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Bolivia: ¿Qué intereses defiende el “Coronel” David Vargas?

El fantasma de los golpes de Estado, militares o no, amenaza a los procesos populares en América Latina. Los sucesos recientes en Bolivia incrementan la alerta

Redacción Central |

El fantasma de los golpes de Estado, militares o no, amenaza a los procesos populares en América Latina. Los sucesos recientes en Bolivia incrementan la alerta

Jean-GuyAllard

Hace años que dejó de pertenecer a la policía boliviana y ni es miembro de su asociación laboral pero en los momentos más críticos de la confrontación con el gobierno de Evo Morales, el ex Mayor David Vargas habló en nombre de policías amotinados y logró imponer sus orientaciones varias veces hasta impedir que se alcance un acuerdo.

Hace unos días, cuando se pensó una vez más que iba a resolverse el conflicto, Vargas encabezó un acto frente al Viceministerio de Gobierno y se auto ascendió al grado de Coronel. Sus seguidores le impusieron una chamarra mientras él proclamaba a Guadalupe Cárdenas, “líder” de las esposas de los sublevados, como “Defensora de los Derechos de los Policías”.

Luego el ex Mayor condicionó el diálogo a su presencia en la mesa de negociaciones lo que causó un malestar palpable entre los miembros del ejecutivo. de la Asociación Nacional de Suboficiales, Sargentos, Clases y Policías (Anssclapol), elegidos para esta tarea.

¿Quién es David Vargas?

David Vargas nació en La Paz el 26 de marzo de 1962. Estudió en el American School, donde terminó como bachiller en humanidades en 1979.

Vargas es conocido por haber liderado, ruidosamente, unos motines entre los cuales él ocurrido en abril de 1999, bajo el Gobierno de Hugo Banzer, y otro en febrero de 2003 frente a Gonzalo “Goni” Sánchez de Lozada.

Este último amotinamiento, ocurrido el 12 y 13 de febrero de 2003, terminó trágicamente con la muerte de 10 policías, cuatro militares y 16 civiles.

El viernes 22 de junio, el ministro boliviano de Gobierno, Carlos Romero, acusó expresamente a David Vargas de desafiar la autoridad del Estado, al interferir constantemente en el dialogo establecido entre los verdaderos portavoces de los policías y el gobierno.

Vargas, según Romero, desconoció las potestades del actual Comandante General, Víctor Maldonado: “Ha adoptado una actitud de ruptura institucional, de desafío a la autoridad de la policía, de desafío a la autoridad del Estado”, dijo.

Unos días después, las presidentas del Senado y de la Cámara de Diputados, Gabriela Montaño y Rebeca Delgado, respectivamente, señalaron públicamente que detrás del último motín policial se ubicaban “infiltrados” que se aprovechan de las demandas legítimas de los policías de bajo rango.

“Hemos detec

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