Nicaragua

Al celuloide el destino de los nicaragüenses graduados en Cuba

La magia del cine hará el milagro de unir, al menos en la pantalla, a muchos nicaragüenses cuyas vidas tomaron distintos derroteros tras haber estudiado en Cuba, en la década de los años 80 del siglo pasado

Redacción Central |

La magia del cine hará el milagro de unir, al menos en la pantalla, a muchos nicaragüenses cuyas vidas tomaron distintos derroteros tras haber estudiado en Cuba, en la década de los años 80 del siglo pasado

Se trata de un documental patrocinado por el Instituto Cubano de Arte e Industrias Cinematográficas (ICAIC) y el Ministerio de Relaciones Exteriores de la isla caribeña, que pretende averiguar qué fue de los miles de extranjeros graduados en la nación caribeña.

“Destinos” es precisamente el título provisional del proyecto, que tiene a varios equipos de filmación desandando ciudades y pueblos en Africa, Asia, América Central y el Caribe, en busca de los protagonistas.

En el caso de Centroamérica, los artífices de ese milagro serán tres jóvenes cineastas cubanos que llegaron la semana pasada a Nicaragua por la frontera norte, como parte de un periplo que los llevó primero a Guatemala y luego a Honduras.

Alejandro Ramírez, un joven de origen guatemalteco, egresado del Instituto Superior de Arte de La Habana, está a cargo de la “célula” de filmación centroamericana, y lo acompañan el camarógrafo de la Televisión Serrana, Luis Guevara, y el sonidista del ICAIC Ricardo Pérez.

Nicaragua es un caso sui generis, explicó Ramírez a Prensa Latina, al comentar que en ninguno de los dos países visitados con anterioridad encontraron tanta cantidad de graduados en Cuba durante la época de la Revolución Sandinista (1979-1990).

Esta circunstancia se convirtió en un verdadero dolor de cabeza a la hora de escoger cuáles de las 20 mil historias que tenían delante llevarían al celuloide.

El documental, cuyo director general es el realizador cubano Guillermo Centeno, tendrá solamente 52 minutos en total, por lo que fue muy difícil seleccionar cada caso, admitió el joven cineasta.

Reveló, no obstante, que uno de los casos filmados fue el del dueño del Autolote El Chele (Juan Carlos Zúñiga), quien hoy es uno de los empresarios más prósperos de Nicaragua.

Ramírez lamentó, sin embargo, no haber podido recoger la historia de un operador de calderas graduado en Cuba para trabajar en el central azucarero Victoria de Julio, y ahora deambula alcoholizado por Managua, después que la fábrica fuera desmantelada.

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