Nicaragua

Daniel: No se puede negar al pueblo el derecho a elegir

Texto completo de la entrevista concedida por el presidente Daniel Ortega al periodista británico David Frost

Redacción Central |

Texto completo de la entrevista concedida por el presidente Daniel Ortega al periodista británico David Frost

Periodista David Frost

Señor Presidente, ¿recuerda qué edad tenía usted cuando comenzó a pensar que talvez la política y la Revolución podían ser su vida?

Respuesta de Daniel

La verdad es que era un niño, tendría 7, 8 años de edad, cuando escuchaba las conversaciones de mi padre que había luchado con Sandino y, las conversaciones de mi madre, que había sido detenida, estuvo prisionera por Somoza, y las historia de mi padre cuando estuvo preso también, por Somoza. Ahí me fui interesando en la situación política y, a la vez, fui identificando el cristianismo con una forma de rebeldía que fue, digamos, el primer elemento ideológico que tuve desde niño, de muchacho.

Cuando tenía 14 años, empecé a hacer activismo político estudiantil, participar en marchas estudiantiles, en protestas, que eran reprimidas por la Guardia Somocista.

Pregunta de David Frost  

Sus padres sufrieron cárcel por su lucha por la libertad y usted, a la edad de 22 años también fue enviado a la cárcel, para comenzar 7 años de encarcelamiento, y en ese tiempo usted escribió el poema “Nunca conocí Managua cuando la minifalda estaba de moda,” y aparte de haber perdido la libertad, ha de haber sido sumamente doloroso a esa edad, pasar 7 años encarcelado?

Respuesta de Daniel

La verdad es que la primera vez que fui encarcelado tenía 14 años, luego, fui detenido en varias ocasiones, unas cuatro, cinco veces, por períodos cortos de prisión que duraban a lo sumo un mes. Ya entonces sí me golpeaban, me torturaban cuando me capturaban, donde más agredido fui, fue cuando me acusaron y, efectivamente era cierto, de haber incendiado un vehículo de la Embajada Americana.

Cuando fui detenido y pasé ese largo período de prisión, yo diría que estaba, digamos, la nostalgia por un período de juventud, porque uno quiere vivir la juventud vinculada no solamente a la lucha que era nuestra razón de ser, sino también, a lo que es el esparcimiento propio de la juventud; pasamos un período de castidad de 7 años en la cárcel.

Pero ¿qué nos mantenía? Nos mantenía la comuni-cación clandestina con el Frente Sandinista, las luchas que librábamos desde la cárcel, huelgas de hambre, nosotros hicimos muchas huelgas de hambre; incluso, una huelga de hambre

prolongó hasta por 40 días. Es decir, convertimos la cárcel en una trinchera, y es lo que nos daba el ánimo, la fortaleza para poder resistir.

Pregunta de David Frost

Y en la medida que se iba desarrollando más la Revolución llegó al punto en que la lucha no era solamente política, sino que también tomaba el aspecto militar, por ejemplo, se tuvo que formar militarmente en Cuba, había un momento que se tenía que matar o ser matado, ¿llegó a ese punto?

Respuesta de Daniel

Sí, cuando me tocó combatir en el año 1978, que lanzamos una Ofensiva Insurreccional en diferentes puntos del país, yo estaba al frente de un destacamento guerrillero, en una zona del norte del país, y ahí empezamos a combatir con la Guardia de Somoza. Hubo enfrentamientos en el que estábamos expuestos a perder la vida, como también a disparar contra nuestros enemigos, éramos dos enemigos enfrentados y, efectivamente, las balas pasaban por encima de uno y también nosotros estábamos disparando.

Luego encontramos varios guardias muertos, un oficial de ellos muerto también, nosotros tuvimos un herido. Yo no podría decir, cuál de las balas fue la que mató a estos soldados de la Guardia, porque ellos venían avanzando en medio de una zona bastante tupida de vegetación. Los disparos eran contra los puntos donde partía el fuego, y esos son momentos, sobre todo, de mucha tensión.

