Identifican a cabecillas de Cartel de Sinaloa en Nicaragua

Tres mexicanos y un nicaragüense capturados en los operativos antidrogas de los últimos días, serían los cabecillas de la red logística del Cartel de Sinaloa en Nicaragua, informaron hoy fuentes policiales

Tres mexicanos y un nicaragüense capturados en los operativos antidrogas de los últimos días, serían los cabecillas de la red logística del Cartel de Sinaloa en Nicaragua, informaron hoy fuentes policiales

El vocero de la Policía Nacional, comisionado mayor Alonso Sevilla, identificó a los ciudadanos del país azteca Emiliano Rodas y Carlos Guillermo Arvizura como los líderes de la banda.

José Juvenal Mendoza, también mexicano, y el nicaragüense Carlos Cisnado serían los segundos al mando.

El subdirector del cuerpo policial, comisionado general Carlos Palacio, dijo a la prensa local que entre los más de 20 detenidos hay personas que participaron en reuniones donde se habló de atentar contra la directoria de la Policía, Aminta Granera.

Los planes contra Granera habrían sido urdidos en respuesta a los golpes propinados al narcotráfico en los últimos años en Nicaragua, donde en 2007, solamente, se decomisaron alrededor de 10 toneladas de cocaína.

En el caso del cartel de la ciudad mexicana de Sinaloa, sus actividades en territorio nicaragüense datan de 2004, consideraron las fuentes, citadas este jueves por un periódico local.

La Operación Fénix, nombre en clave que le dieron las autoridades, comenzó el viernes pasado con la detención de cinco ciudadanos mexicanos que se movilizaban por la carretera Panamericana, en un vehículo con placas nicaragüenses.

Tras un breve intercambio de disparos y un posterior intento de soborno a los agentes, el quinteto fue puesto bajo custodia.

Al día siguiente, fuerzas combinadas de la Policía y el Ejército allanaron varios locales y propiedades en distintos puntos del país, entre ellos una finca a 67 kilómetros de Managua, donde se había construido una pista de aterrizaje clandestina.

En el lugar se encontraron armas de fuego, equipos de radiocomunicación, lámparas y otros pertrechos, además de otro mexicano, quien tiene tatuado en la espalda la palabra Sinaloa.

Los allanamientos posteriores en distintos puntos del país permitieron decomisar cinco camiones con sus respectivos furgones, a los cuales se les había construido compartimentos secretos para ocultar droga.

Aunque en ninguno de los casos se encontraron estupefacientes, la Policía considera que existen suficientes elementos para acusar a los detenidos por financiamiento al narcotráfico, una figura establecida en el Código Penal, asociación para delinquir, y otros delitos.