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Reconoce Estados Unidos que fue un error ataque a hospital afgano

El bombardeo ocurrió hace dos días, causó 22 muertos y la práctica destrucción del nosocomio, atendido por Médicos sin Frontera

John Campbell
John Campbell, Comandante de las Fuerzas estadounidenses en Afganistán | US Air Force | Senior Master Sgt. Adrian Cadiz

Redacción Central |

El comandante estadounidense en Afganistán, general John F. Campbell, admitió este martes ante una instancia senatorial de su país que fue un error el ataque aéreo contra el hospital de traumatología de la ciudad afgana de Kunduz.

Ante el Comité de Servicios Armados del Senado, Campbell arguyó que las autoridades afganas solicitaron el bombardeo, que destruyó la instalación atendida por la ONG Médicos sin Fronteras.

El general de tres estrellas admitió que fue incorrecto decir que el ataque había ocurrido para proteger a tropas estadounidenses que presuntamente estaban bajo amenaza directa.

Agregó que los detalles de lo sucedido el sábado 3 de octubre se conocerán luego de terminada una investigación sobre el hecho que causó la muerte de 22 personas y heridas a una treintena.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, expresó sus “profundas condolencias” ante el suceso, pero manifestó que “antes de tener un juicio definitivo sobre las circunstancias de esta tragedia” esperará los resultados de la investigación.

Por su parte, la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) expresó que lo ocurrido podrían ser “daños colaterales” de un bombardeo de la aviación estadounidense a “insurgentes talibanes”.

Ante estas posiciones Meinie Nicolai, presidenta de MSF, se opuso a que la expresión “daños colaterales” se emplee para referirse a esta “tragedia”.

El ataque aéreo fue llevado a cabo en apoyo de tropas afganas que trataban de recuperar la ciudad norteña de Kunduz, en manos de los talibanes desde el 28 de septiembre. Esta era la primera población capturada por los insurgentes desde 2001.

El Pentágono y círculos guerreristas de la administración del presidente Barack Obama presionan para mantener la presencia militar en Afganistán durante el mayor tiempo posible, con el argumento de que el ejército y la policía locales no están listos aún para mantener la seguridad del país.

Campbell indicó durante su testimonio de este martes que la situación en el país centroasiático hace necesario un nuevo plan tomando en cuenta los cambios en los últimos dos años.

Estados Unidos mantiene unos 10 mil soldados en Afganistán con el pretexto de entrenar y asesorar a las fuerzas afganas.

Al poner fin oficial hace unos dos años a sus operaciones bélicas en territorio afgano, la Casa Blanca decidió que los ataques aéreos y otras acciones de combate sólo ocurrirían bajo ciertas condiciones.

Entre estas se citó eliminar a sospechosos de terrorismo, proteger a las tropas, y en respuesta a solicitudes de ayuda del ejército afgano en su lucha contra el talibán.

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