Nicaragua

Dios sonríe a Nicaragua

Encuentro de Daniel con Delegación de Líderes Evangélicos, y con el Reverendo Sonny Holland

Redacción Central |

Encuentro de Daniel con Delegación de Líderes Evangélicos, y con el Reverendo Sonny Holland

Palabras de Rosario

Buenas tardes a todas y todos, hermanas, hermanos, sean ustedes bienvenidos a esta su casa, la Casa del Gobierno del Pueblo, del Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional.

Hoy, en vísperas de la Celebración del Día Internacional de la Biblia, en la que el Presidente de la República estará participando, inaugurando también el Parque de la Biblia, el Monumento al Libro Sagrado, queremos encontrarnos con ustedes y agradecer, el Presidente, mi persona, nuestro Gobierno, la visita a Nicaragua del Reverendo, Doctor Sonny Holland y su distinguida comitiva. El Reverendo Holland, como todos sabemos, va a ser el predicador oficial el día de mañana en las celebraciones del Día de la Biblia.

Queremos darles la bienvenida con todo el Amor, el reconocimiento, el cariño de este Gobierno que sirve al pueblo. Reconocimiento y cariño a ustedes, líderes de las Iglesias Evangélicas, por el trabajo que ustedes realizan en los programas sociales, que también sirven al pueblo.

Un reconocimiento que nosotros hemos hecho permanentemente, y queremos también patentizar el día de hoy. Sabemos que muchos de ustedes, en todos los municipios de Nicaragua, están y han estado con nuestro pueblo en sus aflicciones, en sus dolores, compartiendo sus alegrías y encomendándonos juntos, todos, permanentemente, a Dios, para que derrame sus bendiciones sobre nuestro país, para que aquí crezca de verdad la Reconciliación, para que el entendimiento, el respeto, fruto del Amor, hagan de este país, el país que necesitamos, que queremos y el que, estamos seguros, Dios ha permitido que de verdad podamos alcanzar, juntos, en armonía, todas las familias nicaragüenses.

Damos la bienvenida nuevamente al Reverendo Holland y también a los representantes de todas las Iglesias Evangélicas de Nicaragua, sus Presidentes, sus Juntas Directivas. Están aquí con nosotros, la Junta Directiva Nacional de las Sociedades Bíblicas, el Comité Nacional de la Inauguración y Dedicación Plaza y Monumento a la Biblia, el Comité Timón Día de la Biblia, los Directores y Coordinadores de los Ministerios y Misiones Evangelísticas de Nicaragua, los Rectores y Directores de Universidades y Colegios Evangélicos en Nicaragua, Gerentes y Directores de Radio y Televisión Cristianas, Pastores y Líderes Evangélicos; Representantes de la Agencia Evangélica de Nicaragua, del Consejo Nacional de Pastores de Nicaragua y del CEPAD.

Se encuentra también con nosotros, nuestra Ministra de Gobernación, la compañera Ana Isabel Morales, quien ha estado trabajando de cerca con ustedes, hermanas y hermanos, líderes de las Iglesias Evangélicas, también con los líderes de las Iglesias Católicas, abordando en distintas reuniones, los temas de Seguridad Ciudadana; los temas que nosotros sabemos les preocupan, a todos nos preocupan también, porque queremos, estamos empeñados, estamos comprometidos en garantizar la tranquilidad para las familias y las comunidades en nuestro país.

Queremos darle la palabra al Reverendo Sixto Ulloa, para que abra esta Sesión de Trabajo, de Celebración de la Vigilia del Día Internacional de la Biblia.

Palabras del Reverendo Sixto Ulloa

Muchas gracias hermana Rosario Murillo, compañero Presidente, señor Holland; vamos en este momento, a tener una oración intercesora y vamos a pedir al Reverendo Rafael Arista que pase aquí, por favor.