Antes, yo había tenido otra experiencia de ajusticiamiento del mayor verdugo que tenía Somoza, un Sargento que se llamaba Gonzalo Lacayo, que era el que me había torturado a mí, a otros compañeros, y a centenares de nicaragüenses nos había torturado durante muchos años. Era el especialista en torturas y, el Frente tomó la decisión de ejecutarlo, yo participé en la ejecución.

Fue un momento, realmente, también de mucha tensión. Recuerdo bien, cuando nosotros sacamos las subametralladoras para disparar sobre él, él hizo el intento de sacar también su arma, o sea, tuvo reflejo para sacar su arma, pero lógicamente, el poder de fuego que teníamos nosotros era mucho mayor y logramos ejecutarlo.

Pregunta de David Frost  

¿El día del Triunfo de la Revolución, diría usted que fue el día más feliz de su vida, el día perfecto?

Respuesta de Daniel

Fue el día más feliz de mi vida, realmente. Nos encontrábamos en la ciudad de León cuando todavía no terminaba de liberarse todo el país, ahí estábamos con Rosario, andaba embarazada, y en esa zona todavía se estaba combatiendo. Pero, el día 18 de julio empezaron a huir en desbandada la Guardia de Somoza, hacia Honduras, unos iban por  mar, otros por tierra.

Y el día 19 de julio, cuando ya habían entrado las columnas guerrilleras aquí en Managua y lograron tomar la televisión, lo que me hizo sentir que la Revolución era una realidad, que estábamos triunfando y me produjo una enorme alegría, fue ver por la televisión la imagen de Sandino. Hay una imagen de Sandino donde se está quitando el sombrero, una filmación de Sandino donde se quita y  se pone el sombrero.

Para mí ese fue el momento más fuerte, de mayor impacto, de mayor emotividad, porque era ver a Sandino triunfando en Nicaragua, luego que había estado totalmente enterrado. En los medios de comunicación de Nicaragua, no se proyectaba la imagen de Sandino, excepto en algunos medios escritos que la proyectaban generalmente para atacarlo, para calumniarlo, con algunas excep-ciones.

Y en medios televisivos no aparecía del todo la imagen de Sandino, era la primera vez en mi vida que yo veía a ese Sandino vivo, esa imagen no la conocía, y lo vi ahí, prácticamente el propio día del Triunfo, ahí sentí que estaba la victoria. Ese fue el momento más fuerte, aún que la entrada misma a Managua.

Pregunta de David Frost

Durante los años 80, usted y sus compañeros del Frente estaban en los titulares de los medios alrededor del mundo; en el 90, cuando se perdió la elección, debe haber sido un gran shock para todos, pero talvez un mayor shock para usted y sus compañeros, aquí en Nicaragua, un mayor shock que en el resto del mundo. ¿Usted considera que esa pérdida electoral podía haber sido evitada?

Respuesta de Daniel

Yo pienso que la pérdida electoral era inevitable, porque Nicaragua entonces contaba con una población de 3 millones y medio de habitantes, habíamos estado sometidos a una guerra, donde ya teníamos en total, más de 35 mil bajas en el país. Todos los días aquí se estaban enterrando nicaragüenses y la situación económica era muy dura, muy difícil.

Los proyectos sociales que desarrollaba la Revolución eran objetivo de ataque de parte de la contrarrevolución: escuelas, puestos de salud, maestros, médicos, trabajadores de la construc-ción en las carreteras; es decir, la situación era realmente muy difícil en cuanto al desgaste de la población. De tal manera que se convirtió aquella elección en un plebiscito, entre la guerra, continuación de la guerra o la Paz.

¿Qué ventaja tenían nuestros adversarios? Tenían la ventaja que estaba George Bush padre, detrás de la candidata, la señora Chamorro, afirmando, asegurando, que si votaban por ella iba a haber Paz, iba a haber ayuda de los Estados Unidos. ¿Qué desventaja teníamos nosotros? Nosotros estábamos defendiendo al país, estábamos en el combate todavía, a pesar de que ya se habían iniciado negociaciones para la Paz.

Pero la realidad es que la gente estaba viviendo la guerra. Y yo encontré muchas madres sandinistas que me decían, en la campaña me decían que les hiciera una carta para que  trajeran a sus hijos del Servicio Militar, porque ya tenían dos hijos muertos y no querían que se muriera un tercero. Madres que tenían hijos combatiendo con el Frente y que tenían hijos combatiendo con la Contra, y tenían muertos de los dos lados.

