Nicaragua

Promoción de Médicos Humanistas

“Era un sueño hace casi 7 años; hoy es una prueba de la capacidad de los Seres Humanos para alcanzar las más elevadas metas; un premio realmente para los que creemos que un mundo mejor, está a nuestro alcance”Comandante Fidel Castro

ELAM
Graduación de 55 médicos nicaragüenses y once técnicos que estudiaron en la hermana República de Cuba, en la Escuela Latinoamericana de Medicina | Jairo Cajina

Redacción Central |

“Era un sueño hace casi 7 años; hoy es una prueba de la capacidad de los Seres Humanos para alcanzar las más elevadas metas; un premio realmente para los que creemos que un mundo mejor, está a nuestro alcance”
Comandante Fidel Castro
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Voz del Comandante Fidel Castro

“Era un sueño hace casi 7 años; hoy es una prueba de la capacidad de los Seres Humanos para alcanzar las más elevadas metas; un premio realmente para los que creemos que un mundo mejor, está a nuestro alcance.”

Palabras de Guillermo González

Ministro de Salud

Muy buenas noches compañero Presidente, Comandante Daniel Ortega, muy buenas noches compañera Rosario; compañero René Ceballos, de la Embajada de Cuba; Doctor Roberto González, Viceministro de Docencia del Ministerio de Salud Pública de Cuba; compañero Norberto Ramos, Coordinador de la Brigada Cubana en Nicaragua; compañero Sergio Rodríguez, Embajador de Venezuela; compañero Jorge Arreaza, Presidente de la Fundación Gran Mariscal de Ayacucho; Doctor Rigoberto Sampson, Rector de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua, Doctor Gustavo Porras, Presidente de la Comisión de Salud de la Asamblea Nacional, Secretario General de FETSALUD.

Compañero, hermano, Doctor Peña, Decano de la Facultad de Medicina; Doctor Enrique Beteta, Coordinador del Movimiento Médicos Sandinistas; compañ[email protected] graduandos, padres de familias; compañeros de la Brigada cubana que nos acompañan también, profesores; amigos, invitados especiales a este solemne acto.

Con las palabras hermosas del Comandante Fidel Castro, dando el saludo para este hermoso acto, estamos aquí reunidos para celebrar la graduación del contingente nicaragüense que llegó hace un año, el Contingente Vilma Espín, que forma parte de un enorme contingente a nivel latinoamericano, pero que dentro de la segunda etapa de la Revolución, se decide que estos compañeros lleguen a nuestra Patria, a completar su internado con una visión, que es la visión que la Revolución está impulsando en este momento para la transformación del Sistema de Salud.

Luego de un arduo año de trabajo, en los cuales se ha invertido un esfuerzo humano, tanto de estudiantes como de profesores, en medio del fragor de los lugares más difíciles de nuestro país como son las zonas de la Regiones Autónomas del Atlántico Norte y Sur, como Río San Juan, hoy culmina una primera etapa. Decimos que hoy culmina una primera etapa, porque este contingente que permanecerá unido, desarrollará en los próximos meses, todo un camino que nos va a colocar las bases de eso que queremos, que es transformar nuestro modelo de atención, en un Modelo de Atención Familiar y Comunitario.

En ese esfuerzo estamos comprometidos todo el país, todo el Sistema de Salud, las universidades, las políticas de Gobierno, de tal manera que esto es un punto de partida muy importante. Al mismo tiempo, en esta graduación se agregan, once Técnicos que se han graduado en Cuba y que vienen a sumarse al contingente nicaragüense, a sumar los esfuerzos por hacer de la salud de nuestro país un derecho. Es parte del esfuerzo de restituir el derecho a la salud.

Quisiera pedirle al doctor, Roberto González, Viceministro de Docencia del Ministerio de Salud Pública de Cuba, que nos dé su punto de vista, sus opiniones de cómo ha visto y cómo ve este proceso y cómo en esto nos seguimos hermanando Cuba y Nicaragua.

Palabras del Doctor Roberto González

Viceministro de Docencia del

Ministerio de Salud Pública de Cuba

Buenas noches, querido Comandante Daniel; queridos hermanos que están en la Presidencia, queridos graduados, familiares. Ante todo, mi presencia acá es cumplir una tarea, una misión del Ministro de Salud Pública de Cuba, el Comandante Balaguer, quien nos ha enviado a que le demos a los estudiantes graduados, a los familiares, al pueblo de Nicaragua y a su Gobierno, un mensaje, un saludo, un abrazo del pueblo cubano; un abrazo de Fidel, de Raúl y de todos los que, de alguna manera, contribuimos en aquella tierra, a la formación de estos estudiantes.

El primer mensaje de cariño y de admiración para ustedes; no puedo explicar ese mensaje, sino hago referencia a emociones, a sentimientos, que desde que estoy acá en la tierra de Sandino, en la tierra de Carlos, en su tierra, en la tierra de los hermanos nicaragüenses, uno siente desde que está aquí en Nicaragua; dondequiera que vamos conocemos personas, dondequiera que estamos conocemos hermanos que en algún momento de nuestras vidas, hemos estado juntos en diferentes tareas, en diferentes cosas, en momentos hermosos para la Patria.

Por eso, explicar en primer lugar, el agradecimiento a la familia, que confió en Cuba, cuando en aquellos años, a raíz de que Centroamérica era azotada por los ciclones Mitch y George, una idea de nuestro Comandante en Jefe de hacer algo más que lo que habitualmente hacemos ante una catástrofe natural, que es ir a prestar una atención determinada, en un momento determinado y después irnos; ahí se produce también una reacción de la gente de ese lugar, en tratar de resolver los problemas que deja un evento de ese tipo.

