Nicaragua

Nicaragua: Claves para entender el conflicto sandinista

A toro pasado se ve mejor el drama urdido por los partidos políticos minoritarios nicaragüenses junto con sus apoyos extranjeros…

Redacción Central |

A toro pasado se ve mejor el drama urdido por los partidos políticos minoritarios nicaragüenses junto con sus apoyos extranjeros…

…y aparecen todas las señales de un nuevo caso de intervención estadounidense y sus aliados con el fin de derrocar un gobierno insumiso. La marcha nacional organizada por el Movimiento Renovador Sandinista, partido de centro-derecha, y sus aliados derechistas el 27 de junio, financiada en gran parte por el gobierno estadounidense y organizaciones amigas, logró una participación de entre 6,000 (según la Policía Nacional) y 15,000 (según el MRS).

La marcha fue la respuesta a la cancelación por parte del Consejo Supremo Electoral de la personalidad jurídica del MRS y del Partido Conservador. El MRS y sus aliados de los partidos de derecha consideran la cancelación como algo característico de una dictadura institucional. El Consejo Supremo Electoral, un poder independiente del ejecutivo, del legislativo y del poder judicial, resolvió que los dos partidos no habían cumplido con los requisitos exigidos por la Ley Electoral. El Consejo dijo que se había concedido al MRS un período de casi 15 meses para poner la documentación correspondiente en orden. Sin embargo, no lo hizo.

El Artículo 173 del la Constitución Política de Nicaragua autoriza al Consejo Supremo Electoral a cancelar la personalidad jurídica de un partido político que no cumple con la ley electoral relevante. El Consejo argumentó que por tener debidamente constituidas sus autoridades departamentales únicamente en 10 de los 16 departamentos y dos regiones autónomas del país, el MRS incumple tanto la Ley Electoral como sus propios estatutos.

La oposición en Nicaragua – dependiente del apoyo externo

La oposición y sus partidarios acusaron al Consejo Supremo Electoral de haber actuado bajo órdenes de los dos partidos políticos principales en Nicaragua, el Frente Sandinista de Liberación Nacional y el Partido Constitucionalista Liberal. Entre los que apoyan la oposición en Nicaragua están el Grupo de Apoyo Presupuestario (que incluye los representantes de los diversos programas de cooperación de los gobiernos extranjeros y organizaciones multilaterales), el gobierno de los Estados Unidos y algunos destacados intelectuales extranjeros. Al día siguiente de la resolución del Consejo Supremo Electoral, el Grupo de Apoyo Presupuestario publicó un pronunciamiento pagado en los dos diarios principales del país en el que expresaron dudas sobre la legitimidad de la decisión de la entidad electoral.

El pronunciamiento pagado alega que la resolución levantó dudas porque se basó en una Ley Electoral que deja demasiado margen de discrecionalidad a los magistrados electorales. El Grupo de Apoyo Presupuestario argumentó que esto puso en peligro el desarrollo adecuado de una gobernabilidad democrática en Nicaragua. Y esto, se planteó, sugiere una falta de voluntad por parte del gobierno de Nicaragua de cumplir los términos de los acuerdos de cooperación relevantes y con importantes instrumentos internacionales de derechos humanos.

El pronunciamiento dice: “Es en el marco de estos acuerdos firmados por Nicaragua que la cooperación expresa su preocupación, dado que el cumplimiento de los principios básicos es crucial para el éxito y el futuro de nuestra cooperación.” Termina con este aviso: “La comunidad cooperante espera poder continuar el diálogo estrecho y constructivo con el gobierno sobre este tema y estará observando de cerca el desarrollo de la situación.” El mensaje neo-colonialista implícito no podría ser más claro: “aténganse a las consecuencias si no hacen lo que se les dice.”

La resolución del Consejo Supremo Electoral tuvo lugar al final de una huelga de hambre de 11 días que realizó uno de los líderes del MRS, Dora María Téllez, que obtuvo mucha publicidad. A causa de esto, la oposición obtuvo apoyo internacional cuando un grupo de intelectuales, que incluía Eduardo Galeano, Noam Chomsky y Mario Benedetti entre otros, publicaron una carta en la que apoyaron lo que ellos calificaron como llamada de Dora María Téllez por un diálogo nacional. Es posible que no supieran que lo que Téllez considera diálogo consiste en exigir en términos extremadamente groseros la renuncia del Presidente de Nicaragua, Daniel Ortega.

