Nicaragua

Sin definición aún destino de misiles antiaéreos portátiles SAM-7

Managua – La Junta Directiva de la Asamblea Nacional se mostró hoy anuente a posponer la discusión sobre un dictamen de ley que busca destruir los misiles antiaéreos portátiles, conocidos como SAM-7, en poder del Ejército de Nicaragua

Redacción Central |

Managua – La Junta Directiva de la Asamblea Nacional se mostró hoy anuente a posponer la discusión sobre un dictamen de ley que busca destruir los misiles antiaéreos portátiles, conocidos como SAM-7, en poder del Ejército de Nicaragua

La disposición de la directiva parlamentaria a suspender el debate sobre el polémico tema fue anunciada por el primer secretario del poder legislativo, Wilfredo Navarro, en declaraciones a la prensa local.

De acuerdo con el diputado liberal, mientras no se haga efectivo un balance razonable de fuerzas en el área centroamericana, no es posible que Nicaragua se deshaga de su arsenal de cohetes tierra-aire de fabricación soviética.

Navarro llegó a esa conclusión tras la reunión que sostuvo ayer la Junta Directiva del Parlamento unicameral con el jefe del Ejército, general Omar Hallesleven, quien explicó a los legisladores aspectos técnicos del armamento.

El militar recalcó, sin embargo, que las fuerzas armadas acatarían la decisión de las autoridades civiles, léase el presidente Daniel Ortega y el Asamblea Nacional, sobre el destino de los mil 51 SAM-7 actualmente bajo su custodia.

“Nosotros, como institución subordinada a la autoridad civil, vamos a respetar la decisión que sobre el tema tomen el presidente de la República y la honorable Asamblea Nacional”, afirmó Hallesleven.

La destrucción de los misiles es exigida desde hace varios años por Washington, que con el pretexto de que podrían caer en manos del terrorismo internacional, logró que el anterior mandatario, Enrique Bolaños, eliminara una buena parte de ellos.

Ortega, quien asumió la presidencia de Nicaragua el 10 de enero pasado, se rehúsa, sin embargo, a deshacerse de ese armamento, mientras países vecinos como Honduras, advirtió, cuenten con aviación de combate.

Para el líder sandinista se trata incluso de una cuestión de soberanía y dignidad nacionales, por lo que tildó de “antipatriotas” a los legisladores de la derecha que promueven la destrucción de ese armamento, para complacer a Estados Unidos.

Los cohetes llegaron a Nicaragua en los años 80 procedentes de la antigua Unión Soviética, y en momentos en que el gobierno sandinista de entonces enfrentaba una guerra sucia organizada y financiada por Washington.

Para este miércoles está prevista la reunión de la Junta Directiva, donde se decidirá si se discute o no el dictamen de ley sobre la destrucción de los SAM-7.

En la directiva parlamentaria de siete miembros, los sandinistas tienen dos diputados, al igual que el Partido Liberal Constitucionalista, al que pertenece Navarro, y la Alianza Liberal Nicaragüense, que estaría a favor de la destrucción de los cohetes.

El séptimo miembro ingresó a la Asamblea Nacional por el Movimiento Renovador Sandinista, pero luego se declaró independiente, y ahora es aliado de la oficialista bancada del Frente Sandinista de Liberación Nacional.

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