Nicaragua

29 Años de la Policía Nacional

Acto de Celebración del 29 Aniversario de Constitución de la Policía Nacional

29 Aniversario de la policía
29 Aniversario de la policía. | AFP

Redacción Central |

Acto de Celebración del 29 Aniversario de Constitución de la Policía Nacional

Palabras del Maestro de Ceremonia

La Policía Nacional se honra con la presencia de todos ustedes en este Acto de Celebración del Vigésimo Noveno Aniversario de su Fundación; 29 años trabajando en la formación de una Policía fuerte, digna, apegada a derecho y con vocación de servicio. Por la vida, por la comunidad, por el orden, por la no violencia, por la seguridad y por Nicaragua, Policía Nacional a tu servicio siempre.

Presiden este acto, el Comandante Daniel Ortega Saavedra, Presidente de la República; la Coordinadora del Consejo de Comunicación y Ciudadanía, Rosario Murillo Zambrana; Ingeniero René Núñez Téllez, Presidente de la Asamblea Nacional; Doctor Roberto Rivas, Presidente del Consejo Supremo Electoral; Primer Comisionada Aminta Granera Sacasa, Directora General de la Policía Nacional y Presidenta de la Comisión de Jefes, Jefas, Directores y Directoras de las Policías de Centro América, México y El Caribe.

Licenciado Jaime Morales Carazo, Vicepresidente de la República; su señora esposa, Amparo Vásquez de Morales; Licenciada Ana Isabel Morales, Ministra de Gobernación; Doctor Julio Centeno Gómez, Fiscal General de la República; General de Ejército Moisés Omar Halleslevens Acevedo, Comandante en Jefe del Ejército de Nicaragua; Licenciado Samuel Santos, Ministro de Relaciones Exteriores.

Comisionado General Salomón Escoto Salinas, Director General de la Policía Preventiva de Honduras y Vicepresidente de la Comisión de Jefes, Jefas, Directores y Directoras de las Policías de Centroamérica, México y El Caribe; Mayor General Rafael Guillermo Guzmán, Jefe de la Policía Nacional de República Dominicana; Comisario General Isabel Mendoza Agustín, Director General de la Policía Nacional Civil de Guatemala; Comisario Randall Picado, Sub Director General de la Fuerza Pública de Costa Rica.

Los Comisionados Generales Horacio Rocha López, Carlos Palacios Linarte, Javier Meynar Arana, Juan Báez Galeano, Subdirectores Generales e Inspector General de la Policía Nacional; Su Eminencia Reverendísima, Cardenal Miguel Obando y Bravo, Coordinador de la Comisión de Paz y Reconciliación; Miembros del Gabinete de Gobierno; Diputados ante la Asamblea Nacional; Magistrados de la Corte Suprema de Justicia; Magistrados del Consejo Supremo Electoral; Magistrados de la Corte Centroamericana de Justicia.

Así mismo, nos acompañan Oficiales de Alto Rango de las Policías de Costa Rica, Honduras, El Salvador, Guatemala, México, Puerto Rico, República Dominicana y de la Policía Nacional Revolucionaria de Cuba.

Miembros del Consejo Nacional de la Policía Nacional de Nicaragua, Ex Directores Generales de la Policía Nacional, Miembros de la Comandancia General y Consejo Militar del Ejército de Nicaragua; Directores de los Órganos Adscritos al Ministerio de Gobernación, Miembros del Cuerpo Diplomático acreditado en nuestro país; Alcaldes de Cabeceras Departamentales y Municipios del país, entre ellos, nos acompañan 80 Alcaldes.

Agregados Militares acreditados en nuestro país; madres y familiares de los Oficiales caídos en el cumplimiento del deber; Oficiales Generales y Oficiales Superiores en Retiro de la Policía Nacional; representantes de Organismos Internacionales; representantes de Organismos No Gubernamentales; Representantes de Organismos con atención a la Mujer, la Niñez y la Adolescencia.

Miembros de los diferentes organizaciones de la Sociedad Civil que trabajan con la Policía Nacional en la prevención del delito; Representantes de los Comités de Prevención Social del Delito; Representantes de los Consejos del Poder Ciudadano, Representantes de las Promotoras de la Comisaría de la Mujer y la Niñez; jóvenes que trabajan con la Dirección de Asuntos Juveniles de la Policía Nacional; niños y niñas de las Brigadas Estudiantiles de Tránsito; Representantes de la Empresa Privada, invitados especiales, amigos, amigas de los medios de comunicación social.

En este momento invitamos a Su Eminencia Reverendísima, Cardenal Miguel Obando y Bravo, Coordinador de la Comisión de Paz y Reconciliación, quien nos dará la Invocación al Altísimo.

Invocación al Altísimo por

Su Eminencia Cardenal Miguel Obando y Bravo

 

Excelentísimo señor Presidente de la República, Comandante Daniel Ortega Saavedra, Excelentísima Primera Dama de la República, señora Rosario Murillo; Excelentísimo señor Vicepresidente de la República, Licenciado Jaime Morales Carazo y señora Amparo de Morales; Primera Comisionada Aminta Granera Sacasa, Directora General de la Policía Nacional; Comisionado General Horacio Rocha, Sub Director General; Comisionado General Carlos Palacios, Sub Director General; Comisionado General Jaime Meynar, Sub Director General; Comisionado General Juan Báez, Inspector General.

Excelentísimos Presidentes de los Poderes del Estado; Excelentísimos miembros del Cuerpo Diplomático; Doctor Julio Centeno Gómez, Fiscal General de la República; Comandante en Jefe del Ejército de Nicaragua, General de Ejército Moisés Omar Halleslevens Acevedo; Miembros de la Comandancia General del Ejército de Nicaragua; Ministros del Gabinete de Gobierno, autoridades civiles, Directores de Policía de México, Centroamérica y El Caribe, damas y caballeros de los medios de comunicación, invitados todos.

Felicitamos a la Policía Nacional por el trabajo que ha realizado durante 29 años, sirviendo a la comunidad con gran disponibilidad. Todos sabemos que en el transcurso de los años, la investidura del Jefe de la Policía ha evolucionado sensiblemente de acuerdo con los tiempos; pasaron al olvido los agentes de formación empírica. En la actualidad un Jefe de Policía necesita saber muchas cosas a la vez para llenar con acierto su cometido. Su investidura exige una cultura poco común y un conocimiento pleno de los hombres y de sus reacciones; su deber para con la sociedad, cuyos intereses le son confiados, se conjuga mejor con la idea de un padre severo e inflexible, pero que nunca deja de ser humano.

Al mismo tiempo, la labor del policía moderno entraña una técnica depurada, junto con una moralidad sin tacha, lo suficientemente desarrollada para impresionar con el ejemplo, a sus subordinados del más alto nivel al más bajo rango.

El hombre y la mujer que por sus merecimientos, ejercen de centinelas de la tranquilidad pública, se hayan virtualmente en la brecha, las 24 horas del día; les compete supervisar sin negligencia el exacto cumplimiento de sus disposiciones, sugerir con su sagacidad los mejores métodos de investigación y eliminar por completo la desacreditada fórmula de las confesiones obtenidas con el tormento.

