Nicaragua

Reconocimiento y cariño a los trabajadores de la salud

Celebración del Día Nacional del Trabajador de la Salud Hotel Camino Real

Redacción Central |

Celebración del Día Nacional del Trabajador de la Salud Hotel Camino Real

Palabras de Guillermo Martínez

Ministro de Salud

Buenas tardes, compañeras y compañeros, trabajadores de la Salud, compañero Presidente Comandante Daniel Ortega, compañera Rosario, compañero Gustavo, compañero Norberto; nuestra queridísima Evelyn, 29 años de construcción del Sistema de Salud, reflejado esta tarde en su corazón y su vitalidad, los trabajadores de la Salud.

18 meses de ardua labor, en la cual venimos mostrando, pequeños, pero firmes resultados en la restitución del derecho a la salud de los nicaragüenses. No podemos menos que decir, como Ministerio de Salud, que todos estos logros, estos resultados, que lo que hoy la población nicaragüense siente como lo más importante de la política del Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional, está dado por el esfuerzo, la abnegación, la entrega, de hombres y mujeres que en esta tarde están aquí representados y que, lo menos que podemos hacer como Ministerio de Salud, es rendirleS nuestro homenaje, nuestro sincero, pero afectuoso cariño y respeto, por el trabajo que ustedes hacen 24 horas al día, en las instituciones de Salud.

Compañeras y compañeros, realmente los frutos que se están dando, las transformaciones que venimos haciendo, están en sus manos, en el esfuerzo, en esa entrega y nos parece que ése es el rumbo que debemos de continuar.

Quiero rendir homenaje también a los compañeros y compañeras que en las Brigadas Médicas Sandinistas, se han desplazado por todo el país, lo hemos visto, lo hemos constatado, está en el corazón de los nicaragüenses, de esos campesinos, de esas humildes mujeres en los lugares más recónditos del país, que han recibido los beneficios de las movilizaciones que se han hecho a lo largo y ancho de estos 18 meses.

Pero también tenemos que reconocer el trabajo abnegado, el trabajo con tesón que ha permitido el control de las epidemias, donde, los 25 mil trabajadores han estado al frente y han estado ahí, en el momento y el lugar correcto. Por todo eso, creemos, como Ministerio de Salud, que debemos rendirles el más grande homenaje.

Sin embargo, las batallas apenas comienzan, el campo todavía es largo y yo quiero esta tarde, con la presencia de nuestro líder, el Comandante Daniel Ortega, dejar sentado cinco grandes desafíos con los cuales vamos a celebrar el 30 Aniversario de la Revolución Popular Sandinista.

Cinco grandes desafíos que nos van a permitir ir reorientando las transformaciones, porque no estamos aquí para administrar lo que nos dejó el neoliberalismo, estamos aquí para transformar el Sistema de Salud y restituir el derecho a la salud. Voy a mencionar rápidamente esos cinco desafíos y esperamos, estoy seguro, que vamos a contar con el respaldo de ustedes.

Esperamos que el 19 de Julio del próximo año, hayamos visitado al 100% de los hogares de este país, para consolidar de esa forma, nuestro Modelo de Atención Familiar y Comunitaria. Esperamos al 19 de Julio, tener como mínimo, fíjense bien, tener como mínimo, porque estoy seguro que podemos hacer más, que al menos en las cabeceras municipales de los 153 municipios de este país, podamos brindar atención médica de alta calidad, las 24 horas del día.

Esperamos de aquí al 19 de Julio, haber reducido a un 50%, las listas de espera que tenemos en las áreas quirúrgicas de los hospitales y ese esfuerzo lo podemos hacer. Al próximo 19 de Julio, estoy seguro que somos capaces de hacerlo, el 100% de los controles prenatales, de la atención del parto, de las mujeres puérperas, estarán cumpliendo los estándares de calidad que nosotros tenemos capacidad de brindarles.

Pero lo más importante, porque ese es el lado técnico, el lado organizativo nuestro, al 19 de Julio, ¡viva el desafío…! que el 90% de los nicaragüenses sientan que este es su servicio de salud y que se sientan satisfechos de llegar a las Unidades de Salud. Si no están de acuerdo, que se levanten y si no, aplaudamos este desafío. Muchas gracias, compañeros.

Palabras de Gustavo Porras

Buenas tardes, hermanos y hermanas, Trabajadores de la Salud; buenas tardes, Comandante Daniel Ortega, nuestro Presidente, nuestro Dirigente, nuestro Comandante; buenas tardes, compañera Rosario, Coordinadora del Consejo de Comunicación y Ciudadanía para el Desarrollo Social; buenas tardes, Guillermo.

Buenas tardes a una hermana fundadora de FETSALUD, que creo que todos nosotros tenemos que reconocerle siempre, esa historia de lucha, nuestra hermana, nuestra compañera Evelyn Umaña; buenas tardes al compañero Norberto Ramos, Responsable de la Brigada Médica Cubana, responsable de los hermanos cubanos que nos están ayudando a transformar la situación de salud en este país.

Buenas tardes a todos nuestros compañeros, los mejores trabajadores de todo el país, que vamos a reconocer hoy; buenas tardes a todos los dirigentes históricos de FETSALUD, que están aquí con nosotros, Consuelo, Clara, Thelma, Santos López; aquí están todos los compañeros, la Merceditas, Yesca. Porque ha sido una virtud muy especial de esta organización, cuidar a sus compañeros, respetarlos, e igualmente a sus jubilados, por eso, buenas tardes a los representantes de los jubilados.

También tenemos entre nosotros, compañeros, ahora que estamos en agosto, muchos de ustedes recuerdan que un ocho de agosto, antes de que nos liberáramos, antes de que el Gobierno de Reconstrucción, después del Triunfo de la Revolución, nos convocara a volvernos a las Unidades de Salud, después de que el somocismo había barrido con todos los trabajadores de la salud, antes de eso, un ocho de agosto… ¿dónde estábamos? El ocho de agosto de 1978, estábamos en Don Bosco, porque había una huelga de trabajadores de la salud contra el somocismo y era una huelga, eminentemente política.

Estaban las reivindicaciones de los trabajadores de la salud, y estaban como siempre, las demandas para la salud de la gente, pero era eminentemente política porque además, estaba hecha en el marco de la Insurrección de 1978, y por eso digo yo, Comandante, que podemos decir que este ocho de agosto, arrancamos una jornada frente a la conmemoración de los 30 años de la toma del Palacio, donde el Frente Sandinista, la Dirección Nacional del Frente Sandinista, dirigió esa operación e incluyó en los planteamientos centrales, el apoyo a la huelga de los trabajadores de la salud y las reivindicaciones de los trabajadores de la salud.

Entonces, esa unidad, ese sandinismo de FETSALUD, es desde siempre, y esa responsabilidad del Frente Sandinista de asumir las reivindicaciones de los trabajadores, ha sido desde siempre, y estábamos en Don Bosco cuando se dio ese 22 de agosto. Y aquí hay compañeros de los que fueron rescatados en ese tiempo, que estaban presos, debo mencionar aquí a mi hermano, compañero Edwin… para nosotros sos Roberto Montenegro, no sé de dónde agarran decirte Edwin.

Roberto estaba preso porque lo habían herido en la toma de Granada, y también está aquí, y está trabajando con nosotros, la compañera Rosita Ortiz, que también fue rescatada. Son compañeros que están con nosotros, a los cuales les brindamos nuestro reconocimiento.

