Nicaragua

¡La lucha es el más alto de los cantos!

Clausura del Primer Encuentro de las Mujeres Coordinadoras de Cartera de los Gabinetes del Poder Ciudadano

Redacción Central |

Clausura del Primer Encuentro de las Mujeres Coordinadoras de Cartera de los Gabinetes del Poder Ciudadano

Palabras de Rosario

Compañeras, vamos a pasar a la clausura de este Primer Encuentro, y quiero en este momento, que nos permitan darle la bienvenida a tres mujeres. Tres mujeres valientes, aguerridas; tres mujeres que representan las heroicas luchas de los pueblos de Nuestra América.

Quiero pedirles que nos animemos para recibir a estas tres jóvenes; quiero pedirles que pensemos en las luchas que tenemos por delante, por nosotras las mujeres, por nuestros hijos, por nuestra juventud, por nuestras familias, y con mucho honor, quiero presentar ante ustedes, a nuestras hermanas colombianas que recibieron asilo en la Patria de Sandino, en la Patria de de Carlos Fonseca, en la Patria de las mujeres; en la Patria donde gobiernan las mujeres, donde gobiernan los jóvenes, donde gobierna el Pueblo, donde todos juntos somos Poder Ciudadano.

Nuestras hermanas, Martha Pérez Gutiérrez desde Colombia, 24 años de edad, sobreviviente del ataque sobre el campamento de las FARC, el ataque alevoso y criminal del Gobierno de Colombia. Martha Pérez Gutiérrez, Doris Torres Bojorge y nuestra hermana mexicana, Lucía Andrea Morett Álvarez. ¡Un aplauso lleno de fuerza, convicción, compromiso Sandinista y Revolucionario!

Palabras de Daniel

Buenas noches, queridas mujeres, querida juventud; hermanas nicaragüenses, hermanos nicaragüenses, familias nicaragüenses, vengo de una reunión con Generales de América Latina, también Generales norteamericanos, estaba un Mayor General norteamericano en esa reunión y conversamos largamente.

Ellos son de una fuerza que tiene Naciones Unidas, que le llaman Fuerzas de Paz y les decía que, en primer lugar, les reconocía a todos ellos el hecho de estar aquí en Nicaragua, porque, quien lee los periódicos, quien lee esos diarios que circulan todos los días… porque aquí hay libertad de expresión, circulan todos los días afirmando que no hay libertad de prensa, y dicen lo que quieren. Y ¡dicen que no hay libertad de prensa!

O lo que ven por televisión, algunos canales de televisión tienen programas que son de los que Sandino llamó peleles y vende patrias, porque eso son, peleles y vende patrias al servicio del imperio yanqui. Les decía a los Generales, que la mejor prueba de que Nicaragua no está aislada, es que ellos están reunidos en Nicaragua en estos momentos, representantes de 19 países reunidos en Nicaragua.

Son maniobras de Ejércitos que se suponen que están listos a intervenir en un país equis, que presenta una situación explosiva y hay que llegar ahí para poner la paz. Yo les decía que en primer lugar, hay que evitar que se produzcan esas acciones de las llamadas Fuerzas de Paz, donde la decisión no la toman los ejércitos, ni los Generales, ni los Oficiales, ni los soldados, la decisión la toman los Gobiernos, o la toma el imperio y después busca cómo juntar fuerzas con un objetivo político.

Les ponía el ejemplo de Haití, cuántos años hace que hay en ese país un contingente de esas llamadas Fuerzas de Paz y hace poco, frente a la falta de alimento, frente al encarecimiento de los alimentos, el pueblo haitiano se lanzó a las calles y estalló la violencia social y… ¿contra quién se fue el pueblo haitiano? en contra de esas llamadas Fuerzas de Paz.

Les decía: ustedes, a última hora, son los que reciben la protesta del pueblo, porque son los que están en el terreno, mientras las familias de los soldados están preocupadas allá, por lo que les puede pasar también a ellos, a los Soldados, a los Oficiales. Y han pasado tantos años estas Fuerzas en Haití y, Haití sigue siendo el país más empobrecido de América Latina y El Caribe y sigue estando entre los más empobrecidos del mundo.

¿Qué significa eso? que la solución no son estas Fuerzas. La solución es darle al pueblo haitiano los recursos necesarios para que pueda producir alimentos, para que tenga trabajo, educación, salud, cultura, pueda desarrollarse y entonces ahí se resuelve el problema.

Además, les hacía la siguiente consideración: Con la crisis que vive el mundo en estos momentos, no van a haber Fuerzas de Paz suficientes para atender tantos estallidos sociales en el mundo, porque, esas Fuerzas de Paz se crearon con el objetivo de ir a países en vías de desarrollo, a países pobres como Haití o en África, o Asia. Pero es que ahora la crisis está afectando a los países desarrollados, está afectando a los mismos Estados Unidos.

Vemos las protestas en Estados Unidos, donde miles de familias norteamericanas están siendo lanzadas a las calles, están perdiendo sus viviendas, porque no pudieron pagar y ahí, ¡no hay corazón, ni solidaridad que valga! Les decía, seguramente más de una familia de un soldado, de un oficial norteamericano ha sido lanzada a la calle; los transportistas, protestando también en Estados Unidos, en Francia, Portugal, España. Es decir, los países desarrollados no están escapando a la crisis.

Les expresé, que van a hacer falta Fuerzas de Paz y no sé cómo se va a hacer, porque, Estados Unidos, así como va, va a necesitar de una Fuerza de Paz que llegue a poner orden, que se haga justicia verdaderamente en los Estados Unidos. Y ¿Si explotan los países europeos, quién va a ir a poner orden ahí?

Antes de llegar a esos extremos y de seguir con esto, lo más saludable es que se establezca una política global, como la que venimos defendiendo los Pueblos latinoamericanos y caribeños, como la que vienen defendiendo nuestros hermanos africanos, para que tengamos un mundo más justo.

Esa batalla que la estamos librando en todos los frentes, porque actualmente, en el mundo tenemos una nueva realidad. La realidad que se tuvo después de la Segunda Guerra Mundial cambió; después de la Segunda Guerra Mundial, habían dos grandes pactos militares en el mundo, el Pacto de Varsovia, donde estaban los países socialistas, y la OTAN, los Estados Unidos y sus aliados, los países capitalistas.

