Nicaragua

La nación es una misión colectiva y un compromiso de todos

“No hay democracia si no se entiende la nación como una misión colectiva y un compromiso de todos. No puede haber una sociedad floreciente y feliz cuando la mayor parte de sus miembros son pobres y desdichados”, aseguró Su Eminencia Reverendísima, Cardenal Miguel Obando y Bravo

Redacción Central |

“No hay democracia si no se entiende la nación como una misión colectiva y un compromiso de todos. No puede haber una sociedad floreciente y feliz cuando la mayor parte de sus miembros son pobres y desdichados”, aseguró Su Eminencia Reverendísima, Cardenal Miguel Obando y Bravo

En su intervención ante el plenario de la Asamblea Nacional, el pasado 10 de enero, el líder religioso afirmó que entre los hombres pueden haber diferencias, pero jamás pugnas irreconciliables, sino conjunciones patrióticas de voluntades.

Asimismo añadió que el éxito de los que rigen los destinos de un país depende de la capacidad de percibir las necesidades públicas y saber satisfacerlas.

“En los momentos difíciles es cuando la patria conoce el quilate de sus hijos. A la patria sólo se salva pensando en grande, sacudiendo lo pequeño y proyectando el porvenir”, indicó Su Eminencia durante la presentación del informe anual ante la Asamblea Nacional del compañero presidente Daniel Ortega.

Obando y Bravo instó a los nicaragüenses a realizar todo lo que está en nuestras manos para hacer prevalecer la vía del diálogo sobre la fuerza.

“En las negociaciones con los adversarios, estemos persuadidos de que el honor y la eficiencia no se miden por el grado de inflexibilidad en la defensa de los intereses, sino por la capacidad de respeto, de verdad, benevolencia y de fraternidad con los demás”, persuadió el Cardenal Miguel Obando y Bravo.

Su Eminencia sugirió a los nicaragüenses impulsar gestos de paz, incluso audaces, que rompan con los encadenamientos fatales y el peso de las pasiones heredadas de la historia.

“Señor, te alabamos y te glorificamos por la hermosura de ese don que se llama diálogo. El diálogo desata los nudos, disipa las suspicacias, abre las puertas, soluciona los conflictos, engrandece a las personas, es vínculo de unidad y madre de la fraternidad”, dijo el guía espiritual.

El Cardenal pidió al Altísimo la sabiduría para que los nicaragüenses tengamos la sabiduría para comprender que ningún ser humano es capaz de captar enteramente toda la verdad, y que no existe error y desatino que no tenga alguna parte de verdad.

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