Vivimos en un siglo al que no cuadran los procedimientos de la Inquisición de antaño; la vida material se nos ha vuelto más fácil y cómoda, todo lleva el signo del confort y hemos querido trasladar a la vida del espíritu aquella misma facilidad, aquella comodidad placentera, con que la técnica suaviza las condiciones materiales de la existencia.

Para llegar a las estrellas es preciso ascender fatigosamente las montañas, con espíritu de sacrificio, de perseverancia; los héroes verdaderos que glorifican una nación son apenas unos cuantos, ante ellos, el enjambre de héroes falsificados que encontramos en cada esquina, son grotescas caricaturas que usurpan la gloria de los elegidos.

Si la heroicidad es el privilegio de unos cuantos, busquemos esa otra heroicidad, sincera y anónima, callada y sólida, de cumplir fielmente con el deber de cada día, pensando más en los otros que en nosotros mismos. La fidelidad, las obligaciones, el apego al trabajo cotidiano, a la actitud de vida, a la honradez en el trato, a la limpieza de la conducta, es la única heroicidad que todos debemos aspirar. Todo es posible a quien no teme los trabajos.

Nuestros policías no le temen al trabajo, trabajan muchas horas como verdaderos héroes, manteniendo el orden, cuidando continuamente a nuestro pueblo, haciendo justicia en sus decisiones, convencidos que cuando el Amor no sienta la justicia en su trono, el odio la sustituye con la venganza, porque el trono de la justicia no puede estar vacío.

Sin piedad, la justicia se torna en crueldad, y la piedad sin justicia es debilidad. Encontramos dificultades en el cumplimiento del deber, pero grandes cosas se hacen cuando el hombre se encuentra con las montañas, las pendientes están hechas para ser vencidas. No merece gustar la miel quien se aparte de la colmena porque las abejas tienen aguijón.

Y ahora Señor, te pedimos que confiemos en Ti, que no quedemos decepcionados en Tu Justicia, Tú querrás defendernos y salvarnos, sé para nosotros una roca de refugio, una ciudad fortificada en que nos salvemos, pues Tú eres nuestra roca, nuestra fortaleza. Libra Señor a nuestra Policía, de la mano del impío, de las garras del malvado y del violento, pues Tú eres Señor nuestra esperanza y en Ti confiamos. Te lo pedimos por Jesucristo Nuestro Señor, Amén.

Maestro de Ceremonia

El Presidente de la República, Comandante Daniel Ortega Saavedra y la Primer Comisionada, Aminta Granera Sacasa, proceden a pasar revista al Bloque de Oficiales Superiores a ser ascendidos y a los bloques representativos de las diferentes estructuras de la Policía Nacional.

La Coordinadora del Consejo de Comunicación y Ciudadanía, Rosario Murillo Zambrana, dará lectura a la Orden Presidencial de Ascenso en Grado a Comisionado General.

 

 

Rosario da lectura al

Decreto No. 452008 de

Ascenso en Grado a Comisionado General

 

“Decreto Número 452008. El Presidente de la República de Nicaragua considerando:

Que la Policía Nacional es la Institución del Estado encargada de velar por la Seguridad Ciudadana, la persecución e investigación de los delitos y el mantenimiento del orden público.

Que la Ley No. 228 Ley de la Policía Nacional, establece en sus Artículos 68 y 69, el Escalafón de Grados Policiales y la Jerarquía de Cargos en esta Institución; de la misma forma el Artículo 217 del Decreto No. 2696, Reglamento de la Ley de la Policía Nacional publicado en La Gaceta, Diario Oficial Número 32 del 14 de febrero de 1997, define la correspondencia jerárquica entre el Escalafón de Cargos y Grados, aspecto que, por la naturaleza de la institución policial, constituye un elemento esencial para el buen desempeño y cumplimiento de su misión constitucional.

Que como parte de su proceso de modernización y desarrollo, la Policía Nacional requiere adecuar la correspondencia jerárquica de su Escalafón de Grados y Cargos, especialmente en la escala de Oficiales Generales; adecuarlo a las circunstancias que las condiciones actuales demandan, a fin de fortalecer las estructuras de mando y facilitar el cumplimiento de su misión y funciones.

En uso de las facultades que le confiere la Constitución Política, el Presidente ha dictado el siguiente Decreto de Reformas al Decreto No. 2696, Reglamento de la Ley Número 228, Ley de la Policía Nacional.

Artículo 1: Se reforma el Artículo 217 del Decreto No. 2696, Reglamento de Ley de la Policía Nacional, publicado en La Gaceta Diario Oficial No. 32 del 14 de febrero de 1997, el que ahora se leerá así: “Artículo 217. La correspondencia jerárquica entre el Escalafón de Grados Policiales y Jerarquía de Cargos es la siguiente:

 

Oficiales Generales:

a) Primer Comisionado:

1) Director General

b) Comisionado General:

1) Sub Director General e Inspector General.

2) Jefes de División o Dirección de Seguridad Pública, Seguridad Personal, Seguridad de Tránsito, Auxilio Judicial, Investigación de Drogas, Inteligencia Policial, Comisaría de la Mujer y la Niñez, Secretario de la Jefatura Nacional.

3) Jefe de Delegación de Managua.

2. Oficiales Superiores: los Jefes del Nivel de Sección o Unidad, Departamento u Oficina, Dirección o División según corresponda, y que no estén contenidos en el inciso anterior.

3. Oficiales Subalternos: los Oficiales, Primeros Oficiales, Jefe de Sección y Unidad, según corresponda.

4. Ejecutivos: Todos los policías que ocupen cargos de este nivel.

El Director General de la Policía de acuerdo con lo dispuesto en este artículo y mediante disposición interna, elaborará el manual que contenga la correspondencia jerárquica de Cargos y Grados.

Artículo 2. El presente Decreto surte sus efectos a partir de esta fecha. Publíquese en La Gaceta, Diario Oficial.

Dado en la Ciudad de Managua, Casa de Gobierno, día 2 de septiembre del año 2008. Daniel Ortega Saavedra, Presidente de la República de Nicaragua; Ana Isabel Morales Mazún, Ministra de Gobernación.”

Acuerdo Presidencial Número 3562008

“El Presidente de la República de Nicaragua, considerando:

ÚNICO: Que la Directora General de la Policía Nacional, Primera Comisionada Aminta Elena Granera Sacasa, con fundamento en el Artículo 71 de la Ley 228, Ley de la Policía Nacional, y en el Artículo 217 del Reglamento de la Ley 228, Decreto 2696, reformado por el Decreto No. 452008 del 2 de septiembre del 2008, emitió el 4 de septiembre del mismo año 2008, la Disposición 0182008, mediante la cual propuso al Presidente de la República el ascenso de los Comisionados Mayores Francisco Javier Díaz Madriz, Mercedes Ampié y Roger Antonio Ramírez Guzmán al Grado de Comisionado General.

