Nicaragua

Nicaragua pierde alrededor de 150 mil hectáreas de bosques anualmente

La tala ilegal en el país deja pérdidas económicas por más de 100 millones de dólares cada año, según revelan informes ofrecidos durante la conferencia internacional sobre Gobernabilidad y Transparencia en el sector forestal de Nicaragua

Tala de árboles
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Redacción Central |

La tala ilegal en el país deja pérdidas económicas por más de 100 millones de dólares cada año, según revelan informes ofrecidos durante la conferencia internacional sobre Gobernabilidad y Transparencia en el sector forestal de Nicaragua

Sólo entre 1990 y 2000 el país perdió tres millones de hectáreas, convirtiendo la tala ilegal en un negocio lucrativo que beneficia a un reducido grupo mafioso vinculado a partidos políticos y a sectores del gobierno central, según denunció Georgina Muñoz, de la Coordinadora Civil.

«Hay grupos económicos muy fuertes, sectores ligados a partidos políticos y al gobierno, es una mafia», afirmó Muñoz, refiriéndose a la tala indiscriminada de los bosques en el país.

Las afirmaciones de Muñoz fueron respaldadas por Víctor Manuel Campos, Subdirector del Centro Humboldt, para quien la corrupción y la impunidad en el manejo de los bosques de Nicaragua ponen en riesgo el futuro del capital natural del país.

Sin embargo para Campos, los esfuerzos realizados hasta ahora no son nada positivos, un ejemplo de ello es la veda forestal decretada en mayo pasado, la que lejos de ayudar a detener la tala ilegal de los bosques, incrementó significativamente los flujos de madera hasta en un 50 por ciento.

Según el experto, entre mayo y junio, cuando se decretó la Ley de Veda Forestal, la tala ilegal se mantuvo estática, pero en julio, agosto y hasta la fecha se incrementó sustancialmente de mil 170 a mil 800 metros cúbicos

Lucrativo negocio de pocos

La tala ilegal se ha convertido en un negocio lucrativo que beneficia a pocos en detrimento de la calidad de vida de las mayorías, señalaron los expertos que participaron en la conferencia internacional, entre los que se encontraban el presidente del Centro para las Políticas Internacionales, Roberth White, y la nicaragüense Bianca Jagger, defensora de los derechos humanos y ambientales y embajadora de buena voluntad del Consejo Europeo.

Para Bianca Jagger, el problema ambiental no sólo existe en Nicaragua, «es un problema grave en el mundo, que enfrenta una amenaza sin precedentes como consecuencia de estrategias de desarrollo impulsadas por gobiernos que carecían de visión y comprensión de la importancia del ecosistema», señaló.

Jagger mostró su preocupación porque en Nicaragua la tasa de deforestación ha desaparecido el 51 por ciento de los bosques del país. «La superficie boscosa ha descendido a 3.2 millones de hectáreas, superando una superficie de 32 mil kilómetros cuadrados, área superior a El Salvador», señaló la famosa nicaragüense

Corrupción e impunidad

Para Jagger, la corrupción e impunidad en el manejo de los bosques del país es causante de la gran destrucción que enfrentan los recursos naturales de Nicaragua y que debe ser detenida a través de acciones concretas del gobierno.

«Quiero pedirle, urgirle al gobierno que haga todo lo necesario para parar la corrupción que hay en el país», aseguró.

Para los expertos del medio ambiente reunidos en Managua, la tala ilegal de los bosques promueve otras actividades ilícitas, crea inseguridad social y física y convierte la tierra en campos desolados de baja productividad.

Los expositores aseguraron que la tala ilegal en el país asciende a un 70 por ciento de la producción total de madera, y han llegado a afirmar que ésta se realiza en gran escala y en total impunidad.

Según Campos, la crisis forestal sólo demuestra la debilidad gubernamental, el desorden del sector forestal y el inadecuado manejo de los bosques. Campos propuso revisar la Ley de Veda Forestal y la Ley Forestal con la participación de todos los sectores, con el objetivo de hacer un plan de ajuste y reordenamiento del sector.

Para la directora de la Coordinadora Civil, uno de los elementos que incrementa más la crisis del sector forestal es la falta de institucionalidad, y sobre todo los vicios dentro del Poder Judicial. «Urge una reestructuración del Poder Judicial que permita una transparencia en la información y evitar la corrupción y las coimas», señaló.

Tomado de El Nuevo Diario

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