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Escalada mortífera en la Franja de Gaza

Más de 560 blancos bombardeados por Israel  en 48 horas. Lista la invasión terrestre. Hamas lanzó cohetes sobre zona donde se ubica una planta nuclear israelita. Convocado el Consejo de Seguridad de la ONU.

Franja de Gaza
Una columna de humo tras un ataque aéreo al oeste de Ciudad de Gaza | EFE

Redacción Central |

La Fuerza Aérea Israelí ha atacado más de 560 blancos en la Franja de Gaza desde que la operación comenzó la mañana del martes y causó la muerte de medio centenar de personas, entre ellos varios niños,  y cientos han resultado heridas.

Esos constantes bombardeos, golpean la zona varias veces cada hora y  masacran a la población civil, lo que se constata en las  docenas de cráteres y de casas dañadas o destruídas por toda la ciudad, mientras se anuncia que el Consejo de Seguridad de la ONU sostendrá mañana por la mañana, a las 10 locales (12 GMT), una reunión de urgencia a puertas cerradas para analizar la situación.

El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, anunció el miércoles en un comunicado que su país intensificará su campaña actual contra  Hamas en la Franja de Gaza.

Netanyahu se reunió en Be’er Sheva con sus funcionarios de seguridad, incluyendo al ministro de Defensa, Moshe Ya’alon, y al jefe del Estado Mayor de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), Banny Gantz, en momentos en que la Operación Borde Protector está en su segundo día.

“Hemos decidido incrementar más nuestros ataques contra Hamas” y otras organizaciones” en la Franja de Gaza, dijo Netanyahu, quien agregó que el Hamas “pagará un alto precio” por los cohetes disparados hacia Israel.”

“Las FDI están preparadas para todos los escenarios”,  indicó el primer ministro, en referencia a una eventual operación terrestre en la Franja.

El martes, el gabinete israelí aprobó el despliegue de 40  mil soldados de reserva israelíes, parte de los cuales ya fueron reclutados y otros más están en alerta permanente.

Asimismo, el ministro de Defensa Moshe Ya’alon indicó que la operación “’no terminará pronto”.

También grandes ciudades como Tel Aviv, Jerusalén y Hadera  han sido  objetivo de los proyectiles de Hamas, aunque sin causar víctimas mortales.

En sus reportajes sobre las zonas, algunos medios destacan que en los 360 kilómetros cuadrados de Gaza viven más de 1,8 millones de personas.

Toda la Franja tiene la densidad de población de una gran ciudad y entre cada  bombardeo las calles de la franja son de los niños y de los muchachos jóvenes, que parecen no temerle a nada. Se arremolinan al borde de los cráteres poco después de cada explosión.

Sin embargo, el desempleo supera el 65 por ciento y la pobreza castiga al 90 por ciento de la población. Según explicó el activista palestino Raji Surani, “la vida aquí es catastrófica desde 2007”, cuando empezó el cerco israelí a la zona, que había quedado bajo control de Hamás tras la breve guerra civil que dividió los territorios palestinos.

El activista Surani pide que se evite “evaluar la situación en términos de matemáticas militares”. El alcance de los cohetes de Hamas es “irrelevante ante la abrumadora superioridad israelí”.

Aunque no se puede ignorar la peligrosidad de la situación. Hace pocas horas, Hamas lanzó tres cohetes desde la Franja de Gaza hacia Dimona, una ciudad del sur de Israel donde se encuentra un reactor nuclear, aunque  no hubo heridos ni daños.

El Canal Dos de la televisión israelí  informó que uno de los cohetes fue interceptado por el sistema de defensa antimisiles  Domo de Hierro y que el resto cayó en campo abierto.

Los analistas internacionales aprecian con preocupación la actual crisis en la Franja, la más dura en los últimos dos años y medio,  y la  enmarcan  en la nueva situación que se vive en la zona desde que la guerra en Siria trastocara el statu quo.

Oriente Medio es ahora un polvorín donde grupos suníes y organizaciones chiíes se disputan  el dominio de la región, con sus pozos de petróleo y la supremacía de su interpretación del Islam. Sin contar el conflicto en ciernes con los kurdos.

La intensidad que ha cobrado la guerra  amenaza con borrar las fronteras establecidas en 1916 sobre los restos del Imperio Otomano y radicalizar las posiciones de las diferentes potencias en lucha.

La actual situación de fortalecimiento del gobierno en Siria, la creación de un califato en el norte de Irak, la incorporación de Hamas al Gobierno de la ANP y el creciente rol de resistencia de Hizbulá, están  condicionando a Israel a justificar su estrategia para mantener su papel hegemónico.

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