Es decir, un verdadero drama para un país tan pequeño como Nicaragua, con una población tan pequeña, que según estudios que hicieron entonces, expertos norteamericanos, la cantidad de bajas que Nicaragua había sufrido en esa guerra, sólo en esa guerra, sin incluir las primeras etapas de la guerra contra Somoza, sino en la guerra impuesta por Reagan, Nicaragua tenía un número de bajas mucho mayor que la que los Estados Unidos habían sufrido en la guerra de Corea y en la guerra de Vietnam, en proporción con la población norteamericana y la población nicaragüense.

Entonces, esto nos da una idea de cómo la situación, el pueblo estaba sometido a una desesperación de sobrevivencia, cómo sobrevivir. Fue un referéndum, el resultado, indiscutible-mente que no lo esperábamos, porque a pesar de toda esta realidad, nosotros pensábamos ganar, queríamos ganar, y no fue fácil para nosotros asimilar el resultado. Es decir, nos costaba creerlo, pero no titubeamos en reconocer los resultados.

Pregunta de David Frost

Bueno, después de esa derrota electoral pasaron 20 años y ahora usted ganó las elecciones y otra vez está en el Poder, pero refiriéndonos a ese período de 20 años, cuando uno lee lee sobre usted en ese período, puede llegar a dos conclusiones. En términos de su discurso político da la impresión que usted se refiere menos al marxismo y se refiere más a la socialdemocracia o una democracia progresista que antes; y la otra conclusión que saca uno desde afuera, observando, es que el papel del catolicismo, de la fe, de la religión, ha crecido y desempeña un papel mayor ahora en su discurso. ¿Esas dos conclusiones serían correctas?

Respuesta de Daniel

El objetivo de tener en Nicaragua una sociedad socialista, sigue siendo el mismo. Nosotros luchamos por esa sociedad socialista en los períodos del 79 al 90 y, del 90 al 2006, continuamos luchando. Fueron 16 años exactamente, que continuamos luchando desde la oposición, para retomar el Gobierno y retomar nuestro proyecto socialista, adecuado sí a las nuevas circunstancias.

¿Qué significa adecuado a las nuevas circuns-tancias, como usted bien señala? Significa tomar en cuenta que el socialismo que nosotros pensábamos aplicar en los años 80, ya no es el mismo que podríamos aplicar y debemos aplicar en este nuevo período.

Es decir, tiene que tomarse en cuenta una nueva realidad global, una nueva realidad regional, como para ir desarrollando las bases de un socialismo que combine elementos de lo que nosotros llamamos en su momento Economía Mixta. Es decir, no todo el poder económico para el Estado, sino combinar economía mixta, economía estatal, economía privada, y avanzar también en el pluripartidismo, que fueron postulados que nosotros levantamos ya en el año 1987, cuando se aprobó la Constitución.

Ya en el 87 habían corrido años de guerra, ya el país estaba desangrado, y ya nosotros estábamos convencidos que no había más alternativa que establecer en Nicaragua un régimen con Economía Mixta, Pluripartidismo y No Alineado en el orden internacional. Todavía estaba la política de bloque, entonces, no alineamiento en política internacional.

Ahora que retomamos el Poder, que retomamos el Gobierno, nosotros también hemos incorporado otros elementos muy importantes, que son los factores religiosos y culturales de nuestra sociedad. Es decir, en aquél momento, cuando triunfó la Revolución, tenía mucha fuerza la Teología de la Liberación, indiscutiblemente un planteamiento que nosotros compartimos, pero que nos llevó a alejarnos y a chocar con la Iglesia tradicional y, por lo tanto, a chocar con el pensamiento tradicional de nuestro pueblo.