En uso de las facultades que le confiere la Constitución Política y la Ley número 228 Ley de la Policía Nacional, acuerda:

Artículo 1: Ascender al Grado de Comisionado General a los Comisionados Mayores Francisco Javier Díaz Madriz, Mercedes Ampié, y Roger Antonio Ramírez Guzmán.

Artículo 2: Comuníquese al presente Acuerdo a los Comisionados Mayores Francisco Javier Díaz Madriz, Mercedes Ampié y Roger Antonio Ramírez Guzmán y a todas las autoridades que deban conocerlo para sus efectos legales correspondientes.

Artículo 3: El presente Acuerdo surte sus efectos a partir de esta fecha. Publíquese en La Gaceta, Diario Oficial.

Dado en la Ciudad de Managua, Casa de Gobierno el día 4 de septiembre del año 2008, Daniel Ortega Saavedra, Presidente de la República de Nicaragua y Ana Isabel Morales Mazún, Ministra de Gobernación.”

 

Comisionada Carolina Torres da

Lectura a la Orden 02208, Orden de

Ascenso en Grado a Oficiales Superiores

“De la Directora General de la Policía Nacional, Primer Comisionada Aminta Elena Granera Sacasa, ordenando el Ascenso en Grado Policial a los Oficiales Superiores correspondientes al año 2008. Considerando:

Que para fortalecer y consolidar la línea jerárquica de la Policía Nacional, se hace necesario Ascender en Grado a todos aquellos oficiales que a lo largo de este período han logrado desarrollar los méritos para tal fin.

Que el Ascenso en Grado Policial es un derecho profesional del que gozan todos los miembros de la Institución que reúnen los requisitos previamente establecidos en la Ley 228, Ley de la Policía Nacional y su Reglamento, constituyendo un elemento importante, que es responsabilidad de la Jefatura Nacional de la Policía velar por el fiel cumplimiento de la Constitución, las Leyes, Decretos, Reglamentos y disposiciones legales que afectan a la Policía.

Por tanto, en uso de las facultades que me confiere la Ley 228, Ley de la Policía Nacional en su Capítulo VI, Sección Primera, Artículo 16, numeral 20, ordeno:

ÚNICO: Ascender al Grado inmediato superior de Comisionado Mayor a los Comisionados, Buenaventura de Jesús Miranda Fitoria, Luis Fernando Barrantes Jiménez, Juan Bautista Ruiz Estrada, Juan Ramón Gámez Morales, Rodolfo Edmundo Morales Espinoza, Raúl Elías Monge Velásquez, Héctor Rafael Zelaya Zelaya, José Masiel Pérez Solís, Álvaro Francisco González Linarte, Horacio Javier Sobalvarro Barberena, Elizabeth del Carmen Rodríguez Obando, César Augusto Díaz Baltodano, Adolfo Joel Marenco Corea, Julio José Rugama Cantillano, Alejandro César Díaz Huete, Suhan Antonio Yuri Valle Olivares, Erick Javier Brenes Castro, Diógenes Ramón Cárdenas Icabalceta, Erlinda Castillo Chévez, Javier Antonio Carrillo Suárez, Teresa Flores Méndez, Miriam del Socorro Zamora Rodríguez. Ascender a Comisionado a los Sub Comisionados Oscar Javier Palacios Moreno, Julio Paladino Roiz.

Dado en al Ciudad de Managua, a los cinco días del mes de septiembre del año 2008. Primer Comisionada Aminta Elena Granera Sacasa, Directora General de la Policía Nacional.”

Promesa de Ley a los Oficiales Ascendidos

 

“Prometen solemnemente ante la Patria, la Constitución, las Leyes, los Derechos y las Libertades del pueblo, cumplir fielmente las misiones encomendadas, bajo los principios fundamentales de actuación de la Policía Nacional, revestidos por el lema de Honor, Seguridad y Servicio. ¡Sí, Prometemos!

Sí así lo hacen que la Patria les premie, si no, que ella se los demande.”

Maestro de Ceremonia

Se procederá a la entrega de reconocimientos a la Policía Nacional, en Conmemoración a su Vigésimo Noveno Aniversario de Fundación, en la persona de su Directora General, Primer Comisionada Aminta Granera Sacasa.

Palabras de la Primer Comisionada

Aminta Granera Sacasa

Directora General de la Policía Nacional

 

Presidente de la República de Nicaragua, Daniel Ortega; Secretaria del Consejo de Comunicación Social y Ciudadanía y Coordinadora del Consejo de Planificación Económico y Social, compañera Rosario Murillo; Licenciado Jaime Morales Carazo, Vicepresidente de la República y Amparo, su esposa; Presidentes de los Poderes del Estado, Ingeniero René Núñez de la Asamblea Nacional; Doctor Roberto Rivas, del Consejo Supremo Electoral; Ministra de Gobernación, Ana Isabel Morales; Comandante en Jefe del Ejército de Nicaragua, General Omar Halleslevens; Doctor Julio Centeno, Fiscal General de la República.

Hermanos y hermanas Jefes y Representantes de las Policías de México, Guatemala, El Salvador, Honduras, Costa Rica, Cuba, República Dominicana y Puerto Rico; Su Eminencia Cardenal Miguel Obando y Bravo, Arzobispo Emérito de Managua; hermanos de la Jefatura Nacional; Ex Directores de la Policía Nacional y Oficiales Generales y Superiores en Retiro; Autoridades y Miembros de los Poderes del Estado.

Familiares de los compañeros y compañeras ascendidos y de nuestros hermanos caídos en el cumplimiento del deber; personas todas que nos acompañan; amigos de los medios de comunicación. Gracias, muchas gracias por estar aquí con nosotros, esta noche tan especial para la Policía Nacional.

Hace 54 años, en un rincón de la Tierra del Fuego, dos policías chilenos se enteraron que en una cabaña cerca de donde ellos prestaban el servicio, se encontraba la Premio Nobel de Literatura, Gabriela Mistral. Presurosos se acercaron con la intención de conocer a la insigne poetisa; ella los recibió con curiosa alegría y mientras conversaban, les solicitó su libreta de patrulla y escribió en ella: “¡Gracias a los que velan, desvelándose; ustedes son, sin saberlo, los guardianes de nuestro sueño y la conciencia de la ciudad!”

Hoy, al verlos allí de pie, compañeros y compañeras, en el marco de nuestro Vigésimo Noveno Aniversario, y pensando en los miles de hermanos y hermanas policías, que en este momento patrullan las calles y caminos de nuestra Nicaragua, me atrevo a poner en mi boca las palabras de la poetisa, y les digo desde el fondo de mi alma, compañeros y compañeras Policías: ¡gracias por velar desvelándose; ustedes son sin saberlo, los guardianes del sueño de los y las nicaragüenses; ustedes son, la conciencia de nuestra comunidad!

29 Años en los que esta Policía, la Policía de ustedes, hermanos y hermanas nicaragüenses, ha mantenido firme su compromiso con la comunidad, en defensa de la vida, del orden y de la seguridad, trabajando día tras día, a su servicio siempre.

