Al menos 5000 personas asistieron el sábado por la noche a los funerales de las víctimas del ataque
Cristianos coptos tratan de acceder a la iglesia de Alejandría en la que un terrorista suicida mató a al menos 21 personas. Reuters
AumentarEl presidente egipcio, Hosni Mubarak, acusó el sábado a manos extranjeras de un atentado probablemente cometido por un kamikaze que dejó 21 muertos y 79 heridos frente a una iglesia copta de Alejandría (norte), dos meses después de las amenazas de Al Qaida contra la comunidad cristiana egipcia.
Mubarak, en un discurso retransmitido por la televisión estatal, denunció un acto criminal odioso que apunta contra la nación, coptos y musulmanes, denunciando la implicación de manos extranjeras sin más precisión.
Al menos 5000 personas asistieron el sábado por la noche a los funerales de las víctimas del atentado, celebrados en el monasterio Marmina en King Mariut, una barriada a unos 30 kilómetros de Alejandría.
Los asistentes no aceptaron las condolencias del presidente egipcio cuando el sacerdote que oficiaba la ceremonia trató de transmitirlas a los presentes, quienes respondieron gritando No, no, no.
La tensión seguía presente este sábado alrededor de la iglesia atacada, cuya fachada estaba manchada de sangre.
Desobedeciendo a los llamados a la calma, jóvenes manifestantes cristianos, repartidos en pequeños grupos, lanzaron piedras y botellas contra las fuerzas antidisturbios, que respondieron con disparos de gases lacrimógenos.