Eso lo habíamos hecho no sólo en Nicaragua, sino en muchos lugares del mundo, recordamos la tragedia cuando el Terremoto de Managua, en muchos momentos; pero mientras se acercaba el ciclón a Nicaragua, el Comandante en Jefe, Fidel, pensaba qué hacer, con aquellos que perdían después de un evento de este tipo a sus familias, sus viviendas, padres que se quedaban sin hijos o hijos que perdían a sus familias, y surge la idea de crear el proyecto de la Escuela Latinoamericana de la Salud.

En aquel primer año fueron 1500 estudiantes fundamentalmente de Honduras, Nicaragua, Guatemala, Haití, que fueron los lugares más afectados. Aquello parecía realmente un sueño, de esos que estamos acostumbrados a sentir, y a ver después hecho realidad; que personas como Fidel, los que hemos tenido la suerte de verlo trabajar, de compartir sus ideas y de trabajar por materializarlas, y yo sé que en ese terreno hay muchos que cada vez son más, y por eso me gusta y me siento alegre de estar acá, porque sé que Daniel es uno de los que está luchando por hacer realidad esos sueños.

Por eso, primero nuestro agradecimiento a las familias que confiaron en nosotros y que fueron a estudiar; esos estudiantes que fueron allá y que los recibimos el primer año que llegaron. Tuvimos la posibilidad de verlos, de conversar con ustedes, tres graduaciones antes de ustedes, ustedes son la cuarta graduación, de compartir con ellos acá, éramos en aquel momento Rectores de la universidad donde estudiaron; recibirlos allá y verlos hoy graduados es un momento de alegría, de admiración y es un momento también de confianza en ellos.

De las tres graduaciones anteriores, ya los conocemos haciendo Medicina General Integral, y muchos, aquí tengo algunos datos, muchos están ya haciendo una segunda especialidad en Cuba; hoy tenemos Comandante Daniel, alrededor de mil estudiantes nicaragüenses estudiando Pregrado en Medicina en Cuba; tenemos 240, estudiando 11 especialidades y se acaban de graduar 64, de la primera Especialidad de Medicina General Integral, que están solicitando hacer una segunda especialidad.

Entre las cosas que hemos estado viendo en estos días, es viendo de dónde son aquellos 64, para que en correspondencia con las necesidades de esos lugares aquí en Nicaragua, ofertarles las especialidades que el pueblo de Nicaragua, en ese lugar de donde ellos son, necesita para que estudien allá las especialidades que el pueblo de Nicaragua decida que estudien.

Es significativo un hecho: esta es la primera Graduación que hacemos de la Escuela Latinoamericana, en Nicaragua, y es la primera vez que realizamos totalmente, el desarrollo del último año de la especialidad en Nicaragua; en otros países hemos hecho la mitad del último año y aquí, ha salido excelente.

Hemos revisado en detalle el desarrollo de este año, incluso, hay algunos elementos técnicos que no quiero entrar, pero el Decano de la Escuela de Medicina de la Universidad de León, pudo participar en el examen estatal que hacemos a todos los graduados el mismo día y a la misma hora; decirles que en la Escuela de Medicina de Cuba este año se graduaron 5 mil estudiantes de Medicina, pero graduamos 27 mil estudiantes de Medicina, de Estomatología, de Licenciatura en Tecnología de la Salud y de la Enfermería.

En el caso de Medicina hacemos un examen estatal que significa calidad, significa que a la misma hora, y no lo hace la universidad, es un examen que lo hace el Estado para comprobar conocimientos. Muchas gracias a la Universidad de León, a su Decano que nos ha acompañado en la formación de sus estudiantes, de los estudiantes nicaragüenses; pero ese día, todos los estudiantes nicaragüenses que hicieron y que estamos graduando hoy, aprobaron el 100% del examen estatal.

Es un acto de mucha responsabilidad, porque, como concepto que compartimos los problemas del mundo, como muchas veces hemos escuchado a nuestro Comandante en Jefe, pero también hemos escuchado a Daniel, explicar cuántos médicos necesita el mundo y Latinoamérica para resolver los graves problemas que tiene el mundo; no cabe duda de que la única manera de que resolvamos los graves problemas de salud que tiene el mundo, es resolviendo la formación de Médicos de manera masiva, para que puedan brindar la atención de prevención y promoción que necesita este mundo para que las personas no enfermen, y que cada vez menos, tengan que ir a los hospitales.

Sistema que se ha desarrollado para que la gente ahí tenga que acudir ya enfermos, pero es el sistema más caro, no es el sistema de los pobres; lo más barato y lo que más necesitamos es que las personas no se enfermen, y desarrollar por tanto, la atención primaria de salud, para lo cual estos médicos están capacitados y se van a seguir capacitando.

Se han creado las condiciones en Nicaragua para que todos empiecen a hacer la Especialidad de Medicina General Integral, ya tienen su ubicación, sus tutores; el MINSA ha trabajado con excelente precisión junto con la Brigada Médica Cubana, para que en los lugares donde van a trabajar, puedan hacer la Especialidad en Medicina General Integral.

Muy contentos estamos por haber visitado esos lugares, por comprobar sólo un hecho, tuvimos la suerte de estar en el Hospital que se ha construido en Muelle de los Bueyes, y fue muy estimulante para nosotros comprobar que en los lugares donde está la brigada y los estudiantes que hoy se gradúan, hay solamente un fallecido de menos de un año, en un lugar donde la cifra de mortalidad infantil está por encima de los 100 por cada 1000 nacidos vivos.

Es un hecho contundente que demuestra que la atención de prevención y promoción, para lo que ustedes están preparados, es la solución y la esperanza, no sólo para los que se enferman y tienen que curarse, sino para los que saben que su salud está atendida.

Es la esperanza y la satisfacción que siente una familia de poder trabajar, de poder producir para el pueblo nicaragüense, para el pueblo de su comunidad, y saber que no va a ser desatendida la salud, porque tiene quien se la atienda, no se preocupa por lo que cuesta, no se preocupa por la medicina. Ese es un elemento que vimos ahí muy organizado y pensamos que están las condiciones creadas para que los estudiantes continúen haciéndose especialistas.