Nos llevó a olvidar que nuestro pueblo es un pueblo con una formación religiosa donde se mezcla la cultura religiosa del pueblo originario, de nuestros antepasados indígenas, con la cultura religiosa que nos trajo España; hay, entonces, un sincretismo religioso que vuelve mucho más fuerte la religiosidad del nicaragüense y, en ese sentido, podríamos hablar de una sociedad muy conservadora en ese aspecto. Nosotros lo que hemos hecho, es respetar esa fortaleza cultural que está ahí, esa realidad cultural que está ahí en el ámbito religioso, e incorporarla con más fuerza en nuestro proceso, pero siempre vinculado, lógicamente, a una lucha libertaria, a una lucha por la justicia, a una lucha donde se opta por los pobres, a una lucha contra el capitalismo.

Es decir, nuestro pensamiento va en esa dirección y, donde, estamos dándole más fortaleza al reconocimiento a las actividades religiosas, a las festividades religiosas, y lo hicimos en los 80, pero teníamos diferencias profundas en el Frente. Había compañeros que pensaban que había que establecer el ateísmo en Nicaragua, otros pensábamos que no, y teníamos diferencias en ese sentido. Ahora, tenemos la convicción de que es necesario respetar este elemento cultural cultural y religioso.

Pregunta de David Frost

Su amigo, Hugo Chávez acaba de ganar el voto que le va a permitir lanzarse para la reelección continua y en el caso de Nicaragua, ¿deseara usted cambiar la ley para poder también lanzar su candidatura en elecciones continuas, y no tener que esperar un período de 5 años antes de poder relanzar una candidatura?

Respuesta de Daniel

En la Constitución del 87 no había ninguna limitación para la reelección sostenida, continua, no había ningún problema, no había ninguna limitación. En el año 1995, con el gobierno de derecha, se reformó la Constitución y ahí, el objetivo principal fue buscar cómo quitarle al pueblo el derecho de elegir o de no elegir candidato, y ahí sí se estableció una limitación.

Nosotros venimos planteando desde hace varios años, en las campañas electorales del 96, del 2000, veníamos planteando la necesidad de que en Nicaragua pasemos a un régimen de democracia directa. Es decir, abrir espacios de partici-pación ciudadana en el ejercicio del poder, y esto lleva sí, como una necesidad, acabar con el sistema presidencialista y establecer un régimen parlamentario. En un régimen parlamentario no hay inhibición para que se pueda estar dando la reelección de autoridades.

Nuestro objetivo fundamental es lograr mayor participación de los ciudadanos, que el ciudadano realmente pueda apropiarse del ejercicio del poder y, esto le permite mucho mejor a un gobierno ejercer las políticas de Gobierno.

Respuesta de David Frost

En este período de ejercicio del poder, da la impresión que hay más críticos que en el primer período. Por ejemplo, la carta de los 60 intelectuales después del problema que hubo con Ernesto Cardenal, donde en la carta se refirieron a la falta de transparencia, un estilo de gobierno autoritario, una falta de ejercicio de ética, de corrupción en cuanto a los resultados electorales de las elecciones de noviembre recién pasado y, cuando el Premio Nobel portugués se refirió al motivo que las revoluciones se fraccionaran desde adentro. ¿Cuando escucha ese tipo de comentarios, le afecta, o siente usted que no hay problemas?

Palabras de Daniel

Yo lo entiendo perfectamente, entiendo perfecta-mente esto como parte de la crisis que se provocó, sobre todo en los intelectuales, a partir de la caída de Europa del Este. Cuando se derrumba Europa del Este, los intelectuales en América Latina y otras partes del mundo, empiezan a renegar.

Los intelectuales que habían estado identificados con la Revolución Socialista, que habían estado identificados con el campo socialista, que habían estado identificados con Moscú, que viajaban a la Unión Soviética, que se sentían honrados de estar en la Unión Soviética y de recibir honores en la Unión Soviética, ellos empezaron a lavarse las manos y a tomar distancia de sus relaciones con lo que había sido ese proceso riquísimo y extraordinario.

Nosotros no hemos hecho eso, nosotros no nos lavamos las manos de nuestras relaciones con la Unión Soviética, nos sentimos honrados de esas relaciones, agradecidos de lo que fue la cooperación de la Unión Soviética con la Revolución Sandinista, durante toda esa guerra que tuvimos que enfrentar. Cooperación que se nos brindó, no solamente en el campo militar, sino también en el campo económico, en el campo social, en todos los campos. Una cooperación extraordinaria que incluso, en el año 86, ya estando Gorbachov en el Gobierno, Gorbachov aprobó un paquete de ayuda importante para nuestro país, cuando se recrudecía el bloqueo de los Estados Unidos en contra de Nicaragua.      

