Internacionales

Cien personas se desnudan en Ecuador para promover cultura ambiental

Tratan de alertar a la gente sobre la importancia del respeto mutuo, independientemente de las vestimentas

Personas se desnudan en Ecuador
Cien personas se desnudan en Ecuador para promover cultura ambiental. | EFE

Redacción Central |

Tratan de alertar a la gente sobre la importancia del respeto mutuo, independientemente de las vestimentas

Alrededor de cien personas se desnudaron el domingo en un parque de Quito para promover una cultura ambiental y tratar de alertar a la gente sobre la importancia del respeto mutuo, independientemente de las vestimentas, pues, a su juicio, bajo ellas todos son seres humanos de carne y hueso.

Así lo aseguró  Fausto Cruz, un psicólogo social de 28 años que participó en la manifestación, en la que la mayor parte eran hombres desde los 20 años hasta avanzadas edades.

Participamos en esto por romper la estética en sí, porque debajo de toda la ropa, somos de carne y todos somos iguales, dijo Cruz al apuntar, además, que impulsan el respeto al que piensa diferente pues están en contra de las estigmatizaciones.

Cuando te despojas de toda la ropa, te das cuenta que eres de carne y hueso y que eres como todo lo que está alrededor, que eres parte de un todo. En el fondo, todos somos animales, somos parte de un ecosistema muy grande, añadió al congratularse de que este año aumentó el número de participantes el evento con relación a 2010.

Con un gorro como única vestimenta, Cruz parafraseó a Mafalda, la caricatura de Quino: El león para sobrevivir tiene que ser león, el tigre para sobrevivir tiene que ser tigre, el mono para sobrevivir tiene que ser mono, el ser humano para sobrevivir tiene que ser doctor, abogado, ingeniero, arquitecto.

Por su parte, Patricio Chango, de 23 años, luchaba contra su pudor para avanzar completamente desnudo hacia el escenario de la concentración, un punto del parque con acceso único para los participantes y la prensa. Me da un poco de vergüenza, pero estoy haciendo una cosa buena para la naturaleza, aseguró.

Poco a poco aparecían detrás de unos arbustos los participantes.

Mientras un hombre mayor realizaba yoga en el centro de un escenario del parque Itchimbía, en el centro de Quito, uno a uno se le fueron sumando y él los guió en una terapia de relajación para superar los nervios de verse desnudos unos a otros y saberse filmados y fotografiados por la prensa.

Unos sólo con sonrisas, con gorras, con pelucas y nariz de payaso, y otros, entre ellos varias mujeres, con los cuerpos pintados se fueron sumando hasta alcanzar alrededor de un centenar de personas, muchas de las cuales se enteraron del evento por la prensa o por afiches en paradas de autobuses.

también te puede interesar