Vimos como un hecho significativo ya logrado, la participación de la Universidad UNANManagua y UNANLeón, dirigiendo el proceso de formación de estos estudiantes, y como un elemento también que no quiero pasar por alto, está la idea, Comandante, ya como usted conoce, se empezó en Venezuela, la hemos empezado en muchos lugares del mundo, de formar recursos humanos ahí donde están los profesionales nuestros y está la idea garantizada, la idea materializada y con la UNANLeón y con la universidad de Bluefields ya tenemos las condiciones preparadas para empezar próximamente con la formación de 40 estudiantes.

También se trabaja la idea con el MINSA, con el Ministro, con la Universidad de la UNANManagua, de empezar en otros lugares, porque va a ser muy bueno, y muy entusiasmados estamos con la idea de poder abrir ahí el Centro de Oftalmología, que se abrirá próximamente en Puerto Cabezas. Y ahí, estaba leyendo de casualidad una noticia, que por sistema determinado, se están viendo alrededor de 2 mil pacientes, en un buque de un país que llegó.

Comandante Daniel, solamente en la semana pasada, en el Centro Oftalmológico de Ciudad Sandino, se han operado 30 mil nicaragüenses de cataratas y terigio, que si no se hubiesen operado, muchos se quedaban ciegos. Son 30 mil solamente en estos dos centros, porque todavía el de Bluefields no se ha podido utilizar en toda su intensidad, por las condiciones del transporte y alojamiento, para lo cual en una visita ahí, dimos mucha cooperación, y vimos la posibilidad de que se resuelva el problema.

Pero es un centro que está disponible para las comunidades que viven en todas las islas que hay por ahí y, que puedan venir a operarse acá en un centro con excelentes condiciones, y que pueda resolver totalmente el problema. Se va a abrir Puerto Cabezas y estamos en condiciones de seguir, porque hemos encontrado excelente comunicación entre la brigada, el MINSA; excelente estado de coincidir en los criterios para materializar la idea, que es lo más importante, entre las Universidades UNANManagua y UNANLeón.

Por tanto, y no quiero quitarle a los muchachos la posibilidad de escucharlo, pero nosotros estamos muy contentos por lo que hemos visto; esta es la primera graduación que hacemos en Nicaragua, es la IV Graduación de la ELAM; tenemos más de 5 mil graduados de la Escuela Latinoamericana de Medicina, y les decía que en Cuba, este año se graduaron 27 mil; 12 mil Enfermeras, 12 mil Tecnólogos de la Salud, 5 mil Médicos, y otro tanto, hasta llegar a esa cifra, de Estomatólogos.

Hoy tenemos médicos en muchos lugares del mundo, como ustedes lo saben y vamos a seguir teniendo médicos en muchos lugares del mundo, y los vamos a tener, como en Venezuela, en Nicaragua, en África y en otros lugares del mundo, a partir de materializar esa idea de formar profesionales de la salud para poder resolver los problemas de salud del mundo; llevando, no bombas, no guerras, no guerras por combustibles, sino llevando salud a los pueblos del mundo, que es lo que necesitamos.

Esta idea se la debemos… y por eso quiero terminar mi intervención dándole las gracias a Nicaragua por materializar esa idea aquí, pero no podemos dejar de pensar en toda esta ceremonia, en este magnífico acto, en todo el tiempo que hemos vivido aquí en Nicaragua, de pensar en el que ha sido gestor de la idea, en el que ha sido nuestro Comandante en Jefe, en el que es y será por mucho tiempo, el gestor e impulsor de un grupo de ideas que nos dan la posibilidad de seguir trabajando por la calidad de vida, por la calidad humana, por la calidad de la gente.

Por eso nos consagraremos y por eso el compromiso del pueblo cubano, de ayer, de hoy y de siempre, de materializar el Sueño de Bolívar, una América Unida será indestructible en todos los sentidos; de seguir trabajando en función de materializar estas ideas que son para el bienestar, para la soberanía, para la independencia, para materializar que ¡un mundo mejor es posible! Gracias a Nicaragua, y felicidades a los graduados.

Palabras de Guillermo González

Muchísimas gracias al hermano pueblo cubano, muchísimas gracias al Comandante Fidel Castro, ¡Viva Cuba!

Como decía el doctor González, este desarrollo de los recursos humanos en Nicaragua, es un enorme desafío; sin embargo están las primeras semillas, está la tierra, está la voluntad, ¡vamos a seguir adelante!

Quisiera pedirle al Doctor Rigoberto Sampson, que ha sido parte de todo este esfuerzo, que nos dé cómo ve la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua, todo este proceso que tenemos por delante.

Palabras del Doctor Rigoberto Sampson

Rector de la UNANLeón

Buenas noches Comandante, compañera Rosario, a los compañeros que presiden este acto, a los estudiantes, a la Brigada Cubana, a los docentes de nuestras universidades, a los funcionarios de nuestro Ministerio de Salud. En primer lugar, felicitar a todos [email protected] jóvenes médicos, a [email protected] jóvenes que hoy son graduados en esta hermosa carrera.

Es una gran responsabilidad el ser médico, porque uno trabaja precisamente, con lo más sensible del Ser Humano, que es su bienestar, que es su vida; el ser médico significa ser responsable de eso, y muchas veces un error significa la pérdida de alguien, que puede acarrear graves consecuencias. Y ahí, que los que trabajamos en la docencia de los médicos, insistamos en transmitir, en enseñar, en buscar cómo todos los médicos, todos los graduados, tengan conscientemente presente eso, y ser muy responsables en su ejercicio, y para eso se necesita estudiar… estudió para graduarse, pero hay que seguir estudiando para continuar siendo médico, y eso los va a acompañar toda la vida.