Es difícil expresar en cifras este trabajo de la Policía Nacional, pero me siento en el deber, como su Directora General, de rendirle cuentas al Presidente de la República, a nuestras autoridades del Gobierno y del Estado, y a ustedes, hermanos y hermanas nicaragüenses, del esfuerzo realizado por nuestra Institución en aras de su seguridad.

En el período comprendido entre Septiembre del 2007 y el 31 de Agosto del año 2008, hemos atendido, a través de los distintos servicios policiales, tanto del ámbito operativo como del administrativo, más de tres millones 700 mil nicaragüenses.

El 68% de nuestra población tuvo contacto personal con algún policía en los últimos doce meses. Destacamos entre otros servicios, los más de 800 mil permisos licencias otorgados. Las 136 mil personas que fueron auxiliadas por la Policía ante un llamado de emergencia, reduciéndose este año el tiempo de respuesta, de 40 minutos promedio en el año pasado, a 23 minutos, ahora.

La cobertura de 5 mil 562 festividades públicas en los distintos departamentos del país; las 278 mil visitas de control a los expendios de licor; las 15 mil 600 confrontas, con centros de producción agrícola y de acopio, y las 97 mil reuniones de trabajo con los Comités de Prevención Social del Delito, para encontrar, junto a la comunidad, solución a los problemas locales de su seguridad.

Estas cifras, aunadas a la complejidad del trabajo policial, trabajo que no está exento de dificultades, porque nuestro quehacer se desarrolla en la sociedad misma y se materializa en el núcleo del conflicto humano, reitero, estos dos aspectos, el cuantitativo y el cualitativo, de las actuaciones policiales, ponen de manifiesto el nivel de profesionalismo que nos debemos exigir, y la dosis de vocación de servicio que se nos impone.

Profesionalismo y vocación de servicio sustentados en la legalidad y en la credibilidad o legitimad social que se alcanza con el trabajo cotidiano, todos los días del año, en cada actuación policial. Legitimidad que se gana en la calle, como tantas veces les he dicho, entregándonos por entero al servicio de la comunidad.

Por esta vocación de servicio, compañeros y compañeras policías, no podemos ser ajenos a las expresiones de temor que manifiesta la comunidad ante las acciones de la delincuencia. Como policías, debemos dar respuesta a la vulnerabilidad objetiva y subjetiva de las personas frente a la violencia y la criminalidad.

Con este propósito, la Policía Nacional, en los últimos doce meses, desarticuló y pasó a la orden de las autoridades judiciales, 21 bandas y 39 agrupaciones delictivas, que de forma organizada, operaban en distintos puntos del territorio nacional, particularmente, en los departamentos de Zelaya Central, Nueva Segovia, Jinotega, Rivas y Managua, dedicándose a la comisión de robos con intimidación, y abigeato, principalmente.

Nos hemos preocupado y nos hemos ocupado, no sólo en golpear a la delincuencia, sino también en resarcir a las víctimas, devolviendo a sus propietarios, 20 mil 500 objetos robados entre éstos, 180 vehículos y más de un millón de córdobas y 20 mil dólares.

Con relación al crimen organizado transnacional, la Policía continúa su lucha frontal y sin cuartel contra el narcotráfico; realizamos en este período 35 operaciones con los siguientes resultados: más de 9 toneladas de cocaína y 48 kilogramos de heroína incautados, equivalentes a 178 millones de dólares en el mercado norteamericano.

Se continuó golpeando con fuerza la logística de los carteles de la droga en el territorio nacional, ocupándoles 146 vehículos automotores, 20 lanchas y 36 motores marinos, 79 armas de fuego, 518 celulares, cuatro satelitales y dos GPS; se les ocupó así mismo, 26 fincas y 8 viviendas, 3 millones y medio de dólares, un millón de córdobas y 30 mil euros.

Fíjense bien, ¡no les hemos dejado levantar la cabeza, y les estamos haciendo trizas su base logística en el territorio nacional! Esto pone de manifiesto el compromiso y la voluntad del Gobierno de Nicaragua y de la Policía Nacional, de no permitir que el crimen organizado transnacional, se asiente en nuestro territorio.

Con igual o mayor energía, preocupados por la salud y la vida de nuestra juventud, hemos trabajado para contrarrestar el consumo y el tráfico interno, realizando 2 mil 124 operaciones contra expendios de droga; lo que impidió que llegaran a nuestros jóvenes, 2 millones 600 mil dosis de cocaína, 95 mil 820 dosis de crack y 471 mil 180 dosis de marihuana para su consumo.

Más de 3 millones de jóvenes nicaragüenses, entre los que pudo estar su hijo o mis hijos, hermanos y hermanas nicaragüenses, no consumieron esas dosis de droga… ¡gracias al trabajo heroico de estos hombres y mujeres policías!

Como un tema sensible para la seguridad ciudadana, se llevaron a cabo acciones para el control de posesión de armas ilegales, sacando de circulación este año, 2 mil 870 armas de fuego de distintos tipos y calibres, lo cual tiene un efecto positivo directo en la peligrosidad de la actividad delictiva; y se destruyeron 12 mil 996 armas y 17 mil 800 artefactos explosivos.

Por vinculación a los hechos delictivos investigados en el período, fueron detenidos y pasados a las autoridades judiciales, 40 mil 402 personas por la Policía Nacional, y estos resultados del trabajo policial, ponen de manifiesto la capacidad reactiva de nuestra institución.

No obstante, nuestro modelo policial es un modelo proactivo, preventivo, por lo que desarrollamos un total de 12 planes especiales de prevención, entre otros: Plan de Aseguramiento a la Cosecha Cafetalera, Plan contra el Abigeato, Plan de Protección a la Cosecha de Maní, Jornada de Verano Seguro, Plan de Festividades de Fin de Año, y en este momento, ya estamos implementando, el Plan de Seguridad de las Elecciones Municipales.

Imposible cuantificar los resultados de estos planes, porque la prevención sólo se ve cuando falla, pero ahí, en las calles, en las plazas, en los mercados, en las carreteras, en el campo de Nicaragua, ha quedado regado el sudor, el cansancio y muchas veces la sangre de nuestros policías al servicio de su comunidad.

Uno de los problemas que más afecta a Nicaragua, es la violencia intrafamiliar. Como parte del modelo de atención especializada de las mujeres, niños y niñas, que son víctimas de la violencia intrafamiliar y sexual, se amplió la cobertura de las Comisarías de la Mujer y la Niñez, pasando de 25 a 32, en las que se atendieron 118 mil mujeres víctimas de violencia. Trabajamos con 14 mil familias en prevención de este tipo de conducta, y se dio atención psicosocial a 20 mil personas, entre víctimas y victimarios.

