Pidió al presidente Daniel Ortega que declare persona no grata al embajador norteamericano por admitir públicamente su misión desestabilizadora y su vinculación con la oposición derechista
Centenares de jóvenes, trabajadores y pueblo en general se concentraron frente a la embajada de Estados Unidos en Managua para protestar por las declaraciones intervencionistas del jefe de esa legación diplomática, Robert Callahan, quien admitió su función es vincularse a la derecha neoliberal para tratar de desestabilizar al país.
Enarbolando numerosas pancartas y gritando consignas revolucionarias, el pueblo pidiò al presidente Daniel Ortega que declare persona no grata a Callahan, reprsentante de la actitud injerencista de Washington en Nicaragua.
"Callahan, remember Sandino", "Callahan, el pueblo de Sandino, es un pueblo digno", "Gringo invasor, recordá Vietnam", "Cheles entiendan que el imperio está derrotado", eran algunas de las frases que el pueblo escribió sobre pancartas, mantas, camisas y otras formas de comunicación, expresando el sentir de toda la nación hacia un diplomático que, con sus palabras provocadoras, mostró se cree con el derecho de inmiscuirse en nuestros asuntos internos.
Mientras se desarrollaba la protesta, los conductores de vehículos que circulaban por el lugar hacían sonar las bocinas como muestra de respaldo a la actitud de los asistentes a la protesta, quienes gritaron: "¡Aquí, allá, el yanqui morirá!".
El sonido de los morteros y las consignas exigiendo la salida del diplomático Robert Callahan retumbaban en cada lugar cercano al parque Las Piedrecitas, donde a cada momento se sumaban pobladores de los barrios cercanos a la embajada norteamericana.
El embajador Callahan , provocadoramente, se presentó a la puerta principal del consulado y con señas manuales retó a los manifestantes que protestaban de forma pacifica.
Los representantes de los estudiantes y trabajadores hicieron un llamado a no dejarse intimidar por Callahan, y pidieron a todos los presentes que siguieran protestando pacíficamente.
Callahan se marchó pero, segundos después, se pudo apreciar el movimiento de la seguridad norteamericana en diversos puntos del edificio, enardeciendo a la población, que lanzó morteros a las paredes, verdaderas murallas del imperio injerencista.
Durante el plantón popular, la Juventud Sandinista 19 de Julio se hizo presente y su coordinador nacional, Bosco Castillo, emitió un pronunciamiento a nombre de la organización y en rechazo a la actitud de Callahan.
“Una vez más la juventud nicaragüense se manifiesta de manera enérgica ante la histórica practica irrespetuosa del embajador yanqui en nuestro país y una vez más, nos pronunciamos ante la actitud servil de peleles que pertenecen a la oligarquía nicaragüense”, dice el pronunciamiento de repudio contra Callahan y el gobierno norteamericano.
“Le recordamos a todos los oligarcas y peleles empleados del máximo representante de las intervenciones en el mundo, que nuestra constitución política mantiene el principio de la soberanía nacional, la cual reside en el pueblo, y Nicaragua es un estado independiente, soberano”, añadió
El pronunciamiento consta de tres puntos, el repudio a las declaraciones de Callahan ofrecidas ante el servilismo de la derecha nacional, la ratificación de que los nicaragüenses defenderán su revolución y el respaldo al gobierno sandinista, encabezado por el compañero Daniel Ortega.