Nosotros tuvimos el privilegio de tener la experiencia de los años 80, en el Ministerio de Salud, en diferentes cargos, en diferentes situaciones y, pudimos ver algo que puede ser lo más hermoso, creo yo, del Ser Humano, y es la solidaridad de los pueblos, y concretamente la solidaridad del pueblo cubano.

Esa solidaridad se sigue expresando a lo largo de los años, nosotros la disfrutamos en esos años, y continuamos en el año 90; y hoy, esa solidaridad se vuelve a expresar, ahora con nuevos ribetes que van a hacer profundizar los cambios que nuestro Gobierno está impulsando en nuestro país, siempre contando con esa solidaridad.

El hecho de que se gradúen los jóvenes que van allá gozando de la realización de la idea del Comandante Fidel, y que se vengan a graduar aquí, nos abre una serie de oportunidades para continuar relacionándonos y para respaldar, y somos partícipes de la idea de formar los médicos que Nicaragua necesita.

Dos Facultades Públicas no son suficientes, se necesita crear más Facultades de Medicina Pública; creo que tiene que formarse una facultad, ya lo anunció nuestro querido hermano, en la Costa Caribe, pero también hay otras zonas donde debe formarse para que así nosotros tengamos los recursos suficientes, porque sólo así, vamos a poder resolver los problemas de salud de nuestra población.

Nosotros no podemos seguir tolerando o seguir aceptando que existan localidades, en donde no hay un Médico, no hay un Odontólogo, ni una Enfermera, donde no se da la asistencia, y eso sólo se logra formando estos recursos. Estamos creando sedes en otras ciudades fuera de León; creamos una sede en Somoto, una en Somotillo y otra en Jinotega; la primera necesidad que nos plantearon en Jinotega, es la creación de una Facultad de Medicina.

Ahí hemos estado trabajando con el compañero Leónidas Centeno, que fue el que hizo posible que tuviéramos un Centro Universitario en Jinotega, y la demanda de [email protected] [email protected] es ésa; nosotros respaldamos esa idea y se la queremos presentar públicamente a nuestro Presidente, el Comandante Ortega, y a nuestro hermano el Ministro de Salud.

La Facultad de Medicina nuestra, bien podría respaldar esto, transmitir la experiencia que tenemos, por casi 200 años; contamos con el enorme respaldo de los compañeros cubanos, y creo que perfectamente, nosotros podemos dar el paso; tenemos Hospital en Jinotega, en Matagalpa, tenemos especialistas nicaragüenses y a los compañeros cubanos; está la necesidad, y creo que debemos de impulsar eso.

Además, que estamos trabajando en la creación de una Facultad de Medicina en la Costa Caribe, que a más tardar el próximo año, vamos a estar acompañándolos a ellos en la iniciación de esa carrera.

Yo quiero felicitar a todos [email protected] [email protected] y agradecer de nuevo, decirles que es un sentimiento muy lindo vivirlo, el ver cómo da resultado esa idea, que se mantiene a lo largo de los años a pesar de los ataques… Felicidades y muchas gracias por permitir dirigirme a ustedes.

Palabras de Guillermo González

El contingente nuestro, pequeño en número, sin embargo, grande en ese espíritu, es parte de los más de mil 800 médicos que sólo de los países del ALBA, se están graduando en esta fecha. Esto es bien importante, estamos hablando de un contingente de más de mil 800 médicos, sólo de los países del ALBA, que son la expresión concreta de lo que el Comandante Fidel decía, que se está haciendo realidad ese sueño que hace siete años se comenzaba a conversar.

En respuesta a eso, todo este gran contingente a nivel latinoamericano ha dedicado esta promoción, en primer lugar, al 82 Aniversario del Comandante Fidel Castro, y son parte también de la Promoción “50 Aniversario de la Revolución Cubana.”

Nosotros quisiéramos escuchar al Doctor Carlos Benjamín López, que es uno de los graduandos, que ha sido seleccionado para hablar, por ser el graduado más integral, para que nos dé, desde su punto de vista, cuál ha sido la experiencia y cuál es la expectativa que tenemos de aquí en delante de seguir desarrollando todo este esfuerzo.

Palabras del Doctor Carlos Benjamín López

Graduado de la ELAM

Buenas noches; los destellos de un ALBA iluminan hoy a América Latina, removiendo los sueños latinoamericanos de Martí, Bolívar y Sandino, renace la esperanza.

Para nosotros, estudiantes de la Escuela Latinoamericana de Medicina, ha sido una experiencia imborrable y enriquecedora, haber sido acogidos por la generosa tierra de Cuba, en momentos en que se hacía necesario cambiar la realidad de la Humanidad, amenazada por el hegemonismo imperial, el terrorismo, el hambre, las enfermedades y los desastres naturales.

Cuba y su Revolución, han hecho posible que un proyecto sin precedentes en la historia, crezca y se multiplique en miles de jóvenes de todos los continentes; consolidando así la hermosa experiencia de integración entre los pueblos; los protagonistas de esta obra humana y solidaria, tenemos el deber de brindar una atención médica de excelencia, sin distinciones sociales, ni económicas, atender a los pacientes con la ética y el humanismo que hemos aprendido.

Estaremos dispuestos a colaborar en cualquier rincón del mundo donde exista un necesitado, actuar como han hecho los jóvenes de las anteriores graduaciones, muestra de que la Escuela Latinoamericana de Medicina, caló en lo más profundo de los corazones.

Al pueblo cubano, a su Comandante en Jefe, Fidel Castro, el agradecimiento eterno junto al amor infinito por demostrarnos, que un mundo mejor es posible. Por lo que:

Juramos cumplir como hijos legítimos de este pueblo, asumiendo todas las misiones asignadas, en cualquier lugar del país y del mundo, enarbolando el internacionalismo, la solidaridad con los pueblos hermanos, e iluminando lugares que otros han querido oscurecer con sangre, dolor y mentiras.