¡Hace 30 años! y el nombre de FETSALUD apareció en 1974, el 25 de mayo de 1974, está inscrito, aparece el nombre de FETSALUD. Cumplimos 34 años. Claro, lo que pasa es que habían Sindicatos de diferentes centrales; los de Granada eran de la CGTI, lo que es hoy el Manolo, ahí éramos el FO, en la CTN, pero de pronto, nos juntamos, se juntaron todos estos compañeros en un gran comité, que independientemente a qué Central pertenecían, dijeron, ¡todos somos Trabajadores de la Salud! y formaron un comité organizador y apareció el nombre de FETSALUD, que está inscrito en 1974, probablemente 72, 73, 74; y recordamos 74 porque fue una huelga victoriosa, aunque después vino la represión del 75, que la Evelyn tuvo que terminar hospitalizada en Carazo, para esconderse. Así era la represión.

Estamos hablando de más de 30 años de historia de lucha de los Trabajadores de la Salud, que ha venido pasando por diferentes circunstancias y después, el ocho de agosto de 1979, con el Triunfo de la Revolución, el Frente Sandinista, desde el 2, acuérdense que nosotros celebrábamos la Semana del Trabajador de la Salud, desde el 2 hasta el 8, porque el 2 sale el Decreto de Convocatoria de todos los corridos, a integrarse a su trabajo y el 8 de agosto, se hace el Decreto del Sistema Nacional Único de Salud y se da la integración. Pero eso fue la Unidad porque ahí estábamos todos, 8 de agosto de 1979.

El Frente Sandinista, no hay otra organización, no hay otro partido, no hay otra organización política, que le haya dicho a los trabajadores de la salud, ¡juntémonos, vengan, vamos a trabajar por el pueblo! 8 de Agosto de 1979. Y por eso hoy, cuando el Frente Sandinista volvió al Gobierno en el 2007, logramos que saliera la Ley donde dice que el 8 de Agosto es declarado el Día Nacional del Trabajador de la Salud.

Nosotros tenemos aquí un documento histórico que quiero entregárselo, en reconocimiento especial, a nuestra compañera Evelyn Umaña; un documento histórico que logramos rescatar con la Consuelito Ortega. Es una foto, que queremos que la Evelyn la tenga; una foto donde está Silvia Ferrufino, en medio; está nuestra compañera Yolanda Mayorga que fue asesinada por la Guardia, ustedes se acuerdan de Yolanda en su motito, y está nuestra compañera Evelyn Umaña, ésta delgadita que miran aquí, es la Evelyn.

Queremos que la Evelyn guarde esta foto, en reconocimiento por parte de los trabajadores de la salud, y queremos que el Comandante Ortega le haga entrega de la foto a nuestra compañera.

Compañeros y compañeras, el lema que estamos levantando hoy, como un lema que tenemos que asumir todos los días, lo tenemos allá y dice: nuestro deber es atender al pueblo, ése es nuestro deber, nuestro compromiso es hacerlo cada vez mejor. “Nuestro deber es atender al pueblo y nuestro compromiso es hacerlo cada vez mejor.”

Después, en nuestra pancarta allá en el fondo dice: con la bandera roja y negra, esa bandera roja y negra que es la que defiende la bandera azul y blanco de la Patria, dice… ¡cumpliremos! Y, no me queda duda que con estos dirigentes de FETSALUD, con estos trabajadores de la Salud, nosotros vamos a cumplir ese compromiso de atender a nuestro pueblo, cada vez mejor.

Ese es nuestro compromiso, porque nuestro pueblo tiene todo el derecho de reclamarnos a nosotros, la salud, la salud que le ha quitado la oligarquía, la salud que le han quitado los gobiernos neoliberales, la salud que le han quitado los ricos y los poderosos ¡por siglos! Y que nosotros logramos levantar, en la Revolución Popular Sandinista, pero después vino la avalancha neoliberal y le volvió a quitar la salud, nos desbarató los hospitales, desbarató el sistema de salud, nos privatizó, y a algunos, les privatizó hasta la conciencia, pero ahora estamos saliendo adelante. Ese es nuestro compromiso.

Nosotros no podemos andar discutiendo muchos aspectos técnicos, cosas muy simples, ¿cuándo la situación de una persona es emergencia? Cuando la persona siente que es emergencia; cuando uno siente que se está muriendo, es emergencia, aunque sólo sea de nervios. Sí, así debemos de pensar nosotros, ¡los pacientes somos nosotros, debemos de ser nosotros! Porque, no le pidamos paciencia, al paciente que llega con un dolor que tiene cinco, diez días de tenerlo y efectivamente, ya no aguantó más, a las dos de la mañana de un domingo.

Y llegó a las dos de la mañana de un domingo y nosotros le preguntamos, ¿desde cuándo tenés el dolor? Tengo diez días, y lo primero que decimos es, y ¿por qué no veniste antes? ¿Es o no es? Ah, pues no es emergencia, le decís, ¡vení, mañana!

Cuando cualquiera de nosotros ha padecido de un dolor de muelas, cuando ya no aguanta es que uno busca qué hacer, y es ahí cuando es emergencia. Todo eso que dicen los libros: “Emergencia es aquella situación…” ¡no! Es emergencia cuando la persona, cuando nuestro hermano del pueblo, lo siente, lo decide, y ahí es donde tenemos que estar nosotros, como hemos estado siempre, a la par.

Y a nuestros hermanos del Minsa, nuestros hermanos ¡que somos FETSALUD todos! y están ahorita ocupando el cargo, recordar que somos hermanos todos, y que debemos ser duros en el cumplimiento disciplinario, pero reconocer el cumplimiento de los mejores compañeros.

Eso siempre necesitamos hacerlo, el recono-cimiento; nosotros venimos haciendo una tarea y sabemos que hay miles de trabajadores abnegados a los cuales hay que reconocerles. Aquél trabajador que un primero de agosto, en vez de ir al hípico o a las fiestas, o cualquier día de fiesta en el pueblo o en cualquier ciudad, le toca ir y entrar a las 9 de la noche a su turno, de 9 a 6. Y aunque le estén diciendo, no vayas, ¡va! Eso hay que reconocerlo.

Y ese trabajador que nunca falla, algún día va a necesitar decirle al Jefe… déme permiso que tengo a mi hijo enfermo, y grave sería que el jefe no se lo dé, si nunca ha fallado; porque entonces, va a terminar diciendo, de nada me sirve cumplir.

Aquél caso que yo pongo siempre, con ustedes lo hemos platicado, no llega alguno de nuestros compañeros indisciplinados, llega el disci-plinado, pero éste tiene que ir a cubrir donde no llegó el indisciplinado, y entonces como el disciplinado dice, ¡esperate si yo estoy viniendo a mi turno y es aquí! termina peleándose con la supervisora o con el supervisor, y el supervisor lo reporta porque terminan discutiendo ¡y el disciplinado termina sancionado!

Y cuando llega el indisciplinado el lunes siguiente pregunta, ¿qué pasó? fijate que no veniste y sancionaron a la fulanita, y además estuvo durísimo… entonces el indisciplinado dice: ¡menos mal que no vine!

Aquí todos debemos de cumplir, porque nuestro deber es atender al pueblo, nuestro compromiso es hacerlo cada vez mejor, y el compromiso de todos nosotros es que a aquellos compañeros que así lo vayamos haciendo, que así lo hagan, ¡hay que reconocerlo! Porque así se construyen las grandes obras.

Por eso, este acto, porque aquí venimos a dos cosas: a estimular a los mejores trabajadores del país, que los voy a ir mencionando para que pasen adelante, y allá está Guillermo que va a apoyar para que el Comandante les entregue el reconocimiento. Venimos a eso, y a escuchar a nuestro Presidente, al Comandante Daniel Ortega. A eso venimos aquí.

