
Tras el atentado en el consulado estadounidense de Bengasi, Barack Obama anunció que reforzaría la seguridad para el personal del país en Libia.
El Pentágono ordenó el envío de dos buques de guerra y aviones sin pilotos a Libia, un día después del ataque contra el consulado de Estados Unidos en la ciudad de Bengasi, donde murieron el embajador Christopher Stevens y otros tres funcionarios norteamericanos.
De acuerdo con fuentes militares, citadas por la cadena de televisión CNN, el destructor USS Laboon, que la víspera estaba en la isla griega de Creta, comenzó a moverse hacia las costas del país norafricano, mientras que el USS McFaul está en ruta desde el Estrecho de Gibraltar y llegará a la zona en unos días.
Según el reporte de esa televisora las embarcaciones portan misiles crucero Tomahawk, y su presencia en la región, según el Pentágono, proporciona a los jefes militares mayor flexibilidad para responder a cualquier misión que ordene el presidente norteamericano, Barack Obama.
Las aeronaves teledirigidas formarán parte de la búsqueda de información sobre los autores del ataque en Bengasi, y los datos que se obtengan por esa vía supuestamente serán entregados a las autoridades libias para que actúen contra los involucrados.
En comparecencia conjunta este jueves en la Casa Blanca, con la secretaria de Estado, Hillary Clinton, ordenó el primer mandatario estadounidense incrementar las medidas de seguridad en Libia tras el ataque al consulado en Bengasi.
La víspera manifestantes atacaron el edificio de la legación diplomática estadounidense en esa ciudad, en protesta contra una película producida en Estados Unidos y que es considerada un insulto contra el Islam.