ONGs – parte de las maniobras electorales

Este último capítulo de los esfuerzos de la oposición nicaragüense para desestabilizar al gobierno de Nicaragua repite conspiraciones similares para derrocar a los gobiernos democráticamente elegidos que terminaron en los golpes de estado contra Venezuela en 2002 y contra Haití en 2004. Las ONGs y la clase gerencial que vive muy bien de ellas son siempre actores importantes en estos golpes de estado. Proliferaron en Nicaragua después de las elecciones históricas de 1990 cuando el Frente Sandinista de Liberación Nacional perdió poder y ganó la derechista Violeta Chamorro Barrios. Casi todas estas organizaciones dependen para su financiación de donaciones de los gobiernos e instituciones y agencias de cooperación para el desarrollo de los Estados Unidos y sus aliados.

Con esos recursos las ONGs nicaragüenses pueden jugar un papel significativo en la política nacional del país porque constituyen una gran parte de la base electoral del Movimiento Renovador Sandinista, que obtuvo apenas un 7% de la votación en las elecciones presidenciales de 2006. Ya que su apoyo electoral se encuentra principalmente en Managua y en los centros urbanos de la costa del Pacífico, el MRS ha tenido dificultades para cumplir con los requisitos de la ley electoral. El MRS votó a favor de aprobar esa ley en la Asamblea Nacional en 1995 pero ha tenido dificultades para consolidar las estructuras nacionales que la ley estipula.

En esa votación el MRS firmó, conscientemente o sin querer, la cancelación de su personalidad jurídica. Parece que sus líderes y sus aliados derechistas, principalmente Eduardo Montealegre, el dirigente más importante de la oligarquía tradicional del país, planificaron una estrategia para sacar el máximo provecho a un resultado previsible. Usaron sus apoyos entre las ONGs, ricas en recursos, para movilizar una potente protesta a nivel nacional e internacional. Ésta se combina bien con las acusaciones de dictadura y las llamada de atención sobre una crisis democrática exigidas por el guión intervencionista del gobierno estadounidense y sus aliados.

De hecho, la resolución del Consejo Supremo Electoral podría ayudar al MRS a lograr dos cosas. Le facilita mucho seguir la lógica de su trayectoria política y justificar pactos electorales con los partidos de derechas que son sus aliados naturales. Ahora tienen el pretexto de que es una opción que les fue impuesta por la resolución del Consejo Supremo Electoral. También les permite enfocar sus recursos hacia las zonas urbanas del país donde reside la mayoría de su apoyo electoral. Todo eso permite a las fuerzas de centro-derecha y de derecha consolidar sus futuras estrategias electorales de una manera más eficaz.

La democracia – mira quién habla

Mientras los representantes europeos del Grupo de Apoyo Presupuestario intentan dar clases al gobierno de Nicaragua sobre derechos humanos, sus gobiernos son cómplices tanto del castigo colectivo genocida en la Franja de Gaza, como de los abusos racistas sistemáticos y la limpieza étnica en Cisjordania. No importa desde qué parte del mundo se observa, desde Guinea Ecuatorial, Marruecos o Uzbekistán, porque en todo caso se aprecia que los mismos países europeos que ahora amenazan a Nicaragua están apoyando a las tiranías más crueles y viles. Canadá hizo lo mismo en el caso de Haití durante la larga agonía de ese país bajo el régimen ilegítimo Latortue.

Son los representantes de estos mismos países quienes ahora advierten al gobierno de Nicaragua que tiene que respetar la Declaración Universal de Derechos Humanos, la Carta Democrática Interamericana de la OEA y el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos de las Naciones Unidas. Junto a esa hipocresía aparece un cuadro de democracia y transparencia en Europa mucho peor que en Nicaragua.

Los países europeos han colaborado en los vuelos clandestinos de la CIA y posteriormente han obstaculizado la investigación del Parlamento Europeo, es decir han traicionado groseramente sus declaraciones baratas en defensa de los derechos humanos. Hay que recordar los escándalos de la empresa petrolera ELF, el asunto de las fragatas de Taiwán en Francia, el caso de mega-soborno de la British Aerospace en Arabia Saudita obstaculizado por el gobierno de Tony Blair, la renuncia masiva de la Comisión Europea en 1999, los escándalos sobre Jacques Chirac y Helmut Kohl. En Italia se recuerda la corrupción sistemática asociada con Bettino Craxi y el gran escándalo de Parmalat, por no hablar de Silvio Berlusconi.

