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Cuidemos a nuestras familias, verdaderos centros de humanidad

El Papa Francisco manifestó en la Santa Basílica Metropolitana Iglesia Catedral, en Santiago de Cuba, que cuando vivimos bien en familia los egoísmos quedan chiquitos

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Papa Francisco en Cuba | Cubahora

Redacción Central |

El Papa Francisco exhortó en la Santa Basílica Metropolitana Iglesia Catedral, en Santiago de Cuba, a cuidar a nuestras familias, verdaderos centros de humanidad.

En casa aprendemos la fraternidad, solidaridad, no ser avasalladores, a recibir y a agradecer la vida como una bendición. Cuando vivimos bien en familia los egoísmos quedan chiquitos, aseguró en el encuentro con familias cubanas, su última actividad oficial en la nación caribeña antes de partir hacia Estados Unidos.

El Santo Padre destacó que es en casa donde aprendemos la fraternidad, la solidaridad, donde aprendemos a recibir y agradecer la vida.

Defendió el concepto de familia como forma de evitar que las personas se transformen en “individuos aislados fáciles de manipular y de gobernar”.

La familia nos salva de dos fenómenos actuales: la fragmentación y la masificación. Sociedades divididas, rotas, separadas o altamente masificadas son consecuencia de la ruptura de los lazos familiares, cuando se pierden las relaciones que nos constituyen como personas, que nos enseñan a ser personas, insistió.

El Sumo Pontífice lamentó la desaparición en muchas culturas de los espacios del hogar en los que se reúnen las familias, como el momento de la cena al final de una jornada de trabajo.

Sin familia, sin el calor del hogar, la vida se vuelve vacía, comienzan a faltar las redes que nos sostienen en la adversidad, nos alimentan en la cotidianeidad y motivan la lucha para la prosperidad, señaló.

En su intervención, aprovechó para enviar una bendición a todos los niños no nacidos y pidió a sus madres que lo oían, incluso por radio y televisión, que tocaran su vientre.

Deseo que venga sanito, que crezca bien, que lo puedan criar al niño, afirmó.

Francisco agradeció a las familias cubanas por hacerlo sentir en casa, “la terminación de mi estancia en un encuentro con ustedes es motivo para dar gracias a Dios por el calor que brota de gente que sabe recibir, acoger y hacer sentir en casa”.

Posteriormente, desde el atrio de la Santa Basílica Metropolitana Iglesia Catedral, el Obispo de Roma bendijo a la ciudad de Santiago de Cuba por los 500 años de creada la otrora villa y saludó a las personas congregadas en el parque Céspedes.

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