Oración del Reverendo Rafael Arista

Vamos a orar a nuestro Señor Dios y Padre Nuestro. Te damos gracias con todo nuestro corazón, porque nos permites estar reunidos en este lugar, juntos como un sólo cuerpo, con un sólo propósito; Dios, queremos celebrar el Día de la Biblia, Señor Jesús, ofrecértelo como un holocausto a Tu Gloria, a Tu Presencia.

Padre, donde todos unidos como hermanos, sin ver las diferentes denominaciones Señor, sino Padre Celestial, unidos como un sólo cuerpo, dar un testimonio público del Poder de Tu Palabra; Te adoramos y Te bendecimos; también amado Dios, oramos por nuestro país, especialmente Señor Jesús, por nuestro Presidente, el Comandante Daniel y su esposa.

Oramos Señor por todo su Gabinete, oramos por todos los que están metidos, de una o de otra manera, en la dirección de este país. Oramos Padre Santo, que el Espíritu de Dios y el Espíritu de Gracia, el Espíritu del cielo, Señor, nos tenga bajo su cobertura.

Gracias Padre por esta reunión, guíanos, dirígenos, que Tu Gloria esté con nosotros, satúranos ¡Oh Dios! Toma control de esta reunión y, Padre Mío, que todos podamos estar bajo un ambiente fraterno, tranquilos, felices, contentos en el Nombre de Jesús, Amén.

Palabras de Rosario

Reverendo Sixto Ulloa, quería enmendar un error, olvidé presentar al Jefe de la Bancada Sandinista, el compañero Edwin Castro, quien también, desde hace muchos años, viene relacionándose con los líderes evangélicos y apoyando sus demandas, apoyando también la solución de problemas concretos que ustedes se encuentran en esa labor permanente de trabajo, de asistencia al pueblo nicaragüense. También está con nosotros el compañero Edwin Castro.

Palabras de Sixto Ulloa

Vamos a cantar ese Himno hermoso, Victoria en Cristo, dirigido por la señora Zamora, Daniela y Michelle… Luego, el Reverendo Neftalí Cortés va a hacer la presentación de nuestro invitado especial.

Palabras del Reverendo Neftalí Cortés

Nuestro fraternal saludo en esta preciosa y linda hora, a todos los hermanos y hermanas que han venido, y también agradecemos al Presidente de la República y a su amada esposa por habernos recibido este día, en vísperas de la Celebración del 439 Aniversario de la Traducción de la Biblia al Castellano.

En esta preciosa y linda hora, me corresponde y tengo el grato placer de presentar a la Delegación y al Doctor Sonny Holland, quien es nuestro invitado especial para venir a Nicaragua, para compartir con nosotros el mensaje de la Palabra de Dios.

El Doctor Sonny Holland es un amigo de Nicaragua, y cuando digo es un amigo, es porque ha estado con nosotros siete años en una labor misionera, llevando el Evangelio por todo el mundo y especialmente en Nicaragua. Y, además de llevar el Evangelio con su mano derecha, con la otra mano va también haciendo las obras que Cristo nos envió a hacer, llevando programas de alimentación para los niños en extrema pobreza, en miseria; trabajando en programas de salud, en programas para que todos los nicaragüenses tengamos acceso a la salud, al trabajo y a la educación.

Así que, tengo el grato placer de presentar a este siervo y a la delegación que le acompaña; les pido que se pongan de pie para que les saludemos en el glorioso nombre de nuestro Señor Jesucristo. Gracias.

Palabras del Reverendo Sixto Ulloa

Ahora el Reverendo Fonseca, Doctor Fonseca, Director General de Sociedades Bíblicas, tiene una participación muy importante.

Palabras del Reverendo Fonseca

Director de Sociedades Bíblicas

 

Muchas gracias Pastor Sixto Ulloa, quiero agradecer en nombre de la Iglesia Evangélica, a nuestro Presidente Constitucional, el Comandante Daniel Ortega y a su esposa, a nuestro compañero Diputado Edwin Castro, quien nos ha apoyado desde hace mucho tiempo. Vamos a hacerle entrega de un ejemplar de las Sagradas Escrituras a nuestro Presidente Constitucional, en nombre de la Sociedad Bíblica de Nicaragua.