Desapareció el campo socialista, desapareció el Pacto de Varsovia, ha quedado la OTAN. Claro, ha cambiado también América Latina y ahora estamos luchando los latinoamericanos y, Nicaragua se suma y respalda esa iniciativa, de que Nicaragua sea parte de esa Unidad de los ejércitos latinoamericanos. Es decir, que nos podamos unir todos los ejércitos latinoamericanos, que es una propuesta que ha llevado adelante nuestro hermano Luis Ignacio Lula da Silva, Presidente de Brasil.

Tomando en cuenta esta nueva realidad, en Naciones Unidas mismas, tengan que cambiar estrategias. Se necesita una nueva estrategia para la nueva realidad que está viviendo el mundo, donde ya la inseguridad no solamente está en los países en vías de desarrollo… ¿qué acaban de hacer los europeos? Acaban de aprobar una ley terrorista, donde establecen penas de cárcel para los inmigrantes, establecen formas y mecanismos de chantaje para sacar a los inmigrantes de Europa. Eso se llama Terrorismo de Estado y lo están practicando los europeos.

Lógicamente, nosotros lo condenamos, y tenemos que hacer un frente común todos los Pueblos y Gobiernos latinoamericanos y los Pueblos y Gobiernos africanos, porque la gran inmigración a Europa llega de África y también de América Latina. Y es explicable, ¿de dónde sacaron sus riquezas, su capital originario, los europeos? De África, de América Latina y el Caribe.

Los colonialistas europeos, en aquella época, vinieron a saquear estas riquezas, convirtieron en esclavos a millones de seres humanos en África; en América Latina exterminaron a millones de seres humanos, nuestros antepasados indígenas, y los que sobrevivieron fueron sometidos a otras formas de esclavitud.

¡Cómo saquearon a estos países! ¿En nombre de qué ley? Ése es un crimen de lesa humanidad, ellos que tanto hablan de eso… ¡ése es un crimen de lesa humanidad!

Creo que en esta nueva situación, en esta nueva realidad que estamos viviendo en el mundo, no queda más camino que luchar por un mundo de Justicia, de Paz, por un mundo verdaderamente democrático; luchar por la democratización de Naciones Unidas… ¡eso es importantísimo! porque así estaremos dando pasos verdaderamente a favor de la Paz en el mundo.

Nosotros hemos obtenido este año una victoria moral, extraordinaria, ¡histórica para los Pueblos centroamericanos, para la región centroamericana! porque por primera vez, un hermano centroamericano, el Padre Miguel D Escoto Brockmann, pasa a asumir la Presidencia de la 63 Asamblea de Naciones Unidas y, esto fue respaldado por toda América Latina y tuvo el respaldo de toda la comunidad mundial.

Hoy nos acompañan dos hermanas colombianas, dos muchachas, como decimos aquí, en Colombia también les dicen así, y una muchacha mexicana, ya conocen a Lucía Andrea Morett; las dos muchachas colombianas, una tiene 22 años de edad, Doris. ¿En qué región de Colombia naciste? ¿Tu familia es del campo o de la ciudad?

Palabras de Doris

Soy de Putumayo y mi familia es del campo. Estudié hasta cuarto grado de primaria.

Pregunta de Daniel

Miren, la misma historia de Nicaragua. Las muchachas del campo, con gran sacrificio logran llegar a tercer grado, cuarto grado; muy pocas logran llegar el sexto grado de primaria, ¡muy pocas! y tenemos en Nicaragua, heredado de las políticas neoliberales, muchas muchachas y muchos adultos que no saben leer ni escribir y estamos ahora en Campañas de Alfabetización para que en Nicaragua, todos los nicaragüenses puedan leer y escribir.

Sos del Putumayo y tenés 22 años, ¿en qué fecha naciste? El tres de mayo, es el Día de la Cruz, ¿y dónde estabas ese día?

Respuesta de Doris

El 3 de mayo estaba en el hospital de Ecuador.

Palabras de Daniel

Estabas en Quito, Ecuador, hospitalizada; en ese momento estabas en estado de gravedad. ¿Hace cuántos meses fue este ataque donde resultaron heridas? Va sobre cuatro meses, porque el ataque fue el 1º de marzo y todavía no terminan de recuperarse.

Fueron bombardeadas, en un delito que se conoce como Terrorismo de Estado. Cuando un Estado, por su propia decisión, cruza una frontera y ataca al otro lado, está cometiendo Terrorismo de Estado, ¡está invadiendo! Eso fue lo que hizo el Gobierno yanqui, porque es el que dirige la política de guerra en Colombia, no es el Gobierno colombiano, no son las Fuerzas Armadas Colombianas ¡es el Gobierno yanqui el que dirige la política de guerra en Colombia!

Es una política de guerra que han venido desarrollándola por años, con el pretexto de la lucha revolucionaria del pueblo colombiano y con el pretexto del narcotráfico; ellos, que son los mayores consumidores de droga. Deberían ir las Fuerzas de Paz a los Estados Unidos, para buscar cómo erradicar el consumo de droga en ese país, y si se erradica el consumo de droga en Estados Unidos ¡desaparece el problema del narcotráfico! Desaparece, y dejan de estarnos haciendo daño a todos, porque el narcotráfico nos hace daño a todos.

La otra muchacha se llama Martha Pérez Gutiérrez ¿y vos dónde naciste? En el Putumayo también y ¿el Putumayo es una zona alta o baja? Alta ¿cómo qué altura? ¿hace mucho frío en las alturas?

Palabras de Martha

Un clima, no tan frío, entre caliente y frío, tropical.

Palabras de Daniel

Pero, ¿hay montañas en el Putumayo, hay alturas?

Palabras de Martha

Montañas, selvas, ríos, es bastante inmenso.

Palabras de Daniel

Y vos ¿hasta qué grado llegaste?

Palabras de Martha

Secundaria, llegué hasta décimo, me faltó un año para terminar.

Palabras de Daniel

¿También sos de familia campesina?

Palabras de Martha

Mi familia vive en la ciudad de Antioquia.

Palabras de Daniel

Si de todas maneras te conocen, conocen a tu familia, es inevitable, si les quieren hacer barbaridades, ¡no hay forma! En Antioquia, hay miles de familias, es grande, tiene bastante población.

Vos te encontrabas el 1º de marzo en el campamento cuando se produce el ataque ¿qué hora era más menos?

Palabras de Martha

Eran las doce y media de la noche, estábamos todos durmiendo a esa hora.

Palabras de Daniel

O sea, ¿Atacaron de una vez? ¿no les dijeron antes, ríndanse, les vamos a respetar la vida ?