Sin duda vamos a cumplir ¡sin duda! Ya tenemos el planteamiento de la salud gratuita, duela a quien le duela. FETSALUD, la Revolución, desde la oposición, luchó por eso; y nosotros le hicimos caso al Comandante Ortega, él dijo: “a gobernar desde abajo,” y FETSALUD se dedicó a luchar para gobernar desde abajo y en el 2006, cerramos los privados, los pensionados de los hospitales, aún con el Gobierno de Bolaños. Esa fue la orden, ¡a gobernar desde abajo! y así lo hicimos, a luchar contra el neoliberalismo. Y así, nosotros tenemos que seguir construyendo esta historia ¡y vamos a cumplir!

Ya tenemos como política de Estado, la gratuidad, pero ahora hay que perfeccionarla, no es que, porque es gratis, hago que te medio atiendo. No, ¡me debo a vos, es mi deber atenderte y mi compromiso es hacerlo cada vez mejor! Y la gratuidad tiene que ir mejorando cada vez más con la calidad, los compromisos que decía el Compañero Guillermo.

Pero además, tenemos que entender que la gente reclama con derecho, y aunque la gente llega y le des tres recetas, y ahora les despachan la mayoría de las recetas, digamos, que le despachen dos, si no le sale una, la gente ¡tiene derecho a reclamar que no llevó todo el medicamento! Si para eso el Frente Sandinista y nosotros, le enseñamos a la gente, que reclame su derecho.

No nos podemos enojar con la gente porque diga: mire, me dio tres recetas, y todavía falta una que no hay. Lo que tenemos que hacer es dos cosas, uno, buscar cómo abastecer mejor para que no pase eso; pero dos, luchar contra los crápulas que todavía existen, que son los que se quedan con los reales del pueblo, vendiendo el medicamento a precio exorbitante y que nos hacen tener cinco veces menos la cantidad de medicamentos, que podemos obtener.

Por eso hay que cambiar esa Ley 323, esa famosa Ley del Ajuste Estructural, es una ley que dice que nosotros debemos comprar las medicinas sólo a los crápulas, no podemos ir a comprarlas a nivel internacional. Eso lo tenemos que cambiar, y vamos a luchar porque la gente lleve sus medicamentos.

Pero, vamos a luchar también, porque cada vez haya menos necesidad del medicamento, porque un pueblo sano, una persona sana, ¿para qué quiere medicina? Necesitamos luchar para que la persona sea sana, la prevención, educación, etc.; y luchar, para que cuando se enferme tenga seguridad de la respuesta.

Aquí sale, yo he visto en los medios que sale el reclamo de que alguien no llegó sin receta… pero, no ha salido ni una vez, hoy, hermanos periodistas, ¡ya hay resonancia magnética gratis, para los pobres, en el Hospital Antonio Lenín Fonseca! ¡Ya hay Resonancia Magnética! ¡Ya hay Tomografía Axial Computarizada para los pobres! en el hospital Lenín Fonseca. No ha salido todavía el anuncio, tal vez lo rescatamos y lo sacamos ahora.

Sin más preámbulos, llamo a los compañeros, leo los nombres de los hermanos que son los mejores trabajadores, que van a seguir adelante, que les vamos a seguir sus pasos y vamos a estimularlos aquí.

Palabras de Daniel

Esta noche, quiero que le hagamos llegar nuestro saludo, a un trabajador de la salud espiritual, porque los seres humanos demandamos de la salud espiritual y también, enfrentar todos los problemas de salud, que significan las más diversas enfermedades que afectan al ser humano.

Y la salud espiritual es fundamental para crear condiciones en los países, en las naciones, para asumir tareas como ésta, que venimos asumiendo en el campo de la salud, con FETSALUD, con los Gabinetes del Poder Ciudadano que trabajan con la salud, con la institución, con el Ministerio, con el Ministro, con todos los Delegados.

Teníamos nosotros el compromiso de estar a las 6 de la tarde, participando de un homenaje que se le está haciendo en estos momentos a un hermano nicaragüense, que se ha dado por entero a la lucha por la Reconciliación de los nicaragüenses, Su Eminencia, el Cardenal Miguel Obando y Bravo, que está cumpliendo 50 Años de haber sido ordenado Sacerdote ¡50 Años de sacerdocio!

Su Santidad el Papa le envió una carta llena de un profundo respeto y de un profundo Amor. ¡Fíjense! muy al contrario de quiénes tratan de descalificar, de quiénes injurian y calumnian a Su Eminencia, que se encuentra al frente de la Comisión Nacional de Reconciliación, de Paz, que tanta falta hace en Nicaragua y que tanta falta hace en el mundo.

El mundo necesitaría de una Comisión Nacional de Reconciliación, para acabar con la injusticia, acabar con la pobreza, con el hambre, para poder salvar a la misma Humanidad, porque al ritmo que va caminando la Humanidad por las demandas que imponen los países desarrollados, el capitalismo mundial, que no tiene sentimientos ni para sus propios pueblos, los daños que se están provocando son irreversibles.

Daños, en primer lugar irreversibles para la especie humana; daños irreversibles para la Naturaleza, que es nuestro entorno; si la Naturaleza se destruye, se pone en riesgo la supervivencia de la especie humana. Y, ¿qué es lo que está conspirando en contra de la existencia de la Naturaleza Humana? La ambición.

¡Caín! ahí está Caín siempre, conspirando contra Abel, que son los pueblos; los pueblos de los países en vías de desarrollo, en Asia, en África, en América Latina; que son los pueblos, en los mismos países desarrollados, en los mismos Estados Unidos de Norteamérica, en Europa, que no comparten las políticas impuestas por los que tienen una verdadera dictadura a nivel mundial.

Y esa dictadura ¿qué es lo que les permite a ellos? Hacerse cada día más ricos, y estos países, cada vez más pobres. Por eso es que el Papa Juan Pablo II, criticó de forma muy fuerte, muy contundente al capitalismo, le llamó “capitalismo salvaje” y dijo, “los pueblos no pueden esperar.”

Y el actual Papa, igualmente se ha pronunciado en cuanto a la necesidad, en cuanto a la urgencia de cambiar el modelo de desarrollo que se le ha impuesto a la Humanidad, que es un modelo de desarrollo que atenta en contra de la especie humana.

Igualmente, quiero que le enviemos un saludo a nuestro querido hermano, que el día de hoy apareció en todo el mundo, lo destacaron en todo el mundo, en el desfile, en la Inauguración de las Olimpiadas en Beijing, ahí destacaron todas las cadenas mundiales, destacaron a quién iba al frente de la Delegación de Nicaragua, a nuestro hermano, “El Campeón 2008,” Alexis Argüello.

Fíjense, que no fuimos los únicos que llevamos a un Campeón como Alexis; México llevaba también a uno de los grandes campeones que ha tenido; otros países llevaban campeones también, de los que han alcanzado mucho renombre. Porque es una forma de estimular el deporte; es una forma de estimular la participación de la juventud en el deporte.

Bien sabemos que la práctica del deporte, en todas sus formas, es un elemento fundamental para la salud. Si todos, desde niños, practicáramos todo tipo de deportes, creciéramos y llegáramos a adultos, a ancianos, practicando deporte, nuestra salud sería mucho mejor.

Nicaragua está participando en estas Olimpiadas Mundiales que se realizan en ese pueblo, en esa nación respetable, la República Popular China, que fue construida bajo los principios del socialismo, de la solidaridad, de la atención a los más pobres, de la atención a todos los sectores de la población; de la atención a la salud, donde, en la República Popular China, con esa inmensidad de población, son mil 200, mil 300 millones de habitantes, el país más poblado del Planeta, la salud ha sido una prioridad.