Fue precisamente a partir de ese momento cuando dejamos el Gobierno… o sea, mientras estábamos en el Gobierno todos eran revolucionarios, todos los intelectuales eran revolucionarios aquí en Nicaragua; cuando estábamos en el Gobierno Ernesto Cardenal era Ministro y era muy revolu-cionario. Cuando estábamos en el Gobierno, muchos intelectuales caían como moscas aquí a Nicaragua, porque estaba la Revolución, y la Revolución era comentada, era reconocida en el mundo y era polémica, entonces venían los intelectuales a bañarse de Revolución.

Cuando la Revolución Sandinista deja el Gobierno, entonces viene la crítica, se vuelven críticos de la Revolución, se vuelven críticos de todo lo que, según ellos, hicimos mal durante la Revolución y que nunca fueron capaces de criticarlo cuando estaban ellos en el poder, cuando estaban ellos en el Gobierno con el Frente Sandinista, o cuando venían aquí a acompañar a la Revolución. Se volvieron críticos después, tomaron distancia con la Revolución y, sencilla-mente, se separaron del Frente Sandinista, optaron por posiciones de derecha, y recibir honores de los gobiernos de derecha.

Aquí, Ernesto Cardenal empezó a ser condecorado por los gobiernos de derecha, empezó a ser levantado por la prensa de derecha, empezó a ser reconocido por el mismo Gobierno norteamericano, que lo invitaba a dar charlas en los Estados Unidos, donde, independientemente de que él hacía un discurso crítico de los Estados Unidos, lo que le interesaba al imperio norteamericano era que llegara Ernesto Cardenal a hablar en contra del Frente Sandinista; igual Europa.

Es decir, fue un cataclismo el que se produjo a raíz del derrumbe de Europa del Este, en el que no pudieron sostenerse las fortalezas revolucio-narias de muchos, y enterraron las banderas. El Frente se mantuvo con sus banderas en alto, o sea, nosotros mantuvimos nuestras posiciones y, lógicamente, ahora que estamos en el Gobierno… o sea, cuando estábamos en las elecciones, Ernesto Cardenal fue claro en decir que él prefería que ganara la derecha, antes que ganara el Frente Sandinista.

Eso nos indica que es un hombre que está pensando ya no con la cabeza ni con el corazón, sino que sencillamente ya perdió el sentido de Revolución, su compromiso revolucionario quedó a un lado y está respondiendo con el hígado, en contra del nuevo Gobierno que logra instalarse después, gracias al voto de la población.

Entonces, todos estos escritos que se publican, donde se suman intelectuales, yo los veo como parte de la nueva realidad que estamos viviendo; intelectuales que han tomado una posición cómoda de no comprometerse, como se comprometían en otros tiempos, los vemos totalmente transformados ahora. Antes se comprometían con Cuba, se comprometían con Nicaragua, se comprometían con la Unión Soviética, después, como vino la debacle y estaban esperando nada más el derrumbe de Cuba, entonces se volvieron también críticos de Cuba. Es decir, gente con doble moral, es la que yo veo actuando de esa manera.

Pregunta de David Frost

Hablé con una persona que me dijo, yo adoraba la forma en que Daniel llevó a este país de la dictadura a la Democracia, y siempre voy a estar agradecido por eso; sin embargo, hoy en día, me da la impresión que está jalando más por el lado de la dictadura que por el lado de la Democracia. ¿Considera usted, que es una evaluación injusta o que contiene elementos de verdad?

Respuesta de Daniel

Sencillamente, aquí estamos en una batalla permanente de quienes han querido que el Frente Sandinista desapareciera de la vida política nacional, que se crearon esa expectativa cuando perdimos las elecciones en el 90 y, cuando se encuentran con un Frente Sandinista fortalecido, que está siempre dando la batalla en todos los campos, entonces, no pueden aceptar que ese Frente Sandinista llegue al Gobierno y establezca planteamientos, propuestas, que vienen a modificar las políticas neoliberales que se establecieron aquí del año 1990 hasta enero del 2007, que es cuando nosotros llegamos al Gobierno.

