Nicaragua

El Asalto a San Carlos, una gran epopeya del Frente Sandinista de Liberación Nacional

El 13 de octubre de 1977, un grupo aguerrido de jóvenes dio una estocada militar importantísima al régimen que mantenía a Nicaragua bajo la represión y la opresión

San Carlos
San Carlos. | Internet

Redacción Central |

El 13 de octubre de 1977, un grupo aguerrido de jóvenes dio una estocada militar importantísima al régimen que mantenía a Nicaragua bajo la represión y la opresión
» Inauguran Daniel y Rosario el malecón de San Carlos

Múltiples son los episodios heroicos que durante estos años ha protaganizado el Frente Sandinista de Liberación Nacional.

Uno de ellos es, sin dudas, el ocurrido el 13 de octubre de 1977, dos años antes de la derrota de la dictadura somocista, cuando las fuerzas del FSLN lanzaron una gran ofensiva contra el cuartel de la Guardia Nacional en San Carlos.

Ese día estaban planificados diversos movimientos armados en el país, pero la falta de coordinación impidió la concertación de todas las fuerzas para las acciones planificadas.

Fueron todos unos valerosos combatientes, que asaltaron el cuartel y por lo tanto se logró el objetivo militar.

Pero la respuesta de la dictadura no se hizo esperar y comenzó de inmediato la represión de la Guardia Nacional. Felipe Peña, Alejandro Guevara -muerto este último en accidente vehicular-, su novia por esos días Nubia posteriormente su esposa, las hermanas de esta, Gloria y Miriam junto a sus hermanos Julio Ramón e Iván, Laureano Mairena-caído posterior al triunfo de la Revolución combatiendo a la contrarrevolución- y, por supuesto el aguerrido Bosco Centeno y José Arana. Felipe Peña caería  heroicamente-en la recta final hacia el triunfo sandinista-  en Nueva Guinea junto a entrañables e inolvidables hermanos. Cada uno de estos hombres y mujeres tienen su historia que un día no muy lejano y con el tiempo y sosiego cumpliremos la promesa de escribir sobre su ejemplo para las actuales e inmediatas generaciones.

Según se narra en el19 digital, antes del triunfo de la revolución cayeron Elvis Chavarría, Donald Guevara y Felipe Peña. Laureano Mairena “el compañero de la pintora” como solían llamarle sus más cercanos cayó siendo Capitán de los Guardafronteras. Sus restos están en el corazón de Solentiname esperando su resurrección. Mientras tanto, pacientemente en ese paraíso terrenal, observa la pintura primitivista de su fiel compañera.

Sobre esos acontecimientos cuenta Nubia Arcia. “Tenia yo casi cuatro meses de estar dando clases cuando los muchachos salieron a recibir entrenamiento en las escuelas del Frente… faltaba casi un mes y medio para que se realizara el ataque a San Carlos cuando Alejandro nos habló de los planes para esa acción y nos informó que iba a haber entrenamiento para los que quisieran. Me pregunto si quería participar y yo le dije que si porque estaba consciente de todo lo que sucedía”

Toda una conspiración contra un sistema corrupto que asesinaba al pueblo. Las mansas aguas que se besan entre si, que se abrazan entre si, que circundan la Isla La Juana y otras junto a las garzas blancas delgaditas, muy delgaditas que vuelan en la cresta del río junto a los peces eran testigo de lo que ocurría en Solentiname.

Miriam Guevara: “Estábamos en una fiesta y entonces Laureano me dijo que si yo quería participar en un combate y yo le dije que si, que estaba que no me aguantaba por ir a un combate. Me dijo entonces que en la semana siguiente íbamos a tener unas rápidas clases… empezamos a tocar y a conocer el M-1, la M-3, el Garand….Allí las desarmamos. Yo nunca las había visto. Comenzamos uno por uno a armarlas y a desarmarlas y a aprender los nombres de las armas y los de las piezas”.

Ya la chavalada de San Carlos estaba clara que la única vía para liberar a Nicaragua del sistema oprobioso del somocismo era a través de las armas tal como lo indicara en su oportunidad el comandante en Jefe Carlos Fonseca Amador.

Según recuerda Alejandro Guevara: “Salimos de Solentiname el 12 de octubre de 1977, estábamos en la comunidad solo los que íbamos a asaltar el cuartel… teníamos un fusil garand, una Subametralladora M-3, una carabina M-1, una escopeta 12 y una carabina 22”

Sobre el asalto al cuartel San Carlos, Alejandro afirma: “dejé ir mi primera ráfaga… cayó el hombre… y ya comenzamos a disparar”, mientras Felipe Peña señala que “todas las armas funcionaron bien en el primer ataque porque la browning disparó y disparó también la m-3 que llevaba Alejandro, todo disparó bien”.

La misión se cumplió. El cuartel San Carlos integrado por asesinos había sido golpeado militarmente. Somoza en el bunker rabiaba impotente. Un grupito, apenas chavalos y chavalas habian golpeado al Ejército asesino creado y financiado por los yanquis.

El 13 de octubre de 1977, no sólo fue una lanchita con Felipe Peña canaleteando, sino un impulso determinante en la guerra de liberación que sostuvo nuestro pueblo para que al fin  surgiera el 19 de juio de 1979 con su Revolucion trinfante. Sandino había resucitado. Hoy sus hijos, nietos y bisnietos seguimos sus pasos.

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