Nicaragua

Presidente electo ahuyenta fantasmas en Nicaragua

Managua – Aunque asumirá la presidencia de Nicaragua dentro de 60 días, el sandinista Daniel Ortega no se duerme hoy sobre los laureles del triunfo, y mantiene una apretada agenda de contactos con todos los sectores de la sociedad nicaragüense

Redacción Central |

Managua – Aunque asumirá la presidencia de Nicaragua dentro de 60 días, el sandinista Daniel Ortega no se duerme hoy sobre los laureles del triunfo, y mantiene una apretada agenda de contactos con todos los sectores de la sociedad nicaragüense

El presidente electo intenta acabar de una vez y por todas con los temores que existen entre sus adversarios de la derecha, y ahuyentar los fantasmas del miedo.

Uno de sus primeros gestos es reunirse con todos y cada uno de los sectores empresariales, para asegurarles que el futuro gobierno sandinista no pondrá en peligro la iniciativa privada, la libre empresa ni la economía de mercado.

En tono tranquilizador, Ortega promete que no se realizarán grandes cambios dramáticos en las bases de la economía que se han venido asentando en últimos 16 años de gobiernos neoliberales en Nicaragua.

El precio de esa tranquilidad para inversionistas, banqueros y hombres de negocios en general será apoyar al mandatario en sus esfuerzos para sacar al país de la pobreza, flagelo que afecta al 80 por ciento de la población.

«Sabemos que tenemos una deuda muy grande con el pueblo nicaragüense, y que cuidando los elementos macroeconómicos, cuidando todo lo que se ha logrado avanzar en esta materia, podremos multiplicar esfuerzos para lograr erradicar la pobreza», afirmó.

Fiel a su promesa de gobernar en paz y reconciliación, Ortega llamó también a los cuatro candidatos perdedores a sumarse a su proyecto, y tampoco olvidó dar gracias a Dios por la victoria, ni dejar de visitar a los jerarcas de la Iglesia.

En su primer baño de pueblo después de la victoria del 5 de noviembre pasado, el líder sandinista aseguró a los miles de simpatizantes que lo aclamaron en la rotonda de Metrocentro que su gobierno también cumplirá con ellos.

Además de sacarlos de la pobreza y darles una vida digna, tampoco volverá la guerra ni el servicio militar a Nicaragua.

Los pobres son prioridad del gobierno sandinista, recalca una y otra vez Ortega, quien también envía señales tranquilizadoras hacia los distintos polos geopolíticos del mundo.

Su gobierno, dijo, honrará el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y los acuerdos con el Fondo Monetario Internacional, pero tampoco desdeñará las ofertas ventajosas de la Alternativa Bolivariana de las Américas que impulsan Venezuela, Cuba y Bolivia.

También iremos al MERCOSUR, a la Unión Europea y a Asia, anuncia el líder sandinista.

La agenda actual del presidente electo y sus declaraciones conciliadoras son sólo un ensayo de la intensa labor negociadora que se avecina, ya que el Frente Sandinista de Liberación Nacional no tendrá mayoría parlamentaria para gobernar.

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