Internacionales

Expectativa en México por investigación de los forenses argentinos sobre los estudiantes desaparecidos

Imputan al alcalde de Iguala, José Luis Abarca, otro crimen al matar en 2013 de un tiro en la cabeza a un rival político, dirigente campesino

estudiantes Iguala desaparecidos
Los familiares y compañeros de los 43 estudiantes desaparecidos participan en una marcha | AFP

Redacción Central |

Mientras continúan las masivas protestas por la desaparición de los 43 estudiantes desaparecidos en los hechos de la ciudad de Iguala hace mes y medio, en México se concentra la expectativa en la investigación del equipo argentino de Antropología Forense que avalan los familiares de los jóvenes.

Los forenses sudamericanos llegaron a Iguala el 6 de octubre, pero casi un mes después no paran de descubrirse en la zona nuevas fosas con cadáveres jamás identificados, que dan buena muestra del clima de violencia que se vive en la región.

Con la labor del equipo argentino, el gobierno mexicano trató de calmar las críticas, que familiares de los desparecidos y organizaciones de derechos humanos que acusaron a las autoridades gubernamentales de realizar una búsqueda “hostil y caótica” y de seguir “líneas de investigación muy cuestionables”.

Este grupo, que nació en 1984 para investigar los más de nueve mil casos de  desapariciones que hubo en Argentina durante la dictadura militar, no es la primera vez que trabaja en México, pues ya lo hicieron cuando se produjo en Ciudad Juárez, al norte del país, una oleada de feminicidios y para identificar los restos encontrados en fosas de San Fernando, en el norteño estado de Tamaulipas.

No obstante, el comienzo de la búsqueda estuvo rodeado de polémica al denunciarse intentos de bloquear el trabajo de estos once forenses argentinos y restricciones para investigar algunas de las fosas y los restos depositados en la morgue.

Este jueves, la fiscalía mexicana imputó al alcalde de Iguala, José Luis Abarca, otro crimen al matar en 2013 de un tiro en la cabeza a un rival político, según un superviviente.

En la madrugada del 1 de abril de 2013, Nicolás Mendoza Villa, era entonces chofer cuando fue secuestrado, maniatado y torturado y vio cómo el alcalde de Iguala, José Luis Abarca Velázquez, mataba de un tiro en la cabeza a su rival político, el ingeniero Arturo Hernández Cardona, líder de Unidad Popular, un movimiento de defensa de los campesinos.

Mendoza Villa, se fugó cuando lo trasladaban para asesinarle, e inmediatamente tuvo que abandonar la zona y dispersar a su familia por la persecución de los narcos.

De su larga y detallada narración se colige que la tarde del jueves 30 de mayo de 2013 conducía una camioneta por la carretera de Iguala. Junto a él y Hernández Cardona viajaban seis miembros de Unidad Popular. Venían de unos de sus actos de protesta contra el alcalde Abarca, cuando un Jeep les cortó el paso. Seis hombres armados bajaron y les apuntaron. Les hicieron descender. Nada más pisar el asfalto, el ingeniero, un hombre con fama de indomable, recibió un balazo en la pierna derecha. No querían resistencia.

Los sicarios les condujeron, maniatados, hasta un paraje en las afueras de Iguala. No estaban solos. En el lugar había otros secuestrados. Las torturas dieron comienzo esa misma noche.

Tres de los secuestrados que encontraron al llegar fueron asesinados. “A uno le cortaron la cabeza con un machete”, expresó.

Mendoza Villa describió a la prensa que esa noche hizo su primera aparición el alcalde Abarca. Vestía unos pantalones ajustados negros, un jersey igualmente oscuro y ceñido, y una gorra. Le acompañaba su jefe de policía. Luego volvería de madrugada y  se acercó al líder de Unidad Popular y ordenó que lo llevaran a una fosa que habían excavado esa tarde a unos diez metros.

“Abarca ordenó que llevaran al ingeniero a la fosa. Allí le empezó a decir: ‘¿Por qué me pintas el Ayuntamiento, eh? Ya que tanto me estás chingando, me voy a dar el gusto de matarte”. Hernández Cardona intentó permanecer de pie, callado. “Ví cómo Abarca le apuntaba a la cabeza, en la mejilla izquierda, y le disparaba. Una vez caído en la fosa, le volvió a disparar”, manifestó.

también te puede interesar