Tenemos un mensaje para su Gobierno de Paz y Reconciliación, y está en el Libro de San Mateo, que dice: “Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia; bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios; bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados Hijos de Dios.”

Sociedad Bíblica trabaja desde 1850 en Nicaragua, antes de que vinieran todas las denominaciones y confesiones religiosas, y nos sentimos orgullosos de entregarle este ejemplar de las Sagradas Escrituras, como muestra de agradecimiento y reconocimiento a toda la labor que usted está haciendo por el pueblo cristiano de Nicaragua; nosotros trabajamos tanto con la Iglesia Evangélica como con la Iglesia Católica. Hemos trabajado en la traducción de la Biblia al miskito, al mayangna; tenemos grandes expectativas de presentar la Biblia el próximo año, y es un honor para nosotros entregarle este ejemplar de las Sagradas Escrituras.

También sabemos que a la par de todo hombre hay una gran mujer, y queremos entregarle también otro ejemplar de las Sagradas Escrituras a la compañera Rosario Murillo; es una edición para mujeres, que sabemos va a ser de mucha utilidad.

El pasaje de las Sagradas Escrituras, creo que es sabido por todos nosotros, se encuentra en el Libro de Proverbios, Capítulo 31, del verso 10 al verso 31; es un proverbio del sabio Salomón que se lo dedica a una mujer virtuosa, y creemos que Dios la está bendiciendo, nos está bendiciendo y dice de la siguiente manera:

“Mujer virtuosa ¿quién la hallará? porque su estima sobrepasa largamente a la de las piedras preciosas. El corazón de su marido está en ella confiado y no carecerá de ganancias. Le da ella bien y no mal, todos los días de su vida; busca lana y lino y con voluntad trabaja con sus manos.

Es como nave de mercader, trae su pan de lejos, se levanta aún de noche y da comida a su familia y ración a sus criadas; considera la heredad y la compra, y planta viña de frutos en sus manos; ciñe de fuerza sus lomos y esfuerza sus brazos; ve que van bien sus negocios; su lámpara no se apaga de noche, aplica su mano al huso y sus manos a la rueca. Alarga su mano al pobre y extiende sus manos al menesteroso.” Dios la bendiga.

Palabras del Reverendo Sixto Ulloa

En esta fidelidad a Dios, y como Dios está con nosotros, vamos a escuchar en este momento, un solo, por Daniela Ulloa, que ella quiere cantar un himno que trae un mensaje, dice, quiero alabar a Dios en este momento. Escuchemos.

Palabras de Daniela Ulloa

Buenas noches, Presidente y Primera Dama, por favor, realmente quiero que le pongan mente a este Himno, que primeramente, lo quiero dedicar a Dios y después a todos ustedes, pero en especial a ustedes dos, porque no es fácil gobernar una nación. Y primeramente, la fuerza y el poder, solamente te lo da Dios y quiero que ustedes sepan, sé que lo saben, que Dios es el que les da fuerza, les da fe y es su reposo.

Palabras de Sixto Ulloa

Vamos a escuchar ahora las palabras del Reverendo Holland, predicador especial para el Día de la Biblia.

Palabras del Reverendo Sonny Holland

Predicador Especial para el Día de la Biblia

Verdaderamente, es una bendición para mí estar aquí; me siento honrado por la invitación de conocer al Presidente Ortega y su esposa Rosario; también me siento honrado por tener la invitación de parte del Concilio de Iglesias Evangélicas de Nicaragua y su Presidente el Reverendo Cortés, y poder conocer a muchos de los líderes evangélicos y la bendición es toda mía.

He anticipado este momento para conocer al Presidente; he estado orando por usted por mucho tiempo y nunca le había conocido, pero ahora estoy muy alegre de haberle conocido en persona. Hemos estado en Nicaragua por siete años; he estado en 50 países en mi vida, en 50 años de Ministerio, en casi todos los continentes del mundo.

