
El presidente ecuatoriano declaró que son lo pueblos quienes deben controlar los mercados y no al revés
El Gobierno de Ecuador y otras naciones progresistas de América Latina apoyan la aspiración de los Indignados de que sean los pueblos quienes controlen los mercados y no al revés, según manifestó el presidente Rafael Correa.
En una entrevista concedida a la agencia Andes, el mandatario afirmó que los Indignados a nivel mundial, están cansados de la supremacía del mercado como máxima entelequia que dirige vidas, personas, propiedades y sociedades.
Correa añadió que la sociedad era una mercancía más, que debía estructurarse según las necesites de los mercados, y no el mercado según las necesidades sociales.
Estimó que uno de los grandes desafíos del siglo XXI está en las entrañas de la crisis económica, lo cual -dijo- no atacan por conveniencia, porque lo que buscan es beneficiar al gran capital y no resolver la crisis.
Como ejemplo de lo anterior, Correa citó la crisis económica en Europa, donde todos los programas están en función de defender los intereses de los bancos y el capital financiero, no a los ciudadanos.
Consideró imposible que en Ecuador se repita hoy una crisis como la de 1999, "cuando se arrasó a la sociedad para beneficiar a unos cuantos banqueros corruptos", apuntó en referencia a la decisión de congelar entonces los depósitos ciudadanos para evitar la quiebra bancaria.
(Redacción Central La Voz del Sandinismo-Prensa Latina)