Juramos luchar siempre por ser dignos exponentes de la profesional de la salud, consagrarnos con verdadero amor y respeto por la vida humana; sintiendo como propio el dolor de todas las comunidades desprotegidas.

Juramos servir a la Humanidad, supeditando los intereses individuales a los colectivos, a poner nuestros conocimientos y voluntades con la humildad de quien acepta lo mucho que aún tiene por aprender, a disposición del mundo mejor que es posible.

Juramos esforzarnos diariamente por nuestra superación integral, basada en los principios de la ética médica que rechazan el mercantilismo, la corrupción y el maltrato a las personas, en cualquier lugar donde nos encontremos.

Juramos ser dignos revolucionarios de nuestro tiempo, manteniendo las más sólidas convicciones políticas y los valores más puros delegados de los héroes y mártires de la historia de la Humanidad, que nos harán transformar todo lo que deba ser cambiado, que nos compromete cada día más a luchar contra ese cobarde imperio que intenta inútilmente doblegarnos.

Juramos ser fieles al pensamiento humanista de Fidel, a favor de los pobres y los desposeídos del mundo, como dignos representantes de este Ejército de Luz, que vestidos de batas blancas, entregarán hasta sus vidas por defender a la Humanidad. ¡Hasta la victoria siempre!

Palabras de Guillermo González

Muchísimas gracias. Vamos a proceder a la entrega de los certificados y de los títulos, pero, antes me han encomendado que hay que hacer un reconocimiento a Docentes que han hecho más allá de lo posible, el mayor esfuerzo para que el resultado de hoy sea de la más alta calidad.

(Entrega de reconocimientos a Docentes, y entrega de Títulos a los estudiantes graduados)

Palabras de clausura de Daniel

Queridos hermanos nicaragüenses, queridas familias nicaragüenses que nos estarán viendo por la televisión, estarán escuchando por la radio este Acto de Graduación, que es la mejor expresión de la Solidaridad, la mejor expresión del Socialismo y es la mejor expresión del Cristianismo.

Hoy se están graduando aquí, un grupo de jóvenes, un contingente de muchachas y muchachos, jóvenes… ¡juventud, divino tesoro! lo afirmaba así, nuestro Gran Poeta Rubén Darío; y en estos tiempos donde priva el egoísmo, que está significando la mayor amenaza para la sobrevivencia de la especie humana, solamente la Solidaridad es la que puede derrotar ¡y va a derrotar al egoísmo!

Hoy más que nunca el ejemplo de Cuba, la Cuba de Martí, la Cuba de Fidel, la Cuba de Raúl, alcanza una estatura colosal, un valor incuantificable y aquí están los frutos de la Solidaridad, del Socialismo, aquí están los frutos del Cristianismo.

Cristo decía que debíamos amarnos los unos a los otros, como nos amamos a nosotros mismos, y esa es la práctica del Socialismo, de la Solidaridad; esa es la ética y los valores de esta juventud, que se ha formado con el calor, con el Cariño, con el Amor del valiente, heroico y solidario pueblo de Cuba.

Recuerdo que en ese momento, hablo de diciembre del año 1972, me encontraba en la cárcel con 6 compañeros, éramos en total siete prisioneros que llegamos a estar 7 años y un mes, en prisión; hasta las celdas en donde nos encontrábamos, después de ese devastador terremoto de diciembre del 72, llegaron las noticias… aunque teníamos prohibido recibir comunicación, llegaban las noticias.

Los mismos soldados y guardias que nos vigilaban, nos llevaban las noticias de lo devastador del terremoto, pero también nos llevaban la noticia de que las primeras Brigadas Médicas que vinieron a Managua, fueron las Brigadas Médicas Cubanas, para brindarle auxilio al pueblo de Nicaragua.

Esto pone muy en alto la grandeza de espíritu de Fidel, de esa Revolución, de ese pueblo, porque no podemos olvidar quién estaba gobernando en ese momento en Nicaragua… la tiranía impuesta por los Gobiernos yanquis, encabezada por los Somoza; los mismos que habían facilitado territorio nicaragüense en la Costa del Caribe de Nicaragua, en la zona de Bilwi, para que, no solamente se entrenaran mercenarios, terroristas, sino que también, de ahí partieran los barcos para invadir territorio cubano, para llevar la muerte, no para llevar la vida… ¡para llevar la muerte! y todo eso financiado, organizado, por el Gobierno norteamericano de ese entonces.

Y, a pesar de que no existían relaciones, de ningún tipo, entre los Gobiernos de Nicaragua y Cuba, porque el Gobierno de Nicaragua siguiendo las directrices del Gobierno yanqui, había decidido romper relaciones con Cuba desde hacía muchos años, después del triunfo de la Revolución Cubana. A pesar de esos antecedentes, Cuba, Fidel, no vacilaron en enviar las Brigadas Médicas a Nicaragua, y a Somoza no le quedó más alternativa que dejar entrar a las Brigadas Médicas.

Porque en ese momento estaba la interrogante… ¿irá a permitir Somoza que entren las Brigadas Médicas Cubanas? Al final, no le quedó más que dejarlas entrar. Y, a manera de discriminación, colocó las carpas de las Brigadas Médicas Cubanas en las zonas donde estaba la gente más pobre, más humilde, sin entender que, precisamente, la razón de ser de la Revolución Cubana, era servirle a los más pobres, a los más humildes y, a todos los Seres Humanos que se encontraban en ese momento afectados, de una u otra forma, por los embates de ese terremoto que destruyó nuestra Capital.

Nosotros no podemos tampoco olvidar la cooperación invaluable de Cuba, del año 1979 al año 1990, en el campo de la salud, durante ese heroico período de lucha del pueblo de Nicaragua, donde logramos erradicar la poliomielitis, logramos combatir muchísimas enfermedades, y sobre todo, prevenir, porque le dimos una gran importancia, como se le debe de dar, a la Medicina Preventiva.