Palabras de Martha

Para nada, lo que nos despertó fueron las bombas. Y pasaron bombardeando desde las doce de la noche hasta el amanecer.

Palabras de Daniel

O sea, si bombardearon hasta las cinco, seis de la mañana, fueron cinco, seis horas de bombardeo. Y luego ¿metieron tropas?

Palabras de Martha

Después del bombardeo, ametrallaron y metieron tropas por tierra, rematando a los heridos y fuertes tiroteos también. Muchos heridos que gritaban ¡auxilio! los remataron, les daban.

Palabras de Daniel

Lucía nos decía que una de ustedes es la que logró arrastrarse, gravemente herida y quedó un poquito alejada ¿eras vos o ella? Eras vos. ¿No lograron verte, dicen? ¿O creyeron que estabas muerta, cuando te vieron?

Palabras de Martha

El Ejército colombiano me encontró un poquito afuera, me dijeron: deje su arma, quieta que la estamos apuntado. Todos fuertemente armados, gritando. Estaba bastante herida.

Palabras de Daniel

Y a Doris ¿cuándo la encontraron?

Palabras de Doris

A mi me encontraron los soldados ecuatorianos.

Palabras de Daniel

¡Ah, a ella fue! Me había contado Lucía, la hermana mexicana, que una de ustedes se logró arrastrar herida, se fue arrastrando en medio del bombardeo, en medio del Ejército que iba entrando, de los ametrallamientos, y quedó a cierta distancia y no la vieron. ¿Esa eras vos, entonces? A ver, contanos Doris ¿en qué momento te diste cuentas, te despertaron las bombas? ¿en qué momento te hirieron, a cuánto tiempo de haberse iniciado el bombardeo?

Palabras de Doris

Cuando tiraron la primera bomba, de una vez me cayó la esquirla en una pierna y me la partió, ya no pude caminar, me tocó arrastrarme; al ver todo eso, unos gritaban, había muchos quejándose. Yo lo que hice fue arrastrarme y esconderme y así pasé ese día, todo el sábado, toda la noche, hasta el domingo por la mañana que los soldados ecuatorianos me encontraron, me atendieron, me prestaron los primeros auxilios.

Palabras de Daniel

Te rescataron, o sea, pasaste desde la medianoche del 1º de marzo, pasaron 24 horas y hasta el día siguiente… pasaste más de 24 horas ¡gravemente herida! porque ella estuvo a punto de perder toda la pierna; soportando ese dolor ¡imagínense en medio de la selva! Hasta que finalmente la encontraron los soldados ecuatorianos y la rescataron.

Ellas son víctimas, igual que Lucía, que fue herida también, hasta hace poco le estaban cerrando unas puntadas.

Palabras de Lucía

Sí, de hecho todavía me queda una cirugía más, porque tengo esquirlas, charneles le llaman aquí. Todavía me queda una esquirla en la pierna.

Palabras de Daniel

¿Tenés un charnel en la pierna todavía? y ¿a ellas, todavía les faltan más tratamientos?

Palabras de Doris

Sí, a mí todavía me falta lo del brazo, perdí un hueso, estoy todavía con lo del brazo y falta otra cirugía en la pierna.

Palabras de Daniel

Y a vos ¿te falta alguna cirugía?

Palabras de Marta

No, están esperando que cicatrice, lo que tengo es una prótesis, están esperando que cicatrice, que esté bien, para poder hacer la rehabilitación y empezar a caminar.

Palabras de Daniel

Fíjense, esta es la tragedia en un país hermano, Colombia, el pueblo colombiano, es un pueblo hermano del pueblo nicaragüense, hubo luchadores colombianos que participaron con Sandino en la lucha contra el imperio yanqui aquí en Nicaragua.

Un pueblo valiente, el pueblo colombiano, pero tienen un conflicto que provocó una guerra, que tiene ya cerca de 60 años este conflicto.

¿Y qué ha pasado? Que la actitud de los grupos dominantes y del imperio en los Estados Unidos, que es el que domina allí, no han tenido el mínimo interés de buscar una solución pacífica. Lo único que le dicen a los guerrilleros es “entreguen las armas, ríndanse.” ¿Qué guerrillero va a entregar las armas y se va a rendir?

Hace un tiempo, hace unos cuantos años, hace más de diez años, un grupo guerrillero, porque hay varios grupos guerrilleros en Colombia, el M19 aceptó desarmarse; entró en un proceso de paz y aceptó entregar las armas e insertarse en la vida política para participar como fuerza política y ¿qué pasó? No habían terminado de desarmarse y de llegar a las casas de sus familiares, cuando ¡empezaron a asesinarlos…! a ellos, junto con sus familiares.

¡Asesinaron a miles! Y no era culpa del Presidente, que seguramente tenía la buena voluntad de trabajar por la Paz, en ese momento, sino que era el imperio yanqui, que es el que tiene el control militar en Colombia.

Colombia es un país ocupado militarmente por el imperio yanqui y, están ahí también los vende patria, una oligarquía vende patria; y un Gobierno que en estos momentos piensa que puede resolver este conflicto por la vía militar. Eso piensa el Presidente Uribe y eso lo lleva a cometer crímenes como éstos, porque esto es Terrorismo de Estado y a convertirse, por lo tanto, en un terrorista ¡él es un terrorista!

Él dice que está combatiendo el terrorismo, ¡el terrorista es él! porque no solamente atenta y comete terrorismo contra el pueblo colombiano sino que también contra países vecinos, en este caso, Ecuador, donde estuvieron a punto de asesinar a estas tres muchachas. Asesinaron a otros compañeros, compañeras y se llevaron los cadáveres a Bogotá, para enseñarlos como trofeos.

Yo le he dicho al Presidente Uribe, que por esa vía no va a haber solución, no hay guerrilla que esté dispuesta a rendirse, mucho menos después de lo que pasó allá en Colombia, que los asesinaron. Pero además, el planteamiento de las FARC ha sido de una negociación seria, que significa no solamente negociar el asunto de las armas sino aspectos fundamentales para el futuro de la sociedad colombiana, aspectos económicos, aspectos sociales, aspectos políticos y, ahí está la resistencia del imperio y de la oligarquía.

Colombia se ha quedado, es el único país en América Latina que está sometido a dos formas de violencia, que tienen manifestaciones armadas: la lucha guerrillera, donde el Ejército y los paramilitares han cometido crímenes atroces y, por otro lado, el narcotráfico, que tiene una influencia tan grande en las instituciones colombianas, que llega hasta a poner Presidentes en Colombia. Claro, el narcotráfico es un poder económico inmenso.