La iglesita a la cual pertenezco en el Estado de Louisiana en Estados Unidos, imprimimos la Biblia por muchos años, quizá 35 ó 40; la última cuenta que tuve fue de mil millones de Biblias en muchos idiomas y lenguajes. He tenido el privilegio de llevar esa Biblia por todos los continentes del mundo y la razón por la cual cargo la Biblia alrededor del mundo, creo que es la palabra inspirada e inerrante de Dios. Cristo dijo: “conoceréis la verdad y la verdad os hará libres.”

Quiero agradecerle a este Concilio, a todas las iglesias evangélicas y todos los Concilios en Nicaragua, porque creo que Dios está sonriendo con Nicaragua. Esta es la única nación en el mundo que ha declarado un día para honrar la Biblia.

Creo que Dios les va a bendecir, porque la Biblia dice que Dios levantó una nación, y si tuviese una palabra de ánimo para usted en esta noche, diría: “Bendito sea el varón que no ha caminado en el consejo de los malos, o ha estado en camino de pecadores y no se ha sentado en silla de escarnecedores, porque su delicia está en la ley de Jehová y en su ley medita de día y de noche. Será como el árbol plantado junto a fuentes de agua, que traerá su fruto en su tiempo, su hoja no se marchitará, lo que haga prosperará.” ¡Que Dios prospere a Nicaragua! Dios le bendiga. Prometí mis oraciones para el Presidente Ortega y su esposa.

Tengo una presentación especial para usted, esto viene del Juez Roy Moore, que fue Juez de la Corte Suprema de Justicia, eso es de parte él, le manda sus bendiciones para usted. Dios le bendiga, Presidente. Los Diez Mandamientos son las leyes morales con las que tenemos que vivir; Dios dijo que la ley, los Mandamientos, fueron dados para guiarnos a Cristo, porque es el único que pudo caminar en la tierra y cumplir esa ley, y yo le doy toda esa gloria a Cristo. Gloria, aleluya. ¡Viva Jesús!

Quiero darles una invitación personal a cada uno de ustedes, para que se unan a nosotros mañana por la tarde en la Plaza de la Biblia, tendremos una muchedumbre grandiosa; creo que la Gloria del Señor bajará… ¡Amamos a Nicaragua! es una de las naciones más lindas en el mundo y tiene uno de los pueblos más lindos en el mundo. ¡Que Dios bendiga a Nicaragua! Amén.

Palabras del Reverendo Sixto Ulloa

Vamos a escuchar ahora hermanos, las palabras del señor Presidente, Daniel Ortega Saavedra, en esta ocasión muy importante para el pueblo de Nicaragua y el pueblo de Dios.

Palabras de Daniel

Buenas noches hermanos, buenas noches hermanos nicaragüenses que siempre están en contacto directo a través de la televisión, de la radio, que están escuchando estos mensajes llenos de Amor, llenos de Cristo, llenos de Dios, llenos de vida.

Quiero expresarle al Reverendo Holland nuestra alegría en este encuentro… ¡Hágase la voluntad de Dios! Es una gran sorpresa para nosotros, es la verdad, agradable sorpresa, poder compartir en vísperas de la Celebración del Día de la Biblia.

Este recinto en que nos encontramos tiene una pintura, un petroglifo que fue labrado, elaborado por los indígenas norteamericanos; esta es una copia que trasladó a esta pared, un artista nicaragüense, Director del Instituto de Cultura, bajo la inspiración de nuestra poeta Rosario Murillo.

Esta pintura muestra toda la fuerza espiritual de nuestros antepasados indígenas que tenían su fe en Dios; ellos así la expresaban, gráficamente, pero, la verdad es que la fe en Dios va más allá de cualquier expresión gráfica, va más allá de cualquier recinto; es mucho más poderosa, es la fuerza que nos permite caminar a la Humanidad, que nos permite transformar la sociedad, que nos permite soñar. Sin la fuerza de Dios, el hombre no podría luchar.

