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No hay ningún motivo de justificación para aceptar la falta de alojamiento

El Papa Francisco insistió en que son situaciones injustas, “pero sabemos que Dios está sufriéndolas con nosotros, está viviéndolas a nuestro lado”

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Papa Francisco en Washington |

Redacción Central |

El Papa Francisco enfatizó en que no hay ningún motivo de justificación social, moral o del tipo que sea para aceptar la falta de alojamiento.

En un discurso en la Parroquia San Patricio dirigido a los desamparados, reconoció que son situaciones injustas, “pero sabemos que Dios está sufriéndolas con nosotros, está viviéndolas a nuestro lado. No nos deja solos”.

Jesús no solo quiso solidarizarse con cada persona, no solo quiso que nadie sienta o viva la falta de su compañía, de su auxilio, de su amor. Él mismo se ha identificado con todos aquellos que sufren, que lloran, que padecen alguna injusticia. Él lo dice claramente: «Tuve hambre, y me dieron de comer; tuve sed, y me dieron de beber; anduve como forastero y me dieron alojamiento» (Mt 25,35), rememoró.

El Santo Padre aseguró que es la fe la que nos hace saber que Dios está en medio nuestro y su presencia nos moviliza a la caridad, que nace de la llamada de un Dios que sigue golpeando nuestra puerta, la puerta de todos para invitarnos al amor, a la compasión, a la entrega de unos por otros.

Jesús sigue golpeando nuestras puertas, nuestra vida. No lo hace mágicamente, no lo hace con artilugios o con carteles luminosos o con fuegos artificiales. Jesús sigue golpeando nuestra puerta en el rostro del hermano, en el rostro del vecino, en el rostro del que está a nuestro lado, subrayó.

Destacó que uno de los modos más eficaces de ayuda se encuentra en la oración, “la oración nos une, nos hace hermanos, nos abre el corazón y nos recuerda una verdad hermosa que a veces olvidamos”.

En la oración, todos aprendemos a decir Padre, Papá, y cuando decimos Padre, Papá, nos encontramos como hermanos. En la oración, no hay ricos y pobres, hay hijos y hermanos. En la oración no hay personas de primera o de segunda, hay fraternidad, señaló.

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