Al estar Colombia con esos dos grandes problemas y no estar dispuestos a resolverlos, porque están sometidos a la voluntad del yanqui, ¿qué pasa? le trasladan el conflicto a los países vecinos. Le crean conflicto, en este caso, a Ecuador.

Y en lo que es el narcotráfico, nos crean conflictos a los centroamericanos, y a los mexicanos también, Lucía, porque el narcotráfico nos ha ido contaminando toda la región, porque para darle gusto, para satisfacer la demanda de la droga que tienen en los Estados Unidos, hay que pasar con la droga por todo Centro América y México, para que entre al mercado norteamericano, donde la pagan bien ¡allá está el negocio! y sacrifican a estos pueblos.

Después quieren imponerles condiciones a estos pueblos, con un famoso Plan Mérida, para que participen de esa lucha. Nosotros participamos independientemente del Plan Mérida, pero con este Plan quieren poner condiciones de certificaciones y cosas por el estilo, que no son recíprocas, no hay reciprocidad. Si ellos quieren certificar, nosotros también tendríamos que certificarlos a ellos, porque el problema mayor está en los Estados Unidos.

Nuestro llamado sigue siendo el mismo… para el Gobierno colombiano, que actúe con independencia, que cobra valor, que cobra coraje para actuar con independencia de la oligarquía y el imperio yanqui y tome en serio un proceso negociador, y que esto permita la liberación de las personas que están retenidas de un lado y del otro.

Porque hay personas retenidas en manos de las FARC y también las hay en manos del Ejército. ¿Cómo alcanzar la libertad de todas esas personas? Nuestro hermano venezolano, bolivariano, el Presidente Hugo Chávez, venía haciendo un esfuerzo con mucho éxito; pero luego, el imperio se metió y mataron la posibilidad, en ese momento, de darle continuidad a ese proceso.

Más bien se complicó toda la situación y terminó con esa confrontación que, gracias al espíritu latinoamericano y caribeño, logramos bajar la presión en la Reunión del Grupo de Río en República Dominicana, en Santo Domingo.

Ahí logramos bajar la tensión, cuando parecía que ya venía una guerra; parecía que era inevitable una guerra entre Colombia, Ecuador, Venezuela. Iba a ser una guerra total, continental, porque ahí están los yanquis y esta guerra ¡nos hubiera envuelto a todos!

Finalmente, con un espíritu latinoamericanista, sin necesidad de la OEA, logramos bajar la tensión, bajar la presión. Y ahora, hay señales que nosotros, lógicamente, las vemos muy positivamente, de acercamiento entre Ecuador, Colombia, entre Venezuela y Colombia, pero el conflicto y los problemas siguen planteados.

Tiene que haber una decisión, una voluntad de parte del Gobierno colombiano para encontrar realmente, una Paz Firme y Duradera, como dijimos nosotros aquí en Centro América, firme y duradera, que tiene que ir acompañada de cambios en el orden económico, social y político, que es a lo que ellos se resisten, de manera totalmente cerrada.

Queridas hermanas nicaragüenses, queridas compañeras sandinistas, sé que han estado el día de hoy trabajando. Este es el Poder Ciudadano de las Mujeres de Nicaragua ¡aquí está presente el Poder Ciudadano de las mujeres de Nicaragua!

Ya me imagino lo que dirán, lo que comentarán los oligarcas, cada vez que ven a estas mujeres trabajadoras, mujeres humildes, reunidas en las Casa de los Pueblos, la Casa del ALBA, ¡porque esta es la Casa de los Pueblos, la Casa del ALBA! Porque ellos no pueden entender que en un lugar como éste, tan elegante, tan bonito, vengan a reunirse los pobres, ¡ah, no! Los pobres están ahí nada más para hacer los trabajos de limpieza, para atenderlos a ellos.

Esto lo construyeron con la idea de que se reunieran nada más los ricos, pero eso definitivamente, lo decidió el pueblo en noviembre del año 2006 y, desde el 10 de enero ¡esta es la Casa de los Pobres, la Casa del Pueblo!

Vamos a pedirle a la menor, a Doris, ella tiene 22 años; a vos no te pregunté en qué mes naciste… el 4 de enero. Vamos a pedirle a Doris que diga unas palabras a las mujeres nicaragüenses ¿Qué les podés decir, Doris? Luego, Martha.

Palabras de Doris Torres

Buenas noches a todas las compañeras nicaragüenses que se encuentran presentes, al Comandante Daniel Ortega, a la compañera Rosario Murillo y a todos presentes. Les agradecemos mucho su apoyo, porque el pueblo nicaragüense, el Comandante Daniel Ortega y todo su Gabinete, nos ha brindado mucho apoyo.

Agradecemos el asilo político que nos dieron en Nicaragua, porque nosotras somos víctimas del Terrorismo de Estado; somos perseguidas por el Estado colombiano. Por eso pedimos asilo político en Nicaragua y nos lo dieron; le agradecemos al Comandante Daniel Ortega y al pueblo nicaragüense por habernos aceptado en su país.

Somos víctimas del terrorismo de Estado, por ejemplo, lo que pasó el 1º de marzo que bombardearon, masacraron a muchas personas, a los heridos los remataron. Decían, entréguense, pero era una cosa que ellos decían, que se entregaran, pero los iban rematando. Fue una masacre que hubo allá, porque asesinaron a muchas personas que estaban durmiendo, no tenían con qué defenderse. Todo esto lo hizo el Gobierno colombiano con el apoyo del Gobierno de Estados Unidos.

Nosotras sabemos que Estados Unidos siempre apoya al Gobierno colombiano; nosotras denunciamos eso, porque lo que ha hecho el Gobierno colombiano es matar mucha gente, masacra pueblos enteros; él es un terrorista, nos tilda al pueblo como terroristas, pero mentira, el terrorista es él, es un sanguinario, es un narcotraficante.

Uribe, en cualquier momento, debe pagar todo esto, todo lo que nos ha hecho y así, como nos dejó a nosotras con unas heridas graves, ¡debe pagar por todo esto! Él manda a matar a los campesinos con los paramilitares, que son del Estado, el mismo Gobierno los financia.

