Nicaragua

Nicaragua investiga venta ilegal de islotes y cayos en el mar Caribe

Managua – Las autoridades nicaragüenses investigan la procedencia de misteriosas agencias extranjeras que se dedican a vender de manera ilegal islotes y cayos nacionales ubicados en el mar Caribe, que sirven como corredor al tráfico internacional de drogas, informó una fuente oficial

Redacción Central |

Managua – Las autoridades nicaragüenses investigan la procedencia de misteriosas agencias extranjeras que se dedican a vender de manera ilegal islotes y cayos nacionales ubicados en el mar Caribe, que sirven como corredor al tráfico internacional de drogas, informó una fuente oficial

“Hay que investigar a fondo” estas agencias porque las leyes nacionales prohíben “enajenar las islas y cayos que forman parte del territorio nicaragüense”, advirtió el Procurador Ambiental de Nicaragua, Lisandro de León, a la AFP.

Una de las agencias fue identificada por la prensa como Nica Beach Front, de capital nacional y extranjero, que la semana pasada vendió por más de dos millones de dólares el Cayo Mandril a un inversionista europeo, y recientemente el Cayo Lime Cay, que fue adquirido por un desconocido por 450.000 dólares.

Mandril y Lime Cay forman parte de los paradisíacos Cayos Perlas, un grupo de 18 bellos islotes de arena blanca, situados a unas 40 y 80 millas náuticas de las costas de Atlántico Sur de Nicaragua, que la policía tiene catalogados como ruta del narcotráfico.

“Hemos tenido información que algunas lanchas de narcotraficantes se han ido a abastecer, descansar y pernoctar en los cayos, porque la Policía y el Ejército no tienen capacidad para vigilar y controlar esos territorios”, confirmó León.

El Nuevo Diario denunció este martes que “la venta de Lime Cay incluyó dos alcobas en una cabaña de madera con una planta de poder eléctrica, un sistema séptico, un refrigerador, gas para la cocina, dos camas dobles, mesas, sillas, un barco con un motor Yamaha de 75HP y otras comodidades”.

La Procuraduría Ambiental estima que nueve de los 18 Cayos Perlas han sido vendidos en los últimos nueve años a supuestos inversionistas extranjeros por agencias que hacen sus ofertas a través de Internet.

El negocio inició en 1997, cuando el norteamericano de origen griego Peter Tsokos compró a los indígenas del lugar siete cayos por un valor de alrededor de 3.000 dólares cada uno, que después inscribió “quién sabe cómo” en el registro de la propiedad de Bluefields (este), cabecera del Atlántico sur, precisó De León.

En estos islotes llegan a anidar las tortugas marinas y no se pueden construir hoteles porque la tierra es movediza, indicó.

Los indígenas sustentaron la transacción con supuestos títulos reales que la corona británica, que colonizó la costa atlántica, otorgó a los indios de la zona antes de entregar el territorio al gobierno nicaragüense a través del Tratado Harrison-Altamirano de 1905.

La Procuraduría emprendió hace cuatro años una acción legal para cancelar los registros de los siete cayos para reivindicar el dominio de los islotes, alegando que los títulos reales no son transferibles y que el código civil prohíbe su comercialización.

“Los bienes del Estado son inalienables, imprescriptibles e inembargables, y el territorio nacional es único y no se puede estar fraccionando ni vendiendo”, señaló De León.

La demanda sin embargo fue denegada por la ex jueza de Bluefields Anabell Omier, debido a que su padre tenía aparentemente interés en comprar uno de los islotes, denunció el procurador.

La Procuraduría apeló la sentencia ante un Tribunal superior de Bluefields, que espera se pronuncie en las próximas semanas y se prepara para anular judicialmente la venta de los cayos Mandril y Lime Cay que fueron vendidos recientemente.

Ventas similares se denunciaron en México, Costa Rica, Chile y Brasil.

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