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Programa Nacional de Sustitución de los Usos ilícitos de los cultivos de hoja de coca, amapola o marihuana

Comunicado de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia – Ejército del Pueblo, emitidos durante las conversaciones de paz con el gobierno de su país

Redacción Central |

La Habana Cuba, enero 14 de 2014

La Delegación de Paz de las FARC- EP, este martes 14 de enero, hizo pública la propuesta de un “Programa Nacional de Sustitución de los Usos ilícitos de los cultivos de hoja de coca, amapola o marihuana”, que en su espíritu y contenidos esenciales se fundamenta en la propuesta de plan piloto para Cartagena del Chairá, presentada por el Comandante Manuel Marulanda Vélez en San Vicente del Caguán, el 16 de junio de 2000.

Las líneas generales del programa son las siguientes:

o          Transformaciones estructurales de la sociedad rural, propias del proceso de reforma rural y agraria integral, socioambiental, democrática y participativa, que reclaman el país y los desposeídos del campo y que se recogen en las 100 propuestas presentadas por las FARC-EP en la mesa de diálogo.

o          Beneficiar a todos los trabajadores vinculados al proceso de producción; fortalecer las comunidades campesinas y su gestión autónoma sobre el territorio;  promover la sustitución voluntaria de los usos ilícitos de los cultivos, mediante el impulso de planes de desarrollo alternativo; en el reconocimiento de las cualidades alimenticias, medicinales, terapéuticas y culturales de estos cultivos.

o Deberá ser contentivo del derecho a la tierra y el territorio y de la  importancia de las Zonas de Reserva Campesina.

o La suspensión de explotaciones mineras o de hidrocarburos que en los territorios objetos de esta iniciativa que puedan afectarla.

o La conformación de Consejos locales, Territoriales y un  Consejo Nacional encargado de diagnosticar, formular e implementar el programa.

o Desmilitarización de los territorios y zonas objeto del Programa pues se requiere la provisión de garantías y condiciones de seguridad para la población campesina, así como la suspensión de las aspersiones aéreas y de la erradicación forzada de cultivos.

o La revisión inmediata de la actual política criminal del Estado, centrada en la persecución, la estigmatización y la criminalización de los campesinos productores.

o Planes de desarrollo alternativo elaborados por las comunidades  en condiciones de sostenibilidad económica, social y ambiental.

o Un Fondo de financiación con la reducción del gasto en seguridad y defensa; de los que están destinados a los programas de aspersión aérea y de la erradicación forzada; aportes de la comunidad internacional, de los bienes y dineros incautados al narcotráfico en Colombia y en el exterior y, entre otros, de los bienes en poder de La Dirección Nacional de Estupefacientes.

o Propone una “Veeduría internacional de seguimiento y control del Programa” en todos sus niveles. La veeduría estará conformada por representantes de la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), de la Unasur, y de la comunidad académica.

Esencia y fundamento de la propuesta presentada en los diálogos del Caguán por el Comandante Manuel Marulanda Vélez

Un extenso documento contiene el Plan que como propuesta encaminada a buscar soluciones al punto en discusión Solución al problema de los Drogas ilícitas, presentó hoy nuestra Delegación de Paz a la entrada del Palacio de las Convenciones de La Habana-Cuba, sede de los diálogos.

Por medio del Boletín de Prensa N° 1, la Delegación de Paz hizo la presentación y resumió en líneas generales la fórmula concebida como Programa nacional de sustitución de los usos ilícitos de los cultivos de hoja de coca, amapola o marihuana.

El comandante Pablo Catatumbo, integrante del Secretariado Nacional de las FARC-EP y delegado de Paz para los diálogos con el gobierno, hizo la lectura del programa, que contempla como un primer paso la creación de las condiciones objetivas y subjetivas para que el campesinado que sobrevive en dependencia de los cultivos de coca, marihuana y amapola, entre a hacer parte de ese nuevo proyecto de transformación rural integral, ocupándose en la producción agrícola que no solo le garantice sustento sino también tranquilidad y buen vivir a los habitantes del campo. Ver Video

Los objetivos que busca el programa en este punto son reiterativos, porque van de la mano de las soluciones propuestas en el punto 1 de la Agenda, es decir, que al producirse una reforma agraria integral con enfoque territorial, en la medida que los problemas del campesinado sean solucionados -no de manera asistencial sino constante- se estará cerrando el paso a los cultivos de uso ilícito, direccionando la siembra y producción de estos a fines que beneficien a la humanidad.

Las condiciones para el desarrollo de este programa están en dependencia no solo que el Estado otorgue plenas garantías en lo político, económico, social y militar, admitiendo su responsabilidad y dejando de juzgar a quienes en vez de beneficiarse, no son más que victimas del narcotráfico como azote que ha permeado y degradado todas las esferas de la sociedad.

El documento termina afirmando que al control local, departamental y nacional, debe sumársele la veeduría internacional a través de organismos como la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), de la UNASUR, y de la comunidad académica. Reafirmando con esto que el problema es global y por lo tanto su salida compromete a la comunidad internacional.

La fórmula contiene en esencia y fundamento la propuesta que en los diálogos del Caguán -en junio del 2000- hiciera el comandante Manuel Marulanda Vélez denominada Plan Piloto para Cartagena del Chairá.

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