Nicaragua

De los “traidores y cobardes”

Que triste el papelón que le han asignado a quienes reniegan hoy de lo que fueron ayer, es lógico dejaron de ser revolucionarios y ahora son una marioneta del imperialismo y de la derecha local

Redacción Central |

Que triste el papelón que le han asignado a quienes reniegan hoy de lo que fueron ayer, es lógico dejaron de ser revolucionarios y ahora son una marioneta del imperialismo y de la derecha local

Que triste el papelón que le han asignado a quienes reniegan hoy de lo que fueron ayer, es lógico dejaron de ser revolucionarios y ahora son una marioneta del imperialismo y de la derecha local, le prohíben al FSLN y al Compañero Presidente las canciones que son patrimonio del pueblo y del FSLN, lo que más les duele es que ellos ya no las pueden cantar por que dejaron de ser revolucionarios y les duele cada vez que hoyen esas canciones porque en su contenido es un reclamo, una protesta del pueblo nicaragüense reflejada en ellas, y son un reclamo a ellos mismos, es como cuando el otro yo les reclama porque han traicionado al pueblo trabajador y esas canciones son el eco que les hace estallar en sus cabezas porque les dicen que son “traidores y cobardes”, o ese eco les dice “no se me raje mi compa”…, no las cantan ni quieren que el pueblo las siga cantando. Están en la misma acera de quienes al día siguiente que perdimos las elecciones nos decían que éramos unos locos porque seguíamos defendiendo el proyecto revolucionario, que el FSLN jamás volvería al poder y nos decían que los ricos y pobres habían existido siempre. Y estos a la vez están en la acera de los enemigos de la revolución están al lado de la oligarquía vende patria.

Muchas de las canciones revolucionarias que hoy no cantan estos señores fueron recopiladas de otros cantores como  Tellito  Flores (qepd)  de Estelí, que compuso la canción original “Flor de Pino” y cuándo se le reconoció su derecho de autor, nunca se le reivindicó.

Estos señores desde 1990 en que el FSLN perdió las elecciones se volvieron mercaderes de la música y dejaron de cantar las canciones revolucionarias por vergüenza, porque no les generaba ganancia y era la música comercial las que les podía generar recursos, mientras el pueblo pobre siguió tarareando las canciones revolucionarias, entonando a todo pulmón que la lucha continuaba y que a pesar del desempleo, la privatización de la salud y la educación, mientras la pobreza azolaba los campos y ciudades, la desnutrición se ensañaba en los niños y adultos provocándoles la muerte porque no tenían que comer, este pueblo nunca perdió la fe en que la Revolución volvería a triunfar y que desde ahí se restituirían derechos ciudadanos.

Les duele que esta Revolución en su segunda etapa le regrese el poder al pueblo saben que ellos en esta segunda oportunidad no se van aprovechar para cosechar fama, solo la fama de “traidores y cobardes” como dice la canción.

Lester Martínez

Estelí

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