Del año 1990 en adelante, quedaron algunas Brigadas Médicas Cubanas en nuestro país y luego, con el paso de los años, por razones eminentemente políticas, expulsaron a las Brigadas Médicas Cubanas.

Yo recuerdo cómo, visitando las comunidades del Río Coco, las comunidades del Llano, en la Región Autónoma del Atlántico Norte, en Bilwi, en las comunidades del Litoral, me planteaban en ese entonces, que hablara con el Gobierno para que no expulsaran a las Brigadas Médicas Cubanas. ¡No había ninguna razón! más que de orden político; una actitud irracional.

Hablé en ese entonces con el Presidente de turno, el Doctor Arnoldo Alemán; le dije ¿cómo vas a sacar esas Brigadas Médicas, si el Sistema de Salud de Nicaragua no va a poder cubrir después esos espacios y esa gente va a quedar abandonada? Su respuesta fue que… “no había más que retirar a las Brigadas Médicas Cubanas, porque estaban haciendo tan bien las cosas, que eso iba a tener una significación de orden político.” Y las retiraron.

Recuerdo el malestar y el reclamo de las comunidades, que se sintieron abandonadas, ¡abandonadas por años! Luego, lo que fue la decisión de Cuba; después, los pasos que dio para finalmente contar con la Escuela Latinoamericana de Medicina. El Mitch fue en el mes de octubre y en el mes de diciembre se inauguró la Escuela.

Yo me encontraba en Cuba, había sido invitado, estaba la Reunión Iberoamericana y Fidel, en ese momento, invitó a muchos Jefes de Estado. Yo no era Jefe de Estado, no era Jefe de Gobierno de Nicaragua, pero como Dirigente del Frente Sandinista, como Ex Presidente de Nicaragua, me invitó a participar del evento, de la inauguración de la Escuela Latinoamericana de Medicina.

Realmente, para mí fue un honor estar presente en ese acto, donde se estaba manifestando una vez más, la solidaridad del pueblo de Cuba, multiplicándose, no solamente para los países que habían sido afectados por el Huracán Mitch, que éramos los países centroamericanos, sino que también, multiplicando esa solidaridad hacia los pueblos del mundo, incluyendo a los jóvenes norteamericanos, porque hay pobreza en los Estados Unidos; jóvenes norteamericanos que no tienen la oportunidad de estudiar Medicina en los Estados Unidos, y que han encontrado en Cuba la oportunidad de estudiar Medicina.

Después del Mitch no fue posible, y nosotros hicimos esfuerzos para que Brigadas Médicas Cubanas se instalaran de nuevo en Nicaragua, ¡no fue posible! Había una actitud, que lo que hacía era negarle los Derechos Humanos al pueblo nicaragüense, al cerrarse en no admitir las Brigadas Médicas Cubanas; mientras que por otro lado, las Brigadas Médicas Cubanas se instalaban en Guatemala, con Gobiernos de derecha, y también se instalaban en Honduras.

¿Dónde no se instalaban? en Nicaragua, en El Salvador, por razones puramente de fundamentalismo político e ideológico, que llega a ser tan dañino, que los lleva a negar la posibilidad de una ampliación de servicios médicos, una mejor atención, a miles de ciudadanos en estos países, que no tenían ninguna posibilidad de acceder al Servicio Médico local, nacional.

Pero no podían impedir que muchachos y muchachas nicaragüenses, fuesen a Cuba a estudiar Medicina; ni podían impedir que muchachos y muchachas salvadoreñas, fuesen a Cuba a estudiar Medicina. Y, de esa manera, [email protected] de las más alejadas y recónditas comunidades de nuestro país, tuvieron la oportunidad, después de haberse bachillerado con grandes sacrificios, de ellos, de la familia, tuvieron la oportunidad de seguir la Carrera de Medicina.

En Nicaragua, sencillamente, no podían seguirla, porque les resultaba incosteable. En Nicaragua tenemos la Carrera de Medicina en la Universidad Nacional, pero hay un cupo limitado. Rigo ¿por cuánto anda el cupo en la Universidad Nacional? 160… y ¿cuántos se inscriben para entrar a Medicina? Se inscriben 600 [email protected], buscando cómo entrar a la carrera, pero el presupuesto no da más que para 160 y ahora 180.

Es decir, quedan 420 [email protected] sin poder entrar a la Universidad Nacional, que es la que presta condiciones más favorables desde el punto de vista económico, y digo más favorables, porque aún ingresando a la Universidad, la familia tiene que hacer enormes sacrificios para costearles el alojamiento en León.

Si [email protected] [email protected] no son de León o de Managua, ahora que está aquí la Carrera de Medicina, eso significa que hay que pagar alojamiento, la alimentación de todos los días; hay que pagar transporte, comprar materiales didácticos, libros. Resulta entonces una carrera costosísima, aún en la universidad pública, ya no digamos lo que significa estudiar Medicina en una universidad privada en Nicaragua.

Eso se va reduciendo, porque es mucho menos el número de familias nicaragüenses, que tienen la capacidad económica de poder enviar a sus [email protected], a estudiar a una universidad privada donde los costos son enormes.

En ocasiones los mandan a estudiar, incluso, en la universidad pública y al cabo de uno o dos años, ya no pueden sostenerlo y lo tienen que retirar de la universidad pública; o en ocasiones los mandan a estudiar a universidades privadas y los tienen que retirar a medio camino, porque ya no pudieron seguir costeándola. Y eso que la Universidad Nacional tiene un 40% de becados.

El que no es becado paga 400 córdobas en el año, pero, si eso incluyera la alimentación, el alojamiento, sería más abierta la universidad para que pudieran ingresar [email protected] [email protected] Y nosotros tenemos que luchar para que la universidad se vaya abriendo, pero claro que eso depende del Presupuesto, porque voluntad no falta en la universidad pública.

