Nicaragua

A ocho décadas del inicio de la revolución de Sandino: una visión desde Venezuela

“Con el retorno al poder del líder del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), Daniel Ortega, que obtuvo la primera magistratura de Nicaragua en noviembre de 2006, el triunfo de la Revolución bolivariana en Venezuela, así como el ascenso de gobiernos socialistas en Bolivia y Ecuador, se mantiene la vigencia del legado de estos héroes latinoamericanos y sobre todo el de Sandino en Nicaragua”

Redacción Central |

“Con el retorno al poder del líder del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), Daniel Ortega, que obtuvo la primera magistratura de Nicaragua en noviembre de 2006, el triunfo de la Revolución bolivariana en Venezuela, así como el ascenso de gobiernos socialistas en Bolivia y Ecuador, se mantiene la vigencia del legado de estos héroes latinoamericanos y sobre todo el de Sandino en Nicaragua”

El legado que dejaron los héroes Simón Bolívar, José Martí, José de San Martín, Ernesto “Che” Guevara y Augusto César Sandino, se mantiene vigente en la actualidad con el triunfo de las revoluciones en varios países de América Latina durante el siglo XX y principios del XXI.

Sandino, siguiendo los ideales de Bolívar, Martí y San Martín emprendió el 12 de mayo de 1927 una lucha revolucionaria que constituyó uno de los alzamientos pioneros contra la dominación del imperialismo estadounidense en Latinoamérica: La Revolución Sandinista

Con el retorno al poder del líder del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), Daniel Ortega, que obtuvo la primera magistratura de Nicaragua en noviembre de 2006, el triunfo de la Revolución bolivariana en Venezuela, así como el ascenso de gobiernos socialistas en Bolivia y Ecuador, se mantiene la vigencia del legado de estos héroes latinoamericanos y sobre todo el de Sandino en Nicaragua.

Luego de haber ejercido la presidencia en 1985, período revolucionario en el que los sandinistas estuvieron al frente de Nicaragua desde 1979, Ortega, de nuevo en el poder, representa ahora la continuación de la revolución, luego que el pueblo nicaragüense decidiera poner fin a las políticas neoliberales de los gobiernos de derecha.

Asimismo, en Venezuela, el triunfo de la Revolución bolivariana, que liderada por el presidente Hugo Chávez Frías, es un proceso de cambios políticos, sociales y económicos se alinean a una nueva propuesta socialista que, pese a los embates del imperialismo, ha gozado de un amplio respaldo popular.

Al mismo tiempo, en Bolivia por primera vez se eligió a un presidente indígena en 180 años de vida republicana en esa nación, gracias al clamor de las etnias bolivianas ante la desigualdad en la sociedad.

El ascenso a la presidencia del indígena aymara boliviano Evo Morales en 2005, cuyo gobierno ha promovido la participación política a los sectores populares y ha adquirido compromisos respecto al logro de la total autonomía del país del altiplano.

Desde enero de este año, la llegada a la presidencia de Ecuador de Rafael Correa se ha caracterizado por manifestarse contra la hegemonía imperialista y neoliberal, así como por rebelarse a las recetas de los organismos financieros mundiales como el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Estas son las revoluciones sociales, pacíficas y antiimperialistas que Bolívar, Martí, San Martín, Guevara, Farabundo Martí y Sandino, entre otros héroes latinoamericanos emprendieron en sus respectivas épocas.

Sandino: Pilar antiimperialista en Centroamérica

El historiador Antonio Bracho, que además es miembro del Consejo de Diputados ante el Parlamento Centroamericano, sostuvo que “la vigencia de los pensamientos de Sandino nunca se había perdido en América Latina, pero por supuesto que ahora están más vigentes que nunca, con más propiedad, ahora los pueblos latinoamericanos alzan las banderas de libertad, las mismas que levantó Sandino contra el imperialismo”.

Bolivia, Venezuela y Nicaragua, junto a Cuba, se han dirigido hacia un modelo de cooperación estratégica a través de mecanismos de integración como la Alternativa Bolivariana para los pueblos de nuestra América (Alba), con principios de complementariedad y solidaridad que se oponen a las políticas hegemónicas e imperialistas de Estados Unidos.