Y claro, como las demandas en salud siempre son inmensas y China es un país que viene del subdesarrollo, del empobrecimiento, de la explotación, país sojuzgado por potencias extranjeras, que finalmente se libera con la Revolución encabezada por ese Gran Líder Mundial, Mao Tse Tung, han tenido que combinar muy acertadamente, con la medicina moderna, con todos los adelantos tecnológicos de la Medicina, también va la medicina tradicional, allá en China.

Una medicina tradicional, que incluso ha cobrado tal relevancia, que llegan muchos pacientes de países desarrollados, en donde la medicina moderna fracasó y van allá a China, a buscar la cura, a través de la medicina tradicional.

Cuánto nos alegra que se estén conmemorando estas Olimpiadas en esa gran nación, la República Popular China, y que Nicaragua tenga una participación con seis atletas. Anda una muchacha que hace los 100 metros en 12 segundos, seguro que nos gana a todos nosotros, ¡en 12 segundos los 100 metros! Y va con la decisión de romper la marca. Otra muchacha que levanta un total en pesas, creo que son 3 momentos, y levanta un total de 350 kilos, una muchachita bajita, pero lo que es la preparación, lo que es la voluntad… ¡350 kilos! Va también un compañero que es gran tirador.

Así es que llevamos lo mejor de lo mejor a estas Olimpiadas, pero, claro, vamos a competir con los países desarrollados ¡eso no es fácil! y con países en vías de desarrollos que tienen un potencial mucho mayor de deportistas, por el apoyo que han recibido de parte de las políticas de Estado, el caso de Cuba por ejemplo, que es una potencia deportiva mundial.

Queridos hermanos, compañ[email protected], trabajadores, trabajadoras de la Salud, mis saludos para ustedes en este día glorioso, para ustedes y para sus familias, porque en estas luchas, ¡y esto es una lucha! el que es originario de Estelí y se le traslada a Bilwi, a Waspán o a Las Minas, no es fácil separarse de la familia.

El que forma parte de estas Brigadas Voluntarias y se empieza a desplazar en diferentes puntos de nuestro territorio de Norte a Sur, de Este a Oeste, visitando lugares que antes no conocían; se lo preguntaba a las compañeras que aquí pasaban, y están conociendo algunos sitios que antes ni habían pensado en conocer, porque son parte de las brigadas.

¡Claro! son un orgullo para la familia, pero también significa desprendimiento de ellos y de la familia, que es decir, demos un poco de lo que es nuestra unidad familiar, de nuestra relación familiar de todos los días, de vernos todos los días, para que vaya el compañero, la compañera a pasar varios días en recorrido en esas zonas lejanas.

Eso es Humanidad, eso es Solidaridad, eso es Socialismo, eso es Cristianismo. “Amar al prójimo como a uno mismo,” ese es el principio del Socialismo, es el principio de la Solidaridad, ese es el principio de la Paz que ustedes están poniendo en práctica, ¡son valores! Porque el trabajador de la Salud, desde el compañero que está en los trabajos de base, hasta el compañero o compañera que está en los trabajos más sofisticados, lo asumen por pasión, por vocación, lo asumen por compromiso.

Hay dos grandes labores: la Salud y la Educación, donde es la vocación, el deseo de servir, más que el deseo de ganar, de hacer dinero; porque para hacer dinero, el camino más fácil que siempre encontramos, es decir, voy a poner un negocito, voy a dedicarme al comercio y ahí voy poco a poco haciendo algún dinero. Pero no, la muchacha que decide ir estudiar Enfermería está optando por la riqueza moral, está optando por los valores, frente a la riqueza material.

Igual el maestro, el joven que se va a preparar para maestro a una escuela, a una Normal, está optando por la vocación, porque ya saben, de antemano saben que los salarios no son los mejores; de antemano saben que los salarios son bastante bajos, no son salarios justos, pero a pesar de esto, se deciden a seguir el camino.

Esto explica porqué la población, los ciudadanos, en su relación con los trabajadores de la Salud, crea una relación tan cercana, tan íntima, que lleva a la exigencia; a la exigencia de parte del paciente, a la exigencia de parte del familiar del paciente. Lo que lleva una carga enorme de presión sobre el trabajador de la Salud, porque no solamente tiene la demanda y la presión del paciente y su familia, sino la demanda y la presión de los pacientes y sus familias.

No tenemos todavía nosotros la capacidad, la posibilidad de tener los recursos suficientes, como para que no se produzca esta carga de pacientes sobre el personal de Salud. Lo ideal sería duplicar el personal de Salud y eso aliviaría la presión de los pacientes; y es que la presión de los pacientes se ha multiplicado nuevamente, y digo nuevamente, porque la presión de los pacientes se había multiplicado a raíz del triunfo del pueblo, del triunfo revolucionario en 1979, cuando se vino construyendo el Sistema Único de Salud en nuestro país.

Por todos lados estaba el Sistema de Salud, no habían espacios en los hospitales públicos de medicina privada, no existían esos espacios; el que quería ejercer la medicina privada la podía ejercer en su clínica; la podía ejercer creando un hospitalito privado con otros médicos. Pero en los hospitales públicos, no era permisible que se fuese privatizando, durante nuestro Gobierno.

Había, digamos, de parte de la población, la oportunidad de llegar al Puesto de Salud, al Centro de Salud, de llegar al hospital, ir donde el especialista, ser bien atendidos, pero además, recibir los medicamentos, ¡todos, sin excepción! Del año 1979, hasta el 25 de abril de 1990 en que estuvimos en el Gobierno, aquí se le entregaba la receta al paciente, pero con los medicamentos, no tenía que salir el paciente con la receta a buscarlos.

¿Qué nos permitía esto? Teníamos la cooperación extraordinaria, a pesar del bloqueo, del embargo, de la guerra, teníamos la cooperación extraordinaria de los hermanos del Campo Socialista, de la Unión Soviética, de la República Democrática Alemana, de Bulgaria, de Checoslovaquia, de Cuba. Es decir, teníamos un apoyo que nos permitía contar con las existencias de medicamentos, suficientes para cubrir todas las demandas de la población.

Por eso nosotros podíamos afirmar con todo orgullo, que ese ha sido el momento de la historia de nuestro país, donde el nicaragüense iba a un Puesto de Salud y no pagaba un centavo, ni por exámenes médicos, ni por radiografías, ni por exámenes clínicos, ni por medicamentos.

Había un abastecimiento, no existía la Ley 323, lo que existía era una cooperación, una relación de solidaridad entre pueblos, entre naciones; también alguna cooperación de países de Europa y, cooperación también, de grupos solidarios de los Estados Unidos y de países europeos que no tenían relaciones comerciales, ni de cooperación con Nicaragua, pero, donde habían miles de ciudadanos que sí tenían ese sentido de solidaridad con nuestro pueblo. Entonces no teníamos problemas en cuanto a la existencia de medicamentos, y en cuanto a la prontitud y rapidez para atender operaciones.

¿Qué pasa a partir del 25 de abril de 1990, en que se van estableciendo en nuestro país las políticas neoliberales? Se empieza a privatizar el Sistema de Salud, ustedes son los mejores testigos; se fueron privatizando los hospitales públicos, se les fue restando presupuesto, aún cuando nominalmente el presupuesto crecía, en relación con las demandas que tenía el sector y las prioridades que debían de establecerse de manera correspondiente con el sector, el presupuesto no crecía en correspondencia con esas demandas.