Continuamos trabajando con los jóvenes y niños en situación de riesgo y vulnerabilidad, en una estrategia para prevenir el incremento de la violencia juvenil, así como buscar y ofrecer alternativas que permitan su reinserción social, llevando a cabo entre otras, las siguientes acciones:

Se trabajó en la formación de 6 mil estudiantes en 63 colegios, para la prevención del consumo de drogas. En coordinación con el Instituto de la Juventud y con INATEC, aseguramos la capacitación de 770 jóvenes desmovilizados de las pandillas juveniles, en áreas de Computación, Mecánica, Electricidad, Soldadura y Ebanistería.

Se adquirieron 325 kits de herramientas, que serán distribuidas a los jóvenes graduados y se logró la incorporación de 291 jóvenes a movimientos de ligas deportivas, totalizando ya la atención en los últimos años, a 9 mil jóvenes en situación de riesgo, de los cuales, 4 mil se han reinsertado en actividades deportivas, académicas y económicas.

La prevención de los accidentes de tránsito, es una preocupación permanente de la Policía Nacional; la OPS calificó a las muertes por accidentes de tránsito, como la epidemia de la civilización actual. En aras de proteger la vida de nuestros conciudadanos, ya sean conductores, pasajeros o peatones, trabajamos con el MED en la transformación curricular para incluir en el Pensum Académico de los estudiantes de Primaria, la materia de Educación Vial.

En el trabajo de regulación operativa, la Policía Nacional impuso un total de 187 mil sanciones por distintas infracciones a las normas de circulación y se suspendieron mil 450 licencias por conducir bajo los efectos del alcohol. Estos resultados del trabajo no hubiesen sido posibles, sin la participación de la comunidad y las coordinaciones con las distintas instituciones del Gobierno y del Estado de Nicaragua. Agradecemos y reconocemos el aporte de la comunidad en las labores de prevención de la seguridad ciudadana.

Este año se llegó hasta 20 mil hombres y mujeres organizados en tres mil Comités de Prevención Social del Delito, trabajando activamente por la seguridad de sus comunidades. Se duplicaron las promotoras voluntarias contra la violencia intrafamiliar, llegando a mil 300 promotoras.

Los Consejos del Poder Ciudadano, han apoyado los distintos planes de prevención en los municipios y barrios del país; se continúa trabajando y se amplió la participación de estudiantes en las Brigadas Estudiantiles Reguladoras de Tránsito, alcanzando 2 mil 70 integrantes y 500 jóvenes desmovilizados de las pandillas, participan activamente en la promoción de acciones contra la violencia juvenil.

Agradecemos al Comandante Daniel Ortega, Presidente de la República, el apoyo decidido a la gestión de la Policía Nacional. En este período se construyeron 10 nuevas unidades territoriales para acercar los servicios policiales a la población, debidamente equipadas, con medios de transporte, mobiliario y técnica policial. Así mismo, en este año, se adquirieron 300 nuevos vehículos, entre camionetas, automóviles y motos, para fortalecer el servicio de patrullaje, el de las Comisarías de la Mujer y el Sistema de Emergencia.

Compañeros y compañeras, las mejores condiciones de trabajo, nos estimulan y nos comprometen, pero son insuficientes para hacerle frente al complejo mundo criminal presente y futuro, para ello es indispensable la formación del personal policial, la educación es clave del desarrollo y la cultura laboral es un factor determinante para el éxito o el fracaso de toda organización policial.

En este período, fueron capacitados en cursos dentro y fuera del país, un total de 3 mil 477 policías, que significan el 33% de nuestra fuerza, en temas como el nuevo Código Penal, la Ley Electoral, Administración Policial, Inspecciones Oculares y Técnicas Antidisturbios, entre otros.

Pero, compañeros y compañeras, ni los medios, ni la técnica, ni la capacitación, van a hacer por sí solos, la Policía que quiere y merece nuestro pueblo. Esta Policía está de pie porque tenemos una doctrina institucional que contiene los valores que sustentan a los hombres y mujeres que vestimos el azul celeste uniforme; valores vividos y enseñados; valores exigidos e inculcados.

El apego a la ley, la apoliticidad de la actuación policial, el carácter vertical de nuestra institución, la disciplina férrea, el respeto y obediencia a los Poderes constituidos, la verdad, el honor, la honestidad, la cortesía, la transparencia, la lealtad, el profesionalismo y la capacidad de servicio, son, compañeros y compañeras, la verdadera fortaleza de esta Policía.

A través de la Inspectoría General y Asuntos Internos, en coordinación con organismos de Derechos Humanos, se realizaron 7 foros en distintas regiones del país y el Primer Foro Centroamericano y del Caribe para la Atención, Prevención e Investigación de la Corrupción Interna.

Se recibieron e investigaron 2 mil 44 denuncias que involucraban a 3 mil 200 policías por diversas infracciones; como resultado, se sancionaron a 895 policías, entre éstos, 210 bajas deshonrosas de la Institución.

Fíjense bien, hemos sido duros con nosotros mismos, las medidas ante faltas graves han sido y seguirán siendo ejemplarizadoras, pero también les aseguro, que daré mi más decidido respaldo y defenderé con todas mis fuerzas, a aquellos policías, que actuando profesionalmente en el ejercicio de sus funciones, sean injustamente tratados, criticados o descalificados.

Permítanme, antes de finalizar, felicitar en nombre de la Jefatura de la Policía Nacional a los compañeros y compañeras que hoy fueron ascendidos a Comisionados Generales y Comisionados Mayores, ascensos que fortalecen la escala de mandos de nuestra Institución. A mayor jerarquía, mayor responsabilidad, mayor motivación y también, mayor compromiso.

Compañeros y compañeras policías, tenemos ante nosotros un desafío gigante, preservar los niveles de seguridad de Nicaragua y no es fácil, lo sé, conozco las dificultades que ustedes enfrentan y las que como institución pasamos cada día, pero cuanto mayor es la dificultad, mayor es la gloria por haberla superado. La fuerza no es una capacidad física, la fuerza proviene de una inquebrantable voluntad, por eso, los hombres y mujeres policías de Nicaragua, somos fuertes.

Hoy, en la Celebración del Vigésimo Noveno Aniversario de nuestra Institución y ante la sagrada memoria de nuestros seis hermanos y una hermana que este año entregaron sus vidas en cumplimiento del deber, reiteramos nuestro compromiso con el proceso de construcción de la Policía que, en Nicaragua, deberá encarar los retos de la primera mitad del Siglo XXI.

Una Policía que transite de la eficacia hacia la calidad, de lo cuantitativo a lo cualitativo, del objetivo a la meta, de la Delegación Policial, a la Comunidad, de las palabras a los hechos y del sueño a la realidad. Honor y gloria a nuestros compañeros y compañeras caídos en el cumplimiento del deber… por su sangre ¡juramos no claudicar!

Compañeros y compañeras policías, hermanos y hermanas policías, Nicaragua cree en ustedes; las autoridades confían en ustedes; la comunidad, está con ustedes; su Directora General, es de ustedes. Muchas gracias. ¡Que viva la Policía Nacional!

