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Gobernador de Texas pide militarizar frontera

Dos legisladores de Texas presentarán un proyecto para deportar indocumentados en 72 horas

Frontera México - Texas
Una coalición de grupos antiinmigrantes denominada Patriotas lanzó un llamado a organizaciones de Arizona y California para unirse a alrededor de 500 personas que operan en la frontera Texas-México |

Redacción Central |

El gobernador republicano de Texas, Rick Perry,  insistió en la necesidad de enviar a la Guardia Nacional a la línea fronteriza para frenar el flujo de indocumentados, especialmente de niños centroamericanos que llegan solos y de forma ilegal al país.

Perry, que se reunió con el Presidente Barack Obama la pasada semana para tratar el asunto, consideró que el paquete de emergencia de 3 700 millones de dólares propuesto para enfrentar el problema no es tan necesario como el envío de lla Guardia Nacional a la frontera para fortalecer la seguridad en los límites con México, una iniciativa republicana que la Casa Blanca ha rechazado en varias ocasiones.

Preguntado por cómo ayudaría la militarización de la frontera con la presencia de la Guardia Nacional a detener el flujo de niños inmigrantes provenientes de Guatemala, Honduras y El Salvador, Perry respondió que mandaría un mensaje de fortaleza.

Asimismo, el gobernador consideró que el envío de esa fuerza aliviará también las tareas de los agentes fronterizos que tienen que abandonar su labor diaria para hacer frente al flujo migratorio infantil.

Tras el encuentro que mantuvo con el gobernador,  el presidente Obama pidió públicamente a Perry que presione al Congreso para que apruebe el paquete de emergencia.

“He urgido al gobernador a que hable con la delegación de Texas, que es obviamente el corazón del caucus republicano en la Cámara de Representantes y tiene una gran influencia en el caucus del Senado”, dijo el presidente.

El presupuesto solicitado por Obama sería destinado en su mayoría al Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS, en inglés), encargado de acoger y cuidar a los pequeños que llegan a territorio estadounidense mientras se procesan sus casos.

Asimismo, otro grueso de la partida iría destinado al incremento de personal judicial para agilizar los procesos de deportación, de acuerdo con las leyes vigentes.

Hoy, en concomitancia con las palabras del gobernador, dos legisladores de Texas anunciaron que  presentarán un proyecto de ley para darle  a 40 jueces migratorios adicionales un plazo de 72 horas para decidir si un niño puede permanecer legalmente en el país o lo deporta.

La legislación será presentada por el senador republicano John Cornyn y el representante demócrata Henry Cuellar y  busca acelerar las deportaciones de los menores centroamericanos cuyos procesos actualmente pueden demorar años debido a la cantidad de casos atrasados ante las autoridades migratorias.

Por su parte, este lunes el gobernador de Iowa, Terry Branstad, manifestó  que su estado no quiere recibir a niños migrantes centroamericanos que cruzaron la frontera desde México. Branstad  expresó  en conferencia de prensa que no tenía conocimiento de la presencia de niños migrantes en Iowa y afirmó que el gobierno federal debería abocarse a asegurar las fronteras.

Branstad y otros gobernadores discutieron el tema con autoridades federales el domingo. Bajo la ley vigente, los niños migrantes que llegan de países no fronterizos con Estados Unidos y no están acompañados por adultos son entregados a las autoridades federales. Luego se les envía a vivir con parientes en el país mientras una corte de inmigración emite  su fallo.

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