Nicaragua

Se llevaron hasta los clavos en las empresas de la CORNAP

Ese gran pastel de 1 709 empresas agrícolas, agroindustriales, fincas, y otros bienes en diferentes rubros, fue repartido entre un reducido grupo de representantes de la oligarquía

Redacción Central |

Ese gran pastel de 1 709 empresas agrícolas, agroindustriales, fincas, y otros bienes en diferentes rubros, fue repartido entre un reducido grupo de representantes de la oligarquía

El saqueo a que fueron sometidas las empresas adscritas a las Corporaciones Nacionales del Sector Público (CORNAP), durante los gobiernos neoliberales, fue tal que se robaron hasta los clavos y prácticamente aplicaron una política de “tierra arrasada”, pues al final solamente quedaron los terrenos donde se ubicaban la mayoría de las infraestructuras.

Así grafica la actual presidenta de la junta directiva de la CORNAP, Carmen Reyes, la voracidad con la cual realizaron la privatización de las empresas del Área Propiedad del Pueblo (APP), los gobiernos de Violeta de Chamorro, Arnoldo Alemán y Enrique Bolaños.

Reyes refiere que el Informe del Proceso de Privatización a 1996, arroja luces sobre la dimensión de las operaciones que se realizaron al margen de toda lógica.

Señala que ese gran pastel de 1,709 empresas agrícolas, agroindustriales, fincas, y otros bienes en diferentes rubros, fue repartido con distintas modalidades entre un reducido grupo de representantes de la oligarquía.

Lo peor es que lo establecido en los llamados Acuerdos de Concertación por medio de los cuales se otorgó el 25 por ciento a los trabajadores, con opción a compra, nunca se cumplió ni se preservó.

En todo ese proceso amañado se realizaron 626 devoluciones y 722 “ventas” que fueron canceladas con bonos de indemnización, o sea, que el Estado no percibió ni un centavo en esas transacciones.

Otra parte de las empresas fueron negociadas por medio de licitaciones amañadas, que quizás nunca se conozcan sus alcances y montos.

Reyes informó que los actos de devolución fueron por un monto de 146 millones 421 mil 910 córdobas; y las ventas entre comillas, por un billón 475 millones 589 mil córdobas con 93 centavos.

Está de más mencionar que en el extenso listado de empresas víctimas de la rapiña de la oligarquía, están varios proyectos estratégicos en tiempos de la Revolución Popular Sandinista, en los que el Estado invirtió cuantiosos recursos.

Entre ellos se pueden mencionar la fábrica IUCASA, la Palma Africana y el proyecto del Valle de Sébaco, entre otros, que eran productivos y generaban empleo.

La Intendente de la Propiedad, Yara Pérez señaló que solamente durante el gobierno de Violeta de Chamorro, se pagaron en indemnizaciones más de 536 millones 720 mil 880 dólares, por propiedades inexistentes.

Muchas de esas propiedades habían pertenecido a antiguos guardias nacionales y las mismas habían sido confiscadas legalmente en base al decreto 3-38 que nunca fue abolido por ningún gobierno.

Esas propiedades fueron confiscadas por que los que las detentaban las habían despojado a sus verdaderos dueños.

Pérez añadió que además de eso, por ejemplo, eran propiedades de 200 o 300 manzanas, pero se pagaban como si fueran de dos mil o 20 mil manzanas.

“Tenemos un caso en Somoto que era una propiedad de 250 manzanas y se pagaron 50 mil manzanas”, dijo Pérez.

“Es cierto, los Gobiernos neoliberales pagaron millones en indemnizaciones, pero se las  pagaron a personas que no tenían ningún derecho sobre ellas”, sentenció.

“Son indemnizaciones que se pagaron sobre ganado inexistente, sobre maquinarias inexistentes, sobre propiedades que realmente nunca habían existido, te valoraban una propiedad rural como urbana”, precisó la Intendente.

Pero mientras actuaban con tanta diligencia con los potentados y poderosos, las propiedades donde se asentaron por 20 o más años las familias pobres, nunca las indemnizaron ni legalizaron, heredando un grave problema a la revolución.

Puso como ejemplo, el caso de Esteban Duquestrada y Renée Lucía Ortíz de Duquestrada, a quienes les pagaron 2 millones 750 mil 800 dólares, por una propiedad que habían perdido por una deuda con el banco.

En esa época Duquestrada no era funcionario del gobierno de Chamorro, pero posteriormente ocupó la cartera de Finanzas durante el régimen de Arnoldo Alemán y luego fue  enjuiciado por actos de corrupción.

En otras palabras, los que recibieron las indemnizaciones ilegales fueron allegados, familiares y destacados miembros de la oligarquía nicaragüense, algunos implicados posteriormente en actos de corrupción.

Explicó que en estos casos, cuando las propiedades pasaban a manos de la banca estatal, el Estado extendía títulos de Reforma Agraria sobre ellas, para beneficiar a las familias campesinas.

Para justificar todo este saqueo la derecha nicaragüense repite y repite que ellos pagaron millones en indemnizaciones por propiedades y tierras que confiscó la Revolución a sus supuestos legítimos dueños, pero en realidad eran bienes mal habidos, que nunca pagaron.

Además de ese robo descarado, los gobiernos neoliberales pusieron en marcha mecanismos más sofisticados con créditos onerosos, altas tasas de interés, bloqueo del financiamiento para obligar a los campesinos a vender sus tierras o despojarlos a través de los bancos de la misma oligarquía.

“Hoy esos campesinos están sin esas tierras que la Revolución les dio, porque los ahogaron los bancos, los mismos banqueros se hicieron dueños de las propiedades. Y hoy nos encontramos con miles de campesinos que tuvieron sus Títulos Agrarios y que se las quitaron porque los ahogaron con la falta de financiamiento o con aquellos financiamientos con altas tasas de interés”, reiteró Pérez.

El colmo, dijo Pérez, es que “nosotros estamos pagando, estamos indemnizando esas propiedades, para poder darle un título,  una vivienda digna a esa población”.

Tomado de el19

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