¡Claro! se creyeron el cuento del neoliberalismo, creyeron en los beneficios del neoliberalismo; veníamos de una guerra, el hecho de tener un “remanso de paz” ente comillas, lógicamente, eso hace que mucha gente se acomode y decir, bueno, ya estamos en paz, olvidémonos de los problemas económicos, olvidémonos de los problemas sociales, olvidémonos de los pobres, y gocemos un poco de esta calma, de esta tranquilidad.

Y la derecha aquí, lo que hizo fue levantar desde un comienzo, el eje de que el Gobierno del Frente Sandinista es una dictadura, que el Gobierno de Daniel Ortega es una dictadura y han estado con esa campaña permanente. Incluso, hablando de que es una dictadura familiar, simplemente porque, en el ejercicio de la política revolucionaria, tiene su espacio la mujer y tiene su espacio la compañera Rosario Murillo. Eso no lo pueden entender. Ella tiene su espacio ¿por qué? Porque viene luchando con el Frente Sandinista desde hace muchísimos años, desde los años 60 viene luchando, viene siendo colaboradora del Frente Sandinista, activista en las luchas del Fr Frente Sandinista.

La derecha ha levantado esa campaña y los medios la han multiplicado, la televisión, la prensa tiene una campaña sostenida de que esta es una dictadura y hay que acabar con la dictadura. Ese fue el lema de campaña que utilizaron en las Elecciones Municipales… “Todos contra la dictadura, todos contra Ortega,” decían. Ese era el lema de campaña en una elección municipal ¡algo absurdo!

La realidad es otra, la realidad es que aquí en Nicaragua tenemos, por primera vez, después del 90, después de 16 años de neoliberalismo, tenemos que se restableció la educación gratuita, que la teníamos con la Revolución, la hemos restablecido porque había desaparecido, se había privatizado. Restablecimos el derecho a la salud gratuita para la gente pobre, porque hay medicina privada aquí también, para la gente que tiene recursos, pero restablecimos la salud gratuita.

Hemos desarrollado una cantidad de programas en beneficio de los pobres, y eso es lo que ellos no pueden admitir, no pueden aceptar, porque lo que no pueden aceptar es que el Frente se venga fortaleciendo con esos programas y entonces, lo único que les queda es decir, que es una dictadura, cuando aquí los medios de comunicación dicen los que les da la gana.

Nosotros no hemos cerrado un solo medio de comunicación, más bien, Gobiernos anteriores de la misma derecha cerraron medios de comunicación; aquí no hay un sólo preso político en Nicaragua; aquí se da la más amplia libertad de expresión; se han realizado de manera ininterrumpida las elecciones en su momento, elecciones municipales, elecciones nacionales, elecciones regionales en las Regiones Autónomas del Atlántico Norte y Atlántico Sur, donde tenemos un régimen de autonomía especial por la población indígena.

Es decir, esta es una campaña, una campaña sencillamente, que cala en alguna gente; es tan repetitiva la campaña en los medios de comuni-cación que alguna gente se deja influir por la propaganda y, de repente está diciendo “estamos en una dictadura.” Una dictadura que, realmente, no existe más que en la guerra mediática, es parte de la guerra que estamos librando en este tiempo, que ya no se libra con fusiles, sino que se libra con ideas.

Pregunta de David Frost

Yo no quedé completamente claro, si en realidad a usted le gustaría lanzar la candidatura otra vez, cuando termine el período actual o preferiría hacerlo un poquito como Putin, que talvez usted sale cinco años, otro es Presidente y usted Primer Ministro y después de los 5 años, usted vuelve a ser Presidente y otro el Primer Ministro.

Respuesta de Daniel

Yo comparto el principio que no se le puede negar al pueblo el derecho a elegir o a no elegir, que es digamos la batalla que libró hace poco el Presidente Hugo Chávez en Venezuela y que logró ganar esta batalla, yo me identifico totalmente con esa batalla que él libró.

Porque no se le puede negar ese derecho al pueblo de decir, si el candidato no es bueno el pueblo va a votar en contra, si el candidato es bueno la gente va a votar a favor. No veo razón para decir éste no puede ir; el pueblo es el tiene que decidir si va o no va un candidato a la Presidencia.