De ahí que nosotros le reconocemos un lugar trascendental, porque el campo del espíritu es un campo trascendental, no se puede medir, no se le puede dar valor alguno, es invaluable. Y ahí, en el campo del espíritu ¿quiénes están? están ustedes hermanos, pastores, predicadores, que se desplazan a los más escondidos lugares de nuestro país. ¿Dónde, en qué lugar de Nicaragua no está presente la Palabra de Dios, la Palabra de Cristo?

Yo que he recorrido y recorro el país permanentemente, me encuentro siempre a cualquier hora, en cualquier momento, bajo la lluvia, bajo el sol, en locales humildes, encuentro reunido al pueblo, compartiendo con ustedes la esperanza. Porque solamente Dios nos puede dar fortaleza para vencer los grandes desafíos que tenemos que enfrentar todos los días, para poder sobrevivir a los golpes que la vida nos da todos los días.

Solamente la fortaleza de Dios, le da a los pueblos esa capacidad de liberarse, para transformar, en favor de lo que es ese principio cristiano, un principio profundamente solidario y, ¡qué falta hace la solidaridad en el mundo en estos tiempos! Cuando Cristo dice, amá a tu prójimo como a ti mismo… qué difícil, qué duro para nosotros mismos es amar al prójimo como a nosotros mismos. Fácil decirlo, pero ¡qué difícil practicarlo! porque dentro tenemos siempre esa lucha interna entre Caín y Abel, ahí están luchando permanentemente; y sólo teniendo la fe profunda en Dios, en Cristo, es que va a triunfar Abel y estoy seguro que va a triunfar Abel, como está triunfando Abel aquí en Nicaragua. ¡Gracias a Dios, gracias a Cristo!

Yo agradezco esta Santa Biblia. La primera vez que toqué una Biblia fue en un colegio católico; yo me he formado en el catolicismo, inspirado por Cristo… Cristo ha sido mi inspiración desde niño, desde muchacho; mi inspiración para convertirme en revolucionario ha sido Cristo. La primera Biblia que yo conocí fue yendo a la misa y luego, ejerciendo como monaguillo, tuve la oportunidad de tocar una Biblia y poder hojearla, conocerla con el paso del tiempo, leerla.

Porque leer la Biblia es acercarse un poco a Dios, es llenarnos de fortaleza, de esperanza; es llenarnos de sabiduría. Una sabiduría que no la da la escuela, la da la Biblia; una fortaleza que no la da el mejor psicólogo, ni el mejor psiquiatra, la da la Biblia.

Abrí esta Santa Biblia… algunos van a decir que todo esto venía preparado, que ustedes habían puesto aquí el marcador preparado, pero no, les aseguro que esto no venía preparado; abrí la Biblia y aquí, en San Mateo 23, lo primero que leo es: “Matanza de los niños. Después que partieron ellos, he aquí un Ángel del Señor apareció en sueños a José y dijo: levántate y toma al niño y a su madre, y huye a Egipto y permanece allá hasta que yo te diga, porque acontecerá que Herodes buscará al niño para matarlo”. Y aquí anda Herodes en Nicaragua, buscando al niño para matarlo, buscando a los niños para matarlos… fíjense bien.

Piensan que de esa manera se van a resolver los problemas de la Humanidad. Esto no es nuevo, esto viene desde aquellos años en que se libraba la guerra en África, en Asia… ¡es terrible la palabra guerra! Los pueblos luchaban por su independencia, los pueblos africanos y asiáticos que habían sufrido tanto; pueblos que habían sido esclavizados, oprimidos, explotados; luchaban también nuestros pueblos latinoamericanos y caribeños, como ha luchado también el pueblo norteamericano, luchaban por su independencia.

Y se les ocurrió a los especialistas, en los países desarrollados, que la mejor forma de combatir las luchas sociales, las revoluciones, era promoviendo el exterminio de los niños, porque llegaban a la siguiente conclusión: “cuanto más población en un país subdesarrollado más guerrilleros, por lo tanto, hay que acabar con los guerrilleros y para acabar con ellos, hay que acabar con los niños…” Y ahí surgieron los primeros planes de exterminio masivo; de esterilización de las mujeres pobres, sin consentimiento de ellas se aprovechaban de las limitaciones, de la necesidad del hambre, para imponerles programas que iban contra la vida.

