Nicaragua

Ortega se juega regreso al poder en comicios de Nicaragua

MANAGUA – El ex guerrillero sandinista Daniel Ortega se jugaba el domingo su regreso al poder en Nicaragua con credenciales de favorito para derrotar a la gobernante derecha, en elecciones que preocupan a su otrora enemigo Estados Unidos

Pancartas Daniel Ortega FSLN
Pancartas del candidato a la presidencia Daniel Ortega, del Frente Sandinista (FSNL)en una avenida en Managua | AFP

Redacción Central |

MANAGUA – El ex guerrillero sandinista Daniel Ortega se jugaba el domingo su regreso al poder en Nicaragua con credenciales de favorito para derrotar a la gobernante derecha, en elecciones que preocupan a su otrora enemigo Estados Unidos

Unos 3.6 millones de nicaragüenses habilitados para votar comenzaban a elegir desde las 7.00 hora local (1300 GMT) entre apoyar a los conservadores que no lograron abatir la pobreza -en el país más carenciado del continente detrás de Haití- y otra oportunidad para Ortega, que carga con la sombra de una guerra civil con más de 30,000 muertos.

Pero Ortega, de 60 años, también trae recuerdos de mejoras en los servicios de salud y el nivel educativo bajo su gobierno, que comenzó cuando la guerrilla derrocó a Anastasio Somoza en 1979 y dejó una crisis económica a su paso.

Al sandinista además lo ayudan las divisiones en la derecha, que en los últimos 16 años de gobierno ha sido salpicada por escándalos de corrupción.

«Yo soy rojinegro, voy con Ortega, es el único que ve por los pobres. Todos los demás, sólo por los ricos», dijo William Medina, un abogado de 44 años mientras se formaba en una larga fila para votar en la capital Managua.

«Pero Ortega no tendrá la varita mágica para resolver otros problemas como la salud y la inseguridad, necesita de la empresa privada», agregó.

Ahora el izquierdista ha dejado su traje militar y su anterior discurso marxista y habla de Dios prometiendo respetar empresas privadas además de fomentar inversión con mensajes de reconciliación con Estados Unidos, que apoyó a los «contras» que intentaron derrocar al sandinista.

Estados Unidos ha advertido que las relaciones con Nicaragua, su apoyo y las inversiones podrían verse afectadas por una victoria de Ortega, en una intervención en el proceso electoral que fue condenada por observadores internacionales.

«Vamos a votar sin ningún temor, sin que nadie nos induzca», dijo Roberto Rivas en la ceremonia de apertura de los comicios, en la que el cardenal Miguel Obando y Bravo dio su bendición.

En varios centros de votación de Managua había temprano el domingo largas filas con cientos de personas esperando para votar. Las urnas cerrarán a las 18.00 hora local (0000 horas GMT del lunes) y se espera que los primeros resultados oficiales se divulguen el domingo a las 23.00.

PODRIA HABER SEGUNDA VUELTA

Los rivales conservadores, Eduardo Montealegre de la Alianza Liberal Nicaragüense (ALN) y José Rizo del Partido Liberal Constitucionalista (PLC), que marchan segundo y tercero en las encuestas, basaron parte de sus anuncios proselitistas en imágenes de guerra con el fin de alejar el voto a Ortega.

Las cosas se vislumbran muy peleadas.

Si bien Ortega avanza en primer lugar de las encuestas, la contienda del domingo podría ser bastante cerrada y tendría que medirse en una segunda ronda si no logra un 35 por ciento de los votos con al menos con 5 puntos porcentuales de diferencia frente a sus rivales.

Analistas han dicho que el izquierdista perdería si va a un balotaje ya que se unirían sus adversarios, mientras que observadores electorales de la Unión Europea dijeron que ven una tensa competencia porque no hay un seguro ganador.

El embajador de Washington en Managua buscó que la derecha se presentara unida en torno a la candidatura de Montealegre para poder vencer a Ortega, pero sus intentos fueron infructuosos.

«No creo que sería prudente que los Estados Unidos interfieran en un proceso electoral nicaragüense para favorecer a un candidato u otro», dijo el ex presidente peruano Alejandro Toledo, que participa como observador por el Centro Carter.

Quien resulte ganador de las elecciones deberá enfrentar, entre otras cosas, la tremenda pobreza que alcanza a un 80 por ciento de la población y según estimaciones privadas indican que existen un desempleo del 24 por ciento. Ortega perdió las pasadas tres elecciones presidenciales a manos de los conservadores.

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