En el caso nuestro, en cuanto al tipo de régimen parlamentario, a mí lo que me interesa es darle continuidad al proceso, o sea, que el Frente Sandinista pueda darle continuidad al proceso para lograr fortalecer los espacios de Partici-pación Ciudadana y yo, si Dios me da vida, ocupar el lugar que las condiciones permitan, es decir ya sea Presidente, ya sea Primer Ministro.

Yo estaría dándole continuidad a una batalla, a una lucha, a un compromiso histórico que tengo, porque para nosotros es un reto, una lucha que se llevó por las armas para tomar el poder; luego, una lucha de resistencia frente a la agresión yanqui durante 10 años; luego, ganamos las elecciones en el 84 y entregamos el Gobierno en el 90, pasamos a la oposición, 16 años en la oposición, y regresamos ahora al Gobierno.

Nosotros no podemos perder esta oportunidad extraordinaria que nos ha dado la historia, para darle continuidad al proyecto, profundizar el proceso, y en ese proyecto, todavía estamos en condiciones de seguir dando nuestro aporte, ya sea como Presidente o ya sea como Primer Ministro.

Periodista David Frost

Usted mencionó, cuando estaba hablando de la continuidad, que si Dios le da vida… en los periódicos a veces leo que usted puede tener leucemia u otra enfermedad muy grave, sin embargo su semblante es excelente, se ve que está fuerte y ya llevamos varias horas en la entrevista y usted está tan vigoroso como cuando comenzamos. Yo digo que, a pesar de esos rumores, se ve como que usted bien podría a llegar a cumplir los 100 años.

Palabras de Daniel

Mi madre vivió 97 años, y la verdad es que yo quisiera vivir el tiempo suficiente como para poder contribuir en esta Nueva Etapa, en un proceso tan rico como es este Proceso Revolucionario en Nicaragua; estoy en condiciones buenas de salud, realmente, lo demás es guerra psicológica.

Hace poco Ernesto Cardenal decía, que yo padezco de una enfermedad que no puedo recibir sol, y que por esa razón he descansado gestiones del Gobierno en la compañera Rosario. Es decir, es parte de la guerra psicológica y de cuestiones que están nada más en la cabeza de quienes están interesados en hacer daño.

En todo esto, se mezclan elementos al final de cuentas, políticos, ideológicos; es decir, de mucho contenido, en cuanto a la forma de ver la vida, de ver en este caso, el arte.

Cuando triunfó la Revolución y Ernesto Cardenal pasó a ser Ministro de Cultura, nos llevábamos muy bien con él, pero Rosario pasó a ser dirigente de la Asociación de los Artistas Nicaragüenses, porque ella es una poeta, es una artista. Ahí empezó la contradicción, Ernesto queriendo aplicar aquí, en las formas artísticas, el modelo del realismo socialista; y Rosario, buscando cómo abrir espacio a todas las formas artísticas, tanto en la pintura, en la música, en las plásticas, en todas las formas de expresión artística. Ahí empezó la contradicción.

Incluso se puso una escuela, donde Ernesto quería que a todos se les enseñara a hacer poesía… ¡la poesía no se puede enseñar! Se le enseñaba a hacer poesía a la gente en las escuelas del Ministerio de Cultura; pero la poesía tenía que ser igual a la de Ernesto Cardenal. Y se le enseñaba a la gente, se le promovía la pintura, pero solamente la pintura primitivista. Es decir, había una exclusión de todas las otras formas de arte.

Son situaciones un tanto anecdóticas, pero que reflejan por qué una persona como Ernesto, que indiscutiblemente es un gran valor cultural de Nicaragua, universal, un gran poeta, dio ese salto, después que dejamos el Gobierno, se volvió contrarrevolucionario, al extremo que ahora se reúne con la SIP, la Sociedad Interamericana de Prensa, fue una reunión con la SIP, aquí en Managua, donde él les dio a conocer, entre otras cosas, esto que les estaba comentando de que yo no puedo recibir sol.