Porque nos podían alegar perfectamente, los Gobiernos que nos antecedieron, que ellos daban siempre un poco más de presupuesto a Salud, ¡y es cierto! pero es que, no es cuestión de dar un poco más de presupuesto, porque de qué servía hacerlo, si por otro lado, estaban privatizando los hospitales públicos. Ahí mismo se estaba conspirando, se le estaban arrebatando al pueblo, servicios básicos que deben de brindársele desde los hospitales públicos.

Los hospitales públicos son para la población que no puede ir a una clínica privada; que no puede pagar un hospital privado; que no puede ir a pagar un hospital en el extranjero. Para eso son los hospitales públicos, los servicios públicos, ¡para el pueblo trabajador! tanto para el pueblo trabajador como para el que está en el desempleo, para el que está en el comercio informal, para la gente que está en condiciones de pobreza extrema, para ellos son los servicios públicos, porque al que tiene recursos, no se le ocurre irse a meter a un hospital público, busca un hospital privado.

Ese fue el primer crimen que se cometió ¡sí, es un crimen! Porque privatizar la Salud, significa exponer a miles y miles de nicaragüenses, a la muerte segura. O sea, cómo nos explicamos, o cómo podrían explicar ellos, que mientras la economía nicaragüense venía creciendo, y por lo tanto, venían creciendo también las exportaciones, había mayor ingreso de recursos en el país, mayores recursos en el Presupuesto y mayor cooperación internacional.

Cómo nos explicamos que cada día que pasaba, eran prácticamente rechazados de los Puestos de Salud, de los Centros de Salud, miles de nicaragüenses; no por la falta de voluntad de los médicos que estaban ahí solícitos, brindándoles el apoyo que podían brindarles; no por la falta de atención de las enfermeras, de las auxiliares de Enfermería, de todo el personal médico; no por falta de atención, porque atención había, el problema es que después de la atención, lo que venía era la receta ¡y no había un sólo medicamento para los pacientes!

En algunos casos se mantenían 3, 4, 5 medicamentos, se lograban mantener en algunos lugares, pero, en situaciones, en enfermedades un poco más complicadas, ya no había medicamentos, era la receta; y la receta era la sentencia de muerte, porque esas familias, sencillamente, no tenía para comprar esos medicamentos.

O bien, lo que observábamos a través de los canales de televisión de la oligarquía: caso dramático, decían, en un paciente, en un hospital, ahí aparecía en una cama. Primero señalaban que la familia del paciente había tenido que llevar las sábanas para medio arreglar la cama; después decían que el paciente llevaba 15 días esperando, porque no tenía para comprar lo que le estaban pidiendo los médicos, porque el hospital no lo tenía para poderlo operar o para poderla operar.

Eso lo veíamos nosotros a diario; pero esos medios de comunicación no decían que era la política del Gobierno, la política neoliberal la estaba provocando ese crimen, sino que lo presentaban como una tragedia, donde llamaban al buen corazón de las personas, en lugar de meterse ellos la mano en la bolsa, por las grandes utilidades que tienen, y decir, aquí está el dinero para que se opere esta familia.

¡No! empezaban a pedirles a los pobres, que al final de cuentas, son los más solidarios, para que aportaran unos cuantos centavos y que se pudiese operar esa persona que estaba esperando, porque no tenía para cubrir las demandas que hacía el hospital. Y el hospital no tenía los recursos. Eso significó la privatización de la salud en nuestro país, significó establecer una política criminal en contra del pueblo nicaragüense.

Si nosotros nos vamos y hacemos una encuesta y a lo mejor Gustavo la podemos hacer con los compañeros de Salud, que están por todos lados y, empezamos a preguntar, casita por casita, en las casas humildes ahí en el campo, que son los más abandonados; igualmente, en los asentamientos que están alrededor de las ciudades, y vamos preguntando casita por casita, del año digamos, 1991 al 10 de enero del 2007… ¿cuántas personas en esta casita murieron porque no tuvieron para pagar la operación? ¿cuántos niños en esta casita murieron, porque sencillamente, no tenían para comprar los medicamentos?

Vamos a preguntar casa por casa ¿cuántos niños, cuántos adultos, cuántos jóvenes, cuántos ancianos fallecieron en esas condiciones? Y nos vamos a encontrar, seguramente, con unos datos escalofriantes ¡serán miles! y ya no muertos por la guerra, donde están los fusiles sonando todos los días, porque no había guerra, estábamos en tiempos de Paz, sino, provocadas por la guerra que el capitalismo hace a los pobres de manera permanente, y que la institucionaliza, la reglamenta.

Que la repite todos los días en sus medios de comunicación para hacer creer que es lo mejor, y que la gente pobre llegue a creer que es lo mejor, aún cuando esté falleciendo un familiar, porque no tiene para ser atendido en un puesto público.

Tendríamos que hacer ese censo en todo el país y estoy seguro, Gustavo, que nos vamos a encontrar con datos, realmente escalofriantes ¡y hay que hacerlo! Estamos a tiempo de hacerlo, porque si dejamos correr mucho el tiempo, se va perdiendo la memoria; estamos a tiempo todavía, está fresca la historia de la gente con sus recetas, desesperados, buscando para los medicamentos.

Nosotros heredamos esta situación; ustedes libraron batallas extraordinarias en contra de las políticas privatizadoras; ya nos recordaba Gustavo la victoria alcanzada en el año 2006 en contra de las privatizaciones en los hospitales públicos.

Desde el 10 de enero del 2007, en Nicaragua tenemos el reto, los trabajadores de la Salud, el Ministerio de Salud, todos los nicaragüenses, tenemos el reto de restablecer el modelo que teníamos del 79 al 90. Un modelo que funcionó perfectamente bien. ¿Qué limitaciones tenemos? No contamos en estos momentos con la colaboración de las grandes potencias, de la Europa socialista, del Campo Socialista en Europa del Este, por las dificultades que ellos han pasado todos estos años.

Contamos con la colaboración de pueblos hermanos, como el pueblo de Cuba, el pueblo venezolano, que están ahí de manera muy firme, brindándonos cooperación, desde el primer día que asumimos el Gobierno.

Cuando estaba hablando Gustavo de los tomógrafos, de la resonancia magnética; cuando estaba hablando Gustavo de los equipos de tecnología de punta, los más avanzados, que solamente se podía pensar que estuviesen en manos de privados o en hospitales privados, también hay que incorporar ahí, los sistemas de diálisis para los que padecen de los riñones, que ha sido un aporte sustantivo de parte de los hermanos venezolanos.

Si sumamos esa cooperación venezolana, solamente en ese campo, lo que han entregado también, para combatir el VIH-SIDA y, aprovecho para dejar claro que Nicaragua tiene, entre sus grandes batallas, combatir el VIH-SIDA, esto lo dejo totalmente claro.

Vi una foto, donde estaba nuestro Ministro con promotores de la lucha contra el VIH-SIDA en México, pero, por otro lado, aquí algún medio de comunicación tratando de manipular la declaración del representante de UNICEF para América Latina, como que Nicaragua no le brinda apoyo a la lucha contra el VIH-SIDA.

Claro, que le damos todo nuestro apoyo, todo nuestro respaldo, incluso, los organismos que han venido aquí a hacer recorridos, se han quedado sorprendidos del esfuerzo que se está haciendo, de las salas que se han instalado para atender los casos de VIH-SIDA. Salas que visitamos cuando vino el Secretario de Salud de los Estados Unidos, ellos mismos lo reconocieron.

Que sí, faltan recursos para poder cubrir todos los exámenes que hay que hacer y que nos permitan tener al máximo, al día, las informaciones para poder combatir de una manera más efectiva y sobre todo, prevenir el VIH-SIDA.

