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Calculan en centenares de muertos y desaparecidos por terremoto y tsunami en Japón

Japón sufrió este viernes el peor terremoto jamás registrado en el archipiélago, de magnitud 8,9, seguido de potentes réplicas y de un tsunami de 10 metros de altura que dejaron centenares de muertos y desaparecidos y desencadenaron alertas de maremoto en todo el Pacífico.

Incendios tras terremoto - Japón
Un incendio se había declarado en el edificio donde se encuentra una turbina de la central nuclear de Onagawa, pero el fuego ya "fue apagado", agregó la AIEA. | Internet

Redacción Central |

Japón sufrió este viernes el peor terremoto  jamás registrado en el archipiélago, de magnitud 8,9, seguido de potentes  réplicas y de un tsunami de 10 metros de altura que dejaron centenares de  muertos y desaparecidos y desencadenaron alertas de maremoto en todo el  Pacífico.
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El sismo se produjo a las 14h46 (05h46 GMT), a 24,4 km de profundidad y a  una centena de kilómetros de las costas de la prefectura de Miyagi y a 380 km  al norte de Tokio, según datos del Instituto de Geofísica de Estados Unidos  (USGS). Fue seguido de potentes réplicas, una de ellas de magnitud 7,9.

Por lo menos 288 personas murieron y 349 fueron declaradas desaparecidas,  según el último parte policial.

Entre 200 y 300 cadáveres de personas que probablemente murieron ahogadas  por el tsunami fueron hallados en la costa de la ciudad de Sendai (noreste), de  la prefectura de Miyagi, informaron medios nipones.

En esa misma zona, las autoridades dieron parte de la desaparición de un  tren de pasajeros y señalaron que un barco fue arrastrado por el tsunami, sin  otras precisiones.

Una gran explosión se produjo en un complejo petroquímico de Sendai.

Las autoridades de Fukushima, también en el noreste, ordenaron la  evacuación de unas 2.000 personas que residen cerca de una planta nuclear.

La Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) indicó en Viena que  cuatro centrales nucleares cercanas a la región más golpeada habían sido  “apagadas” y se encontraban “en seguridad”, y que de acuerdo con los reportes  recibidos desde Tokio no se había detectado ninguna fuga radiactiva.

Un incendio se había declarado en el edificio donde se encuentra una  turbina de la central nuclear de Onagawa, pero el fuego ya “fue apagado”,  agregó la AIEA.

Las autoridades japonesas pidieron el auxilio de las fuerzas  estadounidenses estacionadas en el archipiélago para paliar los efectos del  sismo y el tsunami.

Los países del Pacífico, desde Filipinas hasta Perú y Chile, pasando por  las Hawai y Honduras, lanzaron alertas de tsunami.

Japón declaró el estado de emergencia de energía atómica después de que el país, que tiene unos 50 reactores nucleoeléctricos,  fue sacudido por el  terremoto.

El gobierno instruyó a unos tres mil residentes cerca de un reactor en la prefectura de Fukushima a abandonar la zona.

El aviso de desalojo fue emitido para las personas que viven en un radio de tres kilómetros de la planta, mientras que a aquellos que viven en un radio de 10 kilómetros se les pidió que permanezcan en sus casas, dijo el portavoz gubernamental Yukio Edano.

Edano dijo que uno de los reactores no puede ser enfriado, aunque señaló que el incidente no representa peligro por el momento.

El primer ministro Naoto Kan declaró la emergencia pese a que no se detectó fuga de radiación después del terremoto de 8.9 grados, para que las autoridades puedan instrumentar fácilmente medidas de asistencia, dijo Edano.

En tanto, una gran explosión se registró en un complejo petroquímico en Shiogama, un suburbio dee Sendai.

La televisión japonesa muestra imágenes de las llamas que cubren

En Filipinas e Indonesia sólo se produjeron pequeños oleajes, pero en las  islas Midway el mar se levantó un metro y medio.

Las primeras olas llegaron poco antes de las 13H30 GMT a Hawai, cuyas zonas  costeras ya habían sido evacuadas.

Se espera que el tsunami llegue a México a las 16H45 GMT, y que en las  nueve horas siguientes sus efectos se hagan sentir a lo largo de toda la costa  centroamericana y sudamericana hasta Arica (arribo previsto a las 02H44 GMT del  sábado) y Puerto Williams (06h00 GMT), en el extremo sur chileno.

En Tokio, los edificios temblaron durante dos minutos después del sismo y  la mayoría de los habitantes se precipitaron a las calles, mientras se  desencadenaban una decena de incendios.

Un gigantesco incendio se produjo en una refinería de la ciudad de  Iichihara, en la región de la capital.

Imágenes televisivas captadas desde un helicóptero mostraron buques de  carga, automóviles y toneladas de materiales de todo tipo arrastrados por una  gigantesca marea de agua pardusca estrellándose contra las costas.

También mostraron torrentes de lodo desbordando el cauce del río Natori y  destruyendo campos en la zona de Sendai.

“La sacudida fue tan fuerte que teníamos que agarrarnos de lo que podíamos  para no caernos”, contó un funcionario de Kurihara, una ciudad duramente  golpeada por el sismo, en la prefectura de Kurihara.

El sismo provocó una caída de la Bolsa de Tokio y depreció la cotización  del yen frente al dólar.

Las compañías de seguros y las reaseguradoras de todo el mundo sintieron el  impacto del sismo.

Los precios del petróleo también caían, debido a que Japón es uno de los  principales consumidores mundiales de crudo.

En la apertura del mercado neoyorquino, el barril de referencia perdía 3,05  dólares a 99,65 dólares.

Japón se halla en el llamado “cinturón de fuego del Pacífico”, una zona de  actividad volcánica sobre placas de la corteza terrestre que se hunden a gran  velocidad geológica (varios centímetros por año) en otras placas, un fenómeno  que acumula enormes tensiones que deben liberarse en forma de sismos.

Tokio está situada en uno de los puntos más peligrosos de ese cinturón,  sobre la intersección de tres placas (la Euroasiática, la del Pacífico y la del  Mar de Filipinas).

El Gran terremoto de Kanto (en la isla japonesa de Hanshu), en 1923, dejó  unos 140.000 muertos, gran parte de ellos en los incendios que se desataron  tras el temblor. La misma región había sido golpeada por un fuerte sismo en  1855.

En 1995, un terremoto mató a 6.400 personas en Kobe.

(Redacción Central La Voz del Sandinismo-Agencias)

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