Pregunta de David Frost

Una pregunta muy breve. Cuando estaba hablando, nos referimos al papel del catolicismo y quería preguntar si su apoyo a la penalización del aborto, aún en circunstancias en que la vida de la madre corre peligro, ¿se debe a motivos religiosos, motivos políticos, o motivos médicos?

Respuesta de Daniel

Esto tiene que ver con lo que son nuestros valores culturales, es decir, Nicaragua no es un país europeo, e incluso en Europa ¡lo que ha significado el debate de estos temas! ¿cuánto tiempo llevó debatir estos temas cómo para poder llevarlos luego a ser ley, a ser legales, y en los mismos Estados Unidos?

Aquí en Nicaragua, la verdad es que la población, por sus tradiciones religiosas se opone al aborto. Y nosotros debemos de tomar en cuenta, nosotros hemos hecho encuestas, hicimos encuestas en plena Revolución en los 80, entre jóvenes, y el 90% de los jóvenes decían que estaban en contra del aborto. Y cuando se les preguntaba a las muchachas si alguna de ellas lo había practicado, decía que sí, pero que estaba en contra. O sea, el peso de los elementos religiosos.

Esto tiene que ser un problema que tiene que abordarse con la formación, con la educación, con la cultura, tiene que irse forjando una mentalidad diferente en el pueblo nicaragüense; no se puede imponer así violentamente una política de aborto.

En cuanto al aborto terapéutico, la verdad es que aquí, en este Gobierno, no se ha puesto en riesgo la vida de una sola mujer por la ley que fue aprobada en la Asamblea Nacional, donde se penaliza el aborto terapéutico, y que se encuentra en  apelación ante la Corte Suprema de Justicia. El Gobierno respeta el derecho de la mujer, a la vida de la mujer.

Y en el Manual de Procedimientos Médicos del Ministerio de Salud, está establecido que ante casos ya delicados, donde llegó una madre en una situación crítica, y está embarazada y hay que salvar, el médico tiene que intentar salvar la vida de la madre y la vida del niño, es normal; pero al final, si tiene que decidir para salvar la vida de la madre, sacrificar la vida del niño, o salvar la vida del niño, esa es una decisión que está en el médico.

Más bien, ha disminuido el número de mujeres muertas en circunstancias abortivas desde la llegada de nuestro Gobierno. Antes, la cantidad de mujeres que moría era enorme, ¿por qué? porque no podían acceder a los hospitales, y ahora ellas acceden a los hospitales, y en los hospitales sencillamente se aplica el Manual de Procedimientos. Como le explicaba, es un elemento que salvaguarda la vida de la mujer, los derechos de la mujer y la vida del niño también.

Ahora, indiscutiblemente, que el momento en que se debatía este tema no era el mejor, porque en Nicaragua estaba despenalizado el aborto tera-péutico, pero el tema se empezó a debatir con mucha fuerza y levantó muchas pasiones, en un ambiente electoral; es decir, estuvo contaminado el debate por el ambiente electoral.

Yo pienso que si esto se ha debatido fuera del ambiente electoral, porque se debatió en los meses previos a las Elecciones Nacionales del 2006; esto no favoreció, digamos, un mejor debate del tema, un mejor conocimiento sobre el tema y explica por qué está en la Corte Suprema, que tendrá que pronunciarse en su momento, sobre el recurso que existe.

Pregunta de David Frost

Para concluir señor Presidente, sea que usted llegue a la edad de su madre, 97, o llegue a los 100 años ¿cómo quisiera que su pueblo le recordara, una vez que haya fallecido?

Respuesta de Daniel

Bueno, como un nicaragüense que luchó, con un compromiso total, en beneficio, en favor de sacar a la gente que está en la miseria, de la extrema pobreza, sacarla de esa situación y, realmente, que esa población que está en la extrema pobreza, que está en la pobreza, pueda ser realmente libre.

Porque yo no puedo aceptar que existe la democracia, en un país donde tenemos tantos desajustes de orden económico y de orden social. Eso no es democrático.

Yo quisiera que el pueblo me recuerde como el que hizo el máximo de sus esfuerzos para que realmente la democracia se manifestara en nuestro país, en el orden económico, en el orden social, no solamente depositando votos de cuando en vez. Gracias.

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