Les decía que estamos nosotros ahora, con una demanda de la población que nos rebasa en todos los campos, ¡es normal! el pueblo no tenía expectativas con los Gobiernos anteriores, ¡qué le iban a reclamar! En cambio, el pueblo sí tiene expectativas con su Gobierno que les ha dicho, ustedes son el Poder.

Hoy vi una noticia en un periódico, donde sacan una foto de una compañera, que es la Presidenta del Poder Ciudadano en esa comunidad, y aparece con varios compañeros, la compañera sale con un martillo, que han roto los candados de la puerta de un local, que tenía que ser utilizado para Puesto de Salud, que está siendo malversado el lugar, porque está siendo utilizado por alguien, para su interés personal.

Y ahí tenemos que correr nosotros a poner el Puesto de Salud; donde el pueblo recupera un espacio, un lugar, ahí tenemos que correr nosotros a poner el Puesto de Salud y, que no se quede petrificado en el punto, esperando a que el paciente llegue, porque aquí estamos entrando en una fase revolucionaria en la atención a la Salud de la población, una experiencia que viene de los hermanos cubanos, el Médico de la Casa.

Es decir, el médico, que no se queda en el Puesto de Salud esperando a que vengan los pacientes, sino que se tome algún tiempo para empezar a recorrer; los médicos recorriendo, visitando casa por casa, lo que permite detectar enfermedades, que talvez la está subestimando alguien de la familia. Dice, esto es un catarrito y, de repente, tiene un cuadro de cistercircosis, de tuberculosis, o un cuadro más complejo, que puede afectar a toda la familia.

O sea, el médico desplazándose en el territorio, lo que nos crea una contradicción también… ¿cómo hacemos para ordenar de tal manera esto? Y ahí tenemos que recurrir a las comunicaciones que se puedan aplicar en cada territorio, donde entre el celular, pues el celular; donde no entre el celular hay que trabajar con radio, porque si en ese momento los médicos andan desplazados, y no hay un médico en el Puesto de Salud, lo ideal sería que siempre quede un médico en el Puesto de Salud, pero digamos que no lo hay, y llegó un caso de emergencia, que pueda haber una comunicación para que el médico que anda en la zona más cercana se pueda dirigir de inmediato al Puesto de Salud para atender ese caso.

Claro, lo ideal es que quede un médico en el Puesto de Salud, mientras otros médicos se van desplazando. Pero, yo entiendo que nuestras limitaciones siguen siendo grandes, tendremos más médicos incorporándose a estas labores, con esta mentalidad solidaria, cristiana, socialista, revolucionaria; más de 50 muchachos y muchachas que ya están terminando su Carrera de Medicina, que se habían formado en la Escuela Latino-americana y han venido aquí a hacer sus prácticas y están haciendo su especialización con los hermanos cubanos; ya es un contingente formado, con una mentalidad nueva.

Esa mentalidad tiene que reproducirse también en las Escuelas de Medicinas de nuestro país, es más fácil lograrlo en las Escuelas de Medicinas de las universidades públicas, pero también hay que hacer el esfuerzo en las universidades privadas. Y, ahí la relación del Ministerio de Salud, de los médicos del Sistema de Salud, con los estudiantes, hay que promover seminarios, encuentros, para ir sensibilizando a estos muchachos y muchachas que están en universidades privadas, y que puedan ir asumiendo este concepto verdaderamente solidario y humanitario, de servicio a la salud.

Mientras tanto, estamos en un período de transición y esto hay que explicárselo muy bien a la población; y que valore el hecho de que estamos desplazando a los médicos, que están desplazándose estas Brigadas Médicas al terreno, para operar incluso, en lugares donde antes no se había operado; se están realizando operaciones, se están atacando enfermedades, en lugares donde no se estarían haciendo esto, si estas brigadas no se estuviesen desplazando por todo el país. Y estos serían ciudadanos con una sentencia de muerte.

Es la brigada la que está permitiendo, la que nos está ayudando a salvar vidas ¡las brigadas están salvando vidas! y en esto tenemos que hacer conciencia en el pueblo nicaragüense, en todos los nicaragüenses.

Nosotros, en el modelo de Estado, en el modelo de sociedad, en el modelo económico-social que estamos promoviendo, no estamos inventando, sino que simplemente estamos poniendo en práctica lo que manda la Constitución de la República, ¡eso es todo! que no lo estaban cumpliendo los gobernantes que nos antecedieron.

La Constitución establece claramente el servicio de salud gratuita para la población, ¡así lo establece! y tenemos que cumplir; ¡ah! que a eso le llaman ellos dictadura… ¡qué vamos a hacer! Pero, la verdad es que es nuestra obligación, hacer que se cumpla ese principio constitucional en beneficio de toda la población nicaragüense.

La Constitución de la República establece la Economía Mixta; son los tres pilares que plantea la Constitución: Economía Mixta, el Pluriparti-dismo y el No Alineamiento en política interna-cional, en política mundial; nos referimos cuando están chocando las potencias.

En cuanto a la Economía Mixta, ellos la venían desmantelando y venían fortaleciendo nada más la economía de los grandes grupos económicos; la Economía Mixta significa la existencia de servicios públicos como el de la Salud para la población; ese es un componente, como también la existencia de servicios privados para la Salud.

Nosotros no le hemos puesto ningún impedimento a que mañana se instale un hospital privado ¡está bien! Un hospital privado, grande, donde los nicaragüenses que tienen recursos, mejor dejen aquí el dinero antes de irse a curar a otro país y que le quede la plata a otro país, porque ese nicaragüense no va a ir a un hospital público, porque tiene recursos va a buscar un hospital privado en el extranjero.

Pero si en Nicaragua hay hospitales grandes, que brindan esas condiciones, que cobran en dólares, bueno ¡allá el que quiera pagar! Yo, lo que veo de positivo es que esos recursos están quedando en Nicaragua, están generando empleos, y no se están yendo para otro país.

Que hay médicos que se asocian y deciden formar una clínica ¡magnífico! porque ahí van a ir muchos hermanos nicaragüenses que tienen algunas condiciones económicas, con gran sacrifico reúnen algún dinero, a lo mejor tienen enfermedades que no se pueden atender de la mejor manera en nuestro país, y ya con esos recursos pueden ir a tratarse a Costa Rica, que tiene la Medicina más adelantada que en nuestro país, o pueden ir a tratarse a Cuba, donde tienen una Medicina muy adelantada también y donde existe ese tipo de servicios.

Es decir, nosotros no estamos en contra de que existan empresas, o médicos que se asocien para organizar hospitales privados. Lo que estamos en contra es que los hospitales públicos se conviertan en negocios privados, eso ya no volverá a suceder en Nicaragua gracias a Dios, porque el pueblo así lo decidió, con el Gobierno de Unidad y Reconciliación Nacional, con el Gobierno del Frente Sandinista.

Ahora, lo que tenemos que hacer es fortalecer el sistema; eso significa recursos, y yo le pido aquí, al compañero Ministro, a Gustavo, que vayan trabajando, Gustavo está en la Asamblea, tenemos esa ventaja, lo que sería el monto para ir ahora en octubre a la Asamblea Nacional, y buscar los recursos para que las familias que llegan… porque ahora se ha triplicado la asistencia a los hospitales públicos, porque la gente tiene confianza y va, pero claro, se molestan cuando vienen y les dan dos medicamentos y para el tercero le dan una receta.

Se molestan con toda razón, o talvez le van a dar un medicamento nada más y ése no está, le dan la receta nada más ¡y se molestan! Y tienen toda la razón de reclamar, de cuestionar, y tienen la obligación aún más, yo le digo al pueblo, que tiene la obligación de reclamar, de exigir. Y nosotros tenemos la obligación de buscar cómo darle respuesta al pueblo, porque a él nos debemos.

