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Con el Che Guevara hasta la victoria siempre

Desde su conocido viaje en motocicleta por América Latina, junto a Alberto Granado, sus sentimientos internacionalistas quedaron muy claros

Comandante Ernesto Che Guevara
Comandante Ernesto Che Guevara |

Redacción Central |

América Latina conmemora una fecha trascendental en su historia: el aniversario 48 de la desaparición física del internacionalista, médico, cronista, poeta, padre y guerrillero Ernesto Che Guevara (1928-1967).

Aunque el Che nació en Rosario, Argentina, muchas naciones latinoamericanas como Cuba y Bolivia recuerdan con cariño y agradecimiento la imagen de quien, siendo muy joven, decidió apoyar a las tierras del mundo que reclamaran el concurso de sus modestos esfuerzos.

Desde su conocido viaje en motocicleta por América Latina, junto a Alberto Granado, en el que conoció provincias de Argentina, Colombia, Perú, Chile y Venezuela, sus sentimientos internacionalistas quedaron muy claros.

“Ese vagar sin rumbo por nuestra Mayúscula América me ha cambiado más de lo que creí”, dejó escrito en sus crónicas sobre este viaje.

En México el Che conoció a Fidel Castro y algunos revolucionarios que el 25 de noviembre de 1956 se convirtieron en los 82 expedicionarios del yate Granma que viajaron a Cuba para enfrentar el régimen de Fulgencio Batista. Desde ese momento perteneció primero a la lucha y luego a la Revolución de Cuba, hasta que, en 1965, se despidió del líder de la Revolución cubana para preparar su movimiento guerrillero en Bolivia como parte de su intención de crear numerosos Vietnam (por la resistencia de los vietnamitas contra la agresión estadounidense) en América Latina.

En 1966 se trasladó a Bolivia, y en las selvas de este país combatió junto a su guerrilla desde marzo de 1967. En octubre, durante un combate en la Quebrada del Yuro, fue herido y capturado. Lo trasladaron a la escuelita de La Higuera, en el municipio de Pucará al sur de la provincia de Vallegrande en el Departamento de Santa Cruz, donde fue asesinado el 9 de octubre de 1967.

Unos días después, el 11 de octubre, Walt Rostow en carta al presidente estadounidense Lyndon Johnson escribió: “Su muerte marca la desaparición de otro de los agresivos revolucionarios románticos… En el contexto latinoamericano, tendrá un gran impacto en descorazonar futuros guerrilleros”.

Sin embargo, ya su legado estaba fuertemente consolidado en los pueblos de América que continuaron y continúan sus luchas por conservar la soberanía nacional.

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