Nicaragua

Fiestas de Torovenado y San Jerónimo fueron disfrute de los masayas

Las ricas tradiciones culturales tuvieron una expresión viva en las calles de Masaya con la participación entusiasta de miles de personas

Fiestas de Torovenado
Las fiestas de Torovenado y San Jerónimo se unieron el fin de semana que acaba de transcurrir con la alegre participación de miles de habitantes de Masaya | el 19

Redacción Central |

Las ricas tradiciones culturales tuvieron una expresión viva en las calles de Masaya con la participación entusiasta de miles de personas

Las fiestas de Torovenado y San Jerónimo se unieron el fin de semana que acaba de transcurrir con la alegre participación de miles de habitantes de Masaya y constituyendo una expresión fiel de las arraigadas tradiciones culturales nicaragüenses.

Miles de masayas salieron a las calles  en lo que se conoce tradicionalmente como el Torovenado, definida como un teatro popular que hace parodia de las situaciones o realidades locales.

Esta tradición se remonta a la época colonial, cuando nuestros ancestros ridiculizaban el poderío español, simbolizado en la fortaleza de un toro, con la inteligencia aborigen, simbolizada por agilidad y destreza del Venado.

Este año, según los organizadores, participaron unas seis mil personas, de las cuales más de  mil iban disfrazadas, y quienes, después de recorrer las principales calles y barrios de la ciudad, llegaron hasta la Iglesia Magdalena del barrio Monimbó, lugar de donde había salido el desfile.

El Torovenado si bien es una expresión catalogada por los estudiosos como festividad de origen pagano, con el transcurso de los años se ha ido fusionando armónicamente con las festividades en honor a  San Jerónimo, el santo patrono de la ciudad de Masaya.

El torrencial aguacero no evitó la celebración de los tradicionales ahuizotes de Masaya, quienes marcharon y bailaron al son de los chicheros, por las principales calles de la ciudad, disfrazados de espantos y recreando las creencias populares.

La procesión de los ahuizotes, que forma parte de las fiestas patronales en honor a San Jerónimo,  salió de la iglesia Magdalena, ubicada en el populoso barrio de Monimbó, con centenares de disfrazados que personificaban a la cegua, la llorona, el cadejo, los diablos, la muerte, la carreta nagua, y uno que otro espanto.

Los ahuizotes forman parte de esta cultura de resistencia contra aquellos que pretendan disolver nuestra identidad, tratando de convertir esta fiesta cultural en el comercial Halloween.

“Es una de nuestras tradiciones que no debemos dejar que muera, sólo aquí en Masaya se celebra esta fiesta y es parte de nuestra cultura”, señaló José Ramón Mercado, quien se disfrazó de Mocuana.

Mercado rechaza la actitud de algunos jóvenes, la mayoría de la capital, que participan de la procesión de los Ahuizotes disfrazados de personajes de las películas de terror norteamericanas.

“Eso no es lo nuestro, nosotros no tenemos necesidad de andar imitando a nadie, si tenemos nuestras propias tradiciones y personajes”, señaló.

La brigada médica cubana, “Todos con voz”, participó de la fiesta cultural. Ubicados en las afueras del Antiguo Mercado de Artesanías de Masaya, los médicos cubanos, junto a sus colegas nicaragüenses,  vieron desfilar a los espantos pinoleros.

Los médicos estuvieron acompañados por el titular del Ministerio de Salud, doctor Guillermo González; el delegado del Poder Ciudadano de Masaya, ingeniero Orlando Noguera y la vicealcaldesa María Elena Velázquez.

La brigada médica “Todos con voz”, realiza en el país un diagnóstico para elaborar los planes y programas que permitan atender a la población con problemas de discapacidad.

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