Bajo los principios de la solidaridad, la equidad, la cooperación, la complementariedad, el respeto a la soberanía y autodeterminación de los pueblos, el Alba es una iniciativa que persigue la unión de los países de América Latina y el Caribe en un solo bloque económico, político y social.

“El triunfo de la Revolución Bolivariana en Venezuela, así como el ascenso al poder de Evo Morales y Rafael Correa en Bolivia y Ecuador respectivamente, son hechos que confirman la vigencia de la ideología libertaria de Augusto César Sandino, el que fue general de hombres libres”, reiteró Bracho.

Sandino, al igual que Martí, Bolívar, San Martín y el “Che” Guevara, comenzó lo que estos mandatarios han retomado en la actualidad, el combate contra la pobreza y los efectos de las políticas neoliberales, así como el desencadenamiento de procesos revolucionarios que hacen frente a los embates del imperialismo yanqui.

Augusto César Sandino, nacido el 18 de mayo de 1895, hijo de un adinerado empresario cafetero, Gregorio Sandino, y de una empleada suya que trabajaba en las plantaciones, Margarita Calderón.

Abandonado por su madre a los nueve años, Sandino se ve en la obligación de trabajar en plantaciones agrícolas de las transnacionales estadounidenses que se habían instalado en su país.

Al cumplir los 17 años, en 1912 el joven Sandino presenció la invasión a Nicaragua por parte de marines de guerra estadounidenses.

Esta agresión ocurrió debido a que Adolfo Díaz, el presidente que Estados Unidos impuso violando la Constitución nicaragüense, tuvo que enfrentar el reclamo popular que pedía el regreso al poder del mandatario constitucional, el liberal Carlos Solórzano.

Uniéndose en 1926 a los liberales en su lucha contra los conservadores que estaban al servicio de Estados Unidos, Sandino comienza su carrera como revolucionario al frente de un grupo de unos 800 hombres armados.

Sandino inició una revolución en Nicaragua el 12 de mayo de 1927, durante la cual combatió por un período de siete años hasta su muerte en 1934.

Formó parte de un ejército de campesinos y obreros de más de seis mil hombres, contra la segunda intervención armada de Estados Unidos en Nicaragua, realizada con el pretexto de pacificar la zona y garantizar la democracia en el país centroamericano.

“En su lucha, Sandino fue el político, el militar, el ideólogo que recogió las ideas de libertad, lo cual expresó en su discurso, además de manifestar que agregaba a su lucha las ideas de libertad del prócer venezolano Simón Bolívar”, señaló el historiador Antonio Bracho.

En el año de 1927, ante las pretensiones de Estados Unidos de apoderarse de la vía fluvial natural formada por el río San Juan y el Lago Nicaragua, que llevan del océano Atlántico al Pacífico, Sandino expresó en su manifiesto político que “el mundo sería un desequilibrio permitiendo que sólo Estados Unidos sea dueño de nuestro canal”.

En ese mismo manifiesto, el héroe nicaragüense añadió que la civilización exige que se abra el Canal de Nicaragua, pero que se haga con capital de todo el mundo y no sea exclusivamente de Estados Unidos, pues por lo menos la mitad del valor de las construcciones deberá ser con capital de América Latina.

“La expresión de Sandino respecto a que Estados Unidos no podía ser el dueño del canal, y que por el contrario esa vía de navegación debía compartirse con Latinoamérica, tiene presencia en el contexto de los principios del Alba”, sostuvo el historiador.

En 1909, los intentos de EEUU por controlar Nicaragua a fin de asegurar la ruta de transporte naval a través del canal natural, lo llevó a la aplicación de sus políticas imperialistas para el derrocamiento del presidente José Santos Zelaya, que había llegado al poder en 1893.

Zelaya chocó con los intereses estadounidenses, por lo que marines realizaron su primera invasión al país y permanecieron en Nicaragua hasta 1925, pero regresaron de nuevo en 1927 cuando se desataron nuevos conflictos y EEUU vio peligrar sus intereses en la nación centroamericana.

Sandino lideró el llamado Ejército Defensor de la Soberanía Nacional (EDSN) de Nicaragua, junto al cual inició en 1927 la revolución en su país para combatir a los marines estadounidenses en las montañas de las Segovias, al norte del país, a los que finalmente expulsaron de territorio nicaragüense.