Los paramilitares son de esos que ganan sueldo, son mercenarios. Son los que entran a una casa y masacran desde el niño hasta el mayor, les mochan las cabezas, juegan fútbol con ella, los cortan con motosierras. ¡Todo esto es el Estado colombiano! Los paramilitares es el mismo Ejército, se visten de paramilitares, después se visten de soldados pero son lo mismo.

Uribe lo que se merece es la cárcel; es un sanguinario que manda a matar muchas personas, todo el que esté en contra de sus ideas, los manda a matar. Eso sería, muchas gracias.

Palabras de Daniel

Esto que describe Doris, sólo nos recuerda la dictadura somocista, ¡lo mismo, los mismos crímenes! Fíjense, con motosierras asesinando niños, jóvenes, adultos, para sembrar el terror, para atemorizar el pueblo, ¡imagínense! Vamos a pedirle ahora, a la compañera Martha Pérez Gutiérrez, que nos diga unas palabras, un testimonio, como el testimonio que dio Doris.

Palabras de Martha Pérez

Buenas noches a todo el pueblo nicaragüense, a todos los asistentes presentes, a todas esas mujeres combativas, luchadoras, que de una u otra forma están dando la pelea y una muestra de eso es que las tenemos aquí presentes, y a eso le decimos, ¡adelante, compañeras, la lucha hay que seguirla en todos los campos!

Nosotros fuimos víctimas del Terrorismo de Estado colombiano. El 1º de marzo, el Gobierno de Uribe Vélez, masacró nuestra soberanía, masacró al hermano pueblo ecuatoriano, porque ni siquiera la masacre se dio en suelo colombiano, sino en suelo ecuatoriano. Violó la soberanía del Ecuador, masacró una veintena de guerrilleros, remataron heridos. Ese día estábamos todos durmiendo y nos despertaron con bombas, había gente que gritaba, pedía auxilio, que los ayudaran, llegaban y les daban.

El Ejército colombiano, veía a un herido y decían: ¡delen bala, delen bala! Ni siquiera hacían por salvarle la vida a los heridos, sino que los iban rematando, y eso, lo mostraron como un trofeo de guerra; irrespetaron la soberanía del Ecuador, violentaron esa soberanía.

De antemano les agradecemos, en especial al Comandante Daniel Ortega y su compañera Rosario Murillo; a todo el pueblo nicaragüense, a todo el Gabinete nicaragüense por habernos aceptado, por habernos abierto las puertas en Nicaragua, por habernos dado el asilo político, ya que como todos ustedes escucharon, somos perseguidas y amenazadas en nuestro país.

Nos tocó ir a otra parte, nos tocó venir a Nicaragua; nos tocó alejarnos de nuestra familia, de nuestro pueblo, por culpa del asesino de Uribe, del Presidente que hay en estos momentos en Colombia. Todo eso que ocurrió, hay que denunciarlo, eso no para aquí, porque nuestras heridas aún no han cicatrizado y aunque cicatricen, siguen aquí adentro, en el alma, porque eso ¡nunca va a cerrar!

Al igual que nosotras, el pueblo colombiano está atravesando por una situación de crisis en estos momentos, que no es desde ahora. Hace más de 50 años el pueblo colombiano atraviesa por una situación de violencia, de hambre, de desolación, de desplazamiento, miseria; hace mucho tiempo el pueblo colombiano ha sido violentado, masacrado, se ha criminalizado la expresión, nadie puede decir abiertamente lo que siente, ¡lo matan! Cuando salen las manifestaciones, lo matan.

El pueblo colombiano está pasando por una situación de verdad caótica, por culpa del asesino Uribe; él debe de pagar por todo lo que ha hecho, aún, nosotras aquí estamos, pero no estamos todavía bien, van cuatro meses, y nuestras heridas, como les decía, todavía no han sanado, eso va quedando ahí.

Pero la mejor forma de no ocultar esto, que no quede en la impunidad es denunciar esta barbarie, denunciar esta masacre, porque no solamente fuimos nosotras, sino gente de otros países, estudiantes mexicanos, mucha gente ecuatoriana, que murieron en esos lugares.

Eso hay que denunciarlo, porque Uribe debe pagar lo que nos hizo a nosotros y lo que ha hecho a millones de colombianos, porque compañeros, lo que se vive en Colombia es una situación caótica, además de desplazamiento, de paramilitarismo, de narcotráfico, se viven muchas cosas.

¿Quién es el responsable de todo esto? Uribe. Él es un fascista, un vende patria, está en complicidad con Bush para saquear cada día más las riquezas de Colombia, se roban el petróleo, el carbón, el oro, el níquel ¡y nada pasa! hacen del dinero cualquier cosa, siempre privilegiando el bolsillo del gran capital.

Uribe es un asesino, Uribe es un fascista, un paramilitar, un narcotraficante… es que no tiene otros calificativos de llamarlo, sino de esa forma, porque se lo merece. Tiene un pasado mafioso, un pasado oscuro, y no nos vamos a quedar calladas, esto lo vamos a denunciar a nivel mundial, porque lo que pasó el 1º de marzo, fue algo que pasó, pero imagínense, hay otras cosas más atroces que han sucedido en Colombia y ¡cuántas no han quedado en la impunidad! Esto salió a flote, porque no se podía ocultar esta violación que se estaba haciendo en suelo ecuatoriano.

Uribe y sus secuaces, están entregando día a día al pueblo colombiano; además, Uribe mató la esperanza del intercambio humanitario, que iba por buen paso, por buen camino; las madres, todo mundo estaba entusiasmado, todo lo que estaban haciendo diferentes países y, Uribe mató la esperanza del intercambio humanitario.

Porque ahora, con eso, se perdió la esperanza, se perdieron los contactos, se perdió una cantidad de cosas, y no solamente que retornen los que están retenidos, sino, toda esa cantidad de hijos del pueblo que están en las cárceles también, que retorne todo el mundo a sus hogares.

Lo que se pide para Colombia es una paz con justicia social, porque, de verdad, toca poner los ojos a Colombia, porque se está hundiendo en el abismo, por culpa de ese bárbaro, por culpa de ese matón, porque no merece que lo llamemos de otra forma.

Lo que ocurrió el 1º de marzo, toca seguirlo denunciando, porque ahí murieron muchos compañeros, muchos estudiantes. Imagínense, matan la esperanza, gente que quiere ver cómo es Colombia, quiere investigar de la situación que se vive ahí, hacer sus investigaciones, quiere ayudar en la paz, quiere mirar sobre lo del intercambio humanitario y ¡miren lo que hace Uribe! O sea, el regalo y las recompensas que le dan son tiros y bombas. Eso no puede ser así… ¡qué rico sería que lo despertaran a uno con música, pero no con bombas!