La corrupción endémica en Irlanda de los gobiernos de Charles Haughey existe también en otros países pequeños como Portugal o Grecia. Muchos de los escándalos de corrupción como los mencionados se detectaron, pero la cultura de corrupción que los hizo posibles sobrevive junto con todos los escándalos que nunca llegaron a la luz pública. Sin embargo, éstos son los países que ahora amonestan al gobierno de Nicaragua sobre una gobernabilidad adecuada. La verdad es que pierden el tiempo porque el gobierno de Nicaragua ya no baila al son que aquellos tocan.

Al hablar de democracia uno se pregunta por qué será que de todos los países de la Unión Europea sólo Irlanda ha votado sobre el Tratado de Lisboa. Ya sabemos que el motivo es porque las elites que gobiernan los países europeos piensan que demasiada democracia podría ser mala y que sus pueblos podrían rechazar el Tratado de Lisboa si se les diera la oportunidad. Esto es exactamente lo que pasó en Irlanda. Por otro lado, la ejecutiva de la Unión Europea no es elegida sino designada anti-democráticamente. Queda, pues, patente que los representantes del Grupo de Apoyo Presupuestario adoptan el habitual doble discurso del neocolonialismo.

El gobierno de Nicaragua enfatiza la soberanía

En cambio, la respuesta del gobierno de Nicaragua ha sido clara y digna. El Vice Ministro de la Secretaría de Cooperación Externa comentó sobre el Grupo de Apoyo Presupuestario: “Estos actores con los cuales nos relacionamos (los donantes), no han aceptado que hay cambios sustanciales, una transformación de fondo en la manera de relacionarnos y aquí hay dos palabras claves: soberanía y dignidad (.) si nos plantean que no hay cooperación porque nosotros no hacemos tal cosa, nosotros no tenemos otro camino que decir: bueno, si te lo quieres llevar, llévatelo , ése es el planteamiento final, el planteamiento de dignidad, es el punto final. (1)

A fin de cuentas el gobierno de Nicaragua está en una posición más fuerte para resistir la intervención externa de lo que estaba, por ejemplo, el Presidente Jean Bertrand Arisitide de Haití. Pero la fuerza de la posición del gobierno de Nicaragua depende mucho del apoyo de Venezuela. Es difícil saber cómo Nicaragua podría defenderse contra el chantaje y desestabilización constante de los Estados Unidos y sus aliados si no fuese beneficiaria de la Alternativa Bolivariana de las Américas, ALBA, compuesto actualmente por Bolivia, Cuba, República Dominicana, Nicaragua y Venezuela.

Ni el gobierno de Estados Unidos ni sus aliados europeos miran bien el modelo de comercio y cooperación inspirado por el socialismo que se desarrolla en los países del ALBA. Apoyan la campaña de desestabilización de la oposición nicaragüense igual que apoyaron las que tuvieron lugar en Venezuela y Bolivia. Todas estas campañas forman parte del esfuerzo de los gobiernos de Estados Unidos y sus aliados para contrarrestar los intentos de los países de América Latina de avanzar hacia una integración progresista y soberana fuera del marco capitalista de la globalización corporativa.

Como ha señalado Orlando Nuñez, director de Hambre Cero, un programa masivo para reducir la extrema pobreza rural, la campaña de desestabilización contra el gobierno de Nicaragua es la etapa más reciente de una continua guerra de baja intensidad para reestablecer el modelo neocolonialista de deuda-más-`ayuda´ que se había impuesto durante tantos años sobre Nicaragua y el resto de América Latina por parte de los Estados Unidos y sus aliados. Éstos quieren impedir el éxito del programa progresista del gobierno de Nicaragua y así asegurarse de que pierde apoyo electoral. El próximo campo de batalla decisivo será en las elecciones municipales este noviembre.

Notas 1. “Jaentschke ratifica principios de política exterior sandinista” – http://www.radiolaprimerisima.com/noticias/32117

Toni escribe para tortillaconsal.com

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