Palabras de Daniel

En el acto del 2 de septiembre, cuando conmemorábamos el 29 Aniversario del Ejército de Nicaragua, hacía referencia a la presencia de los soldados y oficiales de este Ejército del Pueblo, en las labores de defensa de la población, durante el incendio que se fue desarrollando la noche del 31 de julio hasta la madrugada del 1º de agosto.

De igual manera, quiero hacer mención que la primera coordinación que establecimos en horas de la noche cuando ya el incendio no podía ser controlado, fue con el Comisionado Mayor, hoy Comisionado General, Roger Ramírez, Jefe de la Plaza de Managua, con el compañero Concejal del Municipio de Managua y Delegado del Poder Ciudadano, Edgardo Cuarezma.

Ese fue el puesto de mando inicial, con el cual estuvimos en una permanente comunicación para enfrentar ese pavoroso incendio y evitar, sobre todo, la pérdida de vidas; tratar de salvar mercaderías; cuidar que no se cayese en el saqueo, porque en la medida que el incendio se convertía en una amenaza mayor, también mayores eran las preocupaciones de los compañeros sobre los riesgos de que se produjese un saqueo generalizado en el Mercado Oriental.

Luego, la incorporación de los hermanos del Ejército, del Coronel Mario Pérezcassar, y lógicamente, desde el primer instante estaban ahí los hermanos bomberos, que llegaron antes de que llegara la Policía, antes de que llegara alguna autoridad. Porque precisamente, la labor del bombero es no esperar que lo llamen a atender una emergencia, sino acudir inmediatamente donde se presente una emergencia. Ahí estaban los bomberos enfrentando la emergencia, junto a cuerpos de la Cruz Roja.

Yo quiero destacar el comportamiento de la población, el respeto de la población a la Policía, a las autoridades presentes, a los compañeros del Poder Ciudadano, a los compañeros del Ejército, que sin necesidad de recurrir a mayor despliegue de fuerzas, simplemente, ante la tragedia y ante la persuasión, tanto las familias que estaban directamente afectadas y desesperadas, como los que se acercaban para ver el incendio, todos ellos se comportaron como tenemos que comportarnos los nicaragüenses… ¡como verdaderos ciudadanos!

Ahí no hubo saqueos, ahí no se presentaron tumultos. La única situación, que fue administrada con inteligencia inmediatamente por los compañeros de la Policía, del Ejército, del Poder Popular, fue cuando, al día siguiente ya aplacado el incendio, una buena cantidad de comerciantes desesperados, y los entendemos, trataban de ingresar, para ver si podían rescatar algo de mercadería.

La presión era tan grande, que no quedó más camino que decirles, bueno, está bien, pasen. Pasaron y no se produjo ningún hecho de violencia; pasaron a recorrer esos pasillos todavía humeantes, y no se produjo un solo hecho de saqueo. Es decir, el nicaragüense, demostró un alto comportamiento cívico, un alto comportamiento cristiano, gracias a Dios.

Aminta, nos recordabas a esa extraordinaria escritora, intelectual, poeta chilena, de la tierra de Neruda, de la tierra de Salvador Allende, de la tierra de Víctor Jara… Gabriela Mistral, una poeta extraordinaria. Y esa anécdota, ese encuentro con los dos policías, allá en la lejanía, zonas totalmente aisladas, y Gabriela, entre otras cosas, entre otras palabras, diciéndoles: ¡ustedes son guardianes de nuestros sueños! ¡Qué frase más hermosa! ¡Qué frase más bella!

Efectivamente, es cierto que los policías también trabajan, y trabajan duro durante el día, pero es mucho más duro, mucho más difícil trabajar de noche. El que trabaja de día, como la inmensa mayoría de los nicaragüenses, tanto los que tienen empleo permanente como los que andan en el empleo informal, laboran de día, pero van con la esperanza de que por la noche, estarán allá con la familia, con los hijos.

En cambio, los policías no. Los policías, las policías, laboran de día y laboran de noche… se desvelan cuidando el sueño de las familias nicaragüenses, cuidando el sueño de los ancianos, de los adultos, de las mujeres, de los jóvenes, de los niños, de las niñas; cuidándolos también en el esparcimiento nocturno, porque ya la vida nocturna ha ido cobrando alguna fuerza en Managua y en otras ciudades, lo que demanda también de determinado grado de protección para esa juventud que sale a las once de la noche y regresa a las cuatro o cinco de la madrugada.

La Policía cuidando también en el día, a los niños en las escuelas, en el paso de los lugares donde el tránsito es peligroso y pone en riesgo la vida de los niños a la salida o a la entrada de clases.

¡Qué bella frase, qué bello pensamiento el de Gabriela!: “Ustedes son guardianes de nuestros sueños.” Y Gabriela también conoció de la lucha heroica de nuestro General Sandino, y fue la que escribió poemas, mensajes, en homenaje y en solidaridad con Sandino, y lo llamó General de Hombres Libres… ¡Gabriela Mistral!

Pienso que esta frase… “ustedes son guardianes de nuestros sueños,” debería estar grabada en la conciencia, en el corazón de todas las familias nicaragüenses, de todos los nicaragüenses.

La Policía Nacional, cuando se estableció hace ya unos 29 años, nació de la Revolución, nació de la lucha heroica del pueblo nicaragüense, nació del ejemplo de Andrés Castro, de José Dolores Estrada, de Zeledón, de Sandino, de Carlos Fonseca; nació de las luchas heroicas y libertarias de nuestros pueblos… ¡nuestros pueblos! porque las luchas han sido en todas partes del mundo y lógicamente, Nicaragua no podía escapar a esas luchas libertarias.

Y cuando nace esta Policía, con el nombre oficial de Policía Sandinista, Nicaragua tenía una población que andaba por los tres millones de habitantes, cuando mucho, tres millones quinientos mil habitantes; era un país con una bajísima población, pero con una gran moral, con una gran firmeza, con una gran dignidad. Una nación pequeña con una población pequeña, pero, como decía nuestro gran Rubén Darío: “Si la Patria es pequeña, uno grande la sueña.” Sueña que la Patria es grande… y es que la Patria, por muy pequeña que sea en territorio, por muy pequeña que sea en población, la Patria trasciende, porque trasciende hacia la Humanidad, porque Patria somos todos los que habitamos en este Planeta y que demandamos seguridad.

Todos queremos seguridad ciudadana. Aquí hablamos de la Seguridad Ciudadana, labor específica que tiene que desarrollar esta institución en nuestro país; pero es que el mundo también demanda seguridad ciudadana, frente a guerras irracionales que siguen todavía provocando centenares de miles de víctimas, en diferentes puntos de nuestro Planeta, resultado de las políticas hegemónicas de los que no quieren entender que somos una misma Humanidad, que todos somos hijos de Dios, que todos tenemos iguales deberes e iguales derechos.