Eso es lo que les iba a decir esta noche y agradezco a todos, de verdad; agradezco al pueblo nicaragüense, nuevamente al Comandante Daniel Ortega, a su compañera; al pueblo ecuatoriano también, un pueblo digno y heroico; al Presidente Rafael Correa y a muchos pueblos que están dando la batalla, que ya no se quedan atrás, que no se le quedan callados al imperio.

Al imperio no hay que tenerle miedo, a Bush no hay que tenerle miedo; hay que denunciar hasta lo último que hagamos, porque no hay que quedarnos callados, y esta barbarie que hizo Uribe hay que denunciarla, tiene que ir a la Corte de La Haya a pagar por todo lo que ha hecho, ese asesino que mató la esperanza del pueblo.

 

 

Palabras de Daniel

Un testimonio impresionante de Martha Pérez Gutiérrez, que como les decía, a nosotros nos recuerda la tiranía del somocismo. Fueron 45 años de tiranía del somocismo, aquí hubo prisioneros en el campo, que, con lo que se conocía como cuchilla Gillette que se utilizaban para rasurar, aquellas cuchillas finitas, y cuando los capturaban los amarraban a un árbol y les iban despellejando la piel. No los mataban de una vez, sino que iban despellejándolos.

A Oscar Armando Flores, un campesino de Matagalpa, cuando la lucha en Pancasán en el mes de agosto, lo asesinaron de esa manera, para sembrar el terror, el miedo en el pueblo, que nadie se levantara a luchar contra esa tiranía. Y eso es lo que pasa en Colombia, ahí hay una tiranía, una dictadura impuesta por el imperio, por la oligarquía y claro, tenés toda la razón en decir… Uribe es el que da la cara por esa tiranía, por esa dictadura y es el principal responsable.

Uribe tiene una enorme responsabilidad, porque el Presidente no puede decir: ¡ah, porque los yanquis me obligan! ¿A cuenta de qué te van a obligar los yanquis, si sos el Presidente de Colombia? él tenía que haberle dicho a ellos… no, yo voy hacer la Paz y voy a buscar la Paz de verdad. Pero no, lo que está haciendo es sirviendo de instrumento a la política del imperio en Colombia.

Le vamos a pedir a Lucía Andrea Morett Álvarez, hermana mexicana, una muchacha luchadora, idealista, que nos brinde un testimonio ahora que está acompañada de Martha y de Doris.

Palabras de Lucía Morett Álvarez

Buenas noches compañeras, Comandante Daniel Ortega, compañera Rosario. Es una alegría muy grande para mí poder estar hoy aquí, poder compartir con ustedes un poco más de mi historia, es una más entre muchas historias, de las víctimas del terrorismo de Estado colombiano. Como ya decían ellas, nosotras somos las sobrevivientes de una masacre.

El 1º de marzo se cometió una masacre en contra de un campamento de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia que se encontraba en Ecuador. Allá se violó la soberanía de un país, se atacó de manera alevosa, de manera dolosa, contra gente indefensa; allá se remató gente herida, había gente que estaba herida y a la que se le remató.

Prueba de ello, somos nosotras como testigos que podemos hablar de eso, pero, no sólo nosotras, ahí están las pruebas forenses, están los cadáveres que están con tiros en la espalda, que según los peritajes se hicieron a corta distancia; tiros que se hicieron a gente que estaba herida.

Nosotras logramos salir con vida de allí, pero con heridas graves. Tuvimos un proceso de recuperación en Ecuador, que fue muy doloroso; recibimos el apoyo solidario y cariñoso de ese hermano pueblo ecuatoriano.

Nosotras tuvimos que venir a Nicaragua, porque nuestra vida corre peligro. Somos testigos de una masacre, de un conflicto geopolítico de grandes dimensiones; somos testigos de ese Terrorismo de Estado, del que hablaban ellas. No somos las únicas, hay mucha gente en Colombia que ha sufrido a cuento del paramilitarismo, por culpa de los paramilitares; que ha sufrido a manos del Ejército colombiano; que ha sufrido a manos del Gobierno colombiano, porque matar no sólo es disparar, matar es matar de hambre, es matar de enfermedades curables y eso sucede en Colombia.

Es un Gobierno que ha oprimido a su pueblo, como ya decían ellas, que lo conocen mejor que yo, nosotras somos testigos de uno de esos delitos graves que ha cometido el Gobierno de Colombia y vamos a denunciar eso, adonde quiera que vayamos lo vamos a hacer. Pero nuestras vidas corren peligro.

Uribe tiene miedo que nosotras hablemos, porque podemos ser testigos de cargo en un juicio que se va a abrir en contra de él. Porque a él, un día se le va a sentar en el banquillo de los acusados, por todo aquello que ha hecho y, por la masacre del 1º de marzo, tendrá que responder. Nosotras somos las que podemos dar testimonio, por eso a Uribe no le conviene que estemos vivas, él nos prefiere muertas, quiere que callemos, pero ¡no vamos a callar!

Nosotras, compañeras, vamos a seguir luchando para que se haga justicia por lo que allá ocurrió. Yo soy mexicana y como mexicana he conocido de la lucha del pueblo colombiano, he conocido del sufrimiento en general, no sólo del pueblo colombiano, sino de los pueblos de América Latina que han sido sometidos por el imperialismo.

Yo sé que esos pueblos dignos se han levantado y se siguen levantando. Ustedes son ejemplo de eso; desde la lucha que dio Sandino ustedes expulsaron al imperio de aquí; y ustedes son un pueblo digno que se mantiene en eso, un pueblo que lucha por mantener su soberanía y eso, compañeras, es de reconocerse, de admirarse y de tomar ejemplo.

Con ese ejemplo que ha dado el pueblo nicaragüense a través de la historia, es que nosotras vamos a seguir luchando para que lo que ahí sucedió, el 1º de marzo, sea castigado, para que se castigue a los culpables.

Les decía que como mexicana he conocido de esta realidad, nosotros como mexicanos, porque yo no era la única mexicana que estaba en ese campamento de las FARC, ese día, esa noche que fuimos bombardeados. Había otros cuatro muchachos conmigo, tres muchachos y una muchacha, Soren Ulises Avilés Ángeles, Verónica Natalia Velásquez Ramírez, Fernando Franco Delgado y Juan González del Castillo.

