Nicaragua resiste a merced de choques de placas, fallas geológicas y volcanes

Nicaragua, donde se registran a diario unos cinco seísmos, resiste a su fatídica localización geografía cruzada por fallas geológicas, a merced de una cadena volcánica activa y el cercano choque de las placas Cocos y Caribe en el Océano Pacífico

Volcan de Nicaragua
Nicaragua resiste a merced de choques de placas, fallas geológicas y volcanes. En la imagen, el volcán Cerro Negro. EFE

Nicaragua, donde se registran a diario unos cinco seísmos, resiste a su fatídica localización geografía cruzada por fallas geológicas, a merced de una cadena volcánica activa y el cercano choque de las placas Cocos y Caribe en el Océano Pacífico

Según cifras ofrecidas por el Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter), el promedio de sismos que ocurren al mes en este país es de 167,75, la mayoría imperceptibles por la población.

En 2006, el número de seísmos registrados en el país fue de 2.013, mientras que en el 2005 la red sísmica contabilizó 2.619.

“La cantidad de sismos al día permite que muchos profesionales en Ineter se ganen la comida diaria midiendo la sismicidad del país”, comentó con gracia a EFE Fabio Segura, asesor de la dirección de Geofísica del Instituto.

El experto explicó que un seísmo, para ser sentido por la población, si sucede en la “zona de subducción” (120 kilómetros mar adentro de la costa del Pacífico de Nicaragua), donde chocan dos secciones de la corteza terrestre, tiene que superar la magnitud de 5 grados Richter y una profundidad de menos de 100 kilómetros.

Si el temblor ocurre en la zona de la cadena volcánica, que cuenta con 25 conos, basta con que tenga magnitud 4 grados Richter y menos de 10 kilómetros de profundidad, para causar alarma, lo mismo que en la zona de las fallas geológicas.

Debido a la alta sismicidad del país, Managua, la capital ha sido destruida casi en su totalidad ya dos veces por los grandes terremotos de marzo de 1931 y del 23 de diciembre de 1972.

Hasta el momento Ineter no tiene una información que permita hacer una predicción cercana sobre cuándo ocurrirá un nuevo terremoto en Managua, explica Segura.

“Nosotros, más que predecir un terremoto tenemos la esperanza de que con el equipo instalado en Managua podamos tener la determinación de los primeros sismos premonitorios de un evento importante (terremoto)”, dice Segura.

“Continuamos vigilando la ciudad de Managua porque quizás el sismo grande se anuncie con temblores pequeños y eso permita adelantar una alerta para que Defensa Civil y la población se preparen para este evento”, que no descartó.

Añadió que hay estaciones en los alrededores de Managua y cerca del epicentro futuro del terremoto que se espera en esta capital, donde hay registradas doce fallas geológicas principales y otra gran cantidad de fallas menores, que también inciden en la fractura del terreno.

El experto afirmó que hay otras fallas geológicas que no han sido descubiertas y cuyo registro está en espera de nuevos estudios geológicos.

Segura indicó que las fallas, discontinuidades de la superficie terrestre de más de 200 kilómetros de profundidad que se forman cuando la concentración de fuerzas tectónicas exceden la resistencia de las rocas, se van descubriendo ante la exigencia de la Alcaldía de Managua, que solicita estudios de suelos antes de permitir la construcción de viviendas.

Explicó que en el 2005 se registró una muy alta sismicidad tanto en el arco volcánico como en la zona de subducción, donde se originaron 14 seísmos que fueron sentidos por la población y causaron alarma.

En está zona de encuentro de las dos placas tectónicas, donde se fractura el material tanto de la placa que colisiona como de la que resiste, es donde se originan más del 90 por ciento de los sismos en Nicaragua y Centroamérica.

El año 2006 fue “más suave”, ya que sólo un seísmo de los 2.013 registrados por la red, de más de 50 estaciones sismológicas, causó alarma entre la población.

Sin embargo explicó que el hecho de que haya una baja cantidad de movimientos de tierra es una cuestión que no siempre tranquiliza.

Lo que está sucediendo posiblemente, dijo, es que en la zona en la que se deslizan las placas Cocos y Caribe, se atascan grandes volúmenes de material que resisten el deslizamiento y lo que puede suceder es que se estén almacenando esfuerzos y ocurra un deslizamiento repentino fuerte y genere sismos de magnitudes mayores.