Pero es que están los que se empeñan en defender sus privilegios, el privilegio al enriquecimiento sin límite y a costa de lo que sea, a costa de provocar guerras; ese enriquecimiento sin límites, ese capitalismo salvaje, como lo llamó, con esas palabras, Su Santidad Juan Pablo II… ¡capitalismo salvaje! y agregó: los pobres no pueden esperar. ¡Claro que los pobres no pueden esperar! tienen que luchar para alcanzar la Justicia, para alcanzar la Libertad.

Les decía que la Policía realmente, hoy estaría demandando, de acuerdo a la población que tiene nuestro país, una plantilla mucho mayor, porque Nicaragua ha crecido en población, ya somos cinco millones quinientos mil nicaragüenses, iremos ya para los seis millones, y el crecimiento de la Policía no está en correspondencia con la demanda que tenemos en los 153 municipios de nuestro país. ¿Cuántas demandas tenemos? ¿Cuántas estaciones de Policía en cada municipio? ¿Cuántos policías cubriendo diferentes rutas, donde se desplazan criminales, asaltantes, narcotraficantes? ¿Cuántos policías protegiendo a cinco millones quinientos mil nicaragüenses…? Diez mil quinientos policías… ¡bien poco!

De ahí la importancia de incorporar activamente como defensores de sus derechos como ciudadanos, a los miles de nicaragüenses que están en todo el territorio; de tal manera que cada nicaragüense, cada hombre, cada mujer, independientemente de su estrato económicosocial, se sienta policía, colaborando, trabajando con la Policía, apoyando a la Policía… y no que busque a la Policía hasta que la asaltaron o lo asaltaron, y no que busque a la Policía hasta que le robaron, y no que busque a la Policía hasta que le mataron a un familiar.

¡No! tenemos que evitar esos crímenes, tenemos que evitar el robo, la delincuencia, tenemos que prevenir y eso, solamente lo vamos a lograr, convirtiéndonos todos los nicaragüenses en policías alrededor de la Policía Nacional, que es la estructura fundamental que tiene el país, ¡y hay que fortalecerla!

Le decía a Aminta, que habría que llevar la planilla de la Policía, a unos 12 mil compañeros y compañeras, porque las exigencias son enormes, están por todos lados. Corremos el riesgo, si no se fortalece la Policía en todos los campos, tanto en número calificado, porque no estamos hablando ahora de hacer de la Policía, una estructura de 100 mil, 200 mil policías, no; estamos hablando de una Policía altamente calificada, altamente tecnificada, que demandará por lo tanto de todos los medios, los recursos, de transporte, comunicaciones, armamento, capacidad de desplazamiento, para que sea una Policía eficiente, de despliegue rápido, de acción rápida, porque así lo demandan en nuestros barrios, en nuestras comunidades, así lo demandan en la montaña. Una Policía que vaya incorporando cada vez más, al pueblo, a estas labores de defensa de la misma familia; que nos dé seguridad a todos.

De tal manera que la planilla que tiene actualmente la Policía, llevarla a 12 mil y luego… el Presupuesto. Tenemos que ir a discutir lo del Presupuesto para garantizarlo, ver en cuánto tiempo se puede cubrir esa planilla de 12 mil, porque actualmente está en 10 mil 500; habría que ver en cuánto tiempo, en qué período, para que de esa forma se pueda programar el financiamiento para la Policía.

Esto es una tarea que le damos en este momento, a los compañeros que están coordinando el grupo económico con los cuales yo me reúno periódicamente y, en particular, al compañero Alberto Guevara, Ministro de Hacienda… van a ser puestos nuevos.

¡Ah! que si el Fondo Monetario dice que no pueden haber puestos nuevos en la Policía, pues tendremos que hacerle saber al Fondo Monetario que sí, tienen que haber puestos nuevos en la Policía, que eso es indispensable, es imprescindible para la seguridad de los mismos maestros, porque queremos más maestros; para la seguridad de los mismos trabajadores de la salud, porque queremos más trabajadores de la salud; para la seguridad de los mismos estudiantes, porque queremos más estudiantes; para la seguridad de la juventud que hace deporte, cultura, porque queremos más juventud haciendo deporte y haciendo cultura.

Es una misión que tenemos de cara a este Presupuesto, donde ya hay muchas demandas, y donde espero que, en la Asamblea Nacional, aquí está nuestro hermano René Núñez, Presidente de la Asamblea Nacional, espero que en la Asamblea Nacional también exista la disposición, seria, responsable… no hacer demagogia con el Presupuesto, sino apuntar con el Presupuesto hacia donde realmente es más urgente fortalecer, apuntalar.

Porque los mismos Diputados son los primeros en llamar a la Policía, cuando son víctimas de un asalto, de una estafa, de un robo, e incluso cuando son víctimas de algunas protestas, son los primeros en llamar a la Policía, y no hay suficientes policías para poder cubrir tanta demanda. De ahí la importancia de que se pueda garantizar ese Presupuesto en favor de la Policía Nacional.

La Constitución Política de Nicaragua con sus Reformas… esta Constitución es bueno que la tengan y la dominen muy bien los 10 mil 500 policías, y si no hay suficientes Constituciones en estos momentos, vamos a dar a imprimir una cantidad de Constituciones, suficientes como para que cada policía, cada soldado de nuestro Ejército, tenga la Constitución en sus manos, pero sobre todo… ¡se apropie de la Constitución en su conciencia, en su corazón y con sus actos!

Porque aquí, constantemente se está hablando que aquí hace falta la gobernabilidad, que hace falta la estabilidad, pero, quienes hablan de esa manera, son los primeros en tratar de desconocer la institucionalidad, la Constitución Política de la República de Nicaragua, que fue promulgada en el año 1987, durante el primer Gobierno del Frente Sandinista, esta Constitución establece principios básicos, sagrados, que pasan porque se respete la institucionalidad del país.

Si tenemos Policía, hay que respetarla, fortalecerla, no descalificarla, no tratar de desprestigiarla, no tratar de destruirla, sino en todo caso, hacer la crítica constructiva, que es diferente. ¡Ah! pero porque se sospechó que unos policías cometieron una falta o un delito, inmediatamente vienen los titulares y dicen “la Policía…” descalificando a la Institución; tratando de minar la autoridad moral de la Institución.

Esta es una institución; el Ejército es otra Institución, el Poder Judicial es otra Institución, el Poder Electoral es otra Institución, la Contraloría de la República es otra Institución, la Fiscalía de la República es otra Institución, la Procuraduría de los Derechos Humanos es otra Institución; el Poder Electoral, Poder Judicial, Policía, Ejército, todas son Instituciones que están aquí consignadas en esta Constitución de la República.

Entonces, los que más daño le hacen a la gobernabilidad son los que continuamente están queriendo descalificar a estas instituciones; los que continuamente están tratando de destruir a estas instituciones. ¿Cómo tratan de destruirlas? moralmente. Si alguien falló, dicen: “la institución… el Poder Judicial está podrido, o el Poder Electoral o la Contraloría.”

Es decir, una actitud, de parte de los que realmente añoran la tiranía de la época del somocismo, porque se enriquecieron con la tiranía somocista, cohabitaron durante 45 años con la tiranía somocista, pero además, tiranizaron este país desde el año 1821 en que Nicaragua llega a ser independiente, hasta el 19 de julio de 1979… ¡tiranizaron a Nicaragua!