Nosotros, preocupados por esta realidad del pueblo colombiano, nos acercamos a ese campamento para conocer sobre una propuesta de Paz, para poder conocer un poco más sobre lo que en ese campamento se trabajaba. Compañeras, en ese campamento se trabajaba por la Paz; se trabajaba porque la gente en Colombia, todos aquellos que viven privados de su libertad por motivos políticos, por motivos de este conflicto, puedan retornar a sus casas.

Se trabajaba no sólo porque Ingrid Betancourt vuelva a su casa, que tenga su libertad, sino también porque tantos y tantos colombianos que están en las cárceles, que sufren torturas, maltratos, incomunicación; gente que ha sido extraditada a Estados Unidos, puedan volver a sus lugares, a sus tierras, de donde ellos son. En ese campamento se trabajaba por ese intercambio humanitario.

Nosotros queríamos conocer sobre esa propuesta, porque lo que queremos es la Paz con justicia social, por supuesto. Nosotros, al querer la Paz para Colombia, vivimos el infierno de la guerra; vivimos lo que el pueblo colombiano vive a diario, Soren, Verónica, Juan, Fernando y yo, pudimos sentir en carne propia lo que siente el pueblo colombiano.

Esa noche nos bombardearon, la misma noche que llegamos a ese campamento nos bombardearon mientras dormíamos, mis compañeros murieron. Yo soy la única mexicana que sobrevivió. Verónica, Juan, Soren y Fernando, ellos también son víctimas del Terrorismo de Estado colombiano, se les asesinó sin tener en cuenta quiénes eran, sin tener en cuenta que eran civiles, sin importarles absolutamente nada; sin importarles qué era lo que ellos estaban haciendo allí, sin importarles que hicieran investigaciones sobre sus tesis de licenciatura que hablaba sobre el conflicto colombiano, a ellos eso no les importó.

Ellos lanzaron bombas, invadieron un país, ¡eso es un delito! Uribe en principio, dijo que no había invadido Ecuador, primera mentira; después él dijo que había sido necesario invadir el país, porque habían sufrido una agresión por parte de guerrilleros, segunda mentira. Después dijo que había sido una persecución en caliente y que ahí, ellos habían tenido que cruzar las fronteras, ¡es absolutamente falso! y muestra de ello, es que la gente estaba dormida, estaba en ropa interior, no había gente que estuviera atacando.

Ahí se trabajaba por la Paz, ahí no se estaba planeando nada en contra del pueblo colombiano, ¡ni mucho menos! Al contrario, se estaba trabajando para que el pueblo colombiano pueda tener una Paz con dignidad, con justicia. Por eso mis compañeros y yo estábamos ahí, y Álvaro Uribe Vélez aceptó que había mandado a hacer esos bombardeos, él lo aceptó. Por eso nosotros decimos, nosotros digo, porque también me refiero a los padres de los muchachos mexicanos asesinados, que han emprendido una campaña muy importante para que se haga justicia.

Nosotros decimos que Álvaro Uribe Vélez es un delincuente confeso, él ya aceptó lo que hizo; eso implica violaciones al Derecho Internacional, rematar heridos va en contra, incluso, de las normas para la guerra; abandonar heridas como nos abandonaron a nosotras en ese lugar, también constituye un delito, y Uribe va a tener que pagar por todos esos delitos.

Nosotras estamos aquí como muestra de lo que Uribe hizo y vamos a seguir hablando hasta que se haga justicia, hasta que a Uribe se le lleve adonde tiene que estar, en la cárcel. No obstante, no sólo se conformaron con agredirnos, con bombardearnos con unas bombas de media tonelada, no se conformaron con eso, ni con llegar disparando… ahora nos acusan de terroristas, por haber estado allí, ese 1º de marzo.

Se ha emprendido una campaña mediática a nivel mundial en contra de nosotras, en contra de los mexicanos que ahí estábamos, de los muchachos muertos. El propio Álvaro Uribe Vélez fue a México a decir que Soren, que Verónica, que Juan, que Fernando y yo, éramos terroristas. ¿Cuándo se ha visto que el asesino vaya al funeral, a la casa, donde se están velando a los muertos, a decirles terroristas, narcotraficantes, delincuentes? Él fue a México a decir que nosotros somos todo eso.

Es por eso, que quiero agradecer al Comandante Daniel Ortega, pero también al pueblo nicaragüense, porque yo he sentido esa solidaridad. Nosotras somos perseguidas y este hermano pueblo, porque somos hermanos, somos un mismo pueblo desde el Río Bravo hasta la Patagonia, este hermano pueblo nicaragüense se ha solidarizado con nosotras.

Nos ha abierto los brazos a su casa, nos ha invitado a pasar, nos ha acogido como unas hijas más de este pueblo, porque nos ha tocado estar aquí, porque no tenemos otra posibilidad. Por ahora, nuestra vida corre peligro y no podemos ir a otro sitio; nosotras necesitamos estar aquí, por eso es que queremos agradecerles a ustedes, igual que agradecemos ese apoyo humanitario que se nos dio en Ecuador, ese apoyo que recibimos del Gobierno y del pueblo ecuatoriano, que de diferentes formas nos mostraron su solidaridad.

Y nosotras vemos hoy a este hermoso pueblo, que ha sido digno ante el imperio. Sandino vivió en el pueblo donde nació mi mamá, ¡qué más hermoso que hoy que yo necesito ese apoyo, el pueblo nicaragüense, el pueblo de Sandino, me brinde ese refugio, esa posibilidad de estar aquí, cuando no puedo estar en otro sitio!

Sandino allá empezó a luchar por lo que después hizo acá, cierto, él lucho en México; y nosotras aunque no tengamos esa altura, ni la talla de él, vamos a seguir luchando en Nicaragua, para condenar todo lo que se ha hecho y para decirles que no somos terroristas, lo que queremos es el bienestar de los pueblos, de nuestros pueblos. Queremos una Paz, pero con justicia social para todos los pueblos de América Latina y no queremos más imperialismo, no queremos más acusaciones en contra de terrorismo.

A ustedes también se les ha acusado de terroristas, cuando han levantado sus luchas, su voz en contra del imperio, se les ha acusado de terroristas. ¿Lo recuerdan? Así también a nosotras, si hablamos la voz, si denunciamos a los poderosos, se nos acusa de terroristas… es el delito de moda. Así como en otros tiempos a Sandino y a Zapata se les acusó de otros delitos, hoy se nos acusa de terroristas, ¡nosotras no somos terroristas!

