Critican que quieren reducirlos a objetos folklóricos
La reforma constitucional presentada al Congreso por el presidente guatemalteco, Otto Pérez Molina, aún hoy pendiente de aprobación, es blanco de críticas por considerar que la misma pretende prohibir los derechos a los indígenas de organizarse, según sus tradiciones.
"Frente a la actual reforma de la Constitución, el gobierno intenta quitarnos nuestro derecho a nuestras propias formas de organización social. Con este cambio, corremos el riesgo de retroceder a ser objetos folklóricos para el Estado y perder nuestra posición como sujetos de derecho. Eso sería un retroceso de 60 años en materia de los derechos de los pueblos indígenas", fustigó el diputado Amílcar Pop.
A su juicio, la Carta Magna vigente desde 1985 incluye grandes logros para los pueblos originarios, conquistados al precio de los 200 mil muertos del conflicto armado (1960-1996).
En Guatemala el 60 por ciento de sus 14 millones 500 mil habitantes es indígena y solo 20 parlamentarios, de 158, ocupan un puesto en el Congreso Nacional.