Que en el Presupuesto logremos incorporar una partida, en primer lugar, para medicamentos, de tal manera que se pueda contar con una mayor cantidad y variedad de medicamentos para que el número de recetas, sin medicamentos, vaya desapareciendo, y que la receta que reciba todo paciente que llegó al hospital, al Puesto de Salud, venga acompañada del medicamento que les es entregado de forma gratuita.

Eso será un trabajo de ellos; una prioridad para Nicaragua, una prioridad para el pueblo, una prioridad para el Gobierno, es la Salud y los alimentos para la población. Son una prioridad, elemental, fundamental.

La Educación, importantísima, y el profesor Zepeda sabe bien, que si el niño no recibe alimentación en su casa, ya no puede ir a la escuela; y si recibe una alimentación mala, no va a ser un buen estudiante; o si el niño está enfermo, o se enferma con facilidad porque está mal alimentado y cualquier enfermedad que lo ataca, lo puede llevar al borde de la muerte.

Tenemos que luchar con los alimentos, que se convierten en un instrumento para la medicina preventiva, un niño bien alimentado es un niño que va a resistir mejor cualquier epidemia, cualquier virus, de estos que nos atacan constantemente; un niño subalimentado, con un virus, va al borde de la muerte y, si no tienen para medicamentos, si no hay atención médica, muere el niño definitivamente.

Salud y producción de alimentos, son dos acciones que tenemos que desarrollar a fondo en nuestro país, y que estamos trabajando a fondo. Y en el caso de la Salud lo que demandaríamos es que cuanto más pronto mejor, la propuesta para buscar ese presupuesto, que nos permita contar con el mayor número de medicamentos; o sea, más medicamentos sobre todo, y lo que pueda faltar en algunos hospitales, Puestos de Salud, en cuanto a instrumental, que también tenemos que cubrirlo. Eso es básico.

Frente a esa famosa Ley 323, nosotros estamos trabajando con los países del ALBA y también con otros países, porque este es un tema que lo hemos hablado, en primer lugar, Venezuela, Cuba, Bolivia, Nicaragua, ahora Honduras, que se va a incorporar al ALBA, Dominica que es parte del ALBA, lo hemos hablado con Ecuador también, e igualmente con todos los centroamericanos en la reunión que tuvimos con el Presidente de México, ahí salió la propuesta que juntemos recursos para importar medicamentos.

Es decir, si juntamos recursos los centro-americanos, con los cubanos, con los venezolanos y hacemos un sólo pedido de todo el listado de medicamentos, ¿en cuánto estaría el listado básico ahorita Gustavo? 350 productos, hacemos la compra juntos, eso nos abarata totalmente el costo y nos permite comprar el doble de lo que estaríamos comprando, siguiendo los actuales mecanismos del libre mercado.

El libre mercado no se debería aplicar en el tema de los medicamentos, que apliquen el libre mercado para comprar un vehículo de lujo, para gastos suntuarios, que nadie se va a morir porque no tiene un buen reloj, una buena cadena, allá pues el que quiera comprarla, que ahorre y la compró, está bien.

Pero, para lo que son productos alimentarios y los medicamentos, no debería de existir el libre mercado, ahí debe prevalecer el comercio justo; es decir, que estos productos se puedan adquirir a precio justo, para que le puedan llegar a los centros hospitalarios, que luego distribuyen este producto de manera gratuita, porque este producto no es para hacer negocio, y el libre mercado es para hacer negocio.

Es decir, si fuésemos a ocupar todos estos medicamentos para venderlos y hacer negocios, entonces ya estamos en libre mercado, y tendría lógica que nos cobren caro por los medicamentos. Pero no, aquí se trata buscar unos medicamentos para hacérselos llegar a la población gratuita-mente. Eso se llama solidaridad, comercio justo, socialismo, cristianismo.

Nosotros estamos librando esta batalla, juntando esfuerzos para importar, juntando esfuerzos para producir también medicamentos, e igualmente alimentos, que son los dos grandes frentes: Medicamentos, Alimentos, son dos grandes frentes básicos, para poder asumir todos los retos que estamos asumiendo en nuestro país.

Quiero referirme en estos momentos a Bolivia. Bolivia es una nación con grandes riquezas, con grandes recursos, pero fíjense lo que es la vida, un país con grandes riquezas y con grandes recursos, que está al lado de Haití, Honduras, Guyana y Nicaragua, somos los cinco países más empobrecidos de América Latina. ¡Bolivia, con tanta riqueza, con tantos recursos!

Y ¿qué ha pasado? El Gobierno de nuestro querido hermano, Evo Morales, Presidente de Bolivia, es un Gobierno eminentemente popular, es el primer indígena, el primer representante de pueblo originario, que asume el Gobierno con un programa que va en correspondencia con las reivin-dicaciones históricas de los pueblos originarios en Bolivia. Y claro, le han declarado la guerra las fuerzas de derecha, las fuerzas oligárquicas; le han declarado la guerra los ricos, los grandes capitales, nacionales e internacionales, aquí mismo vemos la campaña, es la misma.

Y este domingo se realiza un Referéndum en Bolivia, los enemigos del pueblo y del Gobierno boliviano fueron los primeros en hablar del Referéndum, de proponerlo y, el Presidente Evo Morales les dijo, está bien, vamos al Referéndum. Cuando el Referéndum va tomando fuerza y se dan cuenta que es un Referéndum donde el Presidente de Bolivia cuenta con un gran respaldo de la población, empiezan a boicotearlo, a sabotearlo, e incluso a intentar dividir al país.

¿Qué está en juego en Bolivia? En Bolivia está en juego la integridad de la nación y sobre todo, están en juego los proyectos sociales, como estos de los que estamos hablando nosotros, porque en Bolivia, en el campo de la Salud se están realizando obras como nunca se habían realizado. La salud está llegando a los pueblos originarios, a los pueblos indígenas en Bolivia, que son una mayoría de la población.

Hay dos naciones en América Latina, Guatemala y Bolivia que tienen un porciento de población originaria, indígena, mayoritaria y estaban totalmente marginados, en la miseria, en la pobreza, explotados. Se ponen en juego todos estos proyectos, todos estos programas de orden social ¡y la conspiración es en grande…! Ahí no se puede descartar intentos de golpes militares, asesinato del mismo Evo; enfrentamientos violentos, que se pueden provocar mañana sábado o el mismo domingo.

Nosotros hemos recibido una comunicación del Presidente Evo Morales informando de esta situación a toda la comunidad latinoamericana. Y nosotros le decimos a Bolivia, le decimos a su pueblo y le decimos al Presidente Evo Morales, que respaldamos su lucha, y condenamos a los que están intentando detener la voluntad del pueblo boliviano y de los pueblos originarios de Bolivia.

Quiero mencionar que en el mes de agosto, en el año 1967, se libró la Gesta Heroica de Pancasán, y lo menciono porque en esa gesta heroica, que la conmemoramos nosotros el 27 de Agosto, todos los años, ahí no podemos olvidar a un médico que estaba prestando sus servicios, transmitiendo todo su conocimiento también, a los estudiantes en la Universidad de León; un médico que era de vocación, el Doctor Oscar Danilo Rosales.

Él entregó su vida por el pueblo, para que los nicaragüenses pudiesen acceder a la atención médica, él no titubeó en ir a prestar sus servicios médicos a la guerrilla en aquellos momentos; él llegó a la guerrilla, no como un combatiente, en cuanto a ir empuñar un fusil para ir a combate, no, él llegó a la guerrilla como médico; en momentos en que la guerrilla pasaba por una epidemia de malaria, que prácticamente afectó a todos los compañeros que estaban en Pancasán.