¿Cómo cambiaban Gobiernos? A punta de balazos… ¡esa era la democracia! Despojándose la propiedad unos a otros…. ¡esa era la democracia! Si triunfaban los conservadores ¡a despojarles la propiedad a los liberales! Si triunfaban los liberales ¡a despojarles la propiedad a los conservadores! Esa era la triste historia de Nicaragua del año 1821 al año 1979… entreguismo a las potencias extranjeras, entreguismo al imperio norteamericano ¡esa era nuestra triste historia!

Y, los que hoy tienen esta campaña sistemática, bien organizada, bien financiada por agencias norteamericanas y algunas agencias europeas, no son más que los que están añorando, en nombre de la democracia, instalar de nuevo esa tiranía al servicio del capital, al servicio del enriquecimiento sin límites, al servicio de la injusticia, al servicio de quienes promovieron el analfabetismo en nuestro país, de quienes tenían a Nicaragua, realmente, como un feudo, como una hacienda, en la región centroamericana.

Gracias a Dios, esas campañas sistemáticas no tienen efecto en el pueblo. El pueblo es el que hace la mejor encuesta, no son los de estas marcas registradas que viven presentando sus encuestas, donde van calificando y descalificando de acuerdo a sus intereses, no; el que hace la verdadera encuesta es el pueblo nicaragüense y ese es el que sabe valorar, mejor que nadie, el papel de las instituciones y el papel de la Policía. ¿Qué sería de Nicaragua sin las instituciones…? La anarquía, la destrucción o la tiranía.

En este 29 Aniversario de la Policía Nacional, ya estamos a pocos meses, prácticamente podríamos decir que estamos en vísperas de las Elecciones Municipales, y ahí, a ustedes les corresponderá también una enorme tarea. Pero es que ustedes no están para dedicarse solamente a una tarea, sino que permanentemente tienen que estar atendiendo múltiples tareas, preparándose para apoyar el trabajo electoral; estar preparados para enfrentar rápidamente, desastres naturales o incendios como éste que se produjo en el Oriental.

Y tenemos que fortalecer el Puesto de Mando de todo el Sistema Nacional de Defensa, donde está la Policía, el Ejército, están diferentes instituciones, pero tenemos que fortalecerlo. Ese puesto de mando tiene que funcionar, realmente, de manera más eficiente todavía; ese puesto de mando tiene que estar permanentemente activo, sin un minuto, sin un segundo de descanso… ¡ahí no se pueden cerrar los ojos ni un segundo! preparados para la respuesta rápida, para la reacción rápida. Tenemos que fortalecerlo.

Eso va a significar, hacer algunas reformas, de tal manera, General Halleslevens, que sea la Defensa Civil del Ejército de Nicaragua la que se encargue de garantizarnos la operatividad de ese puesto de mando. Y donde, indiscutiblemente, tiene que estar a la par del Ejército, la Policía Nacional.

Pero tomando en cuenta las capacidades que tiene el Ejército desde el punto de vista de transportación, logística, comunicaciones, y ahí la importancia de que el Ejército sea realmente el Jefe Operativo, el Jefe del Estado Mayor de la Defensa Civil a nivel nacional. Nosotros necesitamos una Jefatura de Estado Mayor en SINAPRED, que al frente de ésa se encuentre el Ejército y que en esa Jefatura de Estado Mayor, esté la Policía Nacional.

Porque como les decía, enfrentamos desastres naturales; enfrentamos el problema de la droga, del narcotráfico, el crimen organizado; la atención a las mujeres; la atención a los hogares que sufren violencia intrafamiliar, la atención a los niños, a las niñas; la atención a la juventud, que hay que rescatarla e incorporarla, como lo vienen haciendo ustedes, exitosamente. El fortalecimiento de las actividades deportivas, culturales, para que esa juventud luego se vaya incorporando también al trabajo, al estudio.

La capacitación que mencionaba Aminta; fortalecerlos aún más con medios técnicos, porque todavía no estamos satisfechos. No creo que tengamos, Aminta, una unidad por cada municipio ¿la tenemos ya o todavía no? ¿Cuántas tenemos? Hacen falta 40 municipios… ¡eso no puede ser! Tendremos que encontrar la forma rápida y, ¿cuál es la forma rápida? Porque, si vamos donde el compañero Ministro de Hacienda y yo le entiendo su trabajo, seguro que va a buscar los recursos para garantizar las 40 unidades.

Mientras tanto, como eso lleva un tiempo, ¿qué es lo que podemos hacer? De las instituciones que tiene el Estado nicaragüense, sacar 40 unidades. Creo que eso lo permite la Contraloría, ¿verdad, Contralor? Entonces, de las instituciones del Estados vamos a sacar 40 unidades, no las que estén en peor estado, sino de las que estén en mejores condiciones y entregárselas a la Policía, para que completemos, de tal manera que en cada municipio tengamos una unidad de transporte, cuando menos. En el caso de Managua se necesita mucho más unidades de transporte, o departamentos como León, Chinandega, pero, necesitamos, por lo menos, una unidad de transporte por municipio.

Queridos hermanos, queridos compañeros, policías, policías mujeres, policías varones, nuestro cariño, nuestro amor, nuestras felicitaciones en este 29 Aniversario. La inmensa mayoría de ustedes son héroes anónimos.

Nuestro reconocimiento a l@s compañer@s que han asumido nuevos Grados, el Grado de Comisionados Mayores; y, nuestro reconocimiento a la compañera, precisamente, era muy importante que en este ascenso a Comisionada General, estuviera una mujer. Y no por ser mujer simplemente, sino porque es una mujer que está atendiendo a las mujeres en la defensa de sus intereses, en la defensa de sus derechos.

De ahí la importancia de que, aún cuando vengan a decir ahora, a criticar, porque hay siempre quien quiere criticar, pero… si fue de las últimas, que apenas el año pasado la ascendieron ¡pues sí, es cierto! Pero hace mucho tiempo tenía que haber sido ascendida, realmente. ¡Y ya era hora! Nunca es tarde para que se le haga un reconocimiento a las mujeres que están librando esta batalla por el derecho de la mujer, por el derecho de las familias, por el derecho de l@s niñ@s, en las familias nicaragüenses.

Felicidades para todos, felicidades para Aminta, felicidades para el Mando de la Policía; felicidades para todos los familiares de los hermanos y hermanas policías.

Y nuestro reconocimiento eterno, nuestro Amor, nuestra veneración, inclinar siempre nuestras banderas, ante los Héroes y Mártires combatientes de la Policía, que han muerto en servicio del deber. Ellos están y continuarán estando presentes en la Policía Nacional y en el corazón del pueblo nicaragüense.

¡Que viva el 29 Aniversario de la Policía Nacional! ¡Que viva Nicaragua bendita y siempre libre!

¡Sandino vive, la lucha sigue!

¡Patria Libre o Morir!

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