Ahora, en estos tiempos, donde la historia nos dice que el mundo no es solidario, que no practica los principios cristianos, los principios de la Humanidad no se practican; nuevamente se ha puesto de moda esto de querer acabar con los niños. Y Nicaragua está pagando altos costos por esto, ha habido Gobiernos de países ricos lógicamente, que han retirado sus programas, sencillamente porque aquí no se aprueban las leyes que ellos quieren imponerle al pueblo, a la nación nicaragüense.

Hoy más que nunca tenemos que unirnos todos los nicaragüenses en la defensa de la vida, porque más bien necesitamos un pueblo defensor de la vida, un pueblo lleno de esperanza; un pueblo que con esa fortaleza pueda emprender, con más seguridad, la lucha para la transformación social en nuestro país. Solamente con la fortaleza espiritual, con la fortaleza que nos da Cristo, que nos da Dios, es que podemos transformar, es que podemos cambiar y llevar bienestar a nuestros hermanos nicaragüenses.

Me siento muy contento, muy orgulloso de estar con ustedes en esta noche y le digo al Reverendo Holland: ¡bienvenido a Nicaragua! que no es más que una parcela, en la única patria que tiene la Humanidad, que es el Planeta; lo demás no es más que resultado del egoísmo. Dios no inventó las fronteras, las inventó el egoísmo, la avaricia; eso fue lo que vino inventando fronteras y vino creando divisiones entre los pueblos. Usted está por lo tanto aquí, en una parcela de su tierra que es el Planeta Tierra, gracias a Dios, y bienvenido Reverendo Holland.

Palabras de Sixto Ulloa

Vamos a pedirle al Reverendo Antonio Martínez, Presidente de la Iglesia de Dios y al Reverendo Omar Duarte, Director del Ministerio Ríos de Agua Viva que pasen adelante; ellos van a tener una oración por el Presidente de la República, por la compañera Rosario, por Nicaragua.

Oración del Reverendo Antonio Martínez

Dios les bendiga a todos, vamos a estar orando por el Presidente de la República de Nicaragua, nuestro Presidente.

Padre te damos gracias por reunirnos en este momento y compartir Señor Tu Palabra en esta hora; te pedimos Señor por este matrimonio que Tú has escogido para dirigir esta nación; bendícelos, ayúdalos Padres, dales sabiduría para la Gloria y Honra de Tu Nombre, que pueda dirigir esta nación con esa pasión, Dios mío, en Tu Nombre. Gracias Dios, gracias Jesús, amén.

Oración del Reverendo Omar Duarte

Vamos a hacer oración por el Presidente, por su esposa; vamos a pedir la bendición del Altísimo. Señor te damos gracias en esta noche que nos permites reunirnos, ¡oh Dios! en ese Nombre que es sobre todo nombre, el Nombre Poderoso de Jesús.

Hemos venido Señor para darte la gloria, la honra y alabanzas, para bendecir este momento que vamos a celebrar el Día de la Biblia; bendice Señor a nuestro Presidente Daniel Ortega Saavedra, a su esposa, a su familia, a sus hijos; bendice este Gobierno, bendice Nicaragua, bendice nuestras fronteras. Cúbrenos con Tu sangre Señor y, permite que millones y millones de ángeles acampen a nuestro alrededor y nos defiendan.

Señor, también bendice a nuestro hermano Holland y a su Comitiva; y mañana Señor, en esa reunión que vamos a inaugurar la Plaza de la Biblia, Tu presencia esté con nosotros y la bendición del Altísimo, en el Nombre de Jesús, amén.

Palabras de Sixto Ulloa

Muchas gracias hermanos. Estamos muy agradecidos, y con esta oración, nos despedimos.

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