Queremos seguir luchando y queremos que a ese Álvaro Uribe Vélez se le ponga en donde tenga que estar. En estos días, los padres de los muchachos mexicanos asesinados, los padres de Verónica, de Soren, de Fernando, de Juan, están haciendo una gira por diferentes países de América Latina. Empieza en Ecuador, ellos van a ir a Chile, a Argentina, a Venezuela, van a intentar ir a Colombia para denunciar, para decir qué es lo que se hizo con sus hijos.

Los muertos hoy ya no pueden hablar, no por su propia voz, pero para eso, para la voz que el poder les arrancó, para la voz que el imperialismo les arrancó ¡para eso compañeras, está nuestra voz!

Palabras de Daniel

Tres testimonios valientes, desgarradores, y ahora que se habla mucho de heroínas… heroínas son las que no rinden las banderas, las que no se entregan al imperio, heroínas son ellas, estas hermanas colombianas y mexicana.

Aquí, han levantado una campaña de la oligarquía y los yanquis, para levantar sus heroínas. El revolucionario no queda matriculado como revolucionario, con una acción… ¡eso no es así! El revolucionario tiene que estar reiterando todos los días, continuamente, que es revolucionario, defendiendo al pueblo, a los pobres, a los campesinos, a la soberanía, defendiendo los principios antiimperialistas, ¡ese es el revolucionario!

Aquí tenemos tres muchachas, una nueva generación, pero los ideales siguen vivos, fíjense bien, los ideales de Andrés Castro, que ahora tenemos a Andrés en la moneda de diez córdobas. Andrés Castro lanzó la piedra contra los yanquis, en una batalla en la finca San Jacinto, cuando se quedó sin municiones. Estaba en una trinchera, eran unos corrales de piedra, y no le quedó más que tomar una piedra, cuando los yanquis saltaban con sus fusiles al asalto y, con la piedra derribó a uno de los yanquis. Eso fue el 14 de septiembre del año 1856, en la Batalla de San Jacinto.

Le puedo decir a Lucía, que le puede comunicar a los padres de Verónica, de Juan, de Fernando, de Soren, que dieron sus vidas por la justicia, por la libertad, que fueron asesinados, que tienen en Nicaragua su casa, que aquí tienen las puertas abiertas; aquí los recibiremos también en esta gira que andan realizando por América Latina.

Lucía decía algo que es totalmente cierto, y preocupante, grave… ellas tres son testigos, que eventualmente son testigos de cargo. Ustedes han visto cómo se protege a un testigo de cargo, cuando se enfrenta a las mafias, porque éstas buscan cómo asesinar al testigo, porque asesinándolo, el que está acusando se queda sin la fuerza de un testigo, para poder condenar al asesino.

Ellas tres son testigos de cargo y eso explica la declaración del Gobierno colombiano, declaración oficial del Gobierno colombiano, que dijo que las iban a tener de cerca ¡así lo dijeron! Y yo le digo al Presidente Uribe: Presidente, estas muchachas no van a estar aquí ni encerradas ni enterradas, o sea, Nicaragua no se va a convertir en una cárcel para ellas, de estar encerradas, no.

Ellas podrán moverse libremente por toda Nicaragua, por todo el país, aquí tienen el cariño y el amor de las mujeres nicaragüenses, tienen el cariño y el amor de la juventud nicaragüense.

Le digo, Presidente Uribe, cuídese de intentar asesinar estas muchachas en Nicaragua, ¡no se le ocurra intentar asesinarlas aquí! Y que no se preocupen los vende patria, los traidores, asesinos, ¡son unos asesinos! ustedes vieron La Prensa, El Nuevo Diario, El Canal 2, en una campaña, donde ya las calificaron de terroristas a ustedes. Es parte de esa campaña impulsada por la oligarquía y los yanquis, repitiendo continuamente que ellas son terroristas, ¡imagínense!

Pero además, dándose a la tarea, esto ya es el trabajo orientado por los yanquis, dándose a la tarea de buscar cómo ubicar dónde viven aquí en Managua, ¡fíjense bien! Sacaron una foto de un reparto, donde aseguran que ellas ahí viven… ¡sí, allí viven! Ellas no están escondidas en Nicaragua, están con el pecho descubierto, con la frente en alto están en Nicaragua.

Y estos asesinos, porque esto es estar actuando como asesinos, lo que hacen estos medios de comunicación, los dueños, no los periodistas, son los dueños, que representan los intereses de la oligarquía y el imperio yanqui en Nicaragua. Le hacen el trabajo sucio al imperio yanqui.

Ellos, con el pretexto de que es periodismo, van a investigar dónde están para que después vengan a asesinarlas a ellas, y todo esto, dirigido desde la Embajada yanqui aquí en Managua, ¡tenemos pruebas!

Quiero aclarar algo, se dice que yo le voy a otorgar una Orden al Embajador yanqui, no le estoy otorgando ninguna Orden al Embajador yanqui; quiero dejarlo claro. Que la Cancillería lo tiene que despedir por razones protocolares, porque ya se va, está bien que la Cancillería cumpla con sus obligaciones.

Si en Estados Unidos, por razones protocolares, al Embajador nicaragüense que deja la Embajada, le dan una Orden, pues aquí que le dé una Orden la Cancillería, lo cortés no quita lo valiente.

Pero, que el Presidente de la República le va a entregar una Orden a quien ha representado una política injerencista, irrespetuosa, en contra del pueblo nicaragüense, ¡no hay Orden del Presidente para el Embajador yanqui! ¡no hay orden! Eso que quede totalmente claro.

Lo que pasa es que aquí por los mecanismos formales y automáticos que hay, ya habían publicado en La Gaceta. Ya mandé a decir que anulen esa Resolución, queda anulada. Y si hay que entregar una Orden, se la entregamos a estas muchachas y no al Embajador yanqui.

[email protected] nicaragüenses que están siguiendo esta Sesión de Trabajo del Poder Ciudadano de las Mujeres, desde la Casa de los Pueblos, la Casa del ALBA, estamos concluyendo este encuentro con el testimonio de estas tres hermanas latinoamericanas. No nos queda más que decir con el Che, estamos todavía en el mes del 80 Aniversario del Nacimiento del Che y en el mes del Centenario del Nacimiento de Salvador Allende, decir con ellos, que nosotros seguimos luchando… ¡Hasta la victoria siempre!

¡Sandino vive…la lucha sigue!

¡Patria Libre o Morir!

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