Luego, se dedicó a prestar el servicio a los campesinos, también en la zona, que nunca habían conocido a un médico. Y, en el mes de agosto, en enfrentamientos con la guardia impuesta por los Estados Unidos a Nicaragua, encabezada por Somoza, entregó su vida por Nicaragua, por el pueblo, por los pobres, nuestro querido hermano, Oscar Danilo Rosales.

Tampoco puedo dejar de señalar, de recordar, que dos meses después de la muerte de Oscar Danilo Rosales en Pancasán, en ese mismo año 1967, en tierras de Bolivia, otro médico, el Guerrillero Heroico, Ernesto Che Guevara, entregaba su vida por la causa de la Humanidad.

Luego, la Unidad de los trabajadores de la Salud, aquí en Nicaragua en pleno combate, en plena batalla, en el año 1974; fue la Unidad y, la Unidad convertida en organización, lo que le dio esa fortaleza a FETSALUD, que lo ha convertido en un Movimiento de los Trabajadores de la Salud, ¡invencible!

Fue el 8 de agosto de 1978, la rebelión de FETSALUD, frente a la tiranía somocista; semanas antes de que se produjera, el 22 de agosto de ese mismo año 1978, la Toma del Palacio, por un Comando del Frente Sandinista, encabezado por el Comandante Edén Pastora.

En este día, quiero reconocer el esfuerzo y la dedicación, la abnegación y la firmeza de ustedes; si de algo he estado convencido y lo he repetido a los cuatro vientos aquí en Nicaragua y en cuanto país visito, es que en Nicaragua, la fuerza organizada, que no pudo ser desintegrada por el neoliberalismo ni por las privatizaciones, la fuerza social de trabajadores que logró mantenerse cohesionada a pesar de la represión, a pesar de la persecución; la fuerza organizada que se convirtió en la vanguardia del Movimiento Social y del Movimiento de los Trabajadores y del Frente Nacional de los Trabajadores, se llama Federación Nacional de Trabajadores de la Salud, FETSALUD.

Quiero agregar que estamos avanzando rápidamente, por mucho que digan nuestros adversarios que va lento aquello. ¡Ah! si se trataba de entregar cuatro paredes con un piso de tierra, ya lo hubiéramos entregado, que es lo que ellos llaman Casas para el Pueblo, o si acaso, el piso repellado.

No, nosotros estamos empeñados en que estas casas, este bloque de 400 viviendas que se están construyendo en la zona central de Managua, sean casas dignas, casas con piso de cerámica, con todas las condiciones; pequeñas, pero con todas las condiciones humanas, dignas; casas que tienen un valor mayor del que les va a ser entregado a los trabajadores, que van a pagar mucho menos por esas viviendas.

Viviendas que si las pone una operadora comercial, cobrarían por lo menos, por cada una de éstas, 30 mil dólares. Entonces, esto ha obligado que las casas se vayan trabajando con detenimiento, y con la supervisión de la compañera Rosario, porque los constructores son frescos… están buenas, dicen, una vez fue a revisarla ella, ya están listas, dicen. ¿A vos te gustaría vivir aquí? les dice… ¡estaban en piso de tierra! no tenían mayores servicios ni mayores condiciones ¡hay que mejorar la casa! Iban con la lógica de lo que ha sido las casitas esas que le han entregado al pueblo, a los trabajadores, a los maestros, sin mayores condiciones.

Estas son casas que se están trabajando con todas las condiciones mínimas, básicas, y de estas 400 casas, nosotros estamos comprometidos a asignarles 150 viviendas a FETSALUD, 150 viviendas a ANDEN, y así vendrá otro programa. Estamos trabajando otro programa, de tal manera, que vamos a garantizar que estos programas de vivienda, siempre tengan una participación priorizada, los trabajadores de la Salud y de la Educación.

La compañera hablaba de la jubilación, yo no puedo dejar ningún punto suelto; yo pienso que este es un tema, es un punto que tenemos que trasladárselo al compañero Roberto López, que lo estudie, priorizando en este caso, Salud y Educación.

Pero la jubilación no significa, ni va a significar el retiro de todo tipo de actividad, porque el trabajo nos da vida; la jubilación no puede entenderse como alguien que ya pasó y se le tiró a un lado, y se quedó esperando a que le llegue la pensión… ¡es un Ser Humano! un Ser Humano a los 55 años de edad, está lleno de capacidades, de fortaleza.

Buscar un mecanismo que les permita a ustedes seguir dando, porque ustedes tienen mucho que dar, o sea, el que pasó los 55 años tiene mucho que dar, en educación, en formación, en trabajo. Los compañeros del INSS, el compañero Roberto, que vaya haciendo un estudio para poder avanzar en esa dirección; porque sabemos que estamos en esa batalla, el neoliberalismo quiere que las jubilaciones ya no sean a los 60, sino a los 65, o a los 70, 80, eso quiere el neoliberalismo.

Tenemos que encontrar una forma que se pueda aplicar, en primer lugar, en estos sectores que tienen un trabajo realmente desgastante, no sólo físicamente, sino espiritualmente. Lo que es estar lidiando con el dolor todos los días, con la tragedia, con la desesperación de un paciente, con la desesperación de los familiares, que es comprensible; con la irritación y el malestar de los familiares; con el insulto y la agresividad de los familiares cuando no sale bien. No nos queda más que agachar la cabeza y ser comprensivos de ese dolor.

Es un trabajo, realmente, que desgasta y que los somete a una tensión enorme a ustedes; están sometidos a una tensión mucho mayor que en cualquier otra actividad laboral, porque están tratando con la vida, con la salud de los niños, de los jóvenes, de los ancianos, de los adultos; están tratando de salvar vidas ¡miren qué responsabilidad más grande esa! Es una responsabilidad enorme que los somete a una presión también enorme, que nosotros entendemos.

Queridas compañeras, queridos compañeros, nos sentimos muy contentos, honrados, de estar aquí con ustedes y estamos seguros que estos compromisos que nos ha leído el Ministro, los asumimos todos. Todos tenemos que asumirlos, y digo todos, todos los trabajadores de la Salud y todo el Gobierno también.

Para el 19 de Julio del año 2009, llegar al 100% de los hogares nicaragüenses, consoli-dando de esta forma, el modelo familiar y comunitario.

Brindar atención médica las 24 horas del día en los Centros de Salud cabeceras, de todos los municipios del país.

Reducir en un 50% el tiempo de espera en las listas quirúrgicas en todos los hospitales del país.

Haber alcanzado el 100% de los controles prenatales, atención del parto y puerperio deberá cumplir con los estándares de calidad establecidos.

Lograr que el 90% de los nicaragüenses que acuden a nuestras unidades, se sientan satisfechos con el trato que reciben.

Es un reto grande, esto tenemos que hacerlo circular por todos lados, todo mundo tiene que andar con esta hojita para hacerla cumplir, este es un compromiso enorme, un compromiso grande pero sabemos que son compromisos que vamos a alcanzar.

Queridos hermanos, [email protected] compañ[email protected], nuestros saludos a ustedes, nuestros saludos y felicita-ciones a todos los compañeros y compañeras que se han destacado en estas labores, y a los miles de compañeros y compañeras anó[email protected], que son fundamentales también, para que nos destaquemos algunos. Para esos héroes anónimos del sector Salud, nuestro aplauso, nuestro reconocimiento, y nuestro cariño a todas sus familias, hermanas y hermanos, trabajadores de la Salud.

¡Que viva el 29 Aniversario de FETSALUD!

¡Que viva la Unidad de los Trabajadores de la Salud!¡Sandino vive… la lucha sigue!

¡Patria Libre… o morir!

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