicaragua

Sólo el FSLN asegura a Nicaragua su camino de libertad y democracia, dijo Rosario

Hemos votado por un mundo libre de injusticias y por el derecho a vivir dignamente, afirmó ante el pueblo de León tras la entrega de mil 500 títulos de propiedad a pobladores de municipios de ese departamento

Rosario Murillo
Rosario Murillo, coordinadora del Consejo de Comunicación y Ciudadanía. | Jairo Cajina

Redacción Central |

Hemos votado por un mundo libre de injusticias y por el derecho a vivir dignamente, afirmó ante el pueblo de León tras la entrega de mil 500 títulos de propiedad a pobladores de municipios de ese departamento

La compañera Rosario Murillo, coordinadora del Consejo de Comunicación y Ciudadanía, afirmó que Nicaragua es un país libre, soberano y digno y llamó a continuar por ese camino de libertad y democracia asegurado por el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN).

Rosario acompañó al presidente Daniel Ortega al acto de entrega de mil 500 títulos de propiedad a pobladores de todos los municipios de León, el cual se convirtió en una multitudinaria concentración de apoyo al gobierno del Poder Ciudadano.

En sus palabras, destacó la trascendencia del aporte de los leoneses en la lucha revolucionaria para derrocar a la tiranía somocista, el cual permite ahora vivir a todos los nicaragüenses un presente de libertad y democracia.

A continuación, La Voz del Sandinismo reproduce la intervención de la compañera Rosario en el vibrante acto efectuado en León:

Estar en León es revivir la revolución con el fuego dorado de sus primeros pasos, es reencontrar la alegría de aquellos días inaugurales, escuchar de nuevo las campanas que aquí escuchamos aquel feliz 17 de julio, cuando el ultimo dictador huyó de Nicaragua y agonizaba el sistema dinástico impuesto por el yanqui invasor, andábamos los momentos iniciales de este triunfo que entre todos, Nicaragua Unida, Nicaragua redimida, Nicaragua liberada, Nicaragua alzada, alcanzamos un día después.

León es la capital primera de la Revolución Popular Sandinista, León lleva la marca de bautismo de esas auroras de victorias, León fue el alma armada de dignidad y coraje revolucionario que fue instalando batallas tras batallas, plaza tras plaza, el territorio libre que anhelábamos, libre de injusticias, libre de miedo, libre por fin del horror somocista.

Ahora León y Nicaragua entera vive este otro tiempo de la revolución, vivimos la hermosa y fértil continuidad de nuestro proyecto revolucionario que camina con la fuerza espiritual de los próceres, de los héroes de nuestros mártires, de todas y todos los nicaragüenses que hemos votado por un mundo libre de injusticia, por el derecho a vivir dignamente, por el ejercicio pleno de todas las libertades, porque practiquemos todos los días la verdadera democracia, la democracia de todos y porque construyamos un nuevo modelo, una nueva sociedad, solidaria y socialista, donde los seres humanos seamos capaces de convivir, creando nuevas maneras de relacionarnos, nuevas relaciones sociales, nuevas alianzas económicas y absolutamente nuevas formas de entender y practicar la política.

Nicaragua desde León, Nicaragua revolucionaria desde ésta imbatible e invencible León, santiago de los caballeros, declara principios compromisos, responsabilidades alrededor de un ideal común, conciencia de todos los pueblos libres del mundo, porque queremos caminar hoy con el conocimiento de que vivir hermanos, hermanas, es compartir, porque queremos entender y practicar la vida como una búsqueda de acuerdos, alianzas que nos identifiquen, nos acerquen, nos convoquen a cooperar unos con otros, no a competir y a juntar nuestras energías y esfuerzos para, entre muchos, sino entre todos, habitar la esperanza, volver a crear la comunidad, volver a ser hombres y mujeres en esa unidad común, porque queremos armonía en nosotros y recuperar  también la armonía entre nosotros y la naturaleza, la tierra y todos los seres que la habitamos y porque además, solo si nos llamamos a redimir la comunidad y a reconstruir la armonía entre nosotros, entre todos, podemos salvarnos como especie humana.

Nuestro programa revolucionario, nuestro proyecto revolucionario, nuestro propósito y compromiso revolucionario, es que trabajemos juntos para servirnos unos a otros, para fortalecernos unos a otros, para devolvernos los derechos arrebatados por el capitalismo salvaje, capitalismo codicioso, y para que, desde nuestra irrenunciable condición de dignidad humana, nos propongamos ser los protagonistas de este presente, y acercarnos a las metas de un futuro que vamos construyendo con conciencia cristiana, socialista, solidaria, desde esos ideales y valores.

