Nicaragua

Poderes ejecutivo y legislativo siguen enfrentados en Nicaragua

Managua – Aunque la actual legislatura expiró oficialmente desde la semana pasada y el presidente Enrique Bolaños está a punto de entregar el cargo, los conflictos entre los poderes ejecutivo y legislativo continúan hoy en Nicaragua

Redacción Central |

Managua – Aunque la actual legislatura expiró oficialmente desde la semana pasada y el presidente Enrique Bolaños está a punto de entregar el cargo, los conflictos entre los poderes ejecutivo y legislativo continúan hoy en Nicaragua

La última escaramuza entre el gobierno y la Asamblea Nacional gira alrededor de una legislación recientemente aprobada por el Parlamento unicameral, y que fue vetada la víspera por el mandatario.

La llamada Ley Orgánica de la Asamblea Nacional, además de regular el trabajo de los diputados, contiene un polémico artículo que otorga al órgano legislativo la facultad de convocar a los ciudadanos comunes a declarar ante ese poder del Estado.

También deja exclusivamente en manos de los jefes de bancada la autoridad para presentar iniciativas de ley ante la Junta Directiva parlamentaria.

Según Bolaños, esos preceptos “inconstitucionales y antidemocráticos”, lo indujeron a hacer uso de su derecho al veto.

Los legisladores, sin embargo, estudian ahora la forma en que responderán a la acción del mandatario, con quien han mantenido una relación tormentosa prácticamente desde el comienzo mismo de su mandato, en enero de 2002.

De acuerdo con el diputado del Frente Sandinista de Liberación Nacional, René Núñez, no se descarta que la Junta Directiva de la Asamblea Nacional convoque a una sesión extraordinaria en los próximos días para rechazar el veto presidencial.

Bolaños alega, sin embargo, que según la Constitución, él es el único facultado para convocar a esa reunión, dado que ya concluyó periodo legislativo correspondiente a su mandato.

El mandatario entró en conflicto con la Asamblea Nacional desde el momento en que decidió procesar a su antiguo jefe y ex correligionario, Arnoldo Alemán, a quien sirvió como vicepresidente en el mandato anterior (1997-2001).

El proceso contra el caudillo del Partido Liberal Constitucionalista provocó un cisma dentro de esa fuerza política, la cual se dividió en varias bancadas dentro del hemiciclo.

Los seguidores de Alemán incluso se unieron a los sandinistas en la aprobación de varias reformas constitucionales que pretendían limitar los poderes del mandatario, el cual las calificó de “golpe de estado técnico”.

Tras varios meses de conflicto, la entrada en vigencia de esas iniciativas fue aplazada hasta enero próximo, cuando asumirá la presidencia el sandinista Daniel Ortega, ganador de los comicios del 5 de noviembre pasado.

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