Bracho explicó que con este manifiesto de Sandino, escrito en una de las épocas más duras de Nicaragua, por la presencia de tropas extranjeras en la nación, expresa la voluntad del pueblo nicaragüense de luchar contra la penetración imperialista.

Para honrar a Sandino, un grupo de intelectuales, entre los cuales estaban el profesor Carlos Fonseca, el escritor Tomás Borge Martínez y Silvio Mayorga, decidieron formar en 1962 el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN).

Desde el momento de su creación, el FSLN también se enfrentó a la intervención de EEUU en su país, que controlaba al Gobierno del dictador Anastasio Somoza Debayle, al igual que lo hacía con el resto de dictaduras en Latinoamérica.

El FSLN, organización claramente identificada con el ejemplo del héroe nicaragüense logró derrocar a la dictadura proestadounidense de Somoza en 1979.

Esa victoria representó la reivindicación de los pensamientos de Sandino, al asumir el poder de la nación centroamericana, luego de décadas de injerencias y agresiones de EEUU.

Daniel Ortega, activo líder del FSLN, ha asumido la primera magistratura de Nicaragua en el 2007, después de haber dejado el poder de esa nación en 1991, con lo que luego de un período de 16 años el sandinismo ha retomado el camino de la defensa de la soberanía y se ha embarcado hacia la integración por la vía del Alba.

Los gobiernos de derecha que ocuparon el poder durante esos 16 años sólo ofrecieron el continuismo de sus políticas neoliberales al servicio de Washington, motivo por lo que el pueblo nicaragüense ha levantado las banderas de la libertad y ha decidido retomar la lucha revolucionaria de la mano del FSLN.

El historiador y parlamentario señaló en este sentido, “que en el actual Gobierno de Nicaragua, el legado de Sandino está vigente más que nunca, porque los nicaragüenses, han decidido continuar con el proceso de independencia que comenzó en el siglo XX el general de hombres libres”.

Luz integracionista en Nicaragua

Sandino, cuando formó el EDSN en 1927, planteó la necesidad de la unificación del pueblo latinoamericano, ante las pretensiones del imperialismo de EEUU.

Sandino consideró en el plan original del EDSN que es indispensable, la alianza de los estados latinoamericanos para mantener incólume la independencia frente a Estados Unidos o de cualquier otra potencia a cuyos intereses se los pretenda someter.

Al respecto, el historiador Antonio Bracho sostuvo que Augusto César Sandino, más que un símbolo nicaragüense, es un símbolo latinoamericano tal como lo son el cubano José Martí, el venezolano Simón Bolívar, el argentino José de San Martín y el argentino-cubano Ernesto “Che” Guevara, entre otros próceres.

Bracho opina que el carácter internacionalista que demostró Sandino al afirmar que, de ser necesario, lucharía fuera de su nación por la liberación, demuestra que no sólo fue un mártir de la revolución nicaragüense.

Su carácter de símbolo latinoamericano se acentúa al ser referencia inmediata, al igual que en el caso de Martí, Bolívar, San Martín y Guevara, en los principios que se asienta la iniciativa de integración del Alba, que se opone a las políticas de dominación que promueve Estados Unidos a través del Área de Libre Comercio para las Américas (Alca).

“La propuesta que tiene Venezuela con el Alba, de compartir los recursos energéticos con los pueblos de Latinoamérica, marca la vigencia de un pensamiento que hoy más que nunca está presente en nosotros los latinoamericanos, que luchamos por un mundo nuevo, por la construcción del hombre nuevo”, enfatizó Bracho.

Por tal motivo, Sandino es referencia política e ideológica en los discursos que pronuncian los presidentes de Bolivia, Evo Morales; Cuba, Fidel Castro; Nicaragua; Daniel Ortega; y de Venezuela; Hugo Chávez Frías, al promover el Alba, iniciativa de integración estrechamente ligada a los principios sandinistas.

Bracho añadió que “esa espada sigue caminando por América Latina”, aún después de 73 años de la muerte de Sandino, que fue asesinado el 22 de febrero de 1934 por la Guardia Nacional, organización militar fiel a las órdenes de Anastasio Somoza padre, que también estuvo al servicio de Estados Unidos.

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