Somos sandinistas hoy, desde esas nuevas formas de la política, la economía y la convivencia social, estamos comprometidos a trabajar entre todos para todos, debemos esforzarnos como cristianos para que desaparezca el egoísmo, la codicia, querer más que el otro y reemplazarlo por querer entre todos y para todos, de acuerdo además con lo que nuestra madre tierra, tan ultrajada también por el capitalismo destructor, nos permite hoy sembrar y cosechar para alimentarnos y cuidarnos, cuidándola.

Este compromiso sandinista, revolucionario, de amor y respeto, de dejar atrás el mundo egoísta, de dejar atrás el capitalismo salvaje, también tiene que tocar a nuestra madre tierra, a la flor y la fauna como aprendíamos en nuestros libros escolares, porque es el compromiso de recuperarnos en una dimensión social revolucionaria que es la vocación natural integradora del ser humano, es la máxima asignatura, el deber impostergable, ya que tenemos a los que aspiramos a la vida y a defender la vida, vivir bien todos y no algunos mejor que otros, porque aquellos que viven mejor no exploten y nieguen a los demás.

Vivir mejor, vivir bien unos y otros, es el camino liberador de nuestros pueblos, vamos a reeditar nuestros orígenes ancestrales, nuestro sentido de comunidad ancestral, comunidad indígena, comunidad después mestiza que nos enseñó a compartir a convivir, a llenar nuestra memoria colectiva con las alegrías y tristezas de todos, con celebraciones y duelos que nos forman en un espíritu de colectividad alrededor del bien común, somos parte de todos, y somos riqueza cultural nicaragüense, riqueza espiritual nicaragüense y eso nos mantiene, nos debe mantener unidos, fuertes y con el animo en alto para la lucha diaria, para la victoria cotidiana para el mañana que juntos haremos mejor, desde toda nuestra Nicaragua que batalla por una sociedad con derechos, una cultura por la vida, una identidad de pueblo, desde las necesidades del pueblo y las soluciones que propone el pueblo.

Nuestro gobierno, nuestro presidente, nuestro gabinete y Consejos del Poder Ciudadano, vivimos con fe, vivimos la fe en Dios y sabemos que vamos adelante, porque Dios es nuestro aliento y nuestra fortaleza cada día, porque nos hace saber que la justicia es una misión de vida, que la justicia es un deber de vida, y que la paz es fruto de ese trabajo que debemos hacer todos lentamente, trabajo seguro, trabajo paciente, para cambiarnos nosotros mismos, para ir aprendiendo a ser mejores, mejores mujeres, mejores hombres, mejor comunidad, mejores familias, para enfrentar los desafíos y batallas que tenemos por delante, cada persona, cada familia, cada mujer con sus derechos, cada hombre con sus derechos y respetando el derecho de las mujeres, cada joven con sus derechos constituimos la nueva familia, la familia que se construye con valores, con ideas sencillas, y que sabe que cada uno de nosotros tiene una misión trascendente en nuestra tierra.

Porque nuestro mas grande recurso, nuestro capital mas poderoso, es la formidable capacidad de cada nicaragüense, cada hombre, de cada mujer, de cada joven, de cada niño y juntas esas capacidades nos llevan a alcanzar la Nicaragua que todas y todos soñamos, sin analfabetismo, sin desnutrición, sin hambre, Nicaragua con viviendas dignas, Nicaragua con buena educación y trabajo digno para todas y todos, Nicaragua desarrollando la fertilidad de sus tierras e irrigando la tierra con la abundancia de sus aguas.

Nicaragua respetando los derechos de la niñez, los ancianos, de las ancianas, de los jóvenes, Nicaragua con sus culturas porque somos un país multicultural, multiétnico, llena de gente optimista y saludable, Nicaragua alegre festiva, generosa, calidad, Nicaragua como somos, como realmente somos, no como han querido hacernos con el despojo de nuestra identidad y de nuestros recursos naturales.

Nicaragua como la soñó Rubén, grande, libre, plena de libertad, el reto está planteado para todas y todos los nicaragüenses, Nicaragua es libre ya, mantengámosla libre, Nicaragua es digna ya, mantengámosla digna, Nicaragua está llena de democracia, mantengamos, fortalezcamos la democracia, la verdadera democracia, el poder que reside en el pueblo

Nicaragua es soberana, mantengámosla soberana, y ese es el programa y compromiso de nuestro presidente, de nuestro gobierno, de nuestro Frente Sandinista de Liberación Nacional, ese es nuestro plan de gobierno, este gobierno que lo ejerce el pueblo libre, digno y soberano de nuestra Nicaragua.

Nosotros ya vencimos, volveremos a vencer porque somos libres y jamás volveremos a ser esclavos.

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