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FARC-EP busca buen acuerdo de paz, no piensa en fotos con Obama

Tras criticar la desinformación en torno al proceso de diálogo, el presidente Juan Manuel Santos se mostró convencido que el grupo guerrillero quiere la paz

Redacción Central |

El máximo jefe de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo (FARC-EP), Timoleón Jiménez, aseguró que buscan un buen acuerdo con el gobierno más allá de una buena foto con el presidente estadounidense, Barack Obama.

Preferimos un buen acuerdo a una foto con Obama, añadió Jiménez en alusión a la posibilidad de firmar la paz alrededor del 23 de marzo, coincidiendo con la visita del presidente estadounidense a La Habana, sede desde hace más de tres años de tales pláticas con los voceros del ejecutivo.

Ambas delegaciones están trabajando fuertemente, y en el caso de la nuestra doy fe de trasnochos y madrugadas, lo que tenemos en mente no es la fecha sino que vamos a sacar adelante lo que hemos logrado, expresó en entrevista publicada por el periódico de circulación nacional El Tiempo.

Señaló que hay temas muy adelantados. Falta darles como el puntillazo final, pero una foto sensacionalista para generar un impacto y que después todo se derrumbe, no tiene sentido, enfatizó.

En sus declaraciones a El Tiempo el líder de las FARC-EP reconoció que pese a las inquietudes naturales de toda negociación existe un clima de confianza entre las partes, el cual -en su opinión- facilitará encontrar fórmulas en cuestiones controversiales.

Existen discrepancias sobre las zonas de ubicación de los guerrilleros, subrayó Jiménez al señalarla como causa para que no anunciar el alto el fuego bilateral.

“Ya habíamos hablado de que era imposible llegar al acuerdo final el 23 de marzo, pero podíamos sacar algo y qué mejor que el cese el fuego bilateral y definitivo, donde le podíamos anunciar a Colombia: ha terminado la guerra”, manifestó en conversación con la agencia de noticias EFE, que cita este domingo la cadena Telesur.

“En la mesa de La Habana vivimos de crisis en crisis hasta el acuerdo final, siempre ha sido así”, dijo el líder del grupo insurgente, el mayor de Colombia, que vive desde hace medio siglo un conflicto armado que ha costado un cuarto de millón de muertes.

“El diseño que presentaron era prácticamente una cárcel en medio de la selva, sin contacto con la población civil. (…) En 50 años de guerra no pudieron sacarnos del medio y nos querían sacar a través de un acuerdo”, aseveró.

Al referirse a los asuntos de mayor polémica dentro de la mesa de encuentros, Jiménez mencionó al mecanismo para refrendar por la vía popular todo lo consensuado en Cuba, pues mientras el gobierno opta por un plebiscito la organización que comanda ha insistido en la celebración de una Asamblea Nacional Constituyente.

No obstante admitió que está dispuesto a buscar fórmulas intermedias para llegar a un pacto con la contraparte.

En tanto, el presidente colombiano, Juan Manuel Santos, se mostró convencido de que las FARC-EP quieren la paz. Durante una entrevista con el diario El País también criticó la desinformación en torno al proceso de paz, que su gobierno lleva adelante con el grupo insurgente desde noviembre de 2012.

Santos, en su encuentro con el rotativo español, rechazó la campaña que están generando quienes le acusan de estar entregando el país al “castrochavismo, al comunismo”, lo cual atribuyó a toda una estrategia para sembrar miedo y mentiras en la opinión pública.

El mandatario reconoció que inició el proceso pacificador con un altísimo grado de escepticismo sobre los objetivos de la guerrilla, pero que hoy en día está “absolutamente convencido” de que las FARC-EP “están decididas a hacer la paz”.

Admitió que no hay acuerdo de paz perfecto, pero por primera vez en la historia las dos partes acordaron someterse a una justicia transicional, la cual tiene que ser más laxa que la ordinaria, subrayó.

No obstante, aseguró que los máximos responsables de crímenes de lesa humanidad serán “juzgados, condenados y sancionados”.

Estamos aplicando los estándares internacionales y de nuestra Constitución con creces, y pienso que hemos llegado a un punto de equilibrio aceptable para todos, indicó.

Reconoció las diferencias existentes con el expresidente Álvaro Uribe en torno a esta cuestión, pero estimó que la paz se logrará “con o sin Uribe”, aunque prefirió alcanzar ese objetivo junto al otrora gobernante.

“No he hecho otra cosa diferente que invitarlo a este proceso porque él quiso hacer exactamente lo mismo que estoy haciendo. No entiendo por qué antes era bueno y ahora es malo”, declaró.

Aunque muchas veces uno se siente incomprendido, siento que estoy haciendo lo correcto, remarcó.

El gobierno y las FARC-EP llegaron ya a acuerdos sobre desarrollo rural, participación política, narcotráfico, y el más importante de todos, el de las víctimas. Faltan en materia de desmovilización, el desarme, la reintegración de la guerrilla a la vida civil. Desde el principio se negocia en que nada estará acordado hasta que todo lo esté.
ros/ros

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