Esa universidad pública que abrió sus puertas a todos los muchachos y muchachas del año 1979 al año 1990. Ahí no había restricciones de ningún tipo, incluso para que miles de muchachos y muchachas fuesen a estudiar, no solamente a Cuba, sino que también a los países de la comunidad socialista. Miles de nicaragüenses se forjaron en esas universidades, y miles aquí, en nuestro país.

Claro, del 90 en adelante, con las políticas privatizadoras, con el neoliberalismo, la misma universidad pública se ve sacudida y afectada por la lógica del neoliberalismo, que quisiera también privatizar la universidad pública. El objetivo del neoliberalismo es privatizar también la universidad pública, porque les importa poco la suerte de las familias trabajadoras, esforzadas, de las familias del campo y de las ciudades, que con gran sacrificio llevan a sus hijos a la escuela primaria, a la secundaria, a la universidad.

Por eso es tan grande, tan hermoso, el ejemplo de Cuba. No existe un país en el mundo, que haya sostenido durante tantos años, tanto tiempo… ya Cuba va a cumplir 50 Años de Revolución en enero del próximo año, ¡50 años y aún en los momentos más duros, brindándoles solidaridad a los pueblos! Miles de médicos cubanos en todo el mundo, prestando servicio, ¡son miles!

Ahora se ha incorporado a esta lucha solidaria, el hermano pueblo venezolano con la Revolución Bolivariana, y ahí el Presidente de Venezuela, el Comandante Hugo Chávez, nuestro querido hermano y compañero, está al frente de ese proceso, promoviendo también sistemas de becas como las que tiene Cuba. De tal manera que ahora, empiezan a salir nicaragüenses a estudiar Medicina a Venezuela y, a estudiar otras carreras también; ya tenemos dos pueblos hermanos practicando la Solidaridad.

Les decía que la práctica solidaria de Cuba ¡es realmente excepcional! no existe un país desarrollado en el mundo, países ricos, potencias económicas, potencias mundiales, no solamente Estados Unidos, sino los países europeos; no existe un solo país en el mundo, de los países desarrollados que tenga programas de esta naturaleza, donde se promuevan proyectos en beneficio de los pueblos, de forma masiva, como lo está haciendo Cuba.

Brindan algunas becas, es cierto, pero son contadas; brindan algunas becas para especialidades también, pero son contadas. O sea, un proyecto como éste, donde llegan a matricularse y a estudiar miles de jóvenes, con todos los gastos cubiertos para sus estudios, para su alojamiento, para la alimentación, porque a veces también dan becas en estos países desarrollados, donde, como es tan caro el estudio, te dan el estudio, pero tenés que buscar cómo pagarte la alimentación o el alojamiento.

¿Cuántos estudiantes en total hay actualmente en la Escuela Latinoamericana de Medicina? Más de 10 mil estudiantes… El único país, que yo recuerde, que practicó esa política solidaria a escala mundial, brindándoles becas a jóvenes de escasos recursos, de los países en vías de desarrollo en particular, fue la Universidad Patricio Lumumba en Moscú. Ahí llegaron miles y miles de jóvenes, incluyendo de Nicaragua.

Pero claro, la Unión Soviética era una nación con un proyecto solidario, un proyecto socialista, pero, donde nos encontramos con el proyecto del capitalismo salvaje, que lo llamó así, con esas palabras, Su Santidad el Papa Juan Pablo II; en esos países sólo hay egoísmo en sus cúpulas, en los pueblos hay solidaridad, ¡claro que sí! los pueblos son solidarios por su propia naturaleza, pero las cúpulas gobernantes, los grupos de poder son insaciables, quieren cada día acumular más riquezas y no les importa que estén padeciendo hambre millones de seres humanos.

No les importa que estén muriendo niños, por decenas todos los días, por centenas todos los días, por la desnutrición y por falta de atención médica. No les importa que en los países en vías de desarrollo, que ellos sí saben explotar muy bien, tengamos una buena parte de la atención a la salud, privatizada, otra parte en manos del Estado, pero con tendencias que promueven para que se privatice toda la salud.

Aquí ya vivimos esa experiencia, se privatizó la salud del año 1990 al año 2007, hasta el 10 de enero del año 2007; a partir del 10 de enero del 2007 dejó de ser privatizada la salud en nuestro país. Y, ¿qué está pasando? Se ha multiplicado la presión sobre el personal del Ministerio de Salud, de todos los trabajadores de la salud, porque ahora hay más gente buscando la atención médica, porque están confiando en los servicios médicos; están confiando en una atención integral y digna; están confiando en que se les va a entregar medicamentos.

Y es tan grande la avalancha que los médicos, las enfermeras, están trabajando, dos o tres veces más de lo que trabajaban en los Gobiernos anteriores, tienen que atender una cantidad mayor de población. Es tan grande la avalancha que en ocasiones nos quedamos cortos con los medicamentos y faltan todavía a la hora de entregarlos a los pacientes, se entregan algunos medicamentos, otros no se entregan.

Son batallas que estamos librando para poder garantizar una cobertura total de medicamentos, porque también el neoliberalismo dejó establecidos mecanismos de compra de medicamentos, para favorecer a las grandes transnacionales y eso lógicamente, encarece los medicamentos.

Ahora estamos librando la batalla para romper con esos amarres y poder comprar medicamentos, y poder introducir los genéricos sin ningún problema; poder comprar medicamentos junto con Cuba, con Venezuela, con Bolivia, con Honduras, y que eso nos permita abaratar el costo de los medicamentos. Eso se vuelve una batalla de orden político, ¿por qué? porque sencillamente, los que han hecho y hacen el gran negocio con los medicamentos, no quieren que el Sistema de Salud que está al servicio del pueblo, siga esa ruta, cambien lo que ellos habían instalado, que estaba hecho para hacerlos más ricos.

Cuando, en el campo de la salud, en el campo de la educación, como en los alimentos, no debería ponerse en práctica, bajo ningún punto de vista, el principio de libre comercio, de libre mercado, sino que debería establecerse el principio de que, éstos son servicios básicos para la población y no pueden ser objeto de especulación, de comercio, de enriquecimiento.

¡Porque es enriquecerse a costa del hambre del pueblo! Porque es enriquecerse a costa de la mortalidad de la población que no recibe atención médica; porque es enriquecerse a costa de millones de seres humanos que no acceden a la educación, porque sencillamente se mercantilizan servicios básicos. Que los productos de consumo estén mercantilizados, está bien; allá el que quiera comprarse un producto de consumo, ya verá cómo ahorra y cómo se lo compra, pero, que se haga negocio con los medicamentos, ¡eso es un crimen! Y estamos librando esta batalla, aquí en Nicaragua.

Queridos hermanos, queridos compañeros; queridos graduandos, Doctores y Doctoras recién graduados, especialistas en diferentes materias, también recién graduados, quiero expresarles esta noche, nuestro reconocimiento a ustedes [email protected], que le han cumplido a la familia, que los ha acompañado a ustedes en este reto, en este desafío; le han cumplido a la comunidad, al pueblo, al barrio de donde provienen, porque cuando ustedes salían, estaba el reto, el desafío… ¿cuántos van a aguantar, cuántos van a poder rendir, tomando en cuenta que la calidad de la educación en Cuba, es muy superior a la que tenemos aquí en Nicaragua?

Y ustedes, entraron con la desventaja de haber recibido una educación en la secundaria, en Nicaragua, muy deficiente, y cuando llegan a un país como Cuba, donde la educación secundaria es muy exigente, muy superior, de una gran calidad, ¡no es fácil! Y a pesar de eso, ustedes han logrado alcanzar esta gran victoria, para ustedes mismos, porque indiscutiblemente los dignifica como seres humanos; para la familia, que los ha acompañado; para la gente del pueblo, para la gente del barrio, de la comunidad; para el pueblo de Nicaragua, para el pueblo de Sandino.

Y no han defraudado a los hermanos cubanos que tanto empeño, ustedes lo pudieron observar, tanto empeño ponen en la calidad de la educación, en la relación fraterna, solidaria, respetuosa, con todos ustedes. Ustedes lo han vivido, son los mejores testigos de lo que significa Cuba, de lo que es Cuba, de esa riqueza que tiene Cuba, que es más grande que toda la riqueza que tienen los Estados Unidos, que es la riqueza moral, la riqueza de la dignidad, de la Solidaridad, es la riqueza del Cristianismo, porque Cuba sí practica el Cristianismo. Eso sí, estoy seguro, estoy convencido.

Esta es una victoria de nuestro pueblo, una victoria del pueblo de Cuba, una victoria de Fidel, al cual, en esta noche, le hacemos llegar el agradecimiento, el reconocimiento del pueblo de Nicaragua, de las familias nicaragüenses, de la juventud nicaragüense.

Todos nos sentimos representados en ustedes y por lo tanto, reconocemos este esfuerzo de Cuba, de brindarles esta oportunidad a ustedes, [email protected] y a los nicaragüenses que continúan también y, a los hermanos latinoamericanos que continúan en la Escuela Latinoamericana de Medicina.

Quiero concluir, recordando en esta noche a tres médicos nicaragüenses: el Doctor Alejandro Dávila Bolaños, muy conocido en Estelí, forjador de generaciones, que fue asesinado por la Guardia de Somoza; él no andaba armado, no era un combatiente del Frente Sandinista, combatía con las ideas. El combatiente del Frente andaba con las ideas y con el fusil; él no andaba con el fusil, andaba solamente con sus ideas y lo asesinaron, en medio de la lucha insurreccional en contra de la dictadura de Somoza. Es un mártir.

El Doctor Oscar Danilo Rosales, un Médico joven, tendría 26 años de edad, cuando dejó la Escuela, estaba haciendo su especialidad en Patología, y recuerdo que en el mes de junio se incorporó al Frente Sandinista, a la guerrilla en Pancasán, y se incorporó, no como un combatiente, en cuanto a que iba a estar empuñando un fusil, sino como un combatiente que iba a prestar servicios médicos a la guerrilla y a los campesinos de la zona, que no tenían atención médica. Ahí estuvo varias semanas, brindando esa atención médica.

El Doctor Oscar Danilo Rosales, dejó una carta muy hermosa de lo que significan sus valores y el 27 de agosto, hace 41 años, el 27 de agosto, cayó a manos de la guardia, en las montañas de Pancasán.

El 8 de octubre de ese mismo año, un mes y días después de la muerte de Oscar Danilo, muere otro médico extraordinario en Bolivia, el Guerrillero Heroico, Doctor y Comandante Ernesto Che Guevara. En una noche como hoy, no podemos dejar de pensar en ellos que, en primer lugar, pusieron la disposición de darse por entero al servicio del pueblo, al servicio de la Humanidad, al servicio de la dignificación de las personas.

Ustedes muchachos y muchachas, están forjados en esos valores, en esos ideales, y estoy seguro que no le van a fallar a sus hermanos en las comunidades, en los barrios, no le van a fallar a sus hermanos en la montaña, allá en las comunidades del Río Coco, ni en las comunidades del Llano, en la Costa del Caribe, ni en las comunidades del Litoral en la Costa del Caribe, ¡estoy seguro que no les van a fallar!

Estoy seguro que, donde sea necesario que ustedes estén presentes para brindarle la mano a su hermano, a su hermana, a los niños, a los adultos, a los ancianos, en el campo de la salud, ahí estará presente la mano de ustedes, que es la mano del pueblo de Nicaragua y la mano solidaria de la Revolución Cubana.

¡Que viva Cuba!

¡Que viva Fidel!

¡Que vivan los Médicos Graduados!

¡Sandino vive